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Los Secretos Vergonzosos de La Dinastía Pinal | Datos Espeluznantes

 Pero detrás de esa imagen de Diva elegante también hubo una vida familiar llena de capítulos intensos, de esos que uno escucha y dice, “No puede ser, esto parece novela, pero no, fue la vida real.” Así que pónganse cómodos, preparen su cafecito, su botanita o lo que tengan a la mano, porque hoy vamos a meternos en los secretos más vergonzosos, dolorosos y polémicos de una de las dinastías más famosas de México.

Pero la vida es contrastante. Tu marido se fue a festejar, Gustavo la Trist antes de que nacía y llegó bien burro al hospital. Es cierto eso [risas] yo no sabía dónde andaba. este desgraciado. Yo aquí [música] puje y puje. Pero antes de empezar les invitamos a suscribirte al canal, activar la campanita y regalarnos su like porque aquí el chisme se cuenta con respeto, pero sin quitarle lo picoso.

 Y ahora sí, a lo que te truje, Chencha. Silvia Pinal, cuatro matrimonios y una dinastía [música] en llamas. Miren, amigos, allá a mediados de los años 40, Silvia Pinal era una chamaca bibaracha, bonita, [música] talentosa y con ganas de salir adelante. Sus inicios fueron en la radio haciendo voces para radionovelas y doblajes.

 Era 1945 [música] y Silvia Pinal tenía 15 años. El mundo [música] artístico le atraía mucho, pero su padre le ponía límites. Le decía que no podía regresar tarde a [música] casa, pero ella de este joven ya se quería desvelar porque la invitaban a obras teatrales que a ella le encantaban, por lo que entró en conflicto con su familia por las horas de llegar. No hay duda.

Ah, sí. Yo sí he hecho mucho dinero trabajando. He trabajado en cine, en teatro, en radio, en qué más? En todo. En todo. En todo. Circo, no circo. Se metió al teatro y después al cine, donde poco a poco fue abriéndose camino entre reflectores, garanes y productores que ya la veían venir fuerte. El actor Rafael Vanquels fue a hablar con los papás de Silvia, dándoles la palabra de que él la cuidaría para que no se preocuparan, porque pues era una chamaca y no querían que andando tan tarde en la calle fuera a ocurrir algo

malo. Rafael Bquels habló seriamente con los padres de Silvia y el hombre despareció muy formal y entonces le confiaron la muchacha al actor, total que él la iba a traer y a dejar a su casa después de las obras de teatro, pero allí empezó el asunto. Aquello se empezó a convertir en una relación amorosa. En mi querida [música] Natasha era la obra, ¿verdad? Sí, mi querida Natasha, que era como obra experimental.

 con Rafael Banquel, con Rafael Bankqueles como director y Marta Rot que ya estaba ya había hecho su familia de tantas, [música] hacía uno de los papeles importantes. Entonces, imagínense amigos que el primer anillo le llegó cuando tenía apenas 17 [música] años. Se casó con Rafael Banquels, actor cubano de 30 años, actor, director de teatro, cine y televisión, un hombre bastante más grande que ella y metido hasta el cuello en el medio artístico.

Él la empezó a conquistar, aunque a Silvia Pinal no le atraía mucho el actor, decidió darle el sí porque era la única manera de salir de casa. Silvia prácticamente le dijo, “Rafael, seré tuya, pero sácame de mi casa.” Y la única manera de salir de aquel lugar era vestida de blanco. Y pues Rafael la sacó vestida de blanco de su casa.

 Aunque hay una historia oculta detrás de esto, pues se dijo que cuando Silvia Pinal se casó con Rafael ya no era señorita, pues había tenido un novio en la radio quien habría sido su primer amor. Fernando Soler fue el de Manolo. Oye, Rafael Banquels, en cuanto te veo enamorado de ti, pues yo creo que sí.

 Le ha decía yo porque era yo muy aventada [risas] y era yo muy chica, ¿no? Sin embargo, me aventaba yo hacer papeles que no había hecho dicen que Rafael Banquels le reclamó el día de la noche de bodas sobre ese asunto, pero ella le dijo que ella nunca le dijo que ella era señorita. Y Rafael le dijo, “Entonces, ¿por qué te cuidaban tanto [música] tus padres?” Y según les dijo, pues porque ellos no sabían.

 Pero Silvia Pinal le dijo, [música] “No seas anticuado. Además, tú eres un hombre mayor. No me digas que soy tu primera mujer.” Y Rafael ya había estado casado con la actriz Branca de Castejón. Pero allí Rafael entendió que aquella chamaca no era cualquier cosa, que era una mujer manipuladora y que lo había utilizado para salir de casa y que pronto lo dejaría por otro.

No era un amor así de aquellos enloquecidos. Yo creo que era una convenenciera. Yo en ese momento yo quería salir del yugo y pues dije yo, ¿cómo? Pues casada. Salí como princesa de mi casa. Cantinflas fue padrino de esa boda, así que imagínense el nivel de farándula desde el primer capítulo. De ese matrimonio nació Silvia Pasquel, la primera hija de Silvia Pinal.

 Y si usted se pregunta por qué la hija de Silvia es Pasquel y no Pinal, pues cuando Silvia inició su carrera artística le dijeron que Silvia Pinal ya había una, por lo que ella eligió el apellido de su abuelo biológico, que era Pasquel, lo cual fue considerado como una traición. porque eligió el apellido del hombre que la negó.

 Desde allí ya se empezaba a notar que entre Silvia Pasquel y Silvia Pinal iba a haber conflictos. En su boda con Rafael Banquels, Cantinflas les dio de regalo de boda un cheque de 5,000 pesos mexicanos que para aquel entonces era un chorro de lana y con ese dinero amueblaron el departamento. Pero no conforme con eso, Silvia Pinal le pidió a [música] Cantinflas actuar junto a él en una película.

 Así que Cantinflas la invitó a trabajar, pero el cuento del matrimonio feliz empezó a oler a conflicto. Rafael sabía que pronto Silvia iba a volar del corral, pues era una mujer joven y con muchos hombres poderosos a su alrededor, dispuestos a darle lo que él no podía darle, por lo que era celoso, controlador. Y Silvia, que ya traía alas propias, no estaba hecha para vivir encerrada ni para pedir permiso hasta para respirar.

 Así que un día, sentados a la mesa, ella misma soltó la bomba y le dijo que quería [música] divorciarse. Rafael se quedó blanco, luego se puso furioso y para 1952 [música] aquello terminó en divorcio. Padrino de tu boda. [música] Pero es que yo conocí a don Mario en en un uno de los festejos de las reinas y entonces él me contrató para hacer una película con con Raquel Díaz.

Para ese entonces, Silvia Pinal entró a trabajar a la radio Exu para darle voz a varias radionovelas. Allí conoció a Emilio el tigre Azcarraga. En ese entonces era un joven que apenas estaba aprendiendo el negocio de las telecomunicaciones. Cuando Silvia Pinal lo conoció, lo saludó muy risueña.

 Dicen que se acomodó el escote antes de saludarlo y cuando le dio la mano, se la sostuvo fijo y mirándolo a los ojos y con un susurro le dijo, “Estoy para lo que necesites.” Dicen que el tigre se puso nervioso y se acomodó la corbata y todos alrededor se quedaron fríos. [música] El tigre le dijo, “¿Y a dónde le puedo llamar si se me ofrece algo?” Entonces ella sacó de su cartera una tarjeta y lentamente se la dio, diciendo, “Hábleme a la hora que sea.

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