Posted in

La Invasión de Catalina

Acto I: El Encuentro en el Arroyo

Nahuel: No tengas miedo, pequeña. Solo busco un poco de agua fresca para mi caballo y un momento de descanso.

Luz: Puedes tomar agua del arroyo… Mi mamá está en el cielo y mi papá me dejó sola aquí en la montaña.

Nahuel: Te dejaron aquí sin protección… Me llamo Nahuel, que significa tigre en mi lengua. ¿Cómo te llamas tú?

Luz: Me llamo Luz, pero no puedo aceptar tu comida, señor Nahuel, porque no tengo nada para darte a cambio.

Nahuel: Me diste agua cuando la necesitaba y eso crea un vínculo sagrado. Toma esto, necesitas alimentarte mucho mejor.

Acto II: Compartiendo el Dolor

Luz: Mi papá era muy bueno antes de que mamá muriera; me quería mucho, pero ahora soy invisible para él.

Nahuel: El dolor a veces ciega a las personas y las hace tomar decisiones que destruyen lo que más aman en la vida.

Luz: Tu dolor debió ser enorme… ¿Cómo hiciste para dejar de ser un hombre vacío después de perder a tu hija?

Nahuel: Encontré que ayudar a otros llena los agujeros del alma. Protegerte es mi manera de honrar la memoria de mi pequeña.

Acto III: La Invasión de Catalina

Catalina: ¡¿Qué significa esto?! Un maldito salvaje aquí con la niña. Esto es una ofensa imperdonable para nuestra familia.

Nahuel: Señora, mantenga la calma. Solo he venido a ayudar a la niña con la cabaña, no tiene nada que temer.

Catalina: ¡Cállate, monstruo! Cuando Aurelio se entere de esto, veremos qué hace contigo, muchacha ingrata y mentirosa.

Luz: ¡Por favor, no le digas nada a mi papá! Nahuel es bueno y solo me ha ayudado, no he hecho nada malo.

Catalina: ¡Cállate! (Levanta la mano con furia) Pagarás por esta vergüenza. Tu padre te echará a la calle como la basura que eres.

Nahuel: (Interponiéndose firmemente) No la toque. Yo me iré ahora mismo, pero antes debe prometerme que no lastimará a la niña.

Acto IV: La Promesa de Esperanza

Luz: Tuve mucho miedo de que no regresaras, Nahuel. Pensé que me habías abandonado por los problemas con mi madrastra.

Read More