El Guardián del Altiplano: El Vínculo Sagrado del Niño Olvidado en las Alturas de los Andes
Don Severo: Quédate en este tambo de piedra fría, Gabriel; el viento helado de los Andes te enseñará a ser agradecido mientras yo me encargo de regularizar las propiedades de tu difunto padre.
Gabriel: Tengo mucho miedo del granizo que cae sobre el Altiplano, tío Severo; por favor, no me dejes solo en este refugio abandonado donde la noche devora los cerros nevados sin piedad.
Don Severo: Tu padre ya no está para consentir tus caprichos y ahora soy yo quien administra la hacienda; aprende a sobrevivir con lo que encuentres entre estas rocas hasta que decida regresar.
Gabriel: (Viendo alejarse el caballo de su tío entre la neblina) Madre mía, tú que me cuidas desde el cielo de los justos, dale calor a mis manos y no permitas que el frío congele mi corazón en esta soledad.
Amaru: Tus lágrimas congeladas asustan a las vicuñas que pastan en los bofedales altos, pequeño niño de los valles; la tristeza consume la energía que tu cuerpo necesitará para soportar el friaje.
Gabriel: ¡Por favor, no me hagas daño con tu lanza, señor de las cumbres! Mi tío Severo me dijo que los hombres del Altiplano eran cazadores feroces que no perdonaban a los extraños.
Amaru: Las palabras de tu pariente están llenas del fango de la codicia; mi nombre es Amaru, que significa serpiente sagrada, y he venido a compartir contigo este plato de chuño caliente.
Gabriel: (Tomando la vasija de barro con manos temblorosas) El chuño está muy tierno y ha devuelto la fuerza a mis piernas; gracias por no dejarme morir en este rincón olvidado del mundo.
Amaru: Este tambo de piedra perteneció a mis antepasados, quienes vigilaban los caminos del inca con respeto; te enseñaré a encontrar las raíces medicinales y a recolectar el agua limpia del pukio oculto.
Gabriel: Quiero aprender a caminar por las laderas como lo hace tu gente, Amaru; ya no quiero volver al pueblo donde mi tío me castigaba y ocultaba los documentos de mi herencia familiar.
Amaru: Los Andes son una maestra severa que premia la paciencia y castiga la soberbia; si escuchas el silbido del viento entre los queñuales, comprenderás que los Apus nunca te dejarán solo.
Gabriel: He memorizado las primeras palabras de agradecimiento en la lengua de tus abuelos, Amaru; mañana quiero ayudarte a esquilar las alpacas para confeccionar las mantas protectoras.
Don Severo: (Regresando tres lunas después con una mirada llena de soberbia) ¡Qué clase de humillación es esta! El heredero de las tierras agrícolas conviviendo con los pastores de las alturas.
Amaru: Caballero, su presencia perturba la paz de este bofedal; usted abandonó a esta pequeña criatura para apoderarse de los manantiales que legalmente le pertenecen a él por derecho de sangre.
Don Severo: ¡Cállate, indio de las rocas! Cuando las autoridades del pueblo se enteren de que estás adoctrinando a mi sobrina, vendrán con los soldados a limpiar estos cerros de rebeldes.
Gabriel: ¡No permitas que amenace a Amaru, tío Severo! Él me dio la comida y el poncho que tú me negaste, y todo el pueblo sabrá que falsificaste los papeles de la mina de plata de mi padre.
Don Severo: (Levantando su fusta de montar con una furia incontenible) Cállate la boca, niño malagradecida; pagarás muy caro este atrevimiento y terminarás encerrado en el calabozo de la intendencia.
Amaru: (Interponiéndose con su bastón de mando de madera tallada) No vuelva a tocar la inocencia de este niño; la montaña entera vigila sus pasos y la justicia de los Apus es implacable.
Don Severo: (Retrocediendo con miedo ante la imponente presencia del anciano) Esto no se quedará así; regresaré con mis capataces armados y destruiremos este tambo antes de la próxima cosecha de quinua.
Gabriel: Siento mucho miedo de que regrese con los hombres de la llanura, Amaru; ellos tienen armas de fuego y no entenderán que tú solo me has salvado de la muerte absoluta.
Amaru: El valor de la verdad es superior al plomo de los fusiles, Gabriel; buscaremos al Padre Simón en la parroquia del pueblo viejo, él tiene un alma limpia y conoce las leyes de los blancos.
Padre Simón: (Recibiendo a los viajeros en la sacristía con un gesto de profundo asombro) ¡Válgame Dios, Gabriel! Tu tío Severo le dijo a toda la comunidad que habías sido enviado a un colegio en Lima.
Gabriel: Todo ha sido una infamia de mi tío para quedarse con los manantiales de mi padre, Padre Simón; Amaru me rescató de las rocas y me enseñó el verdadero lenguaje de la fraternidad.
Padre Simón: (Mirando a Amaru con un profundo respeto espiritual) Gracias, hermano Amaru, por proteger a esta pequeña oveja perdida; guardaré los documentos del testamento en la caja fuerte del templo.
Don Fernando: (El viejo escribano del pueblo, entrando con prisa) Don Severo está reuniendo a los mercenarios para asaltar las tierras de la comunidad alta; debemos actuar ante el juez de inmediato.
Gabriel: No les tenemos miedo porque la montaña está de nuestro lado; Amaru alertará a los comuneros para vigilar los pasos estrechos antes de que caiga la noche del friaje.
Amaru: Mis hombres ya se encuentran posicionados entre las rocas grises; ningún mercenario cruzará la frontera de la piedra blanca sin que nuestras hondas le marquen el camino de regreso.
Padre Simón: Yo mismo acompañaré al alguacil del pueblo hacia la jefatura de policía; es hora de arrancar la máscara de honestidad con la que Severo ha engañado a los comerciantes del valle.
Alguacil Mayor: Hemos revisado los libros de contabilidad que Don Severo guardaba en su despacho; todos los registros confirman el fraude procesal y el desvío de los fondos del menor Gabriel.
Don Severo: (Irrumpiendo en la plaza principal con dos capataces armados con carabinas) ¡Alcalde, detenga a esos traidores! El indio ha usado la brujería para confundir a mi sobrino y robar mis propiedades.
Alcalde Luis: Baje sus armas de inmediato, Severo; el testamento original ha sido presentado por el Padre Simón y su firma falsa ha sido comprobada por los peritos del tribunal del estado.
Don Severo: (Apuntando su revólver hacia Gabriel con desesperación criminal) No voy a permitir que una mocosa mugrienta y un cura viejo me quiten la fortuna que construí con mi astucia.
Amaru: (Apareciendo desde las sombras de los arcos y desarmando a Severo con un movimiento veloz de su vara) Los hombres de malicia no tienen poder en la plaza de la justicia verdadera.
Alcalde Luis: ¡Alguaciles, aseguren a este criminal de inmediato! Será trasladado a la prisión penal de la capital bajo los cargos de falsificación, fraude comercial e intento de homicidio.
Don Severo: (Gritando con rabia mientras es conducido al calabozo) ¡Maldigo a este pueblo y a los salvajes del Altiplano! Se arrepentirán de haber escuchado las palabras de ese niño tonta.
Gabriel: Tu dinero no pudo comprar el silencio de la cordillera, tío Severo; ahora el tambo viejo de mi abuelo será el lugar donde construiremos el futuro de toda nuestra comunidad unida.
Don Fernando: Es un hermoso proyecto, Gabriel; utilizaré mis conocimientos legales para registrar los manantiales como una propiedad comunal que beneficie a los comuneros y a los campesinos.
Amaru: Cambiaremos el metal de las armas por el hierro de las herramientas agrícolas; sembraremos la quinua y la papa amarga en las terrazas altas usando el agua limpia de nuestro pukio sagrado.
Maestra Sofía: Bienvenidos niños de la sierra y del pueblo a la Escuela de la Reconciliación; hoy abrimos los libros del saber bilingüe para que todos aprendamos a respetarnos bajo el mismo sol.
Niño Quechua Tohil: Yo quiero aprender a escribir las leyendas de mis antepasados en las hojas blancas para que los niños del valle conozcan el valor de nuestras ofrendas a la Pachamama.
Niña María: Y yo quiero aprender a tejer los aguayos de lana tal como las abuelas de la sierra lo hacen junto al fogón; la artesanía de nuestra región será el orgullo del Cusco.
Diego: (El hijo del carpintero, llegando con sus herramientas) Hemos terminado de colocar los bancos de madera fina y las mesas para la biblioteca de la escuela; este lugar quedó verdaderamente hermoso.
Gabriel: Gracias, Diego; este espacio ya nunca más será un sitio de castigo y soledad, sino el faro de esperanza que guiará los pasos de las futuras generaciones de las alturas andinas.
Comerciante Mateo: Don Fernando, la cooperativa agrícola ha entregado el primer cargamento de quinua orgánica al banco central; las ganancias han superado todos los pronósticos financieros de este trimestre.
Don Fernando: Es el resultado de la honestidad en el trabajo compartido, Mateo; cuando los obreros de la sierra reciben el mismo salario que los técnicos del pueblo, la productividad se duplica por el entusiasmo.
Comerciante Extranjero: He viajado desde la capital del país para comprar toda su producción textil de alpaca orgánica, Gabriel; sus diseños tradicionales tienen una belleza única que es valorada en el mundo entero.
Amaru: Aceptamos su propuesta de comercio, caballero, pero con la condición de que los beneficios se utilicen para equipar el nuevo hospital civil que estamos levantando en la cañada del norte.
Comerciante Extranjero: Es una condición muy noble, señor Amaru; firmaré el contrato con gusto porque sé que mi dinero apoyará la salud de las familias que trabajan con tanta dignidad en este desierto.
Padre Simón: El hospital de la cañada contará con una sala especial para los médicos tradicionales de la sierra; la ciencia y la herbolaria ancestral deben caminar juntas para curar las enfermedades del cuerpo.
Anciana Quechua Chimalma: Traeré las hojas de coca seleccionada y la resina de los árboles altos para preparar los ungüentos que calman las fiebres del invierno; nuestra sabiduría médica salvará muchas vidas.
Médico del Pueblo: (Asombrado por la efectividad de los remedios nativos) Es increíble cómo esta mezcla de raíces controla la infección con mayor rapidez que los medicamentos que importamos de la ciudad.
Gabriel: La montaña siempre ha sido un cofre de bendiciones para quienes saben escucharla con respeto, doctor; mi padre lo sabía y Amaru me enseñó a comprender el lenguaje de la naturaleza de los Andes.
Alcalde Luis: Gabriel, los inspectores del gobierno federal han enviado el decreto oficial firmado por el Presidente de la República; las cumbres del Altiplano han sido declaradas zona de protección indígena permanente.
Amaru: Este decreto asegura que ningún empresario corrupto volverá a intentar desviar el cauce de nuestros ríos ni a talar los queñuales para instalar sus industrias destructivas.
Gobernador del Estado: (Llegando a la plaza de la escuela bilingüe para la ceremonia de inauguración) Ciudadanos, este lugar representa el verdadero espíritu de unidad y progreso que nuestra nación necesita para el futuro.
Don Fernando: El mérito pertenece a la persistencia de Gabriel y a la nobleza del guerrero Amaru; ellos construyeron el puente de paz sobre el abismo del odio y de los prejuicios del pasado.
Gobernador del Estado: Entrego esta medalla de honor civil al joven Gabriel Mendoza por su destacada labor en la pacificación y el desarrollo comunitario de las comunidades serranas de nuestro estado.
Gabriel: (Colocando la medalla sobre el bastón de mando de Amaru) Este reconocimiento pertenece a los pastores que me abrieron sus corazones cuando mi propia sangre me había condenado al olvido absoluto.
Padre Simón: Que la paz del Señor permanezca por siempre en este oasis de la concordia humana; las tormentas de granizo ya no nos asustan porque estamos unidos por el lazo sagrado del amor fraterno.
Gabriel: (Contemplando el horizonte púrpura junto a Amaru en el acantilado alto) Escucha el viento de la tarde, maestro; ya no suena como el lamento frío que me aterrorizaba cuando mi tío me dejó en el tambo.
Amaru: El viento solo repite el eco de lo que guardamos en el alma, Gabriel; ahora canta una melodía de victoria porque sabe que tu luz ha disipado para siempre las sombras del sufrimiento en las alturas.
Don Fernando: He revisado los antiguos diarios de tu abuelo materno, Gabriel; él escribió que la verdadera riqueza de estos cerros nevados no era el mineral de plata, sino la nobleza de su gente.
Gabriel: Mi abuelo era un hombre sabio, Fernando; hoy su viejo tambo de piedra ha dejado de ser una ruina abandonada para transformarse en el corazón latente de nuestra próspera sociedad multicultural.
Maestra Sofía: Los estudiantes de la escuela técnica del pueblo han diseñado un sistema de riego por goteo que utiliza la gravedad de las colinas para abastecer los huertos escolares sin gastar energía eléctrica.
Amaru: Ese sistema nos permitirá sembrar las hortalizas frescas durante los meses más secos del año, asegurando que los niños tengan una alimentación saludable durante todo el ciclo escolar.
Niño Quechua Tohil: Yo seré el encargado de vigilar las compuertas de agua del huerto alto; les enseñaré a mis compañeros del pueblo cómo calcular la humedad del suelo usando las hojas secas de la muña.
Niña María: Y las mujeres de la cooperativa textil han terminado de confeccionar los ponchos bordados para todos los alumnos de la escuela; cada prenda lleva el dibujo de una estrella dorada que representa nuestra unión.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los caminos que unen el pueblo con las comunidades altas han sido reparados por los trabajadores civiles; ahora nuestras carretas pueden transportar la lana y las papas sin contratiempos.
Alcalde Luis: Hemos asignado un presupuesto especial para mantener una ambulancia comunitaria en la entrada del cañón; la salud de nuestros hermanos de la sierra es la prioridad máxima de este gobierno municipal.
Gabriel: El comercio es bendito únicamente cuando se transforma en bienestar concreto de salud y educación para los desamparados, Luis; gracias por comprender que la justicia social es el único camino hacia la paz.
Padre Simón: Tus palabras demuestran la sabiduría de una verdadera servidora del pueblo, Gabriel; la fortuna material se evapora con los años, pero las obras de caridad compartida quedan escritas en el cielo.
Comerciante Extranjero: (Regresando con nuevos pedidos de artesanías para los mercados de Nueva York) Sus productos son un éxito absoluto, Gabriel; los compradores admiran la autenticidad de los bordados de la sierra.
Amaru: La autenticidad de nuestro arte proviene del respeto que le tenemos a los animales y a las flores del Altiplano; cada hilo cuenta una historia de supervivencia y de armonía con el universo que nos rodea.
Gobernador del Estado: Gabriel, el congreso local ha aprobado la creación del Instituto de Lenguas Originarias de los Andes, y queremos que tú seas la directora general de esta nueva institución educativa.
Gabriel: Aceptaré el cargo con la condición de que las asambleas generales se realicen en el tambo de la cañada alta, bajo la sombra de las cumbres nevadas y con el asesoramiento directo de Amaru.
Amaru: Caminaré a tu lado en cada asamblea, Gabriel; el niño que encontré llorando en las rocas grises se ha convertido en el defensor incansable que guiará el porvenir próspero de nuestra gran nación unida.
Padre Simón: Que el Espíritu Santo ilumine sus mentes y fortalezca sus cuerpos; las cumbres del Altiplano ya no pertenecen al olvido de los mapas, sino a la historia grande de la concordia y la fraternidad universal.
Gabriel: (Sosteniendo la mano de Amaru mientras el sol de la mañana ilumina los salones de la escuela bilingüe) El puente está firme, el cañón está alegre y nuestra hermosa historia de paz resplandecerá por siempre.
Don Fernando: El correo de la capital ha traído noticias extraordinarias esta mañana, Gabriel; la Universidad Nacional ha seleccionado nuestro modelo de cooperativa ejidal para presentarlo en un congreso internacional en Ginebra.
Gabriel: Es un logro maravilloso que compartimos con todas las familias de las alturas, Fernando; esto demuestra al mundo entero que las comunidades indígenas y los habitantes de las ciudades pueden prosperar juntos si hay respeto.
Amaru: Viajaremos a la gran ciudad europea portando nuestros trajes tradicionales y nuestro bastón de mando; le diremos a las naciones lejanas que la tierra no se compra con oro, sino que se defiende con el alma limpia.
Maestra Sofía: He preparado una presentación detallada con los dibujos y los textos bilingües de los niños de la escuela; los profesores extranjeros verán cómo la alfabetización respeta la identidad cultural de cada alumno.
Niño Quechua Tohil: (Mostrando su cuaderno con orgullo) Yo escribió el prólogo del libro escolar en la lengua de mis abuelos; quiero que los científicos de Europa sepan que nosotros también medimos el tiempo observando las constelaciones.
Niña María: Y las tejedoras han preparado una muestra de los tapetes de lana tintados con plantas silvestres y raíces de los cerros; el arte del Altiplano cruzará el océano Atlántico con la mayor dignidad.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los almacenes centrales del pueblo han registrado la mayor reserva de alimentos de nuestra historia; no tendremos que preocuparnos por la escasez durante el próximo invierno.
Alcalde Luis: Hemos instalado una línea de telégrafo que comunica directamente la escuela de la cañada con la jefatura de policía del pueblo; la seguridad de nuestros niños está garantizada contra cualquier grupo de forajidos.
Gabriel: El telégrafo es una herramienta excelente para el progreso, Luis; nos permitirá coordinar la distribución de medicinas hacia los rincones más distantes de la sierra alta durante las emergencias climáticas.
Padre Simón: La tecnología es una bendición del cielo cuando se utiliza para unir a los pueblos lejanos y aliviar el sufrimiento de los desamparados; que Dios bendiga a los ingenieros que trabajaron en esta obra civil.
Comerciante Extranjero: (Llegando con los contratos de renovación comercial para el próximo quinquenio) Sus estándares de comercio justo han sido reconocidos por la organización internacional de derechos económicos de París.
Don Fernando: Este reconocimiento consolida nuestra posición financiera y nos permite bajar las tasas de interés del Banco Comunitario para que más familias construyan sus casas de adobe térmico en el valle.
Amaru: Las casas de adobe térmico mantendrán calientes a los ancianos durante las heladas de julio; la cooperativa debe ser siempre el escudo protector que cuide de la vulnerabilidad de nuestra gente de la sierra.
Gabriel: (Revisando las cartas de felicitación que llegan de todo el país) A veces miro hacia atrás y me cuesta creer que toda esta transformación comenzó en el tambo viejo donde mi tío Severo pretendía borrar mi existencia.
Amaru: La maleza de las alturas no puede ocultar la fuerza de la semilla buena, Gabriel; tu presencia en estas cumbres andinas fue el agua limpia que despertó la nobleza dormida en los corazones de los hombres blancos.
Diego: (El joven carpintero, entrando a la oficina con una sonrisa) Hemos terminado la construcción del nuevo auditorio de la escuela; cuenta con un escenario amplio para las danzas tradicionales y las asambleas del consejo.
Maestra Sofía: Inauguraremos el auditorio el próximo mes con el Festival de la Primavera Compartida; vendrán músicos de charango tradicional de toda la sierra alta a competir en un certamen de melodías ancestrales.
Niño Quechua Tohil: Mi abuelo está afinando su charango de madera; él dice que tocará la tonada que convoca al viento de la abundancia para que bendiga las nuevas siembras de quinua de la cañada baja.
Niña María: Y las mujeres de la cooperativa están preparando los vestidos tradicionales de pliegues oscuros y cintas brillantes; la plaza de la escuela se llenará de colores hermosos bajo el cielo azul del Cusco.
Gobernador del Estado: (Enviando un mensaje por telégrafo desde la capital) Felicidades a todo el comité de administración del Altiplano; su delegación diplomática ha sido recibida con aplausos en el congreso de Ginebra.
Don Fernando: Las naciones del mundo han comprendido que nuestro modelo económico basado en la equidad laboral y la protección ambiental es la respuesta definitiva a las crisis sociales de la región andina.
Gabriel: El éxito en Europa no cambiará nuestra forma de vivir aquí, Fernando; nuestro lugar sigue estando junto al manantial sagrado, cuidando de la educación de los niños y del respeto a los abuelos de la sierra.
Amaru: La sabiduría consiste en mantener los pies firmes sobre la Pachamama mientras los ojos contemplan las estrellas del infinito; que el orgullo de la ciudad nunca contamine la pureza de nuestro tambo alto.
Padre Simón: Celebremos este triunfo de la justicia con una misa de acción de gracias en el nuevo auditorio; invitaremos a todos los obreros de la cooperativa y a las tejedoras a compartir el pan de la concordia.
Gabriel: (Caminando junto a Amaru por el sendero iluminado por los rayos dorados del atardecer) El puente está construido con las rocas grises de la resistencia y los queñuales centenarios de la fraternidad, maestro.
Amaru: Y el viento de la sierra alta seguirá repitiendo tu nombre en cada amanecer, mi pequeño hermano; la cañada olvidada resplandece hoy con la luz de la justicia eterna y del amor universal para todos.
Don Fernando: El juez de distrito ha emitido la resolución final sobre las antiguas propiedades de Don Severo; todas las tierras confiscadas por el tribunal han sido transferidas legalmente al fondo escolar de la cañada.
Gabriel: Es un acto de justicia poética, Fernando; los terrenos que una vez sirvieron para planificar la opresión de nuestra gente hoy serán el espacio donde sembraremos los huertos comunitarios del futuro.
Amaru: Mis hombres ya están preparando las herramientas para iniciar el barbecho de las tierras del norte; cambiaremos los cercados de alambre por hileras de árboles nativos que darán sombra y protección a los cultivos.
Maestra Sofía: Los profesores del departamento vecino han solicitado una pasantía de tres meses en nuestros salones de clase; quieren aprender las metodologías didácticas que utilizamos para enseñar las matemáticas bilingües.
Niño Quechua Tohil: Yo les enseñaré el sistema de conteo ancestral basado en los nudos del quipu y los ciclos de la siembra; les demostraré que la aritmética indígena es exacta y muy útil para el campo.
Niña María: Y las parteras del hospital comunitario les ofrecerán talleres sobre las propiedades medicinales de la muña y la huamanpripa; el saber de la sierra debe compartirse con generosidad científica por todo el país.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los talleres de herrería han entregado las nuevas bombas de agua mecánicas que funcionan con la fuerza del viento; ahora podremos llevar el agua limpia a las viviendas de las cimas más altas.
Alcalde Luis: El gobierno del estado ha confirmado el subsidio para la instalación de los techos aislantes en las escuelas de los desfiladeros distantes; ningún alumno pasará frío durante las heladas de julio.
Gabriel: Gracias por tu gestión administrativa, Luis; la coordinación entre el municipio y la cooperativa demuestra que cuando las autoridades tienen el corazón limpio, el progreso llega a los más necesitados de la tierra.
Padre Simón: La política se convierte en un apostolado de amor cuando busca el bienestar de los desamparados; esta cañada es el testimonio viviente de que la justicia social fortalece la paz entre los hombres.
Comerciante Extranjero: (Llegando con los diseñadores de ropa de la capital) Queremos lanzar una colección de prendas tejidas inspirada en los patrones tradicionales de las tejedoras andinas, respetando los derechos de autoría intelectual.
Don Fernando: El contrato de autoría estipula que una parte de las regalías globales se depositará directamente en el fondo de becas universitarias para los jóvenes del Altiplano de manera inmediata.
Diseñador de Moda: Aceptamos todas sus condiciones contractuales, Don Fernando; los consumidores modernos valoran las marcas que tienen una responsabilidad ética y que respetan la dignidad de las culturas originarias.
Amaru: Los dibujos de nuestros aguayos representan los caminos del agua y las formas de las montañas sagradas; vestir estos diseños significa llevar sobre el cuerpo el respeto por la naturaleza de nuestra sierra.
Diego: (El joven carpintero, mostrando los nuevos acabados del auditorio) Hemos colocado los paneles acústicos de madera de pino para que la música de los instrumentos tradicionales se escuche con total nitidez en el salón.
Maestra Sofía: El jurado del certamen musical ha llegado desde la capital del país; están asombrados por la cantidad de jóvenes comuneros que dominan la ejecución de la zampoña y el charango con una técnica asombrosa.
Niño Quechua Tohil: Mi abuelo dice que la música de la zampoña es el soplo con el que la montaña conversa con las nubes del sur; mañana tocaremos juntos la tonada de la concordia eterna frente a todo el pueblo reunido.
Niña María: Y las cocineras de la cooperativa han preparado grandes ollas de sopa de quinua y panes de maíz dulce para repartir a todos los visitantes que asistan al festival de la primavera bilingüe.
Gobernador del Estado: (Llegando a la plaza principal acompañado por el Secretario de Educación) Ciudadanos, las cumbres del Altiplano son hoy el epicentro de la vanguardia educativa y social de toda la nación.
Gabriel: (Tomando la palabra frente a la multitud reunida) Este milagro no es el resultado de la riqueza material, Señor Gobernador; es el fruto del perdón humano y de la voluntad para construir la fraternidad sobre las ruinas.
Amaru: (Levantando el bastón de mando ceremonial frente al sol de la tarde) Que la promesa de amistad que firmamos en este tambo viejo dure tanto como las rocas de nuestro cañón alto y bendiga a nuestros hijos por siempre.
Padre Simón: Bendito sea el pan de la unidad que compartimos este día y benditas sean las almas puras que decidieron derribar los muros del odio; la luz de la justicia ha vencido definitivamente a la oscuridad.
Gabriel: (Sentada junto a Amaru en el mirador del acantilado mientras las risas de los niños resuenan en la escuela) El silencio de la sierra ya no guarda tristezas, maestro; ahora es el espacio donde descansa nuestra paz eterna.
Amaru: Tu nombre fue la profecía exacta de lo que traerías a estas montañas olvidadas, pequeño Gabriel; eres la luz que brilla en medio del Altiplano y tu legado guiará los pasos de los hombres del porvenir.
Don Fernando: Las actas del consejo general han quedado registradas en los libros de la biblioteca municipal, Gabriel; la cooperativa ejidal es ahora una institución de carácter legal e indestructible ante las leyes del estado.
Gabriel: Gracias por tu orden administrativo, Fernando; este libro será el documento que demuestre a las futuras generaciones que la unión de dos mundos hermanos salvó a nuestra región de la destrucción del abandono.
Amaru: Los jóvenes de la sierra alta ya han aprendido a manejar las computadoras de la escuela bilingüe sin olvidar las técnicas de pastoreo y textilería que los abuelos les enseñaron junto al fogón del tambo.
Maestra Sofía: Es el equilibrio perfecto de la educación moderna, Amaru; preparamos a los estudiantes para los desafíos tecnológicos del nuevo siglo manteniendo intacto el orgullo por sus raíces culturales indígenas.
Niño Quechua Tohil: Hoy logré enviar un mensaje por internet a una escuela comunitaria del norte del continente; le conté cómo cuidamos los campos de quinua orgánica aquí en las alturas andinas.
Niña María: Y yo recibí una respuesta de una niña de los valles bajos que quiere enviarnos semillas de flores medicinales para sembrarlas en el jardín botánico de nuestra parroquia vieja durante la primavera.
Comerciante Mateo: Don Fernando, los camiones de carga de la cooperativa han regresado de la ciudad con las herramientas eléctricas para el taller de herrería; ahora la fabricación de arados será mucho más eficiente.
Alcalde Luis: El municipio ha inaugurado la red de paneles solares que abastece de energía limpia al hospital comunitario de la cañada baja; ya no dependeremos del suministro deficiente de las líneas eléctricas convencionales.
Gabriel: El uso de las energías renovables demuestra nuestro compromiso con la protección de la reserva ecológica, Luis; la tecnología es bienvenida únicamente cuando respeta el entorno que el Creador nos entregó.
Padre Simón: Cuidar de la naturaleza es un acto de alabanza divina y de responsabilidad con el prójimo; esta cañada resplandece hoy como el modelo de la convivencia pacífica que tanto necesita nuestro país.
Comerciante Extranjero: (Entregando los cheques de las regalías internacionales a las artesanas de la sierra) Su colección de textiles orgánicos ha sido catalogada como una de las obras de arte popular más importantes de la temporada.
Anciana Quechua Chimalma: Utilizaremos estos fondos para construir una casa de descanso para las abuelas ancianas de las comunidades altas, donde tengan la atención médica tradicional y los alimentos necesarios durante el friaje.
Diego: (El joven carpintero, mostrando los planos de la nueva estancia infantil) El diseño contempla amplias ventanas orientadas hacia el norte para aprovechar el calor del sol andino y mantener el espacio confortable para los bebés.
Maestra Sofía: La estancia infantil permitirá que las jóvenes madres de la cooperativa textil sigan trabajando en los telares con la tranquilidad de que sus hijos pequeños están bien alimentados y protegidos en la escuela.
Niño Quechua Tohil: Mi abuelo me enseñó las canciones antiguas de arrullo que las madres quechuas cantan a los bebés para que duerman tranquilos; yo se las enseñaré a los cuidadores de la estancia infantil de la cañada.
Niña María: Y las mujeres de la cocina comunitaria prepararán las papillas de maíz tierno y calabaza para la alimentación saludable de todos los recién nacidos de nuestra hermosa comunidad unida.
Gobernador del Estado: (Llegando a la cañada alta acompañado por los embajadores del comercio justo de la región) Ciudadanos, la paz que se respira en estas cumbres del Altiplano es el mayor tesoro social de nuestro continente.
Gabriel: (Recibiendo a los diplomáticos con una vasija de chicha de maíz dulce) Bienvenidos a nuestro hogar, caballeros; aquí aprenderán que la riqueza de una nación no se mide por sus bancos de oro, sino por la felicidad de sus niños.
Amaru: Que los espíritus de la montaña sigan bendiciendo este círculo de hermandad universal y que el viento de la sierra alta borre las últimas huellas de la discriminación de los mapas de la tierra entera.
Padre Simón: Amén por la eternidad de este pacto sagrado entre los hombres de buena voluntad; el tambo viejo de la sierra ya nunca más estará solo porque el amor verdadero ha construido su santuario definitivo aquí.
Gabriel: (Tomando la mano de su protector Amaru y mirando el horizonte radiante de la sierra) El camino ha sido largo y difícil, maestro, pero hoy caminamos de frente hacia el amanecer de una esperanza eterna.
Amaru: Las alturas de los Andes guardan el secreto más grande del universo, mi pequeña estrella; la bondad de tu alma limpia salvó a dos mundos enemigos y tu luz brillará para siempre en las cumbres del Altiplano.