Posted in

Elenco legendario de “El Chapulín Colorado”: 10 actores que ya no están entre nosotros VL

 Elenco legendario de “El Chapulín Colorado”: 10 actores que ya no están entre nosotros

Uno fue encontrado sin vida en el mismo set donde acababa de terminar de grabar. Otro murió en quiebra total con deudas. Rechazado por los hospitales por falta de dinero. Una más se apagó sola, consumida por dentro, mientras el mundo del espectáculo miraba para otro lado. Y el más famoso de todos murió lejos de casa.

sin que muchos de sus compañeros pudieran llegar a tiempo. El Chapulín Colorado hizo reír a México durante más de 20 años. Sus actores se convirtieron en parte de nuestra infancia, de nuestras tardes frente al televisor, de esas memorias que uno guarda sin saber muy bien por qué. Pero lo que pasó cuando las cámaras se apagaron, eso nadie te lo contó completo.

Hoy vamos a hablar de 10 actores del universo del Chapulín Colorado que ya fallecieron. Algunos los conoces perfectamente, de otros quizás solo recuerdas la cara, pero en todos los casos hay [música] un dato, un secreto, un final que vas a descubrir aquí por primera vez. Algunos te van a partir el corazón, uno en particular, nadie lo vio venir así.

Quédate hasta el final. Antes de hablar del primero, una sola pregunta. ¿Cuántas veces viste a Don Ramón en pantalla y pensaste que ese hombre era eterno? Su nombre real era Ramón Antonio Esteban Gómez Valdés y Castillo. Nació el 2 de septiembre de 1924 en Ciudad de México, en el seno de una familia de artistas.

Sus hermanos fueron Germán Valdés Tintán y Manuel el Loco Valdés. El talento corría en la sangre. En el Chapulín Colorado interpretó al Tripa seca, el gangster más torpe y más querido de la pantalla chica mexicana. Pero fue como don Ramón en el Chavo del Ocho que se convirtió en un icono absoluto, el padre sin dinero, el vecino con dignidad, el hombre que México amó sin reservas durante casi dos décadas.

En su momento más alto, Ramón Valdés era reconocido en toda América Latina. Había actuado desde la época de oro del cine mexicano. Era, sin exageración una institución. Nadie imaginaba que ese hombre terminaría consumido en silencio, lejos de los reflectores, mucho antes de lo que cualquiera esperaba. Lo que muchos no saben es que Ramón Valdés fumaba constantemente, incluso dentro de los foros de grabación, incluso en plena producción, entre toma y toma.

Las fotos de esa época lo muestran con un cigarro en la mano casi en cada imagen. A inicios de los años 80 le detectaron cáncer de estómago. Siguió trabajando mientras pudo. Siguió siendo Don Ramón mientras su cuerpo lo permitió. En 1979 abandonó el elenco del Chavo del Ocho. Nunca volvió. El 9 [música] de agosto de 1988, Ramón Valdés murió en Ciudad de México.

Tenía 63 años. Lo cedaron para evitar el dolor en sus últimas semanas. Murió así, dormido, apagándose. Y el dato que más duele, cuando falleció, Roberto Gómez Bolaños no estaba en el país. Chespirito no llegó a su funeral, lo lamentó públicamente, pero Don Ramón se fue sin que su compañero de toda la vida pudiera despedirse.

[música] Eso nunca se olvida. Don Ramón siempre dijo que la vida era comedia. La suya terminó en silencio, pero la historia del siguiente personaje tiene un final todavía más oscuro. La siguiente actriz ocultó algo durante años y cuando ya no pudo ocultarlo más, era demasiado tarde. Su nombre completo era María de los Ángeles Fernández Abad.

Nació [música] el 30 de julio de 1924 en Madrid, España. Pero su historia empieza mucho antes de las cámaras. Con apenas 12 años, Angelines se unió a las guerrillas antifascistas que combatían al dictador Francisco Franco durante la guerra civil española. No era actriz todavía, era una adolescente que eligió un bando y peleó en él.

Cuando Franco ganó, su vida en España se volvió imposible. En 1947 emigró a México sola buscando sobrevivir. Aquí encontró su destino. Roberto Gómez Bolaños la integró al universo de Chespirito gracias a una recomendación de Ramón Valdés, su amigo entrañable. Desde 1972 hasta 1991, Angelines Fernández fue la bruja del 71, [música] doña Clotilde, la vecina amargada y enamoradiza que hizo reír a generaciones enteras.

En el chapulín colorado interpretó decenas de personajes. [música] Era parte del alma del programa. Lo que nadie sabía es que detrás de esa mujer que gritaba y bufaba en pantalla había una adicción que la estaba destruyendo por dentro. Angelines Fernández fumaba mucho toda su vida adulta. En 1991 tuvo que retirarse del programa Chespirito por problemas de salud.

El personaje de doña Nachita simplemente desapareció. Le dijeron al público que estaba enferma y era verdad, tenía cáncer de pulmón. El 25 de marzo de 1994 falleció en Ciudad de México. Tenía 69 años o 71, según algunas fuentes, la misma edad que el número del departamento de su personaje más famoso. La bruja del 71 murió a los 71 años.

Una coincidencia que eriza la piel. Pero hay otro dato que casi nadie conoce. Cuando Ramón Valdés murió en 1988, Angelines fue una de las primeras personas en llegar a su velorio. Permaneció horas junto al ataúd. Su hija Paloma confirmó en entrevistas que fue uno de los momentos más devastadores de su vida.

Angelines nunca se casó, tuvo una hija y guardó sus sentimientos con la misma ferocidad con la que defendió sus convicciones de joven. Murió 6 años después que el hombre al que en silencio nunca dejó de querer. Fue guerrillera, actriz y leyenda y se fue callada como vivió. El siguiente personaje tiene una historia diferente, más oscura, porque él no solo murió, fue encontrado sin vida por su propio compañero de trabajo.

Antes de que te diga quién es el siguiente, necesito que imagines esto. Terminas de grabar una escena, tu compañero sube las escaleras del foro [música] y no baja, subes a buscarlo y lo encuentras muerto. Raúl Padilla García, conocido para siempre como El chato Padilla, [música] nació el 17 de junio de 1918 en Monterrey, Nuevo León.

empezó a [música] actuar a los 5 años arrastrado por su padre, empresario de teatro. Desde antes de ir a la primaria ya pisaba escenarios. Pasó décadas en el teatro, en películas, en televisión. Pero la fama de verdad llegó tarde. En 1979, cuando ya tenía más de 60 años, Roberto Gómez Bolaños lo integró al elenco del Chavo del Ocho para reemplazar al personaje de Don Ramón, quien acababa de irse.

Ahí nació Jaimito el cartero, el hombre de Tangamandapio que quería evitar la fatiga a toda costa. México lo adoptó de inmediato. Su frase se volvió parte del idioma, su bigote, [música] su bicicleta, su sombrero gris. Todo quedó grabado en la memoria colectiva de [música] un país entero. Chespirito lo describió así.

Read More