
El panorama político en México ha entrado en una fase de incertidumbre sin precedentes. Tras años de especulaciones y señalamientos sobre la infiltración de la delincuencia organizada en las estructuras del Estado, un nuevo evento ha encendido todas las alarmas en el Palacio Nacional. La detención de un general retirado, quien fuera pieza clave en la seguridad de un importante estado del país, y su entrega ante las autoridades estadounidenses, marca un punto de quiebre definitivo. Según expertos en la materia, este no es un suceso aislado, sino el preludio de un “maxi proceso” judicial que promete alcanzar las capas más profundas de la clase política mexicana.
La narrativa oficial, que durante meses ha intentado minimizar las acusaciones de corrupción y protección a grupos criminales, se enfrenta ahora a una realidad que ya no puede ser ignorada. El especialista Edgardo Buscaglia ha sido contundente al señalar que las autoridades norteamericanas han iniciado una ofensiva sistemática para desarticular las redes de protección activa que, durante décadas, han permitido a los carteles operar con una impunidad pasmosa. A diferencia de otros tiempos, donde las relaciones comerciales solían amortiguar las fricciones políticas, el escenario actual bajo la nueva administración estadounidense es distinto: la estabilidad política de México ha dejado de ser una prioridad frente a la necesidad de resultados contundentes contra el crimen organizado.
Lo que estamos viendo es un proceso legal basado en violaciones a la ley cometidas en territorio estadounidense. Ya sea por el uso de su sistema financiero para lavar dinero proveniente de sobornos o por la facilitación del tráfico de drogas con el amparo de funcionarios públicos, el brazo de la justicia internacional ha llegado a los responsables. Las 10 acusaciones presentadas recientemente son, según las propias autoridades de la DEA y legisladores estadounidenses, solo el comienzo de una purga necesaria. Se trata de un mecanismo judicial que permite beneficios procesales a cambio de testimonios, una herramienta que, en el contexto mexicano, es prácticamente inexistente y que promete convertir a muchos políticos en colaboradores de la justicia.
Esta situación coloca a la presidenta Sheinbaum en una encrucijada histórica. Hasta el momento, su administración ha optado por una postura de espera, argumentando la necesidad de pruebas y cuestionando la veracidad de los señalamientos. Sin embargo, el tiempo político se ha evaporado. La detención del militar en Nueva York no deja espacio para más dilaciones. La mandataria tiene ante sí dos caminos: continuar con la defensa de un sistema político que se desmorona bajo el peso de sus propias complicidades, o tomar la delantera, colaborar activamente con las investigaciones y comenzar una limpieza profunda desde el interior de su propio partido.
El ejemplo histórico de otros países, como Colombia en los años 90, ofrece una lección clara. Aquellos procesos judiciales, iniciados desde el exterior contra miembros de las altas esferas políticas, terminaron por actuar como un catalizador para que las propias instituciones locales comenzaran a purgar su sistema. México se encuentra en una situación similar. La Fiscalía General de la República tiene, por primera vez en mucho tiempo, una oportunidad real de dejar de actuar como un satélite de intereses ajenos a la justicia y comenzar a procesar delitos cometidos en territorio nacional. De lo contrario, la historia señalará a la actual administración no como una gestora del cambio, sino como una guardiana de una “mafiocracia” que ha causado ríos de sangre y miles de desapariciones en el país.
El proceso no se limita a sentencias de prisión. El objetivo central de este maxi proceso debe ser el decomiso de activos. La recuperación de los miles de millones de dólares que han sido desviados por políticos corruptos es esencial para la reparación del daño a las víctimas. Familias de desaparecidos y ciudadanos afectados por la violencia esperan que esta justicia no sea solo un ejercicio de encarcelamiento, sino un verdadero mecanismo de resarcimiento económico.
La exigencia es clara: México merece despertar de esta pesadilla. La presión política no debería ser vista como una amenaza, sino como la oportunidad para recuperar la soberanía frente a la delincuencia organizada que ha secuestrado las instituciones públicas. La presidenta tiene la opción de pasar a la historia como una estadista que lideró la transformación necesaria o, por el contrario, quedar marcada por la pasividad y la complicidad frente a una red criminal que ha debilitado el tejido social hasta sus cimientos.
La comunidad internacional observa con atención. Los próximos pasos de la administración serán determinantes. La era de las respuestas evasivas ha terminado, y el silencio, ante la contundencia de las pruebas que comienzan a emerger, será interpretado como una admisión de culpa. La purga de la delincuencia organizada de Estado, que durante dos décadas ha sido un tema de constante discusión pública, finalmente se está llevando a cabo, aunque sea por una vía externa y dolorosa para el sistema político mexicano. Es el momento de la verdad, de la transparencia y de entender que, cuando se trata de la integridad de una nación, nadie, sin importar su cargo o rango, debe estar por encima de la ley. La transformación que el país exige no vendrá de los discursos, sino de las acciones contundentes que hoy, más que nunca, se vuelven una necesidad urgente e impostergable.
Estamos también hablando en este momento con el Dr. Edgardo Buscaglia, con quien hemos conversado por años, por años sobre el tema de la delincuencia organizada, por años sobre el caso mexicano. Y bueno, Dr. Uscaglia. Primera bomba. El anuncio de las 10 acusaciones en contra del gobernador con licencia Rochamoy hace algunos días eh y otras cuestiones en estos últimas fechas.
Pero segunda bomba, esta es un punto de quiebre saber que este general retirado se ha entregado. Todo indica que se entregó en Estados Unidos y lo que puede venir. Doctor Buscaglia, gracias por estar en esta transmisión especial. Buen día. Hola, buen día, Carmen. Espero que me escuchen bien desde allá. Eh, mira, lo que estás viendo en este momento y con base a la muy excelente descripción de tu equipo de periodistas es que las autoridades federales norteamericanas están erigiendo un maxi proceso contra la clase política
mexicana. eh como indicó muy bien el director de la DE hace 3 días y como indicó el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso norteamericano, esto es uno de los estos 10 casos que estuvimos analizando hasta ahora son solo el comienzo de un maxi proceso contra la clase política mexicana, donde van a llegar al corazón mismo del poder político de la presidenta Shainbound con la idea de desmantelar las redes de protección de la delincuencia organizada, protección pasiva o protección activa. De la protección que
se lo acusa Rocha Moya es de protección activa, directamente involucrándose él en la protección del cartel de Sinaloa. En el caso de protección pasiva, protección institucional, también vas a tener a políticos principalmente de Morina, pero también de otros partidos, donde vas a observar causas penales similares en un maxi proceso donde se van a vincular todos los casos.

Esto no solamente se va a limitar a Sinaloa, el cartel de Sinaloa, también van a ir contra el cartel de Jalisco Nueva Generación y otras organizaciones criminales en donde ellos vean que hay financiamiento de campañas políticas sistemáticas a lo largo de los años. vas a encontrar que muchos miembros de la clase política mexicana se le van a otorgar beneficios procesales, beneficios en cuanto a números de años de cárcel mucho menores, eh protección, testimonios colaborantes protegidos, se van a otorgar todo tipo de beneficios
procesales. Sistema legal norteamericano permite el otorgamiento de beneficios procesales que en el caso mexicano son ciencia ficción. Con eso, la colaboración de políticos mexicanos con las causas penales por delincuencia organizada van a ser cada vez mayores. Esto mismo yo lo vi en los años 90, en la época del presidente Clinton en el caso colombiano, donde comenzaron con cuatro casos principalmente y llegaron al presidente Semper, el presidente de Colombia en su momento.
Tenemos que esperar que algo así suceda. Lamentablemente esto no se está haciendo en México, que es donde debería hacerse de manera soberana. El sistema político mexicano impide que el sistema judicial pueda procesar este tipo de maxicausas donde decenas de políticos comiencen a ser purgados. Lamentablemente esto lo tiene que suceder en Estados Unidos, pero si se hace de acuerdo a la ley norteamericana, dado que a todos estos políticos mexicanos y funcionarios se los va a acusar de violar la ley americana en territorio norteamericano. Acá no se
están procesando causas penales por comportamientos en México, sino por violación a la ley en territorio norteamericano, ya sea porque el dinero de los sobornos pasó por el sistema financiero norteamericano o porque pasó droga del lado mexicano al mexic al norteamericano con protección de algunos de estos funcionarios.
Lo cierto es que vamos a ver decenas de causas hacia futuro. Ya lo anunció el director de la DEA en comparecencia ante el Congreso hace 3 días. Ya lo anunció el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso norteamericano y así va a ser lamentablemente. Y esta gente va a tener que purgarse, va a tener que purgar esa mafia, esa delincuencia organizada de Estado sobre la cual tú y yo venimos hablando hace casi 20 años, Carmen.
Eso se va a purgar por las buenas o por las malas, pero va a tener que purgarse y con esto esperemos que comiencen a combatir la delincuencia organizada en serio. Como yo te dije hace varios días cuando tuvimos entrevistas contigo, recordarás que dijo, “Esta es una oportunidad histórica para la presidenta Shabam de tomar la delantera y comenzar a purgar comenzando por su propio partido, comenzando por su propio núcleo.
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Si ella hace eso, va a poder pasar a la historia como parte de la solución con una imagen muchísimo más elevada que la que tiene ahora.” Si ella continúa intentando proteger a la mafiocracia mexicana, como lo viene haciendo hasta ahora, lo que vas a ver van a ser más y más y más causas procesados desde Estados Unidos hacia México.
Y a Trump no le importa la estabilidad política de México, como si le importaba Biden, si le importaba Obama, donde no querían desestabilizar las relaciones comerciales, porque si desestabilizas a tus socios políticos en México, se desestabilizan las relaciones comerciales, se genera incertidumbre. A Trump le importa muy poco.
Él quiere entrar a las elecciones de noviembre con un caso en la frontera sur con México en donde la población realmente vea que está realizando cosas revolucionarias, un maxi proceso contra la clase política mexicana. Con eso quiere demostrar que la presidencia de él es un antes y un después.
O sea, él va a avanzar, como te preanuncié desde hace muchos días, con un maxi proceso contra la clase política mexicana, donde estas primeras 10 causas que sobre las cuales hemos estado hablando son solo el aperitivo de lo que se le viene a México hacia futuro. Esto no es ciencia ficción, como dijo la presidenta. Esto se viene, lamentablemente para México.
Mucho me gustaría estar comentando que estas maxicausas se comienzan en México bajo las instituciones mexicanas. Pero la Fiscalía General de la República es una institución de protección a la delincuencia organizada y la presidenta actúa por acción, por omisión, por ignorancia, vaya a saber por qué, como una guardia, como una guardiana, como una portera para proteger a un sistema político que se cae a pedazos por la delincuencia organizada, que ha causado cientos de miles de muertos y cientos de miles de desapariciones forzadas en
México. Lamentablemente se están procesando causas penales por delitos cometidos en Estados Unidos. Mucho quisiésemos tú y yo, de que se estén procesando delitos organizados cometidos en territorio mexicano. Así por ahora eso no va a suceder, pero esperemos de que esto sea un catalizador que genere suficiente presión política para comenzar a limpiar al sistema político mexicano de arriba hacia abajo y que existan causas como sucedió en Colombia.
Al principio eran todas causas norteamericanas. Pero después, cuando los norteamericanos se fueron contra miembros de los partidos principales de Colombia en los años 90, los mismos colombianos comenzaron a purgar parcialmente a su sistema político de la delincuencia organizada que los eh invadía. Lo mismo sucedió en Indonesia, donde yo también trabajé en ese caso en la década pasada.

Lo cierto es que, lamentablemente la medicina la están aplicando desde afuera, pero esto va a llegar al corazón mismo de la política mexicana que rodea a la presidenta Shembidos. O sea, van a tener que purgar a la delincuencia organizada política que ha causado ríos de sangre en México a lo largo de todos estos años.
Espero que se haya escuchado claro lo que acabo de decir. No, no se escuchó claro, se escuchó clarísimo, más que claro, más que claro lo que estás diciendo, Edgardo Buscaglia. Seguiremos hablando. Gracias por estos minutos que nos concedes. Retomaremos el hilo, pero por lo pronto has puesto los ejes principales de una discusión obligada en estos momentos, una vez que se da a conocer lo que se da a conocer sobre este militar que todo indica, déjame cerrar con esto, Edgardo, que se entregó.
No podemos imaginar que alguien esté en Estados Unidos acusado de lo que lo están acusando sin que haya colaborado y entregado su presencia a Estados Unidos. No hay duda de eso. No, no hay duda. O sea, tenemos que esperar de que esto sea un pentit o un arrepentido, un testigo colaborante, que obviamente va a haber una causa penal contra él, pero en el marco de una colaboración y de entrega de información que realmente si yo estuviese en los zapatos del gobernador Rochamoya, puf, no te puedo decir cuánto estaría colaborando yo también. O sea, el
gobernador Rochamoya tiene que comenzar a pensar en otro marco de situaciones acá. El sistema político mexicano no lo va a poder defender, no lo va a poder aislar como se hizo en el caso en Fuegos y demás. Se terminó los norteamericanos, se sacaron los guantes. A partir de ahora la relación comercial con México pasa a segundo plano.
Eh, lo que quiere demostrar eh Trump en este caso y lo quiere demostrar con un paradigma totalmente novedoso, novedoso en relación a todo lo que se hizo el siglo pasado y hasta ahora este siglo, de que él va a ir contra el se va a ir contra el corazón de la delincuencia organizada. le dio luz verde al Departamento de Justicia, a sus fiscales federales, para que comiencen a procesar a quien sea, desde la presidenta hacia abajo.
O sea, estamos viendo una situación como la que yo observaba en los años 90 en Colombia, donde después esos casos que llevaron los norteamericanos, que llegó hasta el presidente Semper de Colombia, terminaron catalizando procesamientos judiciales en Colombia. Espero que así suceda también en México a partir de ahora.
Pero lo cierto es que no hay manera de proteger ya ese sistema político mafioso impresentable que ha venido padeciendo la gran población de México. México se merece mejor. México es un gigante herido, dormido, torturado. México tiene que despertar situación y presionar para que estas causas se comiencen a procesar desde México mismo y que la Fiscalía General de la República ya no actúe como una un satélite de los carteles mexicanos.
tienen que comenzar a procesarse y eso le va a sacar de alguna manera iniciativa política a Trump y va a poder determinar una cierta estabilidad política mucho mayor si la presidenta comienza a eh impulsar, a promover el impulso de causas penales, eh cosa que hasta ahora ella no ha hecho. Así que eh crucemos los dedos, esperemos de que en México se activen estas causas y que no sea solamente el gobierno de Trump el que está impulsando maxicausas que van a ir mucho más allá de estas 10.
Insisto, acá van a empezar a surgir causas contra personas muy cercanas al círculo rojo del presidente López Obrador y de la presidenta Sh. Aquí vamos a avanzar hacia causas penales que también van a involucrar a otros partidos y a otros carteles. Eso es información eh que a mí me ha llegado y que hasta ahora todo lo que te vengo pronosticando se viene cumpliendo.
Esto va y con testigos colaborantes del mismo sistema político mexicano. Así funcionan estas maxicausas y esperemos que pronto veamos galpones con cientos de imputados políticos mafiosos de México que sean imputados, llevados a juicio y que reciban justicia, no solamente en términos de años de cárcel, sino de decomisos, para que miles de millones de dólares comiencen a reparar los daños que han venido padeciendo víctimas mexicanas, personas, mujeres y hombres, niños y niñas de O sea, porque si en Estos casos solamente se basan en sentencias de años
de cárcel, nada va a poder. Tienen que decomizarse los activos de estos políticos. Esto es, hay una práctica internacional muy variada sobre cómo se hacen estas cosas para llegar a través de estas maxicausas a los cientos y miles de millones de dólares que se deben ser parte de una reparación de daños a víctimas de la delincuencia organizada, familiares desaparecidos, a familiares de personas muertas.
Esto es un programa en el cual la presidenta Sham podría manifestar un poco de liderazgo y no la pasividad que ha manifestado hasta ahora que solamente ayuda a proteger a la delincuencia organizada mexicana. Déjame cer. Creo que con esto sintetizado y no te quiero sacar más tiempo, pero gracias. No, déjame cerrar rapidísimo contigo porque esta, bueno, tocas los puntos centralísimos, pero déjame aquí cerrar con esta pregunta.
Eh, la presidenta ha estado pateando el bote, ha estado ganando tiempo. Eh, se le ha pedido directamente con el convenio bilateral que existe el artículo, el capítulo 11 y todo lo que se sabe eh que ha usado Estados Unidos para pedirle a México que detenga a Rochamoya y a los demás para entregarlos a los Estados Unidos. Ella se ha negado, ella ha estado diciendo que requiere pruebas y pruebas y pruebas.
Tú ya lo explicaste en su momento muy bien respecto al tema de las pruebas y las fases en las que se tienen que presentar, pero en este momento cuando vemos esta bomba, porque es una bomba saber que el militar en retiro, que fue secretario de seguridad de García de de Rochamoya, de Rochamoya, está ya en Nueva York, esto es una bomba, es un giro impresionante que deja la presidenta sin ninguna capacidad de maniobra.
¿Tendría la que presidenta esta tarde salir a decirle a los mexicanos y mexicanas qué cosa, Edgardo? Mira, tiene que anticiparse a los hechos. Ella ya no tiene tiempo político para andar con vueltas e inventar eh hechos ficticios donde argumenta de que se necesitan pruebas para extraditar a Rocha Moya y a los demás. No se necesita ninguna prueba.
Ya los norteamericanos cumplieron con esas 34 páginas en ese documento de acusación con todos los requisitos para que se comiencen a extraditar a todas estas personas y ahora con la información que seguramente han pactado entregar a través de esta detención. ¡Uf! Eh, la la si la presidenta pensaba que tenía un poco de tiempo, bueno, se le evaporó.

Ella tiene que salir a la población a decir, como diría cualquier presidente de un país mínimamente sujeto a un estado de derecho que va a colaborar con todas las investigaciones que se han iniciado en Estados Unidos y en México y tomar la delantera para darle la luz verde a la Fiscalía General de la República para comenzar a trabajar mano a mano con las autoridades norteamericanas de la manera que se hicieron que se hizo en la época de Cedillo, cuando se detuvo al gobernador Villanueva, creo recordar el de Quintana Ro, donde se trabajó de manera conjunta,
de manera coordinada para llevar una causa conjunta contra estas personas acusadas en Estados Unidos y más que surjan a través de procesamientos judiciales independientes en México. Eso es lo que yo saldría a decir ante la prensa, si si estuviesen los zapatos de la presidenta Shaba, donde claramente ella toma la delantera y con base a todos los antecedentes históricos de cooperación con Estados Unidos anunciar de que ella va a colaborar, que sus autoridades van a colaborar con las investigaciones americanas y van a
empezar a abrir causas independientes donde se van a comenzar a trabajar mano a mano con autoridades norteamericanas de acuerdo a la ley internacional. Existen 15 artículos en la ley de la ONU contra la delincuencia organizada, la convención de la ONU que le dan a la presidenta un pie legal para establecer un mecanismo bilateral de coordinación de estas causas penales.
Eso le daría realmente una plataforma política que la elevaría a la presidenta Shin B si dijese una cosa así. Eso no significa declarar a nadie culpable, porque también les gusta salir a asignar culpabilidad e inocencia antes de cualquier tipo de procesamiento judicial. Se pueden iniciar estas investigaciones y determinar hasta dónde llegan, pero eso le daría un tiempo real político para que la presidenta realmente enfrente la realidad.
Ella no sabe lo que se le viene. tiene que leer un poco de historia de países como Colombia, donde estas cosas se han hecho de manera seria y darse cuenta de que si ella comienza a colaborar, si su sistema, el poder ejecutivo, a través de una coordinación con el sistema judicial comienzan a colaborar activamente, operativamente, no a través de reunioncitas o declaraciones, sino activamente en las causas penales, México puede formar parte de la solución histórica a este cáncer que la ha derrumbado a México y ha causado tantas
muertes y desapariciones forzadas y establecer un programa de reparación de víctimas en serio, donde todos estos políticos a quienes sí se los encuentra culpable van a tener que someterse a un proceso de decomiso masivo para que se genere un fondo de reparación a víctimas de la delincuencia organizada en México.
Esta es la manera de elevarse políticamente para que ella pueda pasar a la historia como un estadista y no como una defensora de la delincuencia. organizada, que es lo que está haciendo hasta ahora. O sea, que básicamente eso sería la respuesta. Edgardo Buscaglia, gracias por estar aquí, doctor. Seguimos hablando. Un abrazo.
Buenos Buenas tardes. Fuerte abrazo, Carmen.