Posted in

¡HARFUCH CAPTURA a “BORREGAS” DESPOJADOR y HERMANO de POLITICO PRÓFUGO!

 

 La decisión pareció inteligente separar su identidad del delito. Operar con intermediarios, no dejar huella directa. Lo que Misael no sabía era que ese número llevaba 11 días intervenido por la Unidad de Inteligencia Financiera en coordinación con la Fiscalía. No porque supieran que era el número de Misael, sino porque pertenecía a un pipero cuyo patrón de movimientos ya había sido marcado por el sistema de análisis de la Marina como contacto de segundo nivel de la Red Usuón.

 Cuando Misael habló, la frecuencia quedó registrada. La triangulación de la señal confirmó su posición en tiempo real. Las palabras en clave que usó la mercancía el pendiente de los tres, el del martes, fueron suficientes para el análisis lingüístico. Esa misma tarde la fiscalía tenía fundamentos para solicitar la orden de aprensión.

 La firmaron esa noche. El tercer error lo cometió el día del operativo. A las 14:20 horas de este lunes, uno de sus contactos en la zona le avisó que había movimiento inusual, camionetas sin logos, hombres que caminaban diferente, algo no estaba bien. Misael analizó la situación y decidió quedarse. su razonamiento si fuera un operativo real de las autoridades.

 Sus contactos dentro de la corporación municipal ya le habrían avisado con más tiempo y con más detalle. El aviso habría llegado diferente, más urgente, con nombres. Como no llegó ese aviso, concluyó que era movimiento menor, tal vez una detención en otra calle, tal vez un operativo que no tenía que ver con él. Lo que Misael no sabía era que la operación fue diseñada desde la Marina y la Fiscalía Federal deliberadamente sin notificación a la policía municipal de Catepec.

 No por descuido, por protocolo de seguridad específico, cortar exactamente la línea de comunicación en la que Misael confiaba. Cuando esperó el aviso que nunca llegó, el cerco ya estaba cerrado a tres cuadras en cuatro puntos cardinales. Este tercer error fue lo último que calculó mal, porque esa tarde Harfuch ya tenía todo lo que necesitaba.

 A las 13:55 horas de este lunes 1 de junio, en un punto de concentración a 7 km de San Pedro Calostock, los elementos del grupo de operaciones especiales recibieron la orden de moverse. No hubo sirenas, no hubo anuncio por radio abierta, no hubo coordinación con la policía municipal de Catepec. Tres vehículos civiles, dos hilus grises sin placas visibles y una suburba negra con vidrios polarizados salieron del punto de concentración en intervalos de 4 minutos para no llamar la atención.

 Ab bordo dos elementos del Goes en ropa de civil equipados con chalecos tácticos bajo las camisas, comunicación encriptada en Canal 37 Bravo y órdenes específicas, cerco perimetral sin contacto visual, hasta confirmación de posición del objetivo. El dron que había pasado 19 días documentando la zona llevaba ya 42 minutos sobrevolando en modo de cobertura activa a 180 m de altitud.

 Su cámara térmica registraba en tiempo real las siluetas de calor en el interior de las construcciones del perímetro asignado. El operador, ubicado en una unidad de comando móvil a 2 km tenía en pantalla algo que Misael no podía imaginar. Su propia silueta naranja sentada en una silla en el interior de una construcción de blog sin terminar en la tercera calle al oriente del mercado de San Pedro Shalostock.

 El objetivo estaba donde la inteligencia decía que estaría. Detente un segundo aquí porque lo que sigue es peor. A las 14:38 horas, el primer vehículo dobló hacia la calle de acceso norte. Sin encender las luces de alerta, el conductor redujo la velocidad a 15 km porh. En el asiento trasero, el comandante del Goes confirmó por comunicación encriptada que los otros dos puntos de cierre, Acceso Sur y Callejón Oriente estaban en posición.

Cuatro elementos se desplegaron a pie desde el vehículo norte sin correr, sin ruido, con la cadencia de quien ha practicado esta entrada docenas de veces en terrenos similares. Dos cubrieron la esquina, dos avanzaron hacia la fachada del inmueble objetivo, pegados a la pared, moviéndose en el punto ciego de las ventanas.

 La cámara térmica del dron confirmó en ese momento algo que cambió la dinámica del operativo. Había tres siluetas de calor adicionales en el interior. No era Misael solo. Había tres personas más, dos en el cuarto del fondo, una en el acceso lateral. El comandante recibió esa información a las 14:41 horas. Ajustó la formación en 25 segundos.

 Dos elementos adicionales del vehículo sur avanzaron para cubrir el acceso lateral donde estaba la tercera silueta. Afuera todo parecía normal. Adentro ya era demasiado tarde. A las 14:43 horas, los cuatro puntos de cierre confirmaron posición simultáneamente en el canal 37 Bravo. El perímetro estaba sellado en un radio de 40 m alrededor del inmueble.

 No había salida por la calle norte, no había salida por el callejón oriente, no había salida por el acceso lateral sur. El cerco estaba completo. Misael Fragoso Bae seguía sentado en esa silla esperando un aviso que no iba a llegar, sin saber que 12 elementos del Goes y cuatro de Marina ya estaban a menos de 20 m de él en cuatro direcciones distintas.

 El dron registró el momento exacto en que la silueta naranja se puso de pie, probablemente porque escuchó algo o porque el instinto de alguien que ha vivido en el filo durante años le dijo que algo había cambiado. Era demasiado tarde para que ese instinto sirviera de algo. Lo que encontraron después no estaba en ningún reporte previo.

 A las 14:44 horas con30 segundos, el comandante del Goes dio la orden de entrada. Los primeros 4 minutos fueron de contención. La puerta del inmueble se dio al segundo golpe del ariete táctico. Los elementos entraron en formación de cuña. Dos adelante cubriendo ángulos opuestos. Dos detrás neutralizando el fondo del cuarto de acceso.

 El grito de identificación fue simultáneo con la entrada. Marina, al suelo, manos a la vista. La respuesta no fue rendición. Desde el cuarto del fondo salieron dos hombres en movimiento. No corrían hacia la salida, corrían hacia un mueble en la Pared oriente. Los elementos del Goés los interceptaron antes de que llegaran.

 En el forcejeo, uno de los hombres alcanzó a empujar un estante metálico que cayó generando el primer ruido audible del operativo, el sonido de metal contra concreto que retumbó en la calle y alertó a los vecinos de que algo estaba pasando adentro. El elemento que cubría el acceso lateral reportó movimiento en su posición.

 La tercera silueta había intentado salir por la puerta lateral y se encontró directamente con dos elementos de marina en posición de contención. La detención fue inmediata, sin forcejeo adicional. En el cuarto del fondo, los dos hombres fueron sometidos en 40 segundos. Misael no estaba en el cuarto del fondo. Eso explica el error. Lo que sigue explica la magnitud.

 Los siguientes 6 minutos fueron de búsqueda. El dron había registrado su silueta en el cuarto central, pero en los segundos, entre la entrada del equipo y el forcejeo con los dos hombres del fondo, la silueta de calor de Misael se había movido hacia una zona que el análisis térmico identificó como un espacio entre muros.

 Un falso fondo construido con bloc suelto en la pared norte del cuarto central, lo suficientemente amplio para que una persona se metiera de costado. El comandante recibió las coordenadas exactas del operador del dron a los 2 minutos de haber entrado al inmueble, cuatro elementos avanzaron hacia la pared norte. No necesitaron demasiado tiempo para encontrar la junta del bloque mortero.

 Era un escondite que probablemente había funcionado antes, que probablemente había salvado a Misael en alguna situación previa. Esta vez no. Cuando los elementos retiraron los tres blocs del acceso, encontraron a Misael Fragoso Baez en un espacio de metro y medio de ancho de pie con las manos ya visibles frente a él.

 no intentó resistir. En ese momento, no hubo forcejeo adicional, solo el sonido de su respiración acelerada en un espacio sin ventilación y la luz táctica de tres linternas apuntando directamente a su cara. El comandante del Goes pronunció su nombre completo, su alias y los cargos de la orden de aprensión que traía consignada. Misael no respondió.

Lo esposaron con las manos atrás, lo sacaron del falso fondo, lo pusieron de rodillas en el cuarto central mientras el equipo aseguraba el resto del inmueble. En ese momento, de rodillas, esposado, con la ropa sucia del bloc de la pared, el borregas dejó de ser el músculo de la organización criminal más activa de Catepec y se convirtió en detenido número 44 de la operación Restitución.

 Desde el exterior, el comandante reportó por Canal 37 Bravo las palabras exactas que cerraban el operativo. Alto al fuego, amenaza neutralizada a cero bajas federales. El inventario continuó y cada objeto contó una historia diferente. A las 15 horas, los elementos de la fiscalía ingresaron al inmueble para iniciar el proceso de aseguramiento.

 Lo que encontraron adentro no era lo que un operativo ordinario esperaría encontrar en la guarida de un objetivo de nivel medio. Era mucho más. Eso no es todo. El siguiente hallazgo hizo silencio en la sala. Lo primero que aseguraron fueron las armas. Tres rifles de asalto AK47 con cargadores extendidos de 45 rounds cada uno.

 Dos pistolas calibre 40 con extensiones de cacha. Un rifle AR R15 con mira telescópica y bípode. El tipo de equipo que no se usa para defenderse, se usa para controlar territorio. Desde una posición fija, cuatro granadas de fragmentación envueltas en tela negra, acomodadas en una caja de zapatos dentro del closet del cuarto norte, como si fueran objetos de uso cotidiano.

 Traduce eso en términos humanos. El arsenal asegurado esta tarde en San Pedro Salosto tenía capacidad de fuego suficiente para sostener un enfrentamiento de 40 minutos contra una fuerza de reacción estándar. No era el armamento de un operador de calle, era el armamento de alguien que esperaba que eventualmente llegaran por él y había decidido que si llegaban iba a acostar.

Después vinieron los vehículos, dos camionetas con reporte de robo activo, un automóvil con placas falsas cuya matrícula real correspondía a un vehículo despojado a una familia de TecamaC en febrero de este año. Una de las denuncias activas en el expediente de la operación restitución después del efectivo, 142,000 pesos en billetes de distintas denominaciones organizados en fajos separados por cantidad, no en una caja fuerte, no escondidos en una bolsa de plástico negra colgada de un clavo en la pared del cuarto central [música] a

la altura de los ojos, como si fueran herramientas de trabajo que se necesitan a mano en cualquier momento. 142,000 pesos. En un municipio donde el salario mínimo diario no llega a 250. En un municipio donde las familias que esta organización despojó de sus casas tardaron años en juntar el dinero para construirlas.

 Pero lo más valioso no brillaba. Fue entonces cuando los elementos de la fiscalía encontraron lo que los analistas de inteligencia habían estado esperando desde que se abrió el expediente. En el fondo del mismo closet donde estaban las granadas, dentro de una bolsa de tela color gris había tres carpetas de argollas.

 No eran carpetas improvisadas, eran carpetas organizadas con separadores de colores, con hojas plastificadas, con índices escritos a mano en la primera página de cada sección. La primera carpeta contenía una lista de propiedades, direcciones completas, nombres de los propietarios originales, fechas de despojo, montos de rescate cobrados, nombres de los operadores que ejecutaron cada despojo y el porcentaje que les correspondía.

 era, en términos legales, una contabilidad completa del negocio del despojo en ocho municipios del Estado de México. La segunda carpeta contenía algo más perturbador, registros de pagos, no pagos de víctimas, pagos hacia afuera, nombres en clave, montos, fechas. Los analistas de la fiscalía que revisaron las carpetas esa tarde en el inmueble no dijeron nada cuando llegaron a esa sección, solo intercambiaron una mirada.

La tercera carpeta era más delgada, contenía copias de documentos oficiales, oficios, comunicaciones internas, el tipo de documentos que [música] no debería tener un operador criminal, a menos que alguien con acceso a esos documentos se los hubiera dado. Y entonces, debajo de las tres carpetas, los elementos encontraron el objeto que ningún reporte oficial va a mencionar.

Una credencial sindical plastificada, foto, nombre, sello oficial de la Uzón. El documento que durante años convirtió a un secuestrador en representante laboral, el escudo legal que permitió que Misael Fragoso Bae se presentara ante cualquier autoridad, ante cualquier víctima, ante cualquier cámara de noticieros como un trabajador organizado defendiendo derechos gremiales.

 Un rectángulo de plástico de 8x 5 cm. Eso fue todo lo que necesitó durante años para operar con impunidad frente al Estado. Pero la pregunta que nadie está respondiendo es esta. Esas carpetas no son solo evidencia del crimen de Misael, son el mapa de quién más sabía lo que estaba pasando y decidió no decir nada.

los nombres en clave de los registros de pagos, las copias de documentos oficiales que no debería tener un operador de calle, la precisión contable de las listas de propiedades despojadas. Nada de eso se construye solo. Nada de eso se sostiene durante años sin que alguien en algún escritorio con credencial oficial lo haya permitido.

Esa pregunta está ahora en los escritorios de la fiscalía y tiene más de un nombre que responderla. Esa misma noche, Omar García Harfush emitió una declaración sobre la detención de Misael Fragoso Baáez. Cuatro oraciones sin adjetivos, sin celebración. El tono de alguien que no anuncia una victoria anuncia una dirección.

 Detuvimos a uno de los operadores centrales de una organización que usó estructuras sindicales para despojar familias, extorsionar comerciantes y controlar territorio en el Estado de México. Los documentos asegurados amplían la investigación hacia otros actores. Este operativo no cierra un caso, abre varios.

 y a quienes todavía creen que una fachada legal los protege, no los protege. Analiza esa declaración palabra por palabra porque cada frase es un mensaje diferente dirigido a un destinatario diferente. Detuvimos a uno de los operadores centrales BE. No dijo al líder, no dijo al cerebro, dijo 1D. Eso significa que Harfush está comunicando públicamente que la estructura sigue en pie, que Misael era una pieza, no el tablero completo.

 Es un mensaje para las víctimas, el trabajo no terminó. Es un mensaje para los cómplices, los están contando. Los documentos asegurados amplían la investigación hacia otros actores. Esta frase no es información, es una advertencia. Otros actores. Es deliberadamente vago. Puede significar otros operadores criminales.

 Puede significar funcionarios. Puede significar ambos. Harf no especifica porque no necesita especificar. Los que tienen razón para preocuparse ya saben si están en esas carpetas. Este operativo no cierra un caso, abre varios. Es la frase más importante de las cuatro. Un secretario de seguridad no dice eso en una declaración pública, a menos que tenga evidencia concreta de que lo que encontró en ese inmueble conecta con expedientes que ya existen.

Las carpetas de argollas no son un hallazgo aislado, son un nodo en una red que ya estaba siendo mapeada antes de esta tarde. A quienes todavía creen que una fachada legal los protege, no los protege. Esta última oración no está dirigida a Misael. Misael ya está esposado. Está dirigida a alguien que en este momento está leyendo la noticia en algún lugar que las autoridades todavía no conocen.

 Alguien que también tiene una credencial sindical en el bolsillo, alguien que también [música] tiene carpetas de argollas en algún closet. Alguien con un nombre en clave que todavía no aparece en ningún reporte oficial. Da like si llegaste hasta aquí porque esto apenas comienza. Lo que pasó hoy en Ecatepec no es un hecho aislado, es la confirmación de un patrón que las autoridades mexicanas llevan 3 años documentando en al menos 12 estados del país.

 El modelo del sindicato falso como franquicia del crimen organizado no nació en Ecatepec. tiene antecedentes documentados en Puebla con el caso de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación Paralela que extorsionaba comerciantes en mercados populares en Veracruz con organizaciones de transportistas que cobraban cuotas de acceso a rutas de carga.

 y en la ciudad de México, con el desmantelamiento en 2023 de una red de sindicatos de tianguistas vinculada directamente a la Unión Tepito, que operaba bajo el mismo principio, vestirte de trabajador organizado para que cualquier extorsión parezca una negociación laboral. La diferencia en el caso Usón, y esto es lo que eleva este operativo a una categoría distinta, es la conexión con el aparato institucional.

 No es solo una organización criminal que adoptó un disfraz sindical. Es una organización que fue construida por personas que conocían el funcionamiento interno del Estado desde adentro. Eso cambia la naturaleza del peligro y cambia la naturaleza de la investigación. Y aquí es donde la historia cambia de dirección completamente.

 Hasta el día de hoy, la operación Restitución ha detenido 44 objetivos prioritarios, asegurado casi 2,000 bienes inmuebles y devuelto más de 1000 propiedades a sus dueños legítimos. Son cifras que en papel suenan a éxito y lo son. Pero el analista de seguridad, Alberto Ramírez Velázquez, consultado por medios locales del Estado de México esta semana, señaló en dos oraciones lo que los números no dicen.

 Cada líder detenido en operativos de este tipo deja activa la red de cobros durante un promedio de 90 días antes de que el siguiente nivel reorganice la estructura. La pregunta no es cuántos cayeron, es quién ya está ocupando su lugar. Esa es la pregunta incómoda que las instituciones no están respondiendo públicamente, porque las carpetas de argollas encontradas esta tarde en San Pedro, Shalostock, no solo contienen el historial de operaciones de Misael, contienen una arquitectura y las arquitecturas no desaparecen cuando

detienen a uno de sus constructores. La pregunta que nadie en el gobierno del Estado de México ha respondido públicamente es esta: ¿cuántos de los 87 nombres que aparecen en los registros de pagos de esas carpetas tienen actualmente algún tipo de cargo, contrato o vínculo activo con dependencias municipales en los ocho municipios donde operaba la Uzón? Esa pregunta está en los escritorios de la Fiscalía Federal desde esta tarde.

 Lo que encontraron después no estaba en ningún reporte previo. Y mientras esa pregunta espera respuesta, hay algo más urgente que resolver. Algo que Harf tiene en su radar desde antes de que cerraran el cerco en Shalostock. Algo que lleva meses sin resolverse y que esta noche se volvió más urgente que nunca.

 Mientras Michel Fragoso Baez dormía esta noche en el penal de Chiconautla, su hermano seguía libre. Guillermo Fragoso Váez, exregidor de Catepec durante el periodo 2019 a 2021, dirigente fundador de la Uón, hijo del exdirector de Seguridad Pública Municipal, hombre con orden de aprensión federal, activa por delincuencia organizada, narcomenudeo, homicidio, secuestro y extorsión.

 El regidor Harf tiene esta noche más de lo que tenía esta mañana. tiene a Misael, tiene las carpetas de argollas, tiene el registro de pagos con nombres en clave que los analistas de la fiscalía ya están decodificando. Tiene el inventario completo de propiedades despojadas que conecta a la Uzón con víctimas en ocho municipios.

 Tiene 44 objetivos detenidos que en algún momento desde alguna celda van a empezar a hacer cuenta sobre qué les conviene más, el silencio o la cooperación. Todo eso es poder real. Todo eso mueve la investigación hacia adelante, pero hay una pieza que todavía no está en ninguna celda. El regidor no huyó con dinero, solamente huyó con algo más peligroso que el efectivo.

 Huyó con memoria institucional. 12 años de información acumulada sobre cómo opera la seguridad municipal en Ecatepec, qué corporaciones tienen filtraciones, qué funcionarios tienen deudas, qué rutas de comunicación interna pueden interceptarse, qué protocolos de operativos se activan cuando un objetivo de alto perfil está siendo buscado, esa información no caduca y en las manos correctas o en las manos incorrectas puede significar la diferencia entre una detención y otra fuga.

 Pero la pregunta que nadie está respondiendo es esta. Las últimas coordenadas verificadas de Guillermo Fragoso Baez lo ubican fuera del Estado de México. Los informes de inteligencia de la Fiscalía Federal, según fuentes cercanas al expediente, señalan que el regidor movió su red de contactos hacia al menos dos estados del norte del país en las últimas semanas, posiblemente Tamaulipas, posiblemente Nuevo León, buscando protección de una estructura más grande que pueda absorberlo, mientras la presión de la operación restitución se mantiene

activa. Si esa información es correcta, la siguiente fase del operativo no va a ocurrir en Ecatepec. va a ocurrir lejos de ahí en territorio que no es el suyo, en condiciones que no controla y con menos red de protección de la que cree que todavía tiene. Hay una fecha en los archivos de Harfush, una localización, una coordinación interestatal que ya fue solicitada formalmente esta semana entre la Fiscalía del Estado de México y al menos una fiscalía estatal del norte del país.

 En el próximo video te voy a contar exactamente [música] qué dice esa coordinación, qué municipio está bajo vigilancia y por qué el cerco sobre el regidor se parece en su estructura táctica a lo que pasó hoy en San Pedro Halostock, pero tres veces más grande. Y aquí es donde la historia cambia de dirección completamente, porque lo que Harfuch aprendió hoy no es solo dónde estaba Misael.

 Aprendió cómo opera la familia Fragoso cuando se siente acorralada. aprendió cuáles son los puntos de fuga.

 

Disclaimer : This content may be created by AI for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.