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ANA GUEVARA: CONFESÓ LO ASQUEROSO QUE HIZO DENTRO DE LA CONADE

Tenía 18 años, tenía la maleta hecha y tenía todo el corazón puesto sobre el aro de la NBA femenina. Pero el destino tenía otros planes oscuros para la muchacha sonorense. Porque cuando la senadora intentó entrar a la selección olímpica mexicana de basketbol para Atlanta 96, la cortaron. Esa palabra cabe sobre el diccionario del deporte mexicano dentro de un campo semántico muy concreto.

Significa la muerte del sueño olímpico. Significa el final del camino de la cancha y los aros y significa el regreso a casa con la maleta puesta sobre la sala de la familia Guevara. Ana Gabriela regresó a Nogales sobre el autobús más silencioso del norte mexicano. Lloró durante todo el viaje de vuelta y entró a la casa de la frontera, convencida de que su carrera deportiva había terminado oficialmente sobre los 18 años de edad.

Te lo advierto pocas veces sobre la historia del deporte mexicano, un fracaso ha sido más necesario para construir un éxito futuro mundial, porque esa derrota olímpica del basquetbol del Pacífico le abrió la puerta a la verdadera carrera deportiva de Ana Gabriela Guevara, el atletismo profesional.

¿Recuerdas el año 1996 del deporte mexicano? La Olimpiada Nacional Juvenil de México se celebraba en las pistas oficiales de la Ciudad de México y un entrenador específico del estado de Sonora invitó a Ana a probar suerte sobre las pruebas de velocidad del estadio del Distrito Federal. La muchacha de Nogales no había corrido jamás sobre una pista oficial del atletismo nacional, pero su velocidad pura del barrio Regio Montano era conocida sobre todo el norte mexicano.

Ana Guevara se puso los tacos prestados, pisó la pista por primera vez y conquistó las medallas de oro de los 400 m planos y los 800 m planos en la Olimpiada Nacional Juvenil del año 96. sin entrenamiento formal previo, sin experiencia sobre pista real y con cero sesiones técnicas registradas en su currículum deportivo de la frontera sonorense, doble oro nacional en el primer intento del atletismo del tricolor.

Y entonces apareció el hombre que cambiaría la vida deportiva de Ana Gabriela Guevara para siempre. Raúl Barreda, entrenador cubano de origen revolucionario, especialista de la velocidad en la pista del atletismo internacional y el primer mentor verdadero de la muchacha de la frontera sonorense del norte mexicano. Recuerda ese nombre cubano del entrenador histórico porque sobre la conexión Cuba México de Raúl Barreda descansa una de las claves más oscuras de toda esta historia del deporte olímpico nacional.

Pero falta mucho para esa revelación brutal. Por ahora hay que volver al año 97 del atletismo internacional porque Ana Gabriela Guevara empezó a entrenar bajo la supervisión cubana del propio Raúl Barreda durante los siguientes 12 años seguidos del deporte mexicano. 12 años de entrenamiento brutal en las pistas oficiales del Centro de Alto Rendimiento.

12 años de disciplina militar cubana en el cuerpo de la muchacha sonorense y 12 años de sacrificios personales a la familia de la heroína olímpica del tricolor. Año 1998, Lisboa, Portugal. Campeonato iberoamericano de atletismo. Guevara conquistó tres medallas sobre una sola competencia internacional. Oro de los 400 m planos, plata de los 800 m planos.

y otro oro sobre el relevo, 4x 400 m. El récord del campeonato iberoamericano sobre los 400 m seguiría vigente durante los siguientes años del atletismo internacional. En los archivos oficiales del torneo, la muchacha de Nogales había puesto a México sobre el mapa mundial de la velocidad femenina, pero la verdadera explosión internacional de Ana Gabriela Guevara llegaría exactamente dos años después.

sobre la Ciudad de México, sobre el estadio olímpico del barrio universitario, sobre la pista que vio nacer al deporte profesional mexicano contemporáneo. ¿Recuerdas ese momento del año 2000? La senadora acababa de cumplir 23 años de edad. Tenía 4 años corriendo bajo la supervisión cubana del entrenador Raúl Barreda y tenía la marca personal récord nacional de los 400 m planos del atletismo mexicano, 50 segundos exactos en la pista del Estadio Universitario del Distrito Federal.

Ningún hombre mexicano había bajado de esa cifra histórica. Ninguna mujer mexicana se acercaba siquiera y la propia barrera psicológica de los 50 segundos parecía imposible para cualquier velocista latinoamericana del siglo XX. Pero esa mañana del año 2000, la muchacha de Nogales rompió la barrera mexicana de los 50 segundos en la pista universitaria, 49 segundos con 70 centésimas exactos.

La segunda mejor marca del mundo de ese mismo año del atletismo internacional. atrás de la propia Marion Jones de los Estados Unidos y la primera vez que una mujer mexicana corría por debajo de la barrera histórica de los 50 segundos del medio kilómetro femenino. Esa misma temporada Ana debutó sobre los Juegos Olímpicos de Sydney del año 2000.

5,000 aficionados mexicanos viajaron hasta Australia para verla competir y la velocista del estado de Sonora terminó en quinto lugar sobre la final olímpica de los 400 m planos del tricolor, quinta sobre el mundo, 23 años de edad, y una carrera deportiva por delante que la llevaría hasta la propia cima histórica del atletismo mundial femenino.

¿Sabes cuál fue exactamente el momento más glorioso de toda la carrera deportiva de Ana Gabriela Guevara? París, Francia. 27 de agosto del año 2003. Estadio Stad de France, de la capital francesa. Campeonato Mundial de atletismo de la Federación Internacional. 48 segundos con 89 centésimas exactos. Campeona mundial.

La primera mujer mexicana sobre la historia entera del deporte nacional sobre conquistar un campeonato mundial de atletismo. La undécima mejor marca de toda la historia femenina del medio kilómetro y el undécimo mejor tiempo de las 400 m planos de la historia entera del atletismo internacional. La bandera del tricolor flotó sobre el estadio parisino durante la coronación de la heroína sonorense del deporte mexicano.

Y la propia, la atleta sonorense lloró en el podio mundial del atletismo francés con la medalla de oro colgada del cuello del desierto del norte mexicano. México entero detuvo el reloj durante esos 48 segundos exactos. Pero la verdadera consagración olímpica de Ana Gabriela Guevara llegaría exactamente un año después de París.

Atenas, Grecia. Agosto del año 2004. Juegos Olímpicos del Verano Helénico. La final olímpica de los 400 m planos femenina. La heroína olímpica entró a la pista como favorita absoluta del torneo. La campeona mundial vigente, la velocista más rápida del continente americano y la primera mexicana sobre disputar una final olímpica de velocidad del atletismo internacional.

La carrera duró exactamente 49 segundos con 56 centésimas en la pista del estadio helénico. Plata. Medalla olímpica de plata de los 400 m planos del tricolor. México volvía a tener una medalla olímpica de velocidad sobre el atletismo internacional después de muchos años sin podios. Ana Gabriela Guevara se convertía oficialmente en la heroína olímpica número uno del deporte mexicano contemporáneo y la muchacha del polvo de Nogales que había sido cortada del basquetbol nacional 8 años antes, acababa de subir al podio olímpico del

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