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La historia que Lola Beltrán nunca contó: el amor que no pudo convertirse en matrimonio VL

La historia que Lola Beltrán nunca contó: el amor que no pudo convertirse en matrimonio

Uno numeral es mayor que Y aceptaba. vivir en las sombras con tal de estar con él. Y durante esos años, Lola tuvo varios pretendientes, hombres famosos que querían casarse con ella, actores, cantantes, empresarios. Pero Lola los rechazaba a todos porque su corazón le pertenecía a Alfredo. Y en 1960, cuando Lola tenía 28 años, quedó embarazada de Alfredo.

Y cuando le dijo, Alfredo quedó aterrado porque no podía reconocer a ese bebé sin destruir su familia y le dijo a Lola, “No puedo reconocer a ese bebé. Mi esposa lo descubriría y mis hijos me odiarían. Pero voy a apoyarte económicamente y voy a estar ahí para ti y para el bebé en secreto. Y Lola, aunque le dolió, aceptó.

Y en abril de 1961, Lola dio a luz a una niña a la que llamó María Elena y oficialmente el padre era desconocido en el certificado de nacimiento y Lola crió a su hija como madre soltera. y nunca le dijo quién era su padre. Y durante los años 60, Lola Beltrán siguió siendo una de las cantantes más importantes de México y de América Latina.

Cantaba en todo el continente, en los mejores teatros y con los mejores músicos y ganaba muchísimo dinero. y su hija María Elena crecía hermosa e inteligente y Alfredo, aunque no podía estar ahí públicamente, visitaba a su hija en secreto cada semana y la adoraba y le llevaba regalos. y jugaba con ella. Pero María Elena crecía pensando que Alfredo era solo un amigo de su madre y la gente empezó a preguntarle a Lola,

“¿Por qué no te casas? Eres hermosa, famosa y rica. Podrías tener al hombre que quisieras. Y Lola siempre respondía, “No he encontrado al hombre correcto. Cuando lo encuentre, me caso, pero mientras tanto estoy feliz así.” Pero la verdad era que Lola ya había encontrado al hombre correcto, pero no podía casarse con él porque él ya estaba casado.

Y durante los años 60 y 70, Lola tuvo varios romances públicos con actores y cantantes, pero todos fueron superficiales para mantener las apariencias y para que la gente no sospechara. que tenía un amor secreto. Y en 1970, cuando Lola tenía 38 años, Alfredo le dijo, “Lola, mis hijos ya son grandes. El menor tiene 18 años, ya están en la universidad.

Creo que finalmente puedo divorciarme y casarme contigo. Dame un año más y lo hago. Y Lola, que había esperado durante 14 años, se emocionó y le dijo, “¿Lo prometes? Esta vez si lo vas a hacer. Y Alfredo le prometió, “Sí, esta vez sí, te lo juro.” Pero el año pasó y Alfredo no se divorció porque cuando fue a hablar con su esposa para pedirle el divorcio, ella le dijo, “No te voy a dar el divorcio.

Yo sé que tienes una amante y sé quién es. Es Lola Beltrán y no me importa. Puedes seguir con ella, pero no te voy a divorciar porque soy católica y no creo en el divorcio y porque no quiero que mis hijos tengan padres divorciados. Y Alfredo quedó atrapado y cuando le contó a Lola lo que había pasado, Lola lloró durante días, pero no dejó a Alfredo porque lo amaba demasiado y decidió que prefería tenerlo así.

Ciudad de México. Año 1996. Hospital español. Piso 4. Habitación 402. Una mujer de 65 años está acostada en una cama de hospital conectada a máquinas que monitorean su corazón, su respiración y su presión arterial. Su nombre es Lola Beltrán. Lola la Grande, la voz más importante de la música ranchera mexicana y está muriendo de un derrame cerebral.

Y a su lado está su hija María Elena, de 40 años, sosteniendo su mano y llorando. y Lola con dificultad para hablar le dice a su hija, María Elena, tengo que contarte algo. Antes de morir, un secreto que guardé durante 40 años y que nunca le conté a nadie. Y María Elena le dice, “¿Qué secreto, mamá?” Y Lola con lágrimas en los ojos le dice, “Hubo un hombre,

el amor de mi vida, con quien estuve durante años en secreto y con quién quería casarme, pero nunca pude. Porque él ya estaba casado y tenía hijos y no podía dejar a su familia. Por mí y yo lo amé durante toda mi vida. Y por eso nunca me casé, porque después de él nunca pude amar a nadie más. Y María Elena quedó en shock y le preguntó, “¿Quién era mamá? ¿Quién era ese hombre?”

Lola Beltrán - Wikipedia

Y Lola cerró los ojos y susurró, Alfredo Hill, el compositor. Él fue el amor de mi vida. Y dos horas después, el 24 de marzo de 1996, a las 5:30 de la tarde, Lola Beltrán murió a los 65 años, llevándose a la tumba un secreto que había guardado. durante 40 años. Y hoy les voy a contar toda la historia de Lola Beltrán y el amor imposible que marcó su vida

para siempre. una historia de pasión secreta, de sacrificio y de un amor que nunca pudo ser. Pero primero tenemos que conocer quién era Lola Beltrán. María Lucila Beltrán Ruiz nació el 7 de marzo de 1932. En Rosario, Sinaloa, en una familia muy humilde, su padre era campesino y su madre ama de casa. Y desde muy niña Lola mostró un talento excepcional para cantar.

tenía una voz potente, profunda y llena de sentimiento. Y a los 13 años, en 1945, Lola se mudó a la Ciudad de México para perseguir su sueño de ser cantante. Y durante años trabajó durísimo cantando en cantinas, en fiestas y en la radio para sobrevivir. Y en 1954 es menor que numeral uno. Uno numeral es mayor que cuando tenía 22 años.

Lola tuvo su gran oportunidad. Fue contratada por la XCEW, la estación de radio más importante de México y ahí grabó su primera canción, La cigarra. Y fue un éxito masivo. Y la canción La cigarra se convirtió en un himno de la música mexicana y Lola Beltrán se convirtió en una estrella de la noche a la mañana y durante los años siguientes, de 1954 a 1956, Lola grabó decenas de canciones.

Cucurrucucu. Paloma, paloma negra, la rielera. Qué bonita es mi tierra. Y todas fueron éxitos. y se convirtió en la voz más importante de la música ranchera, superando incluso a muchos hombres en un género dominado por hombres. Y en 1956, cuando Lola tenía 24 años y estaba en la cima de su fama, conoció a un hombre que cambiaría su vida para siempre.

Su nombre era Alfredo Hill, un compositor y director musical de 32 años, alto, guapo, elegante y con un talento enorme. Para la música, Alfredo había escrito algunas de las canciones más famosas de la época y trabajaba con los artistas más importantes de México. Y cuando Lola y Alfredo se conocieron, en una sesión de grabación hubo una conexión instantánea, química, pura,

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