La Luz de las Barrancas: El Puente de Concordia entre dos Mundos en Chihuahua
Don Carlos: Quédate en este jacal viejo de la sierra, Valentina; el viento frío de Chihuahua calmará tu temperamento caprichoso mientras decido qué hacer con las escrituras que tu padre dejó olvidadas.
Valentina: Tengo mucho miedo de las tormentas de nieve que azotan las Barrancas del Cobre, tío Carlos; no me dejes sola en este acantilado donde los lobos aúllan con desesperación al caer la noche.
Don Carlos: Tu padre está muerto y ahora yo soy el único que dicta las reglas en esta familia; aprende a sobrevivir con lo que encuentres entre estas rocas grises hasta que regrese.
Valentina: (Viendo alejarse el caballo entre el polvo del camino) Madre mía, tú que velas por mí desde el cielo dorado, dale calor a mis manos y no permitas que la soledad destruya mi corazón.
Sewerá: Tus sollozos asustan a las águilas que anidan en las cumbres altas, pequeña niña de los valles; la tristeza gasta el agua que tu cuerpo necesitará para soportar la helada de la madrugada.
Valentina: ¡Por favor, no me lances tus flechas, señor de los cañones! Mi tío Carlos me dijo que los rarámuris eran hombres salvajes que perseguían a los extraños que cruzaban sus fronteras de piedra.
Sewerá: Las palabras de tu pariente están llenas del fango de la mentira; mi nombre es Sewerá, que significa flor de la montaña, y he venido a compartir contigo este trozo de pinole.
Valentina: (Tomando el alimento con sus manos temblorosas) El pinole está muy dulce y ha devuelto la fuerza a mis piernas; gracias por no dejarme morir de frío en este rincón del olvido.
Sewerá: Este jacal perteneció a un anciano que corría por las laderas sin dañar las plantas curativas; te enseñaré a encontrar las raíces dulces y a recolectar el agua limpia del manantial oculto.
Valentina: Quiero aprender a correr por los desfiladeros como lo hace tu gente, Sewerá; ya no quiero volver al pueblo donde mi tío me golpeaba y ocultaba las cartas de mi querido padre.
Sewerá: La sierra de Chihuahua es una maestra severa que premia la humildad y castiga la soberbia; si escuchas el murmullo de los pinos centenarios, comprenderás que los espíritus nunca te dejarán sola.
Valentina: He memorizado las primeras palabras de saludo en la lengua de tus abuelos, Sewerá; mañana quiero ayudarte a recolectar las ramas secas para mantener encendido el fogón de este jacal de madera.
Don Carlos: (Regresando tres lunas después con una mirada llena de desprecio) ¡Qué clase de locura es esta! Una heredera de las minas de plata conviviendo con los nativos de los desfiladeros altos.
Sewerá: Caballero, su presencia ensucia la pureza de este acantilado; usted abandonó a esta pequeña criatura para apoderarse de la riqueza que legalmente le pertenece a ella por la ley del cielo.
Don Carlos: ¡Cállate, indio de las rocas! Cuando los soldados del gobierno se enteren de que estás adoctrinando a mi sobrina, vendrán con sus fusiles a limpiar esta sierra de rebeldes.
Valentina: ¡No permitas que amenace a Sewerá, tío Carlos! Él me dio la comida y el techo que tú me negaste, y todo el pueblo sabrá que falsificaste el testamento de mi difunto padre.
Don Carlos: (Levantando su fusta de montar con una furia descontrolada) Cállate la boca, niña malagradecida; pagarás muy caro este atrevimiento y terminarás encerrada en el sótano de la hacienda del norte.
Sewerá: (Interponiéndose con su bastón de mando de madera tallada) No vuelva a tocar la inocencia de esta niña; la montaña entera vigila sus pasos y la justicia del cañón es implacable.
Don Carlos: (Retrocediendo con el rostro demudado ante la mirada firme del guerrero) Esto no se quedará así; regresaré con mis capataces armados y quemaremos este jacal antes de la próxima luna nueva.
Valentina: Siento mucho miedo de que regrese con los hombres de la llanura, Sewerá; ellos tienen armas de fuego y no entenderán que tú solo me has salvado de la muerte absoluta.
Sewerá: El valor de la verdad es superior al plomo de los fusiles, Valentina; buscaremos al Padre Mateo en la parroquia del pueblo viejo, él tiene un alma limpia y conoce las leyes de los blancos.
Padre Mateo: (Recibiendo a los viajeros en la sacristía con un gesto de profundo asombro) ¡Válgame Dios, Valentina! Tu tío Carlos le dijo a toda la comunidad que habías sido enviada a un internado en Francia.
Valentina: Todo ha sido una infamia de mi tío para quedarse con la mina de plata de mi padre, Padre Mateo; Sewerá me rescató de las rocas y me enseñó el lenguaje de la fraternidad.
Padre Mateo: (Mirando a Sewerá con un profundo respeto) Gracias, hermano Sewerá, por proteger a esta pequeña oveja perdida; guardaré los documentos originales del testamento en la caja fuerte de la iglesia.
Don Fernando: (El viejo escribano del pueblo, entrando con prisa) Don Carlos está reuniendo a los mercenarios de la frontera para asaltar los terrenos de la sierra alta; debemos actuar ante el juez de inmediato.
Valentina: No les tenemos miedo porque la montaña está de nuestro lado; Sewerá alertará a los corredores de los cañones para vigilar los pasos estrechos antes de que caiga la noche invernal.
Sewerá: Mis hombres ya se encuentran posicionados entre las rocas grises; ningún mercenario cruzará la frontera de la piedra blanca sin que nuestras flechas de advertencia le marquen el camino de regreso.
Padre Mateo: Yo mismo acompañaré al alguacil del pueblo hacia la jefatura de policía; es hora de arrancar la máscara de honestidad con la que Carlos ha engañado a los comerciantes del valle.
Alguacil Mayor: Hemos revisado los libros de contabilidad que Don Carlos guardaba en su despacho; todos los registros confirman el fraude procesal y el desvío de los fondos de la menor Valentina.
Don Carlos: (Irrumpiendo en la plaza principal con dos capataces armados con carabinas) ¡Alcalde, detenga a esos traidores! El indio ha usado la brujería para confundir a mi sobrina y robar mis propiedades.
Alcalde Luis: Baje sus armas de inmediato, Carlos; el testamento original ha sido presentado por el Padre Mateo y su firma falsa ha sido comprobada por los peritos del tribunal del estado.
Don Carlos: (Apuntando su revólver hacia Valentina con desesperación criminal) No voy a permitir que una mocosa mugrienta y un cura viejo me quiten la fortuna que construí con mi astucia.
Sewerá: (Apareciendo desde las sombras de los portales y desarmando a Carlos con un movimiento veloz de su lanza) Los hombres de malicia no tienen poder en la plaza de la justicia verdadera.
Alcalde Luis: ¡Alguaciles, aseguren a este criminal de inmediato! Será trasladado a la prisión penal de la capital bajo los cargos de falsificación, fraude comercial e intento de homicidio.
Don Carlos: (Gritando con rabia mientras es conducido al calabozo) ¡Maldigo a este pueblo y a los salvajes de la sierra! Se arrepentirán de haber escuchado las palabras de esa niña tonta.
Valentina: Tu dinero no pudo comprar el silencio del desierto, tío Carlos; ahora el jacal viejo de mi abuelo será el lugar donde construiremos el futuro de toda nuestra comunidad unida.
Don Fernando: Es un hermoso proyecto, Valentina; utilizaré mis conocimientos legales para registrar la mina de plata como una propiedad comunal que beneficie a los rarámuris y a los campesinos.
Sewerá: Cambiaremos el metal de las armas por el hierro de las herramientas agrícolas; sembraremos el maíz y el frijol en las terrazas altas usando el agua limpia de nuestro manantial sagrado.
Maestra Sofía: Bienvenidos niños de la sierra y del pueblo a la Escuela de la Reconciliación; hoy abrimos los libros del saber bilingüe para que todos aprendamos a respetarnos bajo el mismo sol.
Niño Rarámuri Tohil: Yo quiero aprender a escribir las leyendas de mis antepasados en las hojas blancas para que los niños del valle conozcan el valor de nuestras danzas sagradas de primavera.
Niña María: Y yo quiero aprender a tejer las canastas de mimbre tal como las abuelas de la sierra lo hacen junto al fogón; la artesanía de nuestra región será el orgullo de Chihuahua.
Diego: (El hijo del carpintero, llegando con sus herramientas) Hemos terminado de colocar los bancos de madera fina y las mesas para la biblioteca de la escuela; este lugar quedó verdaderamente hermoso.
Valentina: Gracias, Diego; este espacio ya nunca más será un sitio de castigo y soledad, sino el faro de esperanza que guiará los pasos de las futuras generaciones de las Barrancas del Cobre.
Comerciante Mateo: Don Fernando, la cooperativa minera ha entregado el primer cargamento de plata purificada al banco central; las ganancias han superado todos los pronósticos financieros de este trimestre.
Don Fernando: Es el resultado de la honestidad en el trabajo compartido, Mateo; cuando los obreros de la sierra reciben el mismo salario que los técnicos del pueblo, la productividad se duplica por el entusiasmo.
Comerciante Extranjero: He viajado desde la capital del país para comprar toda su producción textil de lana orgánica, Valentina; sus diseños tradicionales tienen una belleza única que es valorada en el mundo entero.
Sewerá: Aceptamos su propuesta de comercio, caballero, pero con la condición de que los beneficios se utilicen para equipar el nuevo hospital civil que estamos levantando en la cañada del norte.
Comerciante Extranjero: Es una condición muy noble, señor Sewerá; firmaré el contrato con gusto porque sé que mi dinero apoyará la salud de las familias que trabajan con tanta dignidad en este desierto.
Padre Mateo: El hospital de la cañada contará con una sala especial para los médicos tradicionales de la sierra; la ciencia y la herbolaria ancestral deben caminar juntas para curar las enfermedades del cuerpo.
Anciana Rarámuri Chimalma: Traeré las hojas del sauce silvestre y la resina de los pinos altos para preparar los ungüentos que calman las fiebres del invierno; nuestra sabiduría médica salvará muchas vidas.
Médico del Pueblo: (Asombrado por la efectividad de los remedios nativos) Es increíble cómo esta mezcla de raíces controla la infección con mayor rapidez que los medicamentos que importamos de la ciudad.
Valentina: La montaña siempre ha sido un cofre de bendiciones para quienes saben escucharla con respeto, doctor; mi padre lo sabía y Sewerá me enseñó a comprender el lenguaje de la naturaleza de Chihuahua.
Alcalde Luis: Valentina, los inspectores del gobierno federal han enviado el decreto oficial firmado por el Presidente de la República; las Barrancas del Cobre han sido declaradas zona de protección indígena permanente.
Sewerá: Este decreto asegura que ningún empresario corrupto volverá a intentar desviar el cauce de nuestros ríos ni a talar los pinos centenarios para instalar sus industrias destructivas.
Gobernador del Estado: (Llegando a la plaza de la escuela bilingüe para la ceremonia de inauguración) Ciudadanos, este lugar representa el verdadero espíritu de unidad y progreso que nuestra nación necesita para el futuro.
Don Fernando: El mérito pertenece a la persistencia de Valentina y a la nobleza del guerrero Sewerá; ellos construyeron el puente de paz sobre el abismo del odio y de los prejuicios del pasado.
Gobernador del Estado: Entrego esta medalla de honor civil a la joven Valentina Mendoza por su destacada labor en la pacificación y el desarrollo comunitario de las comunidades serranas de nuestro estado.
Valentina: (Colocando la medalla sobre el bastón de mando de Sewerá) Este reconocimiento pertenece a los corredores rarámuris que me abrieron sus corazones cuando mi propia sangre me había condenado al olvido absoluto.
Padre Mateo: Que la paz del Señor permanezca por siempre en este oasis de la concordia humana; las tormentas de nieve ya no nos asustan porque estamos unidos por el lazo sagrado del amor fraterno.
Valentina: (Contemplando el horizonte púrpura junto a Sewerá en el acantilado alto) Escucha el viento de la tarde, maestro; ya no suena como el lamento frío que me aterrorizaba cuando mi tío me dejó en el jacal.
Sewerá: El viento solo repite el eco de lo que guardamos en el alma, Valentina; ahora canta una melodía de victoria porque sabe que tu luz ha disipado para siempre las sombras del sufrimiento en Chihuahua.
Don Fernando: He revisado los antiguos diarios de tu abuelo materno, Valentina; él escribió que la verdadera riqueza de estas Barrancas del Cobre no era el mineral de plata, sino la nobleza de su gente.
Valentina: Mi abuelo era un hombre sabio, Fernando; hoy su viejo jacal de madera ha dejado de ser una ruina abandonada para transformarse en el corazón latente de nuestra próspera sociedad multicultural.
Maestra Sofía: Los estudiantes de la escuela técnica del pueblo han diseñado un sistema de riego por goteo que utiliza la gravedad de las colinas para abastecer los huertos escolares sin gastar energía eléctrica.
Sewerá: Ese sistema nos permitirá sembrar las hortalizas frescas durante los meses más secos del verano, asegurando que los niños tengan una alimentación saludable durante todo el año escolar.
Niño Rarámuri Tohil: Yo seré el encargado de vigilar las compuertas de agua del huerto alto; les enseñaré a mis compañeros del pueblo cómo calcular la humedad del suelo usando las hojas secas de los pinos.
Niña María: Y las mujeres de la cooperativa textil han terminado de confeccionar los uniformes bordados para todos los alumnos de la escuela; cada prenda lleva el dibujo de una estrella dorada que representa nuestra unión.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los caminos que unen el pueblo con las comunidades altas han sido reparados por los trabajadores civiles; ahora nuestras carretas pueden transportar el café y las telas sin contratiempos.
Alcalde Luis: Hemos asignado un presupuesto especial para mantener una ambulancia comunitaria en la entrada del cañón; la salud de nuestros hermanos de la sierra es la prioridad máxima de este gobierno municipal.
Valentina: El comercio es bendito únicamente cuando se transforma en bienestar concreto de salud y educación para los desamparados, Luis; gracias por comprender que la justicia social es el único camino hacia la paz.
Padre Mateo: Tus palabras demuestran la sabiduría de una verdadera servidora del pueblo, Valentina; la fortuna material se evapora con los años, pero las obras de caridad compartida quedan escritas en el cielo.
Comerciante Extranjero: (Regresando con nuevos pedidos de artesanías para los mercados de Nueva York) Sus productos son un éxito absoluto, Valentina; los compradores admiran la autenticidad de los bordados de la sierra.
Sewerá: La autenticidad de nuestro arte proviene del respeto que le tenemos a los animales y a las flores del desierto; cada hilo cuenta una historia de supervivencia y de armonía con el universo que nos rodea.
Gobernador del Estado: Valentina, el congreso local ha aprobado la creación del Instituto de Lenguas Indígenas de Chihuahua, y queremos que tú seas la directora general de esta nueva institución educativa.
Valentina: Aceptaré el cargo con la condición de que las asambleas generales se realicen en el jacal de la cañada alta, bajo la sombra de los pinos centenarios y con el asesoramiento directo de Sewerá.
Sewerá: Caminaré a tu lado en cada asamblea, Valentina; la niña que encontré llorando en las rocas grises se ha convertido en la defensora incansable que guiará el porvenir próspero de nuestra gran nación unida.
Padre Mateo: Que el Espíritu Santo ilumine sus mentes y fortalezca sus cuerpos; las Barrancas del Cobre ya no pertenecen al olvido de los mapas, sino a la historia grande de la concordia y la fraternidad universal.
Valentina: (Sosteniendo la mano de Sewerá mientras el sol de la mañana ilumina los salones de la escuela bilingüe) El puente está firme, el cañón está alegre y nuestra hermosa historia de paz resplandecerá por siempre.
Don Fernando: El correo de la capital ha traído noticias extraordinarias esta mañana, Valentina; la Universidad Nacional ha seleccionado nuestro modelo de cooperativa ejidal para presentarlo en un congreso internacional en Ginebra.
Valentina: Es un logro maravilloso que compartimos con todas las familias de los cañones, Fernando; esto demuestra al mundo entero que las comunidades indígenas y los habitantes de las ciudades pueden prosperar juntos si hay respeto.
Sewerá: Viajaremos a la gran ciudad europea portando nuestros trajes tradicionales y nuestro bastón de mando; le diremos a las naciones lejanas que la tierra no se compra con oro, sino que se defiende con el alma limpia.
Maestra Sofía: He preparado una presentación detallada con los dibujos y los textos bilingües de los niños de la escuela; los profesores extranjeros verán cómo la alfabetización respeta la identidad cultural de cada alumno.
Niño Rarámuri Tohil: (Mostrando su cuaderno con orgullo) Yo escribí el prólogo del libro escolar en la lengua de mis abuelos; quiero que los científicos de Europa sepan que nosotros también medimos el tiempo observando las estrellas.
Niña María: Y las tejedoras han preparado una muestra de los tapetes de lana tintados con cáscaras de nuez silvestre y raíces del desierto; el arte de las Barrancas del Cobre cruzará el océano Atlántico con dignidad.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los almacenes centrales del pueblo han registrado la mayor reserva de grano de nuestra historia; no tendremos que preocuparnos por la escasez de alimentos durante el próximo invierno.
Alcalde Luis: Hemos instalado una línea de telégrafo que comunica directamente la escuela de la cañada con la jefatura de policía del pueblo; la seguridad de nuestros niños está garantizada contra cualquier grupo de forajidos.
Valentina: El telégrafo es una herramienta excelente para el progreso, Luis; nos permitirá coordinar la distribución de medicinas hacia los rincones más distantes de la sierra alta durante las emergencias climáticas.
Padre Mateo: La tecnología es una bendición del cielo cuando se utiliza para unir a los pueblos lejanos y aliviar el sufrimiento de los desamparados; que Dios bendiga a los ingenieros que trabajaron en esta obra civil.
Comerciante Extranjero: (Llegando con los contratos de renovación comercial para el próximo quinquenio) Sus estándares de comercio justo han sido reconocidos por la organización internacional de derechos económicos de París.
Don Fernando: Este reconocimiento consolida nuestra posición financiera y nos permite bajar las tasas de interés del Banco Comunitario para que más familias construyan sus casas de ladrillo térmico en el valle.
Sewerá: Las casas de ladrillo térmico mantendrán calientes a los ancianos durante las heladas de enero; la cooperativa debe ser siempre el escudo protector que cuide de la vulnerabilidad de nuestra gente de la sierra.
Valentina: (Revisando las cartas de felicitación que llegan de todo el país) A veces miro hacia atrás y me cuesta creer que toda esta transformación comenzó en el jacal viejo donde mi tío Carlos pretendía borrar mi existencia.
Sewerá: La maleza del desierto no puede ocultar la fuerza de la semilla buena, Valentina; tu presencia en estas Barrancas del Cobre fue el agua limpia que despertó la nobleza dormida en los corazones de los hombres blancos.
Diego: (El joven carpintero, entrando a la oficina con una sonrisa) Hemos terminado la construcción del nuevo auditorio de la escuela; cuenta con un escenario amplio para las danzas tradicionales y las asambleas del consejo.
Maestra Sofía: Inauguraremos el auditorio el próximo mes con el Festival de la Primavera Compartida; vendrán músicos de violín tradicional de toda la sierra alta a competir en un certamen de melodías ancestrales.
Niño Rarámuri Tohil: Mi abuelo está afinando su violín de madera de cedro; él dice que tocará la tonada que convoca al viento de la abundancia para que bendiga las nuevas siembras de frijol de la cañada baja.
Niña María: Y las mujeres de la cooperativa están preparando los vestidos tradicionales de pliegues blancos y cintas carmesí; la plaza de la escuela se llenará de colores hermosos bajo el cielo azul de Chihuahua.
Gobernador del Estado: (Enviando un mensaje por telégrafo desde la capital) Felicidades a todo el comité de administración de las Barrancas del Cobre; su delegación diplomática ha sido recibida con aplausos en el congreso de Ginebra.
Don Fernando: Las naciones del mundo han comprendido que nuestro modelo económico basado en la equidad laboral y la protección ambiental es la respuesta definitiva a las crisis sociales de la frontera norte.
Valentina: El éxito en Europa no cambiará nuestra forma de vivir aquí, Fernando; nuestro lugar sigue estando junto al manantial de Rosario, cuidando de la educación de los niños y del respeto a los abuelos de la sierra.
Sewerá: La sabiduría consiste en mantener los pies firmes sobre la tierra sagrada mientras los ojos contemplan las estrellas del infinito; que el orgullo de la ciudad nunca contamine la pureza de nuestro cañón alto.
Padre Mateo: Celebremos este triunfo de la justicia con una misa de acción de gracias en el nuevo auditorio; invitaremos a todos los obreros de la mina y a las tejedoras a compartir el pan de la concordia.
Valentina: (Caminando junto a Sewerá por el sendero iluminado por los rayos dorados del atardecer) El puente está construido con las rocas grises de la resistencia y los pinos centenarios de la fraternidad, maestro.
Sewerá: Y el viento de la sierra alta seguirá repitiendo tu nombre en cada amanecer, mi pequeña hermana; la cañada olvidada resplandece hoy con la luz de la justicia eterna y del amor universal para todos.
Don Fernando: El juez de distrito ha emitido la resolución final sobre las antiguas propiedades de Don Carlos; todas las tierras confiscadas por el tribunal han sido transferidas legalmente al fondo escolar de la cañada.
Valentina: Es un acto de justicia poética, Fernando; los terrenos que una vez sirvieron para planificar la opresión de nuestra gente hoy serán el espacio donde sembraremos los huertos comunitarios del futuro.
Sewerá: Mis hombres ya están preparando las yuntas de bueyes para iniciar el barbecho de las tierras del norte; cambiaremos los cercados de alambre de púas por hileras de árboles frutales que alimentarán a los niños.
Maestra Sofía: Los profesores del estado de Sonora han solicitado una pasantía de tres meses en nuestros salones de clase; quieren aprender las metodologías didácticas que utilizamos para enseñar las matemáticas bilingües.
Niño Rarámuri Tohil: Yo les enseñaré el sistema de conteo ancestral basado en los ciclos de la luna y las estaciones de la siembra; les demostraré que la aritmética indígena es exacta y muy útil para el campo.
Niña María: Y las parteras del hospital comunitario les ofrecerán talleres sobre las propiedades medicinales del poleo y la gordolobo; el saber de la sierra debe compartirse con generosidad científica por todo el país.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los talleres de herrería han entregado las nuevas bombas de agua mecánicas que funcionan con la fuerza del viento; ahora podremos llevar el agua limpia a las viviendas de las cimas más altas.
Alcalde Luis: El gobierno del estado ha confirmado el subsidio para la instalación de los techos de lámina térmica en las escuelas de los desfiladeros distantes; ningún alumno pasará frío durante las heladas de diciembre.
Valentina: Gracias por tu gestión administrativa, Luis; la coordinación entre el municipio y la cooperativa demuestra que cuando las autoridades tienen el corazón limpio, el progreso llega a los más necesitados de la tierra.
Padre Mateo: La política se convierte en un apostolado de amor cristiano cuando busca el bienestar de los desamparados; esta cañada es el testimonio viviente de que el evangelio se escribe con obras de justicia social.
Comerciante Extranjero: (Llegando con los diseñadores de moda de la capital) Queremos lanzar una colección de alta costura inspirada en los bordados geométricos de las tejedoras rarámuris, respetando los derechos de autoría intelectual.
Don Fernando: El contrato de autoría estipula que el cuarenta por ciento de las regalías globales se depositará directamente en el fondo de becas universitarias para los jóvenes de las Barrancas del Cobre de manera inmediata.
Diseñador de Moda: Aceptamos todas sus condiciones contractuales, Don Fernando; los consumidores modernos valoran las marcas que tienen una responsabilidad ética y que respetan la dignidad de las culturas originarias.
Sewerá: Los dibujos de nuestras mantas representan los caminos del viento y las formas de las rocas grises; vestir estos diseños significa llevar sobre el cuerpo el respeto por la naturaleza sagrada de nuestra sierra.
Diego: (El joven carpintero, mostrando los nuevos acabados del auditorio) Hemos colocado los paneles acústicos de madera de pino para que la música de los violines tradicionales se escuche con total nitidez en el salón.
Maestra Sofía: El jurado del certamen musical ha llegado desde la capital del país; están asombrados por la cantidad de jóvenes rarámuris que dominan la ejecución del violín tradicional con una técnica asombrosa.
Niño Rarámuri Tohil: Mi abuelo dice que la música del violín es la voz con la que la montaña conversa con las nubes del norte; mañana tocaremos juntos la tonada de la concordia eterna frente a todo el pueblo reunido.
Niña María: Y las cocineras de la cooperativa han preparado grandes ollas de atole de maíz tostado y tamales de verdolagas para repartir a todos los visitantes que asistan al festival de la primavera bilingüe.
Gobernador del Estado: (Llegando a la plaza principal acompañado por el Secretario de Educación de la Nación) Ciudadanos, las Barrancas del Cobre son hoy el epicentro de la vanguardia educativa y social de toda la República Mexicana.
Valentina: (Tomando la palabra frente a la multitud reunida) Este milagro no es el resultado de la riqueza material, Señor Gobernador; es el fruto del perdón humano y de la voluntad para construir la fraternidad sobre las ruinas.
Sewerá: (Levantando el bastón de mando ceremonial frente al sol de la tarde) Que la promesa de amistad que firmamos en este jacal viejo dure tanto como las rocas de nuestro cañón alto y bendiga a nuestros hijos por siempre.
Padre Mateo: Bendito sea el pan de la unidad que compartimos este día y benditas sean las almas puras que decidieron derribar los muros del odio; la luz de la justicia ha vencido definitivamente a la oscuridad en Chihuahua.
Valentina: (Sentada junto a Sewerá en el mirador del acantilado mientras las risas de los niños resuenan en la escuela) El silencio de la sierra ya no guarda tristezas, maestro; ahora es el espacio donde descansa nuestra paz eterna.
Sewerá: Tu nombre fue la profecía exacta de lo que traerías a estas montañas olvidadas, pequeña Valentina; eres la luz que brilla en medio de las Barrancas del Cobre y tu legado guiará los pasos de los hombres del porvenir.
Don Fernando: Las actas del consejo general han quedado registradas en los libros de la biblioteca municipal, Valentina; la cooperativa ejidal es ahora una institución legal e indestructible ante las leyes del estado de Chihuahua.
Valentina: Gracias por tu orden administrativo, Fernando; este libro será el documento que demuestre a las futuras generaciones que la unión de dos mundos hermanos salvó a nuestra región de la destrucción de la guerra.
Sewerá: Los jóvenes de la sierra alta ya han aprendido a manejar las computadoras de la escuela bilingüe sin olvidar las técnicas de rastreo y recolección que los abuelos les enseñaron junto al fogón del jacal.
Maestra Sofía: Es el equilibrio perfecto de la educación moderna, Sewerá; preparamos a los estudiantes para los desafíos tecnológicos del siglo veintiuno manteniendo intacto el orgullo por sus raíces culturales indígenas.
Niño Rarámuri Tohil: Hoy logré enviar un mensaje por correo electrónico a un estudiante de una escuela comunitaria de la Patagonia; le conté cómo cuidamos los huertos de manzana orgánica aquí en Chihuahua.
Niña María: Y yo recibí una carta de una niña de Chiapas que quiere enviarnos semillas de flores de la selva para sembrarlas en el jardín botánico de nuestra parroquia vieja durante la primavera.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los camiones de carga de la cooperativa han regresado de la frontera norte con las herramientas eléctricas para el taller de herrería; ahora la fabricación de arados será más rápida.
Alcalde Luis: El municipio ha inaugurado la red de paneles solares que abastece de energía limpia al hospital comunitario de la cañada baja; ya no dependeremos del suministro deficiente de las líneas eléctricas de la ciudad.
Valentina: El uso de las energías renovables demuestra nuestro compromiso con la protección de la reserva ecológica, Luis; la modernidad es bienvenida únicamente cuando respeta el entorno que Dios nos entregó.
Padre Mateo: Cuidar de la naturaleza es un acto de alabanza divina y de responsabilidad con el prójimo; esta cañada resplandece hoy como el modelo de la civilización del amor que tanto necesita nuestro país.
Comerciante Extranjero: (Entregando los cheques de las regalías internacionales a las artesanas de la sierra) Su colección de textiles orgánicos ha sido catalogada como una de las obras de arte popular más importantes de la década.
Anciana Rarámuri Chimalma: Utilizaremos estos fondos para construir una casa de descanso para las abuelas ancianas de los desfiladeros altos, donde tengan la atención médica tradicional y los alimentos necesarios durante el invierno.
Diego: (El joven carpintero, mostrando los planos de la nueva estancia infantil) El diseño contempla amplias ventanas orientadas hacia el sur para aprovechar el calor del sol invernal y mantener el espacio confortable para los bebés.
Maestra Sofía: La estancia infantil permitirá que las jóvenes madres de la cooperativa textil sigan trabajando en los telares con la tranquilidad de que sus hijos pequeños están bien alimentados y cuidados en la escuela.
Niño Rarámuri Tohil: Mi abuela me enseñó las canciones antiguas de arrullo que las madres rarámuris cantan a los bebés para que duerman tranquilos; yo se las enseñaré a los cuidadores de la estancia infantil de la cañada.
Niña María: Y las mujeres de la cocina comunitaria prepararán las papillas de maíz tierno y calabaza dulce para la alimentación saludable de todos los recién nacidos de nuestra hermosa comunidad unida.
Gobernador del Estado: (Llegando a la cañada alta acompañado por los embajadores del comercio justo de América Latina) Ciudadanos, la paz que se respira en estas Barrancas del Cobre es el mayor tesoro social de nuestro continente.
Valentina: (Recibiendo a los diplomáticos con una jícara de pinole dulce) Bienvenidos a nuestro hogar, caballeros; aquí aprenderán que la riqueza de una nación no se mide por sus bancos de oro, sino por la paz de sus niños.
Sewerá: Que los espíritus de la montaña sigan bendiciendo este círculo de hermandad universal y que el viento de la sierra alta borre las últimas huellas de la discriminación de los mapas de la tierra entera.
Padre Mateo: Amén por la eternidad de este pacto sagrado entre los hombres de buena voluntad; el jacal viejo de la sierra ya nunca más estará solo porque el amor verdadero ha construido su santuario definitivo aquí.
Valentina: (Tomando la mano de su padre simbólico Sewerá y mirando el horizonte radiante de la sierra) El camino ha sido largo y difícil, maestro, pero hoy caminamos de frente hacia el amanecer de una esperanza eterna.
Sewerá: Las Barrancas del Cobre guardan el secreto más grande del universo, mi pequeña estrella; la bondad de tu alma limpia salvó a dos mundos enemigos y tu luz brillará para siempre en las cumbres altas de Chihuahua.