El origen de este cisma institucional se encuentra consignado en el informe de inteligencia número 10503, elaborado de manera rigurosa por la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF). Esta investigación técnica fue activada a raíz de una solicitud formal elevada por la Comisión de Investigación y Acusaciones de la Cámara de Representantes, célula legislativa que ostenta la competencia constitucional exclusiva para investigar a los magistrados de las altas corporaciones judiciales. El cruce de competencias genera una paradoja evidente dentro del diseño del Estado, en tanto que la Corte Suprema posee a su vez la facultad de investigar a los parlamentarios, configurando un escenario de control recíproco donde históricamente las tensiones políticas suelen diluirse en acuerdos de pasillo. Sin embargo, en esta oportunidad, la contundencia de los hallazgos finan
cieros recopilados por la UIAF en un dossier de 44 páginas ha impedido que el asunto se maneje con la discreción habitual de los círculos tradicionales de poder.

El análisis financiero de la UIAF revela un incremento patrimonial acelerado que coincide de manera exacta con el periodo en el cual la funcionaria asumió su dignidad dentro del alto tribunal. De acuerdo con los registros oficiales analizados, en el año 2017—antes de su designación como togada—el patrimonio declarado de Lombana ascendía a los 651 millones de pesos. Para el año 2018, primer año de su ejercicio en la Sala Especial de Instrucción, la cifra se incrementó sustancialmente hasta situarse en 1,118 millones de pesos, reflejando un aumento de casi 400 millones de pesos en un único periodo fiscal. La alarma técnica de los analistas financieros estatales saltó al consolidar los datos del año 2024, periodo en el cual el patrimonio neto reportado llegó a la suma de 3,402 millones de pesos, lo que representa una multiplicación por cinco de su riqueza en comparación con el momento de su ingreso a la Corte Suprema.
Más allá del volumen neto del dinero reportado, la inteligencia financiera concentró sus observaciones en las profundas inconsistencias detectadas entre el valor comercial real de las propiedades poseídas por la magistrada y los montos consignados en sus declaraciones de renta presentadas ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). El informe señala que los valores reflejados en los documentos tributarios apenas corresponden a la tercera parte del valor real de los activos del hogar. El rastreo de bienes raíces arrojó como resultado que Lombana y su núcleo familiar son propietarios de un total de trece bienes inmuebles distribuidos estratégicamente en zonas de alta valorización de las ciudades de Bogotá y Medellín, así como en los exclusivos municipios turísticos y residenciales de La Calera y Ricaurte en el departamento de Cundinamarca, configurando una robusta estructura de propiedad inmobiliaria cuyo valor comercial real excede los límites de los ingresos ordinarios de la magistratura.
Ante la inminencia de las revelaciones, la defensa pública de la funcionaria ha optado por implementar una narrativa común entre los sectores vinculados a la oposición tradicional, alegando ser víctima de una persecución de carácter político impulsada desde sectores gubernamentales, señalando específicamente al entorno del ministro Armando Benedetti, cuya residencia había sido objeto de inspecciones judiciales controvertidas ordenadas por la propia magistrada en el pasado reciente. Asimismo, Lombana ha intentado justificar la procedencia de sus capitales aduciendo el cobro de indemnizaciones de pólizas de seguros y la recepción de herencias derivadas del fallecimiento de sus ascendientes familiares directos. No obstante, el cruce de datos fiscales realizado por la UIAF desvirtuó esta versión al comprobar que la herencia materna real apenas superó los veinte millones de pesos, suma que además debió dividirse equitativamente con otro coheredero, dejando un remanente neto que resulta absolutamente insuficiente para explicar la adquisición de trece propiedades de alto costo.¿Qué habrías pensado tú al descubrir que las explicaciones ofrecidas para justificar una fortuna multimillonaria se contradicen con los documentos notariales y fiscales oficiales? Esta es la pregunta que resuena con insistencia en la ciudadanía activa, la cual observa con desconfianza cómo los discursos de austeridad y rectitud que los sectores de la extrema derecha pregonan ante los micrófonos se desmoronan cuando la inteligencia del Estado examina las transacciones reales de sus cuentas bancarias.
El informe de inteligencia financiera también expone una serie de movimientos bancarios inusuales que han llamado la atención de las autoridades de control penal. El rastreo pormenorizado de las cuentas de la alta juez evidenció la recepción de depósitos en efectivo y transferencias electrónicas por un valor consolidado de 6,103 millones de pesos, seguidos casi de inmediato por retiros masivos que suman 6,007 millones de pesos. Estas dinámicas de vaciado casi total de los productos bancarios, orientadas a mantener los recursos monetarios por fuera del sistema financiero formal bajo la modalidad de dinero en efectivo, constituyen conductas bajo análisis debido a su similitud con las prácticas habituales de ocultamiento de flujos de capital no justificados. Los analistas sugieren de manera presunta que estos flujos podrían guardar relación con compensaciones financieras provenientes de sectores de la oposición interesados en dirigir el curso de las investigaciones penales adelantadas por la Sala de Instrucción en contra de miembros del Pacto Histórico y funcionarios del actual
El perfil de los miembros del hogar de la magistrada también aporta elementos bajo escrutinio institucional. Su actual esposo, el abogado Leonardo Andrés Carvajal Velázquez, ejerce funciones como defensor público mediante la modalidad de contratos de prestación de servicios con la Defensoría del Pueblo, percibiendo honorarios mensuales que oscilan en rangos ordinarios que no justifican la acumulación acelerada de propiedad raíz en el hogar. Los antecedentes profesionales de Carvajal Velázquez lo vinculan en el pasado con la defensa técnica de José Miguel Narváez, exsubdirector del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) condenado formalmente a una pena de 26 años de prisión por su responsabilidad intelectual en el asesinato del periodista y humorista Jaime Garzón Forero, un detalle que evidencia la cercanía histórica del entorno familiar de la togada con las estructuras más controvertidas de la seguridad del pasado régimen.
La controversia patrimonial adquiere dimensiones de escándalo ético al analizar los beneficios pensionales de los que goza la funcionaria de forma simultánea a su salario en el sector público. Antes de ingresar a la alta corte, Lombana desarrolló una carrera dentro de la justicia penal militar adscrita al Ministerio de Defensa. En el año 2015 se le había dictaminado una disminución inicial de la capacidad laboral del 15%; sin embargo, tras manifestar inconformidad con dicho porcentaje, en el año 2020—mientras ya ejercía plenas funciones jurisdiccionales como magistrada de la República—se le reconoció una pérdida total y absoluta de la capacidad laboral del 100% por invalidez, ordenándose el pago de una pensión mensual de 6.2 millones de pesos a cargo de los fondos del sector defensa.
La coexistencia de un dictamen de invalidez catastrófica del 100% con el ejercicio diario de una magistratura que demanda altas capacidades cognitivas, largas jornadas de análisis jurídico y la toma de decisiones complejas sobre la libertad de los ciudadanos constituye una anomalía que los expertos en derecho laboral califican como un caso excepcionalísimo que solo favorece a altos dignatarios de regímenes especiales. Mientras los ciudadanos comunes de la clase trabajadora enfrentan severas dificultades para acceder a una pensión de invalidez parcial incluso con disminuciones motrices evidentes, la magistrada percibe mensualmente un sueldo ordinario de 34 millones de pesos de la Corte Suprema que, sumado a su asignación de invalidez militar, eleva sus ingresos mensuales a una cifra aproximada de 40 millones de pesos pagados íntegramente por los impuestos de los sectores populares.
Los intentos de la prensa corporativa y de las bodegas digitales aliadas a la oposición por desviar la atención del debate público han sido inmediatos. Figuras de la radiodifusión tradicional han intentado calificar la investigación de la UIAF como una simple retaliación política orquestada por el gobierno del presidente Gustavo Petro, buscando enfocar la discusión en la supuesta ilegalidad de las filtraciones informativas y en las filiaciones partidistas de los congresistas que ordenaron el inicio del trámite en la Comisión de Acusaciones. Sin embargo, estas estrategias de lavado de cara y distracción argumentativa han fracasado ante la contundencia de los datos matemáticos que demuestran la existencia de un patrimonio inmobiliario que no guarda correspondencia con la realidad de los salarios devengados.
¿Crees que la revelación de estas fortunas injustificadas y la acumulación de privilegios exclusivos al interior de las altas cortes marquen el inicio de una depuración estructural de la justicia en el país? La respuesta a este interrogante definirá la confianza de las mayorías sociales en sus instituciones de control, demostrando que la ley debe aplicarse con el mismo rigor técnico y penal tanto a los ciudadanos vulnerables de las regiones como a aquellos que visten las togas de las altas magistraturas de la nación.