Posted in

TRÍO AMOROSO termina en ASESlNAT0 – El CHILENO sentenciado a CADENA PERPETUA en FRANCIA – RESUELTO

Acabas de ver a un hombre advirtiéndole a su novia cómo debía comportarse si quería  seguir con él. No era una conversación privada ni una discusión cualquiera. Eran reglas, condiciones y plazos expuestos  como si fueran parte de un acuerdo. En ese momento podía parecer solo una relación conflictiva,  pero con el paso del tiempo ese video terminaría siendo una pieza clave para entender todo lo que ocurrió después.

Una historia donde el control, los celos y las decisiones tomadas en silencio marcaron el rumbo de los hechos. Si quieres conocer todos los detalles, quédate hasta el final del video. El caso de Narumi Kurosaki. Las huellas, los rastros, los indicios y las evidencias. ayudan a los investigadores a resolver los crímenes.El pasado de la víctima y del victimario nos ayudan a comprender su comportamiento. Todo esto forma parte del expediente  del caso y aquí te lo presento. Soy Ángel y te doy la bienvenida a este canal. Antes de empezar con el video, quisiera que me contaras desde dónde me estás viendo.

Me encanta saber hasta dónde llegan  estos casos tan impactantes. Tampoco olvides suscribirte y activar la campanita para que recibas una notificación cada vez que suba algo nuevo. Y recuerda al terminar dejarnos tu me gusta. Sin nada más que agregar, acompáñame a conocer todos los detalles de este  expediente criminal.

A comienzos de diciembre de 2016, Narumi, una joven japonesa, se encontraba en Francia, donde vivía en una residencia universitaria mientras estudiaba. El sábado 3 de diciembre intercambió mensajes con su madre. En esa conversación le comentó que el invierno era intenso y que todo estaba congelado. Era una comunicación habitual entre ambas, ya que mantenían contacto frecuente pese a la distancia.

Sin saberlo, ese sería el último mensaje que enviaría. Al día siguiente, domingo 4 de diciembre, Narumi continuó con su rutina. asistió a su clase de baile y salió alrededor de las 4 de la tarde. Hasta ese momento no había nada fuera de lo normal. Sin embargo, después de esa tarde dejó de ser vista.

Con el paso de las horas, su ausencia comenzó a llamar la atención. No respondía mensajes, no regresó a sus actividades habituales y nadie tenía información sobre su paradero. Esto resultaba inusual considerando que era constante con sus estudios y solía mantenerse en contacto con su entorno. El lunes 5 de diciembre, al notar que no asistía a clases, algunos compañeros comenzaron a preocuparse.

Su ausencia no coincidía con su forma de actuar. Con el paso de los días, la falta de noticias comenzó a generar mayor inquietud, especialmente en su familia. Su madre continuó enviándole mensajes como lo hacía habitualmente, pero durante varios días no recibió respuesta. Lo que resultaba más llamativo no era solo el silencio, sino que los mensajes ni siquiera parecían como leídos, hasta que finalmente llegó una respuesta.

Era breve y poco clara. En ella, Narumi se disculpaba por no haber escrito antes y mencionaba que su amigo era muy posesivo. En los días siguientes, nuevos mensajes comenzaron a llegar tanto a su familia como a sus amigos. En ellos  explicaba que tenía un problema con su pasaporte y que debía viajar al consulado japonés en León.

De hecho, se comprobó que el 6 de diciembre su tarjeta bancaria fue utilizada para comprar un boleto de tren la ciudad donde vivía y León en un trayecto solo de ida. Los mensajes continuaron durante algunos días más. En ese mismo contexto, también afirmaba que tenía una nueva relación y que había decidido marcharse por su cuenta.

Sin embargo, el 12 de diciembre toda comunicación se detuvo por completo. Desde ese momento no volvió a haber ninguna señal de Narumi. El 14 de diciembre, ante su ausencia prolongada, la institución donde estudiaba Narumi alertó a la policía. Ese mismo día, su madre fue notificada oficialmente de la desaparición.

Al día siguiente, el 15 de diciembre, los investigadores ingresaron a la habitación de la joven en la residencia universitaria. A primera vista, todo estaba en orden. Sin embargo, quienes la conocían señalaron que ella no solía ser especialmente ordenada, lo que llamó la atención de los agentes.

En el lugar encontraron su abrigo, además de su computadora portátil y su cartera  que contenía 565 € en efectivo. Al revisar sus pertenencias, los detectives detectaron varias ausencias importantes. Faltaban una manta, una  maleta, su pasaporte y su teléfono. Antes de retirarse, el equipo también levantó huellas dactilares de una taza encontrada en la habitación.

Durante la recopilación de testimonios dentro de la residencia, surgió un dato relevante. Varios estudiantes señalaron que en la madrugada del 5 de diciembre, alrededor de las 3:20, habían escuchado gritos  seguidos de un golpe seco. Una de las estudiantes incluso comentó que el sonido le parecía el de alguien sufriendo intensamente, mientras que otro joven salió al pasillo para intentar identificar el origen del ruido sin lograrlo.

En ese momento, ninguno de ellos dio aviso a las autoridades. Con estos primeros antecedentes, la desaparición comenzó a ser tratada como un caso que requería una investigación más amplia. A medida que avanzaban las primeras diligencias, los investigadores comenzaron a centrar su atención en el entorno cercano de Narumi.

En ese contexto, una de las primeras personas en ser considerada fue Arthur del Piccolo, un joven con quien mantenía una relación en ese momento. Sin embargo, al ser interrogado, Arthur mencionó a otra persona, Nicolás Humberto Cepeda Contreras, quien había sido pareja de Narumi anteriormente. Según explicó, se trataba de alguien celoso y posesivo que incluso habría intervenido las redes sociales de la joven de acuerdo con lo que ella misma le había contado.

A partir de ese momento, los investigadores comenzaron a reconstruir el vínculo entre ambos. Narumi y Nicolás se habían conocido en 2014 en Japón. Él, de origen chileno, se encontraba en ese país para continuar su formación en negocios. Con el tiempo iniciaron una relación que se formalizó en febrero de 2015.

Meses después, en septiembre de ese mismo año, Narumi viajó a Chile, donde Nicolás la presentó a su familia como su novia. Para entonces, la relación se había consolidado. Sin embargo, hacia finales de 2015 y durante el año siguiente, la situación comenzó a cambiar. Mientras Nicolás regresaba a Chile y luego volvía a Japón con la intención de establecerse, Narumi empezaba a proyectar una etapa distinta en su vida, enfocada en salir al extranjero y continuar sus estudios.

En 2016, tras obtener una beca, viajó a Francia con el objetivo de estudiar el idioma. Se instaló en una residencia universitaria en el este del país, donde rápidamente empezó a adaptarse a su nuevo entorno y a construir una rutina marcada por sus estudios y nuevas amistades. Fue en ese contexto donde conoció a Arthur del Piccolo, un estudiante francés de la Escuela Nacional Superior de Mecánica y Microtecnología.

Read More