Posted in

La decisión que cambió su destino: Lola Beltrán y la historia detrás de su vida sentimental VL

La decisión que cambió su destino: Lola Beltrán y la historia detrás de su vida sentimental

Cantaba en todo el continente, en los mejores teatros y con los mejores músicos y ganaba muchísimo dinero. y su hija María Elena crecía hermosa e inteligente y Alfredo, aunque no podía estar ahí públicamente, visitaba a su hija en secreto cada semana y la adoraba y le llevaba regalos. y jugaba con ella. Pero María Elena crecía pensando que Alfredo era solo un amigo de su madre y la gente empezó a preguntarle a Lola,

“¿Por qué no te casas? Eres hermosa, famosa y rica. Podrías tener al hombre que quisieras. Y Lola siempre respondía, “No he encontrado al hombre correcto. Cuando lo encuentre, me caso, pero mientras tanto estoy feliz así.” Pero la verdad era que Lola ya había encontrado al hombre correcto, pero no podía casarse con él porque él ya estaba casado.

Y durante los años 60 y 70, Lola tuvo varios romances públicos con actores y cantantes, pero todos fueron superficiales para mantener las apariencias y para que la gente no sospechara. que tenía un amor secreto. Y en 1970, cuando Lola tenía 38 años, Alfredo le dijo, “Lola, mis hijos ya son grandes. El menor tiene 18 años, ya están en la universidad.

Creo que finalmente puedo divorciarme y casarme contigo. Dame un año más y lo hago. Y Lola, que había esperado durante 14 años, se emocionó y le dijo, “¿Lo prometes? Esta vez si lo vas a hacer. Y Alfredo le prometió, “Sí, esta vez sí, te lo juro.” Pero el año pasó y Alfredo no se divorció porque cuando fue a hablar con su esposa para pedirle el divorcio, ella le dijo, “No te voy a dar el divorcio.

Yo sé que tienes una amante y sé quién es. Es Lola Beltrán y no me importa. Puedes seguir con ella, pero no te voy a divorciar porque soy católica y no creo en el divorcio y porque no quiero que mis hijos tengan padres divorciados. Y Alfredo quedó atrapado y cuando le contó a Lola lo que había pasado, Lola lloró durante días, pero no dejó a Alfredo porque lo amaba demasiado y decidió que prefería tenerlo así.

en secreto a no tenerlo en absoluto. Y durante los años siguientes, de 1970 a 1976, Lola y Alfredo continuaron su romance y su amor seguía siendo tan intenso como el primer día. Y Alfredo le escribía, “Canciones más hermosas que nunca y Lola las cantaba con todo su corazón.” Pero en febrero de 1976 todo cambió. Alfredo empezó a sentirse mal.

tenía dolor constante en el abdomen y fue al doctor y le diagnosticaron cáncer de páncreas avanzado. Y los doctores dijeron que le quedaban tal vez 6 meses de vida. Y cuando Alfredo le dio la noticia a Lola, Lola quedó devastada, completamente devastada, y le dijo, “No, no puede ser. No puedes irte. No ahora, no así.” Y Alfredo con lágrimas le dijo, “Lo siento, mi amor, pero no tengo opción.

Solo quiero pedirte perdón por no haberme casado contigo, por no haberte dado la vida que merecías y por haber desperdiciado tantos años escondiéndonos cuando debíamos haber gritado nuestro amor al mundo. Y Lola lloró y le dijo, “No me arrepiento de nada. Prefiero haber tenido 20 años contigo en secreto que 100 años con cualquier otro hombre.

Te amo y siempre te amaré. Y durante los meses siguientes, de febrero a diciembre de 1976, Lola estuvo al lado de Alfredo todo lo que pudo en secreto visitándolo en el hospital cuando su esposa no estaba ahí y sosteniéndole la mano y cantando. las canciones que él le había escrito y en diciembre de 1976, el 15 de diciembre, a las 3 de la mañana, Alfredo Hill murió a los 52 años con su esposa y sus hijos.

a su lado y Lola no estaba ahí porque no podía estar, porque no era parte oficial de su familia. Y cuando Lola se enteró de que Alfredo había muerto, colapsó en su casa. gritando, llorando, destrozada. y su hija María Elena, que tenía 15 años, no entendía por qué su madre estaba tan destrozada por la muerte de un amigo. Y el 17 de diciembre fue el funeral de Alfredo en la ciudad de México.

Ciudad de México. Año 1996. Hospital español. Piso 4. Habitación 402. Una mujer de 65 años está acostada en una cama de hospital conectada a máquinas que monitorean su corazón, su respiración y su presión arterial. Su nombre es Lola Beltrán. Lola la Grande, la voz más importante de la música ranchera mexicana y está muriendo de un derrame cerebral.

Y a su lado está su hija María Elena, de 40 años, sosteniendo su mano y llorando. y Lola con dificultad para hablar le dice a su hija, María Elena, tengo que contarte algo. Antes de morir, un secreto que guardé durante 40 años y que nunca le conté a nadie. Y María Elena le dice, “¿Qué secreto, mamá?” Y Lola con lágrimas en los ojos le dice, “Hubo un hombre,

el amor de mi vida, con quien estuve durante años en secreto y con quién quería casarme, pero nunca pude. Porque él ya estaba casado y tenía hijos y no podía dejar a su familia. Por mí y yo lo amé durante toda mi vida. Y por eso nunca me casé, porque después de él nunca pude amar a nadie más. Y María Elena quedó en shock y le preguntó, “¿Quién era mamá? ¿Quién era ese hombre?”

Y Lola cerró los ojos y susurró, Alfredo Hill, el compositor. Él fue el amor de mi vida. Y dos horas después, el 24 de marzo de 1996, a las 5:30 de la tarde, Lola Beltrán murió a los 65 años, llevándose a la tumba un secreto que había guardado. durante 40 años. Y hoy les voy a contar toda la historia de Lola Beltrán y el amor imposible que marcó su vida

para siempre. una historia de pasión secreta, de sacrificio y de un amor que nunca pudo ser. Pero primero tenemos que conocer quién era Lola Beltrán. María Lucila Beltrán Ruiz nació el 7 de marzo de 1932. En Rosario, Sinaloa, en una familia muy humilde, su padre era campesino y su madre ama de casa. Y desde muy niña Lola mostró un talento excepcional para cantar.

FROM THE VAULTS: Lola Beltrán born 7 March 1932

tenía una voz potente, profunda y llena de sentimiento. Y a los 13 años, en 1945, Lola se mudó a la Ciudad de México para perseguir su sueño de ser cantante. Y durante años trabajó durísimo cantando en cantinas, en fiestas y en la radio para sobrevivir. Y en 1954 es menor que numeral uno. Uno numeral es mayor que cuando tenía 22 años.

Lola tuvo su gran oportunidad. Fue contratada por la XCEW, la estación de radio más importante de México y ahí grabó su primera canción, La cigarra. Y fue un éxito masivo. Y la canción La cigarra se convirtió en un himno de la música mexicana y Lola Beltrán se convirtió en una estrella de la noche a la mañana y durante los años siguientes, de 1954 a 1956, Lola grabó decenas de canciones.

Read More