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Así desde la cárcel, exjefe del Tren de Aragua revela como con los embølsadøs se tomaron a Bogotá

Así desde la cárcel, exjefe del Tren de Aragua revela como con los embølsadøs se tomaron a Bogotá

Brian Reyes, quien se encuentra recluido aquí en la cárcel de la Picaleña en Ibagué, fue, según él, el papa del Tren de Aracua, esa famosa organización criminal venezolana que se ha esparcido por toda América Latina, llegando inclusive a los Estados Unidos. Y según él, la punta de lanza de esa organización son hermosas mujeres venezolanas.

 Y de eso vamos a hablar y también vamos a hablar de los famosos embolsados que en el 2022 comenzaron a aparecer en Bogotá. ¿Por qué? ¿Cuál era el mensaje del Tren de Aragua para otras organizaciones criminales en Bogotá? Específicamente, seguramente en la conversación ustedes van a escuchar sobre alias Missón Luis Rolando Osorio, que según las autoridades era un invisible con fachada de empresario de rumba.

Brian, gracias por el tiempo, gracias por concedernos esta entrevista. Bien rata. Y me mencionabas cuando estábamos preparando la entrevista que un día recibes una llamada de Venezuela. ¿Qué estaba pasando en esos días contigo? ¿De quién era esa llamada? Rafa, te cuento. Recibo la llamada de Venezuela más 58, tipo 7 de la noche.

Vengo de una guerra, de un miedo, de una sosobra. de lo que estaba ocurriendo en el momento era, ¿cómo te explico? Era algo que no se había visto nunca, o sea, ver todos los días como a mis muchachos. Éramos 15 y de un momento a otro quedamos cuatro, cinco. Todos en el Amparo, en Kennedy, en la Todos en Kennedy, todos en la 38, todos en el sector de abastos.

 Los homicidios fueron allá. recibo una llamada a las 7 de la noche desesperado, aburrido, no sabía ni qué hacer. Cuando me llama una persona y me dice, “Bran, mucho gusto.” Le habla Giovanni San Vicente, el viejo viejo, la mano derecha de Niño Guerrero, el máximo líder del tren de el máximo líder. me dice, “No se preocupe, que a mí me dijeron que lo pero yo no lo voy a Yo sí sé en verdad lo que está pasando y tranquilo, no le abra a nadie, no le salga a nadie, espere la llamada que necesitan hablar con usted.

” Yo inmediatamente asustado, pues había tenía conocimiento de la magnitud de la llamada. cuelgo de una y como te digo, me quedaron dos o tres que eran, puedo decir hermanos. Para mí son mis hermanos. Dos o tres de tus compinches. De mis compinches, de los que quedaron, de los venezolanos que quedaron. Llamo a uno de ellos y le digo, “Hermano, mira, causa o amigo, me llamó esta persona, ¿quién es? ¿Quién es?” Y si él me dice, “Uy, ojo, Brian, eso pega corriente.

Mucho cuidado, hermano. Mi mejor consejo es que, ojo, no le hice caso y si pega corriente, rapa, después recibí la llamada que nunca iba a esperar ni que nunca quería haber recibido. Se llama el señor Héctor Guerrero y me informa el niño Guerrero. Sí, señor. Me informa que ahora sí va a llegar el tren de Aragua y que ahora sí van a saber qué es el tren de Aragua y que por favor me encarga de que el encargado de Bogotá es Giovanni San Vicente, nadie más.

La llamada con el niño Guerrero fue videollamada. Videollamada. Sí, señor. Tenía que darme de cuenta y él tenía que darme el mensaje que sí era en realidad el verdadero y que ahora sí iba a llegar el verdadero tren de Aragua. O sea, la llamada tenía que ser videollamada para que yo me asegurara de que sí era verdad y que ahora sí era el tren de Aragua.

 Y entonces Héctor me dice, “Mira, Brian, eh te encargo el que va a ser encargado de Joan San Vicente, nadie más. Con él se va a comunicar todo lo que necesite. Necesita comunicarme conmigo con él. Listo. Bien, se quita. Y que el señor Giovanni San Vicente, es el viejo viejo. ¿Qué te dice Giovanni San Vicente? Me dice, Brian, ya sé lo que está pasando.

 Yo sí sé que es lo que está pasando. No se preocupe. ¿A qué se refería él? Lo que pasa, Rafa, es que veníamos de una guerra de de todos los días de 15 muchachos de ellos venezolanos sin saber qué era lo que estaba pasando. Ellos dudaban de usted. Claro. Él me dice, “A mí, me dice, tanto, me acuerdo que Giovanni me dice, me dijeron que me tocaba, pero yo no te voy a porque yo sí sé la verdad de lo que está pasando.

 Hágame un favor, no le salga a sus verdaderos compinches que le quedaron, o sea, a sus hermanos que le quedaron. No le salgan porque la orden era atentar contra usted. Le digo yo, ey, ¿y por qué conmigo? Le dice, porque ellos dicen que usted era el de los ataques, que usted fue el que hizo todo eso. Y yo ni me entendía.

 Yo decía, “No, pero mis hermanos, estamos en esta lucha. Venimos de 15 días, de todos los días una muerte de enterrar a un hermano y van a pensar que somos nosotros, que soy yo. Me dijo, “Mañana, mañana hablamos, no se preocupe, descanse tranquilo y todo. ¿Quién va a descansar? Me quedan mis preguntas, mis hermanos que los llamo.

 Me dicen que ojo que peca corriente esa llamada. Me iban a tentar contra la vida mía y de mi familia. No puedo creer. ¿Y qué pasó? Son las 8 de la noche aproximadamente, me siento en la sala, empiezo a analizar, a mirar y atar todo. También yo quería una explicación, qué era lo que estaba pasando, porque no la entendía Rafa, en ese momento.

 No, no la entendía. Pero más adelante te cuento eso. Te cuento los embolsados. los embolsados era para darle terror a las demás organizaciones y hacerles saber que ahora sí había llegado el verdadero tren de Aragua. Cuéntame sobre eso, de quién fue esa orden, qué era lo que tenían que hacer ustedes y qué impacto iba a tener eso? La orden nos la da Giovanni San Vicente.

 Él es el encargado de la zona de Bogotá, nadie más. ¿El qué dice? Él dice que vamos a a empezar a sembrar terror, que ahora sí van a saber qué es el tren de Aragua, que ahora sí van a saber de qué están hechos los venezolanos. Y me dice que el modo operandi que vamos a usar de ahora en adelante es la gente enviarlas en bolsas de basura o enviarlas en maletas porque también aparecieron en maletas, en bolsas y ya como si fuera algo así.

 Yo le digo, “En Bogotá nunca se ha visto esto. Va a ser muy llamativo, va a ser muy raro. Tampoco creí que fuera verdad, pero sí, señor, sí lo fue y si eran capaces.” O sea, que ellos sabían quiénes eran él o los enemigos y cómo hacían para comprobar que cada persona iba a ser la víctima. Te cuento, Rafa, antes los hermanos que me ellos eran venezolanos, eran personas que tenían comunicación, tenían conocimiento de rutina, eran de la lucha de ellos, pero más no se podía nombrar ni decir trendar agua.

 Esa palabra era caca, no se podía decir y ellos no se atrevían a decir y los hermanos aragüeños no lo decían. ¿Qué pasa? que ahí llegó el verdadero tren de Aragua que son los sanvicenteños. ¿Quiénes son ellos? Es un sector de de Venezuela que lidera el líder que es Giovanni San Vicente. Llegan los sanvicenteños y yo puedo decir y asegurar que llegaron los peores.

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