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GUSTAVO MATOSAS : LA TRAGEDIA que Vive a sus 58 AÑOS

Lo ignoraron. José Juan Vázquez era un mediocampista que jugaba en el Celaya, prácticamente invisible en la segunda división. Edwin Hernández, Magallón, Saba. Nombres que los clubes poderosos habían tirado a la basura sin pensarlo dos veces. Matosas los recogió uno por [música] uno.

Les creyó cuando nadie más lo hacía. Los hizo trabajar con la convicción de que eran los mejores del continente y algo que no tiene explicación racional ocurrió. se volvieron exactamente eso. En [música] 2012, el León ascendió a la Liga MX, lo que otros técnicos con más recursos y más renombre no habían logrado, Matosas lo consiguió en su primer torneo completo con el club, pero la historia apenas empezaba. Apertura 2013.

El León llega a la gran final del fútbol mexicano. El rival, el América. La institución más poderosa, el club más ganador de la historia de la Liga MX, la sede, el Estadio Azteca, la Catedral del Fútbol Nacional, la Casa del Gigante, [música] un equipo de rechazados contra el Rey del fútbol mexicano en el campo del rey.

El resultado, 5 a 1 en el marcador global, cinco goles. El América goleado en su propia [música] casa por jugadores que ningún club grande había querido. Esa [música] noche, el nombre de Gustavo Matosas se grabó en la historia de la Liga MX con letras [música] que nadie iba a borrar fácilmente, pero él no era de los que se conforman con uno.

Clausura 2014. Final contra el Pachuca. El mismo Pachuca que en su momento había descartado a varios de sus jugadores titulares. La poética del fútbol a veces es brutal. León ganó en tiempo extra con un global de 4 a tr. Un partido de infarto con todo el dramatismo que el fútbol sabe fabricar cuando quiere.

Bicampeones, el segundo bicampeonato consecutivo en la era de los torneos [música] cortos. Algo que en ese momento solo el América había logrado antes. Además, ese León disputó la Copa Libertadores en 2013 y [música] 2014, llegando a la fase de grupos del torneo más importante de [música] Sudamérica. El equipo de Guanajuato se hizo conocido en todo el continente.

Matosas era en ese momento, sin ninguna discusión posible, el mejor entrenador de México. Y todos los analistas decían exactamente lo mismo. El siguiente paso natural era la selección nacional. Todo estaba alineado, todo apuntaba [música] hacia arriba. Pero mientras el país celebraba el bicampeonato y hablaba del futuro brillante de Matosas, algo estaba ocurriendo entre bambalinas que nadie veía.

Un negocio paralelo que llevaba funcionando desde al menos 2012. Un sistema de comisiones ocultas que operaba en silencio dentro del mismo club que lo había convertido en leyenda. Y el hombre que hacía posible ese sistema, ya lo conoces, Fernando Pavón. Eso lo vas a entender completo muy pronto. Por ahora, sigue el hilo.

Antes de contarte la caída, necesito que sepas algo que casi ningún medio reportó en su momento. Cuando Matosas llegó al América en diciembre de 2014, ya tenía una lista de jugadores que quería traer. una lista muy específica con nombres concretos, con precios ya negociados de antemano y varios de esos jugadores tenían algo en común.

Todos pasaban por las manos del mismo representante. ¿Adivinas quién? La directiva del América revisó los números y lo que encontraron hizo que se negaran a cerrar las operaciones. Lo que ese hallazgo reveló es algo que el fútbol mexicano prefirió no decir en voz alta durante años, pero que el audio de octubre de 2019 finalmente obligó a ver.

Sigue mirando. En noviembre de 2014, Matosas tomó la decisión que vista desde hoy fue el primer escalón de la caída. Renunció al león. La relación con la directiva seguía siendo cordial. El bicampeonato estaba fresco en la memoria de todos. Pero él quería más. Quería demostrar que su éxito no había sido suerte ni una combinación afortunada de circunstancias.

Quería probar que su método funcionaba en cualquier contexto. Quería ganar en los clubes grandes y esa ambición fue exactamente la trampa. En diciembre de 2014 se oficializó su llegada al América. El salto que todos los técnicos exitosos en clubes medianos sueñan con dar algún día.

Pero el América no fue lo que esperaba. Matosas tenía muy claro qué tipo de jugadores necesitaba para trasladar su sistema al nuevo contexto. Velocidad por las bandas, un mediocampista de recuperación con buen pie, un delantero que se moviera entre líneas, los pedía con nombre y apellido. Y muchos de esos nombres, como ya te anticipé, pasaban por las manos de Fernando Pavón.

La directiva del América investigó los precios reales de esos jugadores en el mercado y los números no cerraban. Los valores que se pedían eran muy superiores a lo que esos futbolistas realmente valían. El América se negó. Sin las piezas que su sistema necesitaba, la magia no funcionó de la misma manera. Ganó la Liga de Campeones de la CONCACAF en 2015.

un título real, no menor. Pero en el América estándar es el campeonato de liga. Eso no alcanzó para silenciar a nadie. Mayo de 2015, apenas 5 meses después de su presentación oficial, América y Matosas se separaron sin ruido, sin escándalo [música] público, pero con una tensión interna que nunca se habló en voz alta.

Después vino el Atlas y aquí está el dato que te prometí hace unos momentos. Los jugadores que el América había rechazado porque los precios no cerraban, Cristian Tabó y Gonzalo Vergecio llegaron a al Atlas en el Apertura 2015. Matosas era el técnico del Atlas. Pavón era el representante de los jugadores. Los montos exactos nunca se confirmaron oficialmente, pero la antigua directiva del Atlas, según reportó en ese momento el periodista Francisco Arredondo, cargó durante años la amargura de quien siente que lo engañaron y no puede demostrarlo.

El patrón estaba completo, visible para quien quisiera mirarlo directamente. El Atlas lo corrió en noviembre de 2015 después de 14 partidos, cinco victorias, dos empates y siete derrotas. Dos clubes en menos de 12 meses. Dos salidas anticipadas. El técnico más exitoso de la Liga MX comenzaba a verse como el hombre de una sola época dorada, lo que había funcionado como magia en León, esa mezcla de jugadores hambrientos, ambiente de trabajo y propuesta táctica clara, no se replicaba donde los egos son más grandes, los sueldos más altos y

la paciencia mucho más corta, sin opciones atractivas en México. Y con la reputación empezando a resquebrajarse, [música] Matosas emprendió un camino errante por el mundo del fútbol. Arabia Saudita, Lailal, uno de los clubes más poderosos del Medio Oriente. Cinco partidos, un choque de caracteres con el propietario del club por los refuerzos que pedía. Otra salida anticipada.

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