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MARKO CORTÉS y 12 SENADORES del PAN FIRMAN para SACAR a ALITO: la CARTA que lo HUNDE

El extitular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Campeche, conocido como Jorge N, fue uno de los primeros en caer. Ese solo dato te dice mucho, porque cuando los colaboradores directos de alguien empiezan a ser procesados y a hablar, el cerco se va cerrando. La fiscalía documentó los desvíos en cuatro categorías: pagos simulados por más de 27 millones de pesos, contratos irregulares por cerca de 24 millones, erogaciones sin respaldo por más de 14 millones y una obra con sobreprecio que superó los 18 m000ones. Todo durante su

gubernatura, todo mientras él era el responsable de firmar y autorizar esos recursos. Pero ahí está el problema que ha tenido México con este caso desde el principio. ¿Recuerdan cuando les pregunté cómo llegó Alito Moreno a este punto y por qué el PAN le está dando la espalda ahora? La respuesta a esas dos preguntas está conectada y tiene que ver con algo que mucha gente no ha visto todavía.

El proceso de desafuero contra Alito Moreno ha sido uno de los espectáculos más reveladores del sistema político mexicano en años recientes, porque el expediente llegó al Congreso, generó ruido y después se fue a la congeladora. Así, de golpe. Los expedientes se extraviaron. Luego dijeron que no se habían extraviado, sino que estaban bajo revisión exhaustiva.

Después el diputado Hugo Eric Flores de Morena, salió a decir que se reactivaría la próxima semana después que en febrero de 2026, después que ya estaban analizando el caso. Meses de ruidos, declaraciones y cero avance real. ¿Por qué frenar el desafuero de alguien acusado de robar 83 millones de pesos de los campechanos? Pues mira, en 2022, cuando el proceso debería haber prosperado la primera vez, una diputada priista llamada Yolanda de la Torre presentó una iniciativa que le convenía mucho al gobierno federal en ese momento, extender la presencia del

ejército en tareas de seguridad pública hasta 2028. La reforma pasó y el expediente de alito se archivó. Hay analistas y periodistas que han señalado directamente esa coincidencia. trascendió que ese fue el precio del acuerdo. Alito vota con Morena en algo que el gobierno necesitaba y Morena le guarda el expediente.

El propio senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, llegó a decir en una transmisión pública que Ricardo Monreal, coordinador de la bancada guinda en la Cámara de Diputados, era el que estaba frenando el proceso de desafuero. O sea, no estamos hablando de ineficiencia burocrática, estamos hablando de acuerdos y Alito Moreno lleva años operando exactamente así.

La presidenta Claudia Shainbaum dijo en mayo de 2026 en conferencia de prensa que si hay un caso de corrupción probado, lo mejor es que la persona devuelva lo que se robó. Mejor que regrese lo robado fueron sus palabras. Y Alito respondió desde su cuenta de X que Shane Baum seguía con sus amenazas. Conmigo se equivoca. Si existe algo más grande que el poder que ostenta es el valor para enfrentarlo. Escribió.

valor para enfrentarlo. El mismo hombre que golpeó a un colaborador de la Comisión Permanente dentro del Senado está hablando de valor. Pero volvamos a la carta, porque todo ese contexto, toda esa historia de desafueros congelados, de acuerdos políticos, de peleas a golpes en el recinto legislativo, llegó a un momento en que los senadores panistas tomaron una decisión y eso, bueno, [música] eso es lo que hace que este momento sea distinto a todo lo anterior.

Marco Cortés Mendoza no es un personaje sencillo de analizar. Fue presidente nacional del PAN entre 2018 y 2024, periodo en el que llevó al partido a unas de las derrotas electorales más dolorosas de su historia. llegó al Senado en 2024 por la vía plurinominal, blindándose así un cargo legislativo antes de que los resultados del 2 de junio sepultaran sus aspiraciones.

Junto a él, en la misma estrategia de autoprotección llegó Alito al Senado también por la lista plurinominal del PRI. Este, ahí está el detalle que muchos pasan por alto. Estos dos hombres llegaron al Senado después de perder. Sus partidos perdieron de manera aplastante. La coalición que armaron, ese va por México que prometía ser el dique contra Morena, se derrumbó el día de la elección y aún así, los dos líderes de esa alianza se aseguraron sus curules, se blindaron y llegaron a San Lázaro con esa combinación incómoda de derrota

pública y poder personal intacto. La relación entre Cortés y Alito Moreno ha tenido de todo. alianza formal, desconfianza mutua, acuerdos que ninguno de los dos quería reconocer en público. En enero de 2024, el propio Marco Cortés publicó en redes sociales el texto de un acuerdo que había firmado con el PRI idealito para repartirse alcaldías, notarías y hasta una magistratura en Coahuila.

Ilegal, básicamente, reparto de cargos públicos como si fueran cuotas de mercado entre dos empresas. Cortés lo publicó él mismo como si fuera normal, como si en toda democracia del mundo eso fuera lo más natural, sus propias palabras. Y eso le costó caro dentro del PAN, donde ya había voces que pedían su salida desde la debacle electoral del verano anterior.

¿Por qué alguien que compartió ese tipo de acuerdos con Alito Moreno ahora encabeza una carta para sacarlo? La respuesta corta es que la política mexicana no tiene amigos permanentes, tiene conveniencias que se agotan. La respuesta larga tiene que ver con el estado actual del PRI y con lo que significa para el PAN seguir vinculado a Alito en un momento en que el proceso de desafuero está reactivado, en que la presidenta Shainbaum habló en público sobre los recursos robados, en que las investigaciones en Campeche están avanzando con detenidos reales y

en que la imagen de Alito golpeando a personas dentro del Senado sigue circulando en redes como si fuera un meme de lo que le pasó a la oposición mexicana. Alito Moreno es, de acuerdo con los registros oficiales del Senado, el legislador con más faltas injustificadas desde que inició la 666 legislatura en septiembre de 2024.

Desde esa fecha hasta marzo de 2026 acumuló siete inasistencias injustificadas y 20 justificadas, total 26 ausencias. Y lo más irónico es que él y Marco Cortés, los dos que llegaron al Senado para representar a la oposición, tienen entre sus bancadas los números de inasistencia más altos de toda la Cámara.

El PAN acumuló 70 faltas injustificadas entre sus 22 senadores, el PRI 46 / 13. Están pagados con dinero público para estar ahí y no están. Espérate que eso no es todo, porque mientras Alito acumula ausencias en el Senado, el proceso de desafuero por 83 millones de pesos llegó a un punto crítico en marzo de 2026.

La sección instructora de la Cámara de Diputados retomó formalmente el análisis. El diputado Hugo Eric Flores anunció que ya revisaron el expediente y que tienen que tomar una decisión en tres sentidos. Solicitar información adicional a la fiscalía, desecharlo o aceptarlo y seguir adelante. Aceptarlo implica que el proceso de desafuero avanza en serio, que le quitan el fuero, que queda a disposición de la Fiscalía de Campeche, que puede ser detenido.

Y en ese contexto, con ese escenario encima, Marco Cortés y 12 senadores del PAN pusieron sus firmas en una carta. Ahora, la pregunta que viene sola es esta. ¿Qué dicen exactamente los senadores panistas en ese documento? Versiones sin confirmar de personas cercanas a los trabajos del Senado señalan que el texto es un posicionamiento formal, exigiendo que Alejandro Moreno Cárdenas [música] deje la dirigencia nacional del PRI antes de que el proceso de desafuero avance más.

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