En un giro inesperado que ha dejado al descubierto las fisuras internas del gabinete de seguridad, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, contradijo abiertamente las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a la operatividad de agencias extranjeras en territorio mexicano. Mientras la mandataria nacional ha insistido en sus conferencias matutinas en que México defiende su soberanía y que no existe intervención directa de agentes de los Estados Unidos en el combate al crimen organizado, Harfuch confirmó que operativos recientes, como la detención del criminal conocido como “El Jardinero”, se realizaron bajo el marco de entendimiento y colaboración estrecha con agencias estadounidenses como la DEA y la CIA .
o una cuestión de comunicación, sino que toca la fibra más sensible de la política exterior y de seguridad nacional de la actual administración. Según los analistas de “Atypical Te Ve”, la presidenta Sheinbaum “se desgarra las vestiduras” defendiendo un artículo constitucional que prohíbe la acción de agentes extranjeros, mientras que en la realidad operativa, el intercambio de información y la ejecución de capturas dependen directamente de la inteligencia proporcionada por el gobierno de los Estados Unidos . Harfuch fue explícito al mencionar que la captura de Audías “N”, alias “El Jardinero”, quien contaba con una recompensa de 5 millones de dólares por parte de la DEA, fue posible gracias al “intercambio de información” siempre bienvenido con las distintas agencias de nuestro vecino del norte .

El debate se intensifica al analizar los hallazgos en el estado de Chihuahua, donde se descubrió recientemente un laboratorio de dimensiones industriales para la fabricación de drogas sintéticas. Lo que resulta escandaloso para la opinión pública es que dicho laboratorio se encontraba en un municipio gobernado por Morena y, según denuncias, se montó durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador . La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se ha convertido en el blanco de ataques mediáticos desde la presidencia tras este hallazgo, en lo que parece ser una estrategia política de cara a las próximas elecciones gubernamentales .
Los críticos señalan que el discurso de soberanía utilizado por Sheinbaum es, en realidad, un “pretexto para no colaborar en serio” con Estados Unidos en el desarme de estructuras criminales de gran escala. Se argumenta que si el interés fuera genuinamente pacificar al país y detener el “baño de sangre”, se buscaría modificar el marco legal para permitir una colaboración transparente y regulada, similar a tratados comerciales como el T-MEC, que no por ello violan la autodeterminación nacional . La pregunta que queda en el aire es: ¿Por qué la preocupación de Morena por prohibir estas acciones conjuntas? Algunos señalan que existe un temor real a que la inteligencia extranjera revele vínculos de políticos oficialistas con el narcotráfico .

El video también resalta situaciones confusas y alarmantes, como el accidente automovilístico donde fallecieron ciudadanos estadounidenses que presuntamente estaban acompañados por 73 soldados del ejército mexicano, un hecho que pasó casi desapercibido para la prensa oficial pero que refuerza la tesis de que la presencia extranjera es una realidad cotidiana y no un secreto .
La administración de Sheinbaum enfrenta ahora el reto de reconciliar su narrativa nacionalista con la realidad de un secretario de seguridad que reconoce la necesidad y la existencia de la ayuda externa. Mientras tanto, el país observa cómo las cifras de violencia no ceden y cómo la política electoral parece priorizarse sobre las estrategias efectivas de seguridad. La renuncia del fiscal de Chihuahua y la “guerra mediática” contra la gobernadora Maru Campos son solo los síntomas más recientes de una crisis de gobernabilidad donde la verdad parece ser la primera víctima .