Posted in

¡Ni Claudia lo Creía! La Despedida de Irán en México que Hizo Llorar al Mundo

Y con esa simplicidad, esa naturalidad tan mexicana, decenas de tijuanenses agarraron sus banderas y se fueron al hotel. Llegaron temprano, mucho antes de que la selección saliera, con familias enteras, papás con hijos en los hombros, abuelitos con bastón, jóvenes con los celulares listos, niños brincando de emoción y llevaban banderas de los dos países. Eso también hay que subrayarlo.

No solo la bandera de México, también la bandera de Irán, lo que significa que alguien se tomó la molestia de conseguir banderas de un país del otro lado del mundo para que esos jugadores al salir del hotel vieran su propia bandera ondeando en tierra mexicana. Ese gesto pequeño en apariencia, enorme en significado, es la diferencia entre recibir y hacer sentir en casa.

Yo me quedé helado cuando leí lo que dijo Lucy, la mujer tijuanense, que le preguntaron por qué estaba ahí bajo el sol esperando horas para despedir a una selección de un país que ni conocía. Dijo, “Claro que sí, porque los recibimos en nuestra casa. Mi casa es su casa. Estamos muy orgullosos de que estén aquí en Tijuana.

Esas tres palabras, “Mi casa es su casa, son quizás las más mexicanas que existen.” No es una frase hecha, es una filosofía. Es la manera en que este país entiende la hospitalidad desde antes de que llegara ningún torneo, ninguna cámara, ningún comité de la FIFA. Para Lucy, esos jugadores no eran extranjeros, no eran los de Irán, no eran de otra religión ni de un país en guerra, eran invitados.

Y en México al invitado se le trata como rey, aunque uno mismo tenga poco que ofrecer. Hermano mexicano. Hermano mexicano. El grito se escuchó una y otra vez durante el fin de semana fuera del hotel de concentración de la selección de Irán en Tijuana. Lo que comenzó con la llegada de un equipo extranjero para disputar la Copa del Mundo terminó convirtiéndose en una historia poco habitual.

Una selección que encontró seguidores, muestras de cariño y hasta una afición propia a miles de kilómetros de casa. Se siente. Irán está presente. Irán, Irán, Irán. Decenas de personas acudieron al hotel para observar de cerca a los jugadores, obtener fotografías, autógrafos y expresarles buenos deseos antes de su debut mundialista ante Nueva Zelanda.

restricción, aunque los tengamos con tantas restricciones bajo una barrera, pero realmente queremos hacerle sentir ese cariño de México que les caracteriza al mexicano y al tijensense en sí. Tengo la fortuna de poder ir al partido, así que apoyaremos con todo a Irán. Esperemos y puedan sacar un resultado positivo.

Uno de los momentos más llamativos ocurrió cuando integrantes de un mariachi acudieron para interpretar canciones tradicionales mexicanas. desde el exterior del inmueble. Vamos a empezar con el son de la negra, cielito lindo, que es mundialmente conocido, el rey para que ganen. Guadalajara, México lindo y querido, el son de los aguacates, el marecho y loco, que no puede faltar, verad.

Pero la convivencia entre México e Irán no se limitó al exterior del hotel. En la cocina, el chef de la selección reveló que los jugadores también pudieron probar algunos platillos tradicionales preparados durante su estancia en Tijuana. Todo todo con picante. No, con picante no, porque ahora no pueden comer picante.

Puras cosas sanas. Sí, sin sal, sin grasas. Las muestras de apoyo también sorprendieron a integrantes de la delegación iraní. Bien, muy bien, la verdad. Muy bien, muy bien. Se imaginabanos perfecto, todo bien. Sí, la verdad muy contento, pero qué lástima que no había tiempo para saludar. A lo largo del fin de semana, integrantes del cuerpo técnico repartieron algunas camisetas de la selección entre aficionados que aguardaban en el exterior del hotel, mientras que residentes iraní y seguidores mexicanos convivían en un

mismo espacio, porque estamos muy contentos como tijanenses de tener un equipo que va a ir al mundial, especialmente este sabiendo que escuché, escogieron este lugar para quedarse en este lugar. Y qué bonito, ¿no? Qué bonito que ellos se sientan bien y que Tijuana este les esté como su casa, ¿no? Es lamentable que algunas selecciones tengan todos los privilegios y ellos no.

Durante la estancia del equipo en la ciudad, el senador Gerardo Fernández Noroña también acudió al hotel de concentración y al entrenamiento al estadio. En una transmisión en redes sociales destacó el ambiente que encontró entre los aficionados. La FIFA no quiso que hubiese ninguna recepción y por lo tanto pues llegaron a Tijuana esa hora de ya.

El pueblo de Tijuana me consta porque ahorita fui al hotel Marriot donde están hospedados. Ahí está apoyándolos, esperando a que salgan. Este domingo la selección iraní partió rumbo a Los Ángeles para disputar su primer encuentro de la Copa del Mundo, aunque regresará posteriormente a Tijuana, ciudad que eligió como base de operaciones durante la fase de grupos.

Hermano mexicano. Irán hermano Y si algo quedó claro durante estos días es que antes de jugar su primer partido, Irán ya había ganado algo más en Baja California. En Tijuana, Alberto Elénz, Uniradio Informado. Paren todo un segundo. Quirá viene de un país en guerra. Sus jugadores tienen que jugar un mundial mientras en su tierra sus familias viven quién sabe qué.

Llegaron a Tijuana sin saber cómo los iban a recibir. Y cuando salieron del hotel ese domingo para irse a California, encontraron decenas de personas con banderas de Irán en la mano gritando su nombre en su propio idioma. Timely, el nombre de cariño que solo usan los que de verdad quieren a ese equipo.

Yo te pregunto directo, ¿tú crees que ese tipo de gesto, una ciudad saliendo espontáneamente a despedir a una selección de un país con el que no tiene ningún vínculo histórico? ¿Es algo que solo puede hacer México? ¿O crees que hay otros países en el mundo capaces de lo mismo? Escríbela en los comentarios porque creo que la respuesta define mucho de cómo vemos la humanidad hoy.

Hablemos del cartel, porque el cartel también merece su espacio en esta historia. Entre la multitud había una persona sosteniendo un cartel amarillo hecho a mano, no una pancarta profesional, cartulina y plumón hecho en casa, poniéndole el corazón en cada letra. Y en ese cartel se leían cuatro palabras. México está contigo.

No, bienvenido, Irán. No, suerte en el mundial. No. Saludos desde México. México está contigo. Estar contigo es diferente a recibir a alguien. Estar contigo es a tu lado en las malas. es, “No estás solo, es tu dolor también nos duele.” Y ese mensaje en ese contexto con esos jugadores que venían de un país en guerra, que habían sido rechazados en Estados Unidos y en Canadá, que llegaron a México sin saber qué esperar, ese cartel les dijo todo lo que necesitaban escuchar en una frase.

Read More