De ser el máximo símbolo erótico a desaparecer en la más oscura soledad: La desgarradora verdad detrás de la fuga de Meche Carreño. ¿Qué cruel maldición persiguió a la bella actriz tras perder trágicamente al amor de su vida y a su pequeño hijo en la cumbre de su éxito?
La tragedia oculta de Meche Carreño || Crónicas de Paco Macías
[música] Los saluda Paco Macías. En todas sus épocas, el cine mexicano ha visto surgir estrellas que han prevalecido a través de las películas donde brillaron sea el género que sea. Hoy vamos a recordar a Meche Carreño, por muchos considerada como la sexy de los años 60 y 70. fue actriz, guionista, productora.
gozó de significativos reconocimientos a lo largo de su carrera artística a la que dijo adiós debido a trágicas folteretas del destino. trabajó al lado de grandes luminarias sobrevivientes de la época de oro del cine mexicano, así como con nuevas figuras al igual que ella como Valentín Trujillo, Leticia Perdigón o Elena Rojo.
Acompáñenme a repasar parte de su vida y su obra. El llamado nuevo cine mexicano surgía cuando la gloriosa época de oro llegaba a su fin. Las salas de cine, que ahora se recuerdan con nostalgia, proyectaban el trabajo de directores que buscaban rescatar el auge que la industria físmica había logrado en los años 40 y 50.
Nunca se consiguió. Son recordadas las icónicas salas de cine decenas de películas cobraban vida con las nuevas figuras iluminarias que sobrevivían a la era dorada. Habría que mencionar cines como el Polanco, muchos lo recordarán en la calle Molier o el Mariscala, que se encuentra abandonado en el eje central o también el latino, que estaba en paseo de la reforma, al igual que el París.
Icónico fue también el cine Variedades que lucía esplendoroso en Avenida Juárez frente a la Alameda y cuyos vestigios quedaron en el olvido. Entre el semillero de artistas que surgía en esa nueva ola fímica, Mercedes Carreño encontró el terreno propicio para sembrar sus ilusiones. Esta bella chica nacida en Minatitlán, Veracruz, el 15 de septiembre de 1947 llegó muy jovencita a la ciudad de México.
Su nombre real fue María de las Mercedes Carreño, nada y se convirtió en una de las mujeres más sensuales de la pantalla en décadas de los 60 y 70. El teatro fue su puerta de entrada al ambiente artístico. A temprana edad estudió en la Academia Andrés Soler de la Anda y con el ballet de Amalia Hernández.
Tomó parte en diversas obras teatrales experimentales bajo la batuta de Alejandro Jodorovski y Carlos Ancira, con quien debuta profesionalmente en la obra El hombre y su máscara. Meche, como le decían de cariño, era poseedora de notoria sencillez. Su delgada anatomía y piel morena movían las emociones de los inéfilos detrás de la imagen que ganó como mito erótico por sus bailes sensuales y desnudez.
La mirada de Mercedes Carreño era limpia e inocente. Incursionó en el mundo del modelaje cuando la moda hippi estaba en su apoeo. Fue la primera jovencita en usar un monoquini, dejando nada a la imaginación de los atormentados espectadores, que la contemplaban en revistas donde lucía sus esbeltas piernas. e imponente cabellera negra.
La cámara de cine fue seducida muy pronto por su cuerpo juvenil y mirada inquieta. A mediados de la década de los 60, Meche Carreño hizo su debut fílmico con pequeños papeles en las películas El pícaro, La Valentina, especialista en chamacas y el varón Brácola. La fama de Meche se catapultó cuando contaba tan solo con 20 años de edad al casarse con el productor de cine y fotógrafo José Lorenzo Zacani Almada, quien se propuso lanzarla al estrellato cinematográfico.
De ese lazo amoroso llegó al mundo su primer hijo, José Sacani Carreño, quien heredó de su padre la pasión por la fotografía. Meche y su esposo formaron la compañía Uranio Films en la que Sakan producía y ella escribía argumentos como el de la película Tamiana y los Hombres, que se convirtió en el primer gran éxito para la actriz veracruzana en 1967.
La historia es el vivo retrato de una etapa de transición entre el cine de la época de oro que evoca cintas como María Candelaria con Dolores del Río en Sochimilco y el considerado cine transgresor de los años 60. La película contó con un excelente reparto con figuras como Enrique Rocha, Roberto Cañedo, Jaime Fernández y la bella actriz Lucía Guilmain, todos bajo la dirección de Julio Bracho.
En esa cinta, Meche Carreño es retratada magistralmente por la lente de Alex Philips, experimentado fotógrafo sobreviviente de la época dorada, al igual que el inolvidable Andrés Soler. Para cerrar la década seentera, Meche filmó Andante, que fue un fracaso comercial, así como No hay cruces en el mar, de la que también fue argumentista.
Ya en los años 70, Mechecreño seduce a los cinéfilos nuevamente con cintas como La Inocente y La Choca, dirigida por Emilio Fernández y con la que ganó un premio Ariel por mejor coactuación femenina. fue uno de sus trabajos más importantes, así como los perros de Dios, por la que fue nominada a otro Ariel. Nuevamente con Emilio Fernández aparece en la cinta Zona Roja, estelarizada por Fanny Cano, otro de los mayores símbolos sexuales de la época.
Meche Carreño participó en alrededor de 25 películas, siempre destacando la sensualidad de sus personajes. Mostró en toda su plenitud la bella anatomía de la que fue dotada. También demostró que no solo esas cualidades le hacían sobresalir como actriz. En televisión tomó parte de la telenovela setentera.
Siempre habrá un mañana. Después de su divorcio con el productor Zaki, Meche conoció al escritor y cineasta Juan Manuel Torres Sains, quien era su paisano y que en 1972 escribió el guion de la otra virginidad. Esa cinta [carraspeo] ganó en 1975 el Ariel a mejor película. actuaron Leticia Perdigón, Valentín Trujillo, Arturo Barinstein y Meche Carreño.
Durante el rodaje, Juan Manuel Torres inició una relación amorosa con Meche y se separó de su esposa, quien regresó a Polonia junto con su hija. El cineasta y la actriz vivieron dos años y procrearon un hijo, Juan María Torres Carreño. Meche estelarizó tres películas más dirigidas por Torres tituladas La vida cambia, el mar y la mujer perfecta.
