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JC CHAVEZ JR: LA ASQUEROSA RAZÓN POR LA QUE TERMINÓ PRESO

Julio César Chávez Junior aceptó la raya sin pensarlo durante 12 segundos completos. Esnifó la cocaína por la fosa nasal derecha del rostro adolescente. Sintió el polvo blanco entrar a la sangre del cuerpo prepú 14 segundos seguidos. El corazón empezó a latir a 200 pulsaciones por minuto adentro del pecho de 12 años cumplidos.

y la euforia silenciosa de la primera dosis de clorhidrato pura del barrio popular del Tierra Blanca lo agarró durante los siguientes 21 minutos completos del verano sinaloense y se enganchó al instante. A los 14 años, el muchacho ya consumía 2 g diarios de cocaína pura del barrio popular sinaloense.

pesaba 41 kg, medía 1,62 y cargaba sobre el cuerpo profesional adolescente seis cinturones amateur adicionales. El padre Julio César Chávez Senior no se enteró de la adicción del hijo durante los siguientes 6 años continuos del calendario familiar. Estaba demasiado ocupado defendiendo cinturones mundiales sobre el cuadrilátero internacional, bebiendo tequila reposado dentro de los bares privados de Las Vegas y peleando contra sus propias adicciones personales durante toda la década completa.

El muchacho creció solo dentro de la casa pintada de blanco del barrio popular sinaloense, esnifando cocaína sobre el ababo del baño del gimnasio las Águilas, bebiendo cerveza tecate a los 14 años, fumando marihuana de la sierra de Guerreros sobre el techo familiar durante las madrugadas del verano. Existe un video amateur grabado dentro del gimnasio Las Águilas durante el invierno del año 2002.

Se ve al muchacho del barrio del Tierra Blanca a los 16 años. esnifando cocaína sobre el banco de pesas del vestidor profesional, rodeado de tres compañeros del barrio popular. Ese video nunca se hizo público durante los siguientes 23 años, hasta el verano del año 2025, cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense lo entregó a la Fiscalía General de la República como evidencia del expediente formal contra el muchacho.

Pero vamos a regresar a eso. Guarda esto en tu mente. El 26 de septiembre del año 2003, el muchacho del barrio del Tierra Blanca debutó como boxeador profesional dentro del auditorio Benito Juárez del Centro Histórico de Culiacán, 17 años, 7 meses y 10 días de edad. Su rival fue el boxeador local Jonathan Hernández del estado vecino de Sonora.

Chávez Junior lo noqueó por knockout técnico durante el cuarto asalto del combate. El padre Julio César Chávez Senior estuvo presente sobre la primera fila del auditorio Benito Juárez aquella noche del 26 de septiembre del 2003. lloró frente a las cámaras de la cadena Televisa Deportes del Distrito Federal Mexicano durante la conferencia de prensa posterior al combate.

Le dijo a los periodistas deportivos del Estado Nacional una frase específica que iba a marcar el rumbo del resto de la carrera profesional del hijo durante las siguientes dos décadas continuas del calendario internacional adulto. Mi hijo va a ser mejor que yo, te lo prometo. va a ser el campeón mundial más grande de toda la historia del boxeo mexicano del siglo XXI.

Aquella promesa pública del padre legendario hecha frente a las cámaras de la cadena Televisa Deportes durante la noche del 26 de septiembre del año 2003 dentro del auditorio Benito Juárez del centro histórico de la ciudad de Culiacán del estado fronterizo de Sinaloa. Fue el último regalo emocional que el padre le dio al hijo durante la primera década completa de la carrera profesional adulta.

Porque a partir de la noche del debut, el muchacho dejó de existir como persona dentro del medio deportivo nacional. Pasó a ser durante el resto del calendario adulto solamente el hijo del gran campeón. Ya no era Julio, ni César, ni Junior, ni Chavito, ni siquiera Carrasco, el apellido materno del barrio del Tierra Blanca.

Aquella anulación silenciosa de la identidad propia hecha por la prensa deportiva durante los siguientes 8 años continuos empujó al muchacho hacia un consumo cada vez más violento de cocaína pura sinaloense, marihuana de la sierra de Guerrero, tequila reposado y posteriormente metanfetaminas del barrio sur de Tijuana.

Pero el muchacho siguió ganando peleas profesionales. Ganó las primeras 15 peleas del calendario internacional, después las primeras 25, después las primeras 35. Después las primeras 42. sin perder una sola pelea profesional durante los siguientes 8 años continuos del calendario regional mexicano. acumulaba sobre el récord oficial 42 victorias profesionales con 30 knockouts técnicos sobre el calendario internacional y subiría hasta 52 victorias profesionales con 32 knockouts durante los siguientes 14 años continuos del calendario regional mexicano.

Hasta que el 4 de junio del año 2011, dentro del Staple Center del Centro Turístico de la Ciudad de Los Ángeles, el muchacho subió al cuadrilátero internacional contra el boxeador alemán Sebastian Sbck por el cinturón mundial vacante del peso medio del Consejo Mundial de Boxeo. Le ganó por decisión unánime después de 12 asaltos completos, 100 a 90, 118 a 110, 117 a 111.

Se convirtió oficialmente durante la noche del sábado 4 de junio del año 2011 a las 11:14 minutos de la noche del estado de California del lado estadounidense en el campeón mundial del peso medio del Consejo Mundial de Boxeo del Calendario Internacional. A los 25 años cumplidos recibió el cinturón sobre el cuadrilátero del Staple Center entre los aplausos de 14,000 personas del medio deportivo internacional.

lloró frente a las cámaras de la cadena HBO del lado estadounidense durante la conferencia de prensa posterior al combate. Le dedicó la victoria al padre Julio César Chávez Senior, presente sobre la primera fila del estadio californiano. Y aquella noche del sábado 4 de junio del año 2011, el muchacho del barrio del Tierra Blanca pensó por primera vez en la vida adulta, que por fin había logrado lo que el padre legendario le había prometido a los periodistas deportivos del Estado Nacional Mexicano durante la noche del

debut profesional del año 2003. Por fin era mejor que el padre. Por fin tenía un cinturón mundial propio sobre el cuadrilátero internacional adulto. Por fin podía caminar por las calles del barrio del Tierra Blanca, del centro histórico de la ciudad de Culiacán, sin que la gente del barrio popular lo señalara con la palabra única de hijo del gran campeón.

Por fin tenía nombre propio dentro del medio deportivo internacional mexicano. Pero la felicidad del campeón mundial, del peso medio del Consejo Mundial de Boxeo del Calendario Internacional duró apenas 4 meses completos del calendario regional mexicano. Porque durante la primavera del año siguiente, exactamente el 15 de septiembre del año 2012, el muchacho del barrio del Tierra Blanca subió al cuadrilátero del Thomas and Max Center, del centro turístico de la ciudad de Las Vegas del estado de Nevada del lado

estadounidense para defender el cinturón mundial frente al campeón argentino Sergio Maravilla Martínez del barrio popular de Quilmes, del lado sudamericano y Maravilla Martínez lo destrozó. Decisión unánime después de 12 asaltos. cayó dos veces sobre la lona del cuadrilátero internacional durante el último asalto.

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