Primero, un aplauso para los invitados. ¿A qué iglesia? ¿A qué iglesia pertenece usted, hermana? Yo soy cristiana. Cristiana. Así, así, simplemente cristiana. Y como cristiana yo siento que yo sigo a Cristo y con seguir a Cristo, uno tiene que demostrar amor. Y ese amor no causa división. Ese amor no causa juzgar unos al otros.
Nosotros tenemos que amarnos unos a otros porque somos hermanos en Cristo, ¿verdad que sí? Y yo siento que con ese mismo amor, con esa jornada que tenemos con Jesucristo, Dios sabe cada uno de nosotros. Él sabe el corazón de cada uno de ustedes y él sabe cómo ustedes actúan, no solamente en la iglesia, pero sus hogares también, ¿verdad que sí? Entonces nosotros tenemos que tener ese biblio ejemplo de Jesucristo, no solamente en la iglesia, pero en su hogar, en su trabajo.
Donde quiera que ustedes vayan tienen que demostrar ese amor de Dios. Y es por eso que yo siento que Dios está en mí, porque ya no vivo yo, más Cristo vive en mí, ¿verdad que sí? Entonces, ah, yo los amo así como yo pude compartir aquí. Eh, yo sé que varios me conocen porque yo he ido a retiros católicos y he participado en en varias cosas también.
Me alegra mucho que podemos compartir la la escritura, Reina Valeria, pero a la misma vez hablamos de Dios y eso es lo más importante. Y yo los amo en amor de Dios y yo no soy aquí, no soy nadie ni digna para juzgar a nadie. ¿Sabes por qué? Porque solo Dios los puede juzgar, ¿verdad que sí? Entonces, yo los amo en el nombre de Jesús y sigan adelante.
Sigan adelante con ese amor que es amor de Dios. Amén. Ya. Aquí está el padre. No, no, no. Aquí está el padre que va a hablar. Aquí está el padre. Sí, ahorita. Ah, ya, ya va. No, ya va. Ahorita le damos chance que tengo que responderle a la primera. Ahorita me hace la segunda. Ahorita me hace la segunda que le voy a responder a la primera.
Mira, a mí me gustaría eso que usted me dijo. Es fascinante, hermana. Mire, yo me mientras usted hablaba eso, yo me elevaba al cielo y bajaba. Era algo tan lindo, tan lindo. Pero a mí me parecía que estaba haciendo lo mismo que hace un hombre cuando le pinta pajaritos preñados a una mujer para enamorarla.
¿Sabe por qué, hermanita? Porque yo quisiera que eso que usted dice, que lo dicen los protestantes, lo dijeran cuando van casa a casa a visitar al católico, que no le dijera, “Sálgase de la gran prostituta, la gamba, Babilonia, que el papa es la bestia. Ustedes son unos, ustedes están malditos para el infierno, ustedes están condenados.
” A mí me gustara escuchar eso de todos los hermanos cristianos cuando están en la calle y se encuentran con un católico o cuando van a la casa. A mí me gustaría que predicaran eso en el culto cuando le hablara a los evangélicos y le dijera, “Dios manda amar y tenemos que amar a los católicos y tenemos que tratarlos con iglesias.
” Queridos hermanos, hoy veremos cómo podemos encontrarnos con quien habla palabras bonitas, pero escasean en verdad y compromiso. Y se hace necesario aprender a discernir entre el lenguaje que emociona y la fe que transforma. No todo lo que suena cristiano edifica y no todo lo que habla de amor nace de la verdad revelada.
La fe no se sostiene solo en sentimientos, sino en obediencia, coherencia y fidelidad a lo que Cristo realmente enseñó. Hoy vivimos una época en la que muchos dicen seguir a Jesús, pero pocos están dispuestos a aceptar todo lo que él mandó. Por eso, la apologética no es un ataque, sino un acto de amor. Amor a la verdad, amor a las almas y amor a Dios.
Defender la fe no significa dividir, sino aclarar, no significa juzgar, sino iluminar. Porque solo la verdad, dicha con caridad tiene el poder de despertar conciencias y llevar a una fe auténtica, firme y profundamente bíblica. Este, bueno, mi pastor dice de que y la Biblia también lo dice, ¿sí? de que las imágenes no tienen poder, eh, que tienen oídos y no oyen.
Dice que tiene bocas y no hablan y más viento, una tempestad se cae y no tiene poder y uno les pide, no le escucha. En cambio, dice que nosotros buscamos a un Dios vivo, a un Dios de poder, a un Dios que se mueve. Y ahora bien, la otra es la roca fuerte. La roca fuerte dice que es Cristo Jesús el que dio la vida por todos nosotros.
Esa es la enseñanza de nosotros. Esa es la roca fuerte. Ajá. ¿Y qué significa? Antes, antes de irme con las imágenes, quisiera saber qué qué quiere decir usted con la roca fuerte. La roca fuerte es Cristo Jesús. La roca fuerte es en quien nosotros nos tenemos que agarrar. La roca es algo que está cimentado. Que está cimentado.
Se refiere a lo que hablábamos de Mateo 16:18. Tú eres Pedro sobre esta piedra pecaré mi iglesia. Ajá. Es esa es la roca fuerte de Cristo. Ajá. Ahora pregunto e la roca fuerte de en Mateo 16:18 pregunto, ¿quién es el constructor? constructor. Sí, dice, “Tú eres Pedro y sobre esta piedra yo voy a construir mi iglesia.
” ¿Quién construye? Cristo pregunta eso. Ah, Cristo construye. Y él va a colocar una piedra. El constructor va a colocar una piedra. ¿Cuál será la piedra? La piedra. Cristo. Cristo. Bueno, él es el la piedra. Bueno. Ajá. Tiene que ser la iglesia. No, no, no. Pero es que él dice, le dice a Pedro, tú eres Pedro. Tú eres Pedro.
Y sobre esta piedra te te edificaré edificaré tu iglesia. Mi iglesia. Ajá. El que está edificando el albañil, el constructor es Cristo. La piedra, ¿quién es? Í dice a Pedro. Pedro dice que es la la Pedro, porque usted no puede decir que sabemos que Cristo es la piedra angular, eso es otra cosa.

Ah, en otro pasaje Cristo es la piedra angular, pero aquí no estamos hablando de la piedra angular, aquí estamos hablando del fundamento de la iglesia, la piedra visible de la iglesia. Cristo coloca una piedra visible dentro de la iglesia. Él la construye. Él edifica la iglesia. Cristo la edifica. Sí, pero la edifica en Pedro. Se lo voy a mostrar con un ejemplo.
Sí, se voy a mostrar con un ejemplo. Jesucristo se va y ahora Jesucristo va a edificar la iglesia. La comienza a edificar. Hechos de los Apóstoles, capítulo 2, versículo 47. Usted va a ver cómo Jesucristo comienza a edificar la iglesia. Usted misma lo va a ver. Porque él dice, “Yo” no dice ya edifiqué, sino edificaré.
Futuro lo va construyendo la iglesia. Eres Pedro. Sobre esta piedra yo voy construyendo la iglesia. Él es el que va construyendo. Los Hechos de los Apóstoles nos narra cuando Jesucristo va construyendo la iglesia, la va edificando. Hechos 247. Escúche. Sí. Cuando me cuando cuando sea un hermano separado que me hable, me me le lee la Reina Valera para que no peleemos.
Hechos 2:47. Escuche, hermana, escuche a Cristo edificar la iglesia. Alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Ahí viene. Ponga la lupa para ver si Cristo está edificando, construyendo o no la iglesia. Pon acá. Y el Señor añadía el Señor. El Señor, ¿quién es? Cristo. Otra vez. Y el Señor añadía. Añadía.
¿Sabe qué significa añadir? va va construyendo, añadía, va edificando. El Señor es el constructor, él es el que va construyendo. Y el Señor añadía Y el Señor añadía cada día, cada día, cada día edificaré, voy edificando, edificaré cada día a la iglesia. ¿Qué era lo que iba edificando la iglesia? El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
Ahí está edificando la iglesia. Él añadía, iba colocando más gente a la iglesia y dice, “Y así los iba salvando, porque tú eres Pedro sobre a ti te doy las llaves del reino de los cielos, la salvación.” El Señor iba añadiendo cada día a la iglesia lo que se iba salvando. Van captando que aquí es Jesús el que edifica.
Ahora vamos a ver cuál es la piedra sobre la que Jesús edifica. Hechos capítulo 2, versículo 41 con la Reina Valera. Para que ustedes se den cuenta que es Pedro la piedra en la que Cristo edifica. Iba construyendo la iglesia, la iba le iba añadiendo gente a la iglesia, la iba construyendo. Pero, ¿cuál era esa piedra que Jesucristo puso a donde va a congregar las demás personas que él quiere salvar? Ponga cuidado.
Así que los que recibieron su palabra, la palabra de ¿quién? Vamos a ver más para atrás para ver de la palabra de quién. 40 versículo 40. Sí. Para ver la palabra. Y con otras muchas palabras testificaban y les exhortaba diciendo, “Sed salvos de esta perversa generación.” Y así que los que recibieron su palabra, bueno, que no dice de quién es, pero entonces lame el 38 para que se dé cuenta de quién estamos hablando.
Pedro. Ah, ¿de de quién estamos hablando? Ah, Pedro. Pedro les dijo, entonces ya sabemos quién es el que está hablando. Ahora sí, el 42, el 41, para que se dé cuenta la palabra de quién recibieron los paganos. Así que los que recibieron su palabra, de la palabra de ¿quién? De Pedro. De Pedro. ¿Qué pasó? Fueron bautizados.
Fueron bautizados. Y pongan pongan cuidado. Y se añadieron, se añadieron. Ve que Pedro es la piedra que Jesús puso. Ahora se añadieron aquel día como 3000 personas. Entonces, sobre la piedra, la piedra Pedro, 3,000 personas se añadieron. ¿Quién los añadió? Versículo 47. ¿Quién los añadió? ¿Quién era el constructor? Léanlo, léalo.
El 47. ¿Quién añadió? Estando Pedro como piedra, donde 3,000 personas se unieron alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía. ¿Quién era el que iba añadiendo? que él iba construyendo. Pedro era la piedra que Jesús puso visible. A él se agregaron con su palabra 3,000 personas. ¿Quién las agregó? El Señor está edificando la iglesia.
Y por eso entonces ustedes verán que la Biblia en Efesios capítulo 2, versículo 20 dice que usted y yo tenemos que edificarnos sobre el cimiento, las bases de los apóstoles, pero Cristo en la piedra, eh, entonces no le vamos a quitar el puesto a Cristo. Pero Efesios 220 dice que Cristo es la piedra angular, pero los apóstoles son piedras base.
Por eso le dice a Pedro, tú eres Pedro, sobre esta piedra edificaré mi iglesia. Es una piedra base. ¿Cómo se va edificando la iglesia? Dale. Edificados sobre el cimiento de edificado sobre el cimiento de los apóstoles. El cimiento. Las bases son los apóstoles. Pero le va a quitar el puesto a Cristo. No le quita el puesto a Cristo porque Cristo es la piedra angular.
Pero los apóstoles son cimientos, son base. Otra vez. Dale. Edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas. Siendo Jesucristo mismo la piedra angular. Entonces, Jesucristo es la piedra angular. No le va, los apóstoles no le van a quitar el puesto a Cristo. Fíjense ustedes, si fuera así, entonces yo le lanzo la misma piedra a los protestantes.
Léame, por ejemplo, Juan, capítulo 10, versículo 11. Juan 10 11 y le hago la pregunta a la hermana. Dale. Y me le lleva el micrófono a la hermana. Yo soy el buen pastor. Pásele el micrófono a la hermana. Ahí dice Jesús, “Yo soy el buen pastor. En la iglesia suya hay pastores, le están quitando el puesto a Cristo porque él es el pastor.
” Sí, el pastor de pastores. Entonces, no hay más pastor. No, yo soy el pastor. Yo soy el buen pastor. Ah, sí, puede haber más pastores. Cristo es la piedra. Puede haber más piedras. Él es la piedra angular. roca fuerte, dice. Él es la roca fuerte, él es la piedra angular, pero no quiere decir que los apóstoles no sean piedra.
Vamos a ver qué dice para que usted se dé cuenta que Pedro sí es piedra. Cuando Jesucristo llamó a Pedro, Juan 142, Pedro no se llamaba Pedro. Pedro tenía otro nombre. ¿Por qué Jesús? ¿Qué dice la Reina Valera? ¿Por qué Jesús lo llamó Pedro? Dale. Juan 1:42. Y le trajo Jesús. Léalo bien. Lo leyó mal. Juan 1:42. Jesús. Ajá. Y le trajo a Jesús y mirándole Jesús dijo, “Tú eres Simón.
” Que no se llamaba Pedro. No se llama Pedro. Tú eres Simón. Siga. Tú eres Simón, hijo de Jonás. Tú serás llamado Cefas. Serás llamado Cefa. Vamos a ver qué significa Cefa. Que quiere decir Pedro. ¿Qué quiere decir Pedro? ¿Y qué significa Pedro o Cefar? Piedra. Si usted ve Jesús significa salvador y Pedro significa piedra.
Si observamos teológicamente, Cristo le cambia el nombre a Pedro y le cambia el nombre porque tiene pensado fundar la iglesia en la piedra de Pedro. O si no, para que le cambie el nombre. Déjelo Simón. Y el problema es que cuando le cambia el nombre, cuando lo nombra piedra, le nombra primero Simón.
Mateo 16 18. Antes de decirle, “Tú eres Pedro”, él le dice el nombre que tenía antes de Jesús llamarlo Pedro. Le el 1617. Lea el 17. Entonces le respondió Jesús, “Bienaventurado eres, Simón.” Simón. Eh, le volvió a nombrar con el nombre que tenía antes de que él se lo cambiara. ¿Por qué lo volvió a nombrar con el nombre de Simón? Para decir por qué le cambió el nombre.
Entonces, si le si le llamó Simón y después le dice, “¿Y tú eres Pedro?” O sea, roca, piedra. Entonces, ¿quiere decir que está hablando de Pedro? Otra vez repítalo y sigue. Entonces le respondió Jesús, bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Y yo también te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca. Entonces, Pedro significa piedra, roca. A ver, se lo a a ver si si trato de explicárselo sencillo, hermana. En aquel tiempo se edificaba con piedra. Todas las construcciones eran de piedra. Los muros que habían en Jerusalén eran de piedra.
La mayoría de construcciones eran de piedra. Pregunto, ¿solamente era piedra la primera que se colocaba? Las demás no eran piedras, todas eran piedras. Los apóstoles son piedras porque la Jesús está hablando del del edificado sobre el cimiento de los apóstoles. Es que aquel tiempo se construía con piedras. Ah, pero cuando él le dice, “Tú eres Pedro”, o sea, roca, está hablando de la piedra que se coloca como base para que pueda sostener las otras piedras.
Y ese es Pedro. Y si usted lo compara con, no lo voy a leer, sino se lo voy a decir con Lucas 22:31. Eh, Simón, mira que Satanás pidió permiso para zarandearlos a ustedes como se hace con trigo, pero yo he rogado por ti para que tu fe no venga abajo. Tú tienes que fortalecer a tus hermanos. ¿Qué lo está nombrando? Piedra que va a fortalecer a los hermanos.
la piedra sobre la otra que los van a ser construidos, él los va a sostener. Eh, Juan 21:15, Pedro me ama más que esto, apacienta mis corderos, cuida mis ovejas. Le está dando autoridad. Entonces, si miramos todos las citas bíblicas, hay una enseñanza grande que Jesucristo está mostrando que Pedro es alguien importante o jefe, está bien, no quiere llamarlo piedra, no lo llame piedra.
Cuando el nombre de Pedro traduce piedra, entonces no lo llame piedra. Diga que Pedro es el jefe de la iglesia que Jesucristo dejó. O como lo decemos los católicos, el Papa ve que los católicos no lo llamamos piedra. Los católicos decimos papa, jefe, papá, guía, como usted quiera llamarlo. Lo curioso es que los evangélicos dicen, “Es que en la iglesia no puede haber jefe.” Papa significa jefe.
Es que en la iglesia no puede haber un pastor. Papa significa el pastor, el que gobierna la iglesia. Pero en la Iglesia Católica no puede haber pastores, pero en la iglesia de ellos sí puede haber. En la Iglesia católica no puede haber un jefe, pero en la de ellos sí puede haber. Quitan a Pedro, pero ponen a Pánfilo.
Entonces, si vamos a decir que Cristo no dejó jefe, pues entonces, ¿para qué existen los pastores? Que no hayan pastores, porque el Cristo no dejó jefes. Que los protestantes sepan que los católico cuando decimos que Pedro es la piedra significa Pedro es el pastor de la iglesia. Ya me expliqué. Y ellos tienen pastores.
Para que me entiendan. Entonces, le hablamos en el idioma de ellos. Como no entienden el inglés, le hablamos en español. Las imágenes. Usted me habla de las imágenes. Usted está un poquito confundida con el salmo 115 que que se lo va a leer de la Biblia Reina Valera, el salmo 115. A usted, su pastor, le dijo que se refería a las imágenes de los católicos y usted va a descubrir que su pastor no le dijo la verdad.
Que el mundo sepa que el salmo 115 con pruebas en la mano, se lo voy a a dar. No habla de las imágenes de la Iglesia Católica, que el mundo entero lo sepa. Y le voy a demostrar con la Reina Valera, porque no le voy a hablar con la católica, para que ustedes descubran las mentiras de los protestantes que engañan a la gente sencilla. Dale.
Le le voy a leer primero como pastor evangélico y después como católico. Dale. Tienen boca, pero no hablan. Miren la imagen de la Virgen. No está por ahí. Más claro, no. Ahí está. Mírenla otra vez. Repítalo. Tienen boca, pero no habla. Ahí tiene. ¿Ustedes lo han escuchado hablar? Ahí tiene varias horas y no habla. Siga. Tienen ojos, pero no ven.
Ahí está. Siga. Orejas tienen, pero no oyen. Tienen nariz pero no huelen. Manos tienen, pero no palpan. Tienen pies, pero no andan ni hablan con su garganta. Entonces dice el protestante, ve, ahí está el retrato vivo de las imágenes de los católicos. ¿A usted le parece o lo dice la Biblia? Lo dice la Biblia. Vamos a ver, vamos a escudriñar las Escrituras a ver qué dice la Biblia.
No vamos a leer el cinco porque antes está el cuatro, el tres, el dos y el uno que nos explica de qué estamos hablando. Ahí está la explicación y ustedes se van a llevar una sorpresa que no es las imágenes de los católicos. Respiren profundo. Dale. Versículo uno. No a nosotros, Señor, sino a tu nombre da gloria, debido a tu invariable amor y a tu fidelidad.
Porque dirás, dirán las naciones, ¿dónde está su Dios? Eh, las naciones paganas le van a preguntar al pueblo de Israel. ¿Cuál es la pregunta? Dios. ¿Dónde está tu Dios? Pregunto, ¿el Dios? ¿El Dios de Isaac, el Dios de Jacob, el Dios de Israel, se podía ver? No. No. Entonces, los paganos se reían y se burlaban. Las naciones paganas.
¿Dónde está tu Dios? Yo no lo veo. ¿Han escuchado hablar a los ateos? Amén. Así eran los paganos. Yo no veo a Dios. Si usted va, hermana, usted va a predicarle a un ateo, le dice, “Muéstreme Dios. Yo no lo veo. Yo no creo en Dios porque no lo veo.” Así eran los paganos. Entonces los paganos agarran a los a los judíos, le dicen, “¿Dónde está tu Dios? Siga.
Nuestro Dios está en el cielo y hace lo que quiere.” El pueblo judío responde, “Nuestro Dios está en el cielo.” Aunque no se vea, él hace todo lo que quiere. Es poderoso. Siga. Los ídolos son plata y oro. Ah, los quédos. Repítalo, repítalo. Los ídolos son plata y oro. Ahora pregunto, ¿está hablando de las imágenes de los católicos o de los ídolos de los paganos? De los ídolos.
Entonces, aquí descubrimos la mentira de los hermanos separados. Está hablando de las imágenes de los católicos porque mienten. Aquí está hablando de los ídolos de las naciones paganas. Y si no saben que es un ídolo, es un Dios que no puede ver, un Dios que no puede oír, un Dios que no puede caminar, un Dios muerto, a diferencia del Dios de Israel que todo lo puede a pesar de que es invisible, entonces no está hablando de las imágenes, está hablando de los dioses ídolos de los paganos. que el pueblo de Israel se
le ríe y le dice, “Ustedes se burlan de nosotros porque no ven a nuestro Dios.” Sin embargo, nuestro Dios hizo el cielo y la tierra, lo hizo todo. Tiene todo el poder. Pero el Dios de ustedes que ustedes ven sus ídolos, a pesar de que tienen boca, no habla. A pesar de que tienen ojos, a pesar de que tienen pies, a pesar de que tienen manos, entonces dice, ¿se da cuenta el pobre Dios que ustedes tienen? Un Dios que ni siquiera se mueve, un Dios que ni siquiera ve.
Nuestro Dios no lo vemos, pero es todopoderoso. Es una pelea entre los dioses. Por eso usted verá, siga este al termine cuando iba tiene ojos, ¿no? No ven lo último. Obra de manos de hombres. Obra de manos de hombres. Entonces, ¿cómo decir que es Dios si un hombre lo hizo? Siga. Tienen boca, pero no hablan. Tienen ojos, pero no ven.
Orejas tienen, pero no oyen. Tienen nariz, pero no huelen. Manos tienen, pero no palpan. Tienen pies, pero no andan. Ni hablan con su garganta. Como ellos. Como ellos. Pongan cuidado, como esos dioses muertos son los que los hacen. Son los que los hacen cualquiera que en ellos confía. Y cualquiera que en ellos confíe. Confíe.
Entonces, van a estar muertos porque ese Dios no los va a salvar. Pero ahí no está hablando de las imágenes de los católicos. ¿Quieren una prueba de que no está hablando de las imágenes de los católicos? ¿Cuáles son las imágenes de los católicos? La Virgen María. Pregunto, ¿ya existía? No. Ajá. Otra imagen de los católicos. San Francisco ya existía.
No. San Pedro, no. San Pablo, no. Eso no existía. El que me diga que era imagen de los católicos. Todavía no existía ninguna imagen de los católicos. Ni siquiera existía la Iglesia Católica cuando se escribió el salmo. Ni siquiera existía la Iglesia Católica. Ah, pero está hablando es de las imágenes ídolos dióces.
Mira, hermana, trataré de explicárselo de esta manera. La Biblia prohíbe los ídolos, pero no prohíbe las imágenes. En Deuteronomio, capítulo 7, versículo 25, Deuteronomio, capítulo 7, versículo 25, nos da una enseñanza la Biblia. ¿Qué es lo que Dios prohíbe? ¿Qué es lo que Dios manda destruir? ¿Qué es lo que no le agrada a Dios? Vamos a escucharlo.
Capítulo 7, versículo 25. Las esculturas de sus dioses. Eh, repita, repita, repita. Las esculturas, las imágenes, las esculturas de sus dioses. De sus dioses, no dice de los santos, de la Virgen María, no, de sus dioses quemarás en el fuego. Ha de quemar, debes destruir. La Biblia no prohíbe las imágenes, prohíbe las imágenes de los dioses.
La Biblia no dice que hay que destruir las imágenes, dice que hay que destruir y quemar las imágenes de los dioses. La idolatría no siempre se presenta de forma evidente ni con estatuas visibles. Muchas veces se disfraza de prácticas aceptables, de espiritualidades rápidas o de soluciones inmediatas.
Aunque hoy existe más información que nunca, el corazón humano sigue siendo vulnerable a sustituir a Dios por aquello que promete resultados instantáneos. El relativismo ha trabajado de manera silenciosa, enseñando que la verdad depende del deseo personal y no de la voluntad divina. Así se reemplaza la confianza en Dios por amuletos, fórmulas, oraciones mecánicas o acciones que se creen más eficaces que una relación obediente con él.
En el fondo, no es ignorancia, sino soberbia. Queremos un Dios que sirva nuestros tiempos y caprichos, no uno que nos transforme. Esta es la misma tentación original, decidir por nosotros mismos que está bien y que está mal, desplazando a Dios del centro. Cuando el hombre se convierte en su propia medida, la idolatría deja de ser externa y se instala en el corazón.
¿Por qué? ¿Por qué Dios le prohíbe al pueblo de Israel tener imágenes? ¿Cuál es el motivo? ¿Y cuáles imágenes? Las imágenes de los dioses. ¿Por qué las imágenes de los dioses? Porque Josué, vamos a vamos al libro de Josué, capítulo 24, versículo 2. A ver si es, si no es, pues nos vamos para otro. Capítulo 24. Dale a ver qué dice capítulo versículo 2.
Entonces Josué dijo a todo el pueblo, miren lo que dijo José todo el pueblo. Así dice el Señor. El Señor dice esto. Dios de Israel, vuestros padres habitaron antiguamente del otro lado del del Eufrate. Vamos a ver qué hacían nuestros padres al otro lado del Éufedre. ¿Qué hacían? Ponga cuidado. Dale. Esto es Taré, padre de Abraham y Nacor, y servían a otros dioses.
¿Qué hacían al otro lado del Éufrate? servían a otros dioses. Servían a otros dioses. Siga. Yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, lo traje a la tierra de Canaán y le di muchos descendientes. Por eso Dios le va a prohibir, porque ellos vienen del otro lado del Éufrate y allá sus padres tenían una costumbre, la costumbre de los paganos. tenían muchos.
Por eso el versículo 14, ponga cuidado al 14. Ahora pues, reverenciad al Señor, servirlo con integridad y en verdad. Quitad de vuestro medio los dioses. Quitad de nuestro medio los dioses. ¿Qué es lo que hay que destruir? Los dioses. ¿Por qué Dios dice, “No tendrás otro Dios?” Porque el pueblo venía desde el otro lado del Éufratés donde había muchos dioses.
Y le dice, “No, eso no puede ser. No tendrás otros dioses. Quemarán las imágenes, las estatuas de esos dioses.” Entonces, el protestante que no sabe cuál era la historia del pueblo de Israel, dice, “Dios manda destruir las imágenes.” No hay una cita donde Dios mande destruir las imágenes. Dios manda destruir las imágenes de otros.
Ah, porque ese era el pecado que nuestros padres habían cometido al otro lado del Éufatre. Y nosotros, los hijos, estábamos tentados hacer el mismo el cometer el mismo pecado. Y Dios le dice, “No, repítalo y sigue. Quitad de vuestro medio a los dioses, a los cuales sirvieron vuestros padres.” Entonces los protestantes dicen, “Quiten de medio de ustedes las imágenes.
” Pero es que la Biblia no dice. La Biblia dice las imágenes de los dioses. Siga. Sirvieron vuestros padres al otro lado del Éufrates y en Egipto, y servid al Señor. Y si os parece mal servir al Señor, entonces elegid hoy a quién servir, o a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses amorreos en cuya tierra habitáis, que yo y mi casa serviremos al Señor.
Aquí está. Ustedes decidan a qué Dios van a servir. Yo y mi casa serviremos. Entonces, no está hablando de imágenes, está hablando de dioses. Ahí está la confusión. Ahí está la confusión. Por eso ustedes verán con la Reina Valera que la otra cita que agarran los protestantes de Éxodo 24. Ahí sí dice, hay prohibido las imágenes, pero vamos a ver las imágenes de qué, para que verá que son las imágenes de otros dioses.
Lo van a ver, lo van a ver. que no es las imágenes, porque si Dios prohibiera las imágenes, los protestantes serían idólatras porque en los dólares hay imágenes, ¿o no? Entonces, ¿qué vamos a hacer? Eh, pero Dios no está prohibiendo esas imágenes. Dios está prohibiendo las imágenes de los dioses. Por esta cita que le voy a dar junto con con el salmo 12 115, muchos católicos se han salido de la Iglesia Católica porque se dejaron engañar pensando que era sobre las imágenes.
Dale. Éxodo 24. No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra. Ahí es donde el protestante dice, “Ve que la Biblia dice que no podemos tener ninguna clase de imagen.” Porque ahí dice ninguna. Subráela, repítalo para que den cuenta. Ninguna. No te harás imagen ni ninguna semejanza.
Ninguna. Ninguna. Ninguna significa ni la del dólar. Ninguna. Ah, la del dólar. Sí, pero entonces, ¿por qué dice ninguna? Explíquemelo. Explíquemelo, porque yo no lo entiendo. No, pero es que ahí dice ninguna imagen este eh sagrada. Sagrada son las que están en el cielo y los que están en la tierra y las que están debajo de la tierra.
Ninguna. ¿Por qué contradicen los protestantes? Dicen ninguna. Pero ellos sí tienen imágenes. Ven televisión y saben qué sale por televisión. Y todo atrás porque la Biblia dice ninguna. Ni lo que hay arriba ni lo que hay abajo en la tierra. Las imágenes que salen por televisión son de la tierra y ellos los ven.
Repítalo para que vea que ninguna. ¿Cómo que no te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra? Nosotros hacemos imagen de los que hay arriba en el cielo y los protestantes de los que hay abajo en la tierra. Dígame, ni en las aguas debajo de la tierra. Ahora yo le voy a mostrar para que con la lupa para que ustedes se den cuenta que no está prohibiendo cualquier imagen.
Aquí está prohibiendo la imagen de los otros. Porque nuestros padres cuando estaban al otro lado del Éufrate servían a otros. Entonces hay que destruir las imágenes de esos y decidan. Yo ya decidí. Mi familia y yo vamos a servir a Dios. Y ustedes verán a quién van a servir. Léalo ahora el versículo 3, no el cuatro, porque el protestante le va a leer el cuatro.
El protestante nunca le va a leer el tres, le va a leer solamente el cuatro. Eso se lo saben de memoria y lo tienen subrayado. Éxodo 24. Pero el tres ni lo miran, porque en el tres está la explicación. Leen el cuatro. Pero no leen el seis, no leen ni el tres, ni el cinco y el seis, solamente el puro cuatro. Nosotros nosotros le vamos hoy a demostrar al mundo que nosotros el cuatro, el cinco y el seis.
Y entonces vamos a leer el texto con el contexto, porque si no se lee el texto con el contexto es un pretexto. Vamos a escucharlo para que vea. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No tendrás porque sus padres servían al otro lado del Éufrates a otros dioses. Ustedes no. Y si ustedes no quieren servir a Yahvé, elijan a quién van a servir.
Pero yo y mi familia serviremos al Señor. Repítalo. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Siga. No te harás imagen de quién está prohibiendo las imágenes de esos dioses ajenos. ¿Cómo sabemos que de esos dioses ajenos? Paren la oreja cuando lleguemos al cinco y al seis. No tendrás otros dioses fuera de mí. No te harás estatua ni imagen. Dale.
De lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. Siga. Ya vamos llegando. No te inclinarás a ellas. No se inclinará a ellas las imágenes de otros. Siga. Ni las honrarás. Ahí viene. Porque yo soy Jehová tu Dios. Yo yo soy Jehová tu Dios. Para en la oreja fuerte, celoso, que visito la maldad.
Fuerte y celoso. Ahora pregunto, celoso. Respiren profundo. Celoso de una imagen o de otro Dios. De otro Dios. Si usted analiza el tres, no tendrás otros dioses fuera de mí. Con el cuatro, no te haga imagen de lo que hay arriba en el cielo y abajo en la tierra. Con el seis, porque yo soy un Dios celoso. Entonces usted capta que el celoso va unido con el tres.
No tendrás otro Dios porque yo soy un Dios celoso. Y no te haga imagen de quién? De ese Dios. Porque yo soy un Dios celoso. ¿Usted cree que Dios sería capaz de celarnos con una imagen? Usted, marido, se searía a su esposa con la imagen del del padre de la patria que está en la plaza central. Petronilo le patina el coco.
Le patina el coco. Pero usted sería capaz de celaría que usted la encuentra ella hablando con la fotografía, con la imagen del vecino. Mi amor está y lo quiero. Y usted está escuchando. Se vuelve celoso, ¿o no? Pero está hablando con una imagen. Pero es una imagen de otro hombre. Eso sí es celoso. Dios el tres, no tendrás otro dioses fuera de mí.
El seis, porque yo soy un Dios celoso. Entonces está prohibiendo las imágenes de otro Dios porque él es un Dios celoso. No tiene imagen más todavía. Según Éxodo, capítulo 25, versículo 22 o 25 18 por ahí. A ver, 25 18. Sí, harás también. Venga, venga, venga para acá. Venga. Ajá. Dale, dale, Juan. Dale. Mientras ella llega. Harás también dos querubines de oro labrados a martillo, ¿no? El 22, versículo 22, 252.
Y desde allí, Y desde allí me declararé ante ti. Ajá. Desde el propiciatorio de entre los dos querubines que estarán sobre el arca del testimonio. Hablaré contigo y te comunicaré todo lo que te mande para los israelitas. ¿De dónde le va a hablar Dios al pueblo de Israel? del medio de dos imágenes, dos querubines.
De ahí le hablaré yo todo lo que le voy a decir al pueblo. Moisés no era protestante, porque si no Moisés hubiese dicho, “Yo voy a escuchar la voz de Yahvé del medio de las dos imágenes. Es ese Satanás. En las imágenes está Satanás, pero Moisés dijo, “No, yo voy a escuchar la voz de Dios.” ¿Y dónde escuchaba la voz de Dios? en medio de las dos imágenes y de dos querubinios.
Haga la pregunta ya micrófono. No, yo no quiero hacer, pero entonces hable con el micrófono acá. Acá favor. Sí, necesita. Yo lo único que quería decir era que nos demos cuenta en el tiempo de Moisés, cuando Moisés subió al monte a hablar con Dios, ¿qué fue lo que hizo el pueblo? Juntaron el oro e hicieron un becerro de oro en el cual empezaron a adorarlo.
¿Qué hizo Moisés cuando bajó con las tablas de la ley de Dios? Entonces, ¿se dan cuenta? Nosotros no adoramos y las imágenes no son lo mismo que los dioses. Los dioses son una cosa y la imágenes otra. Nada más. Otra preguntica. Pues a ver, pero le damos chance si la otra hermana, usted es evangélico o católico.
Católico. Católico. Usted quería hacer una preguntica por si usted quería hacerla o no quiere hacer. Es que ahorita le damos chance a los católicos, a los invitados. Los invitados. Primero, primero, un aplauso para los invitados. ¿A qué iglesia? ¿A qué iglesia pertenece usted, hermana? Yo soy cristiana. Cristiana. Así, así, simplemente.
Cristiana. Y como cristiana yo siento que yo sigo a Cristo y con seguir a Cristo uno tiene que demostrar amor. Y ese amor no causa división. Ese amor no causa juzgar unos al otros. Nosotros tenemos que amarnos unos a otros porque somos hermanos en Cristo, ¿verdad que sí? Y yo siento que con ese mismo amor, con esa jornada que tenemos con Jesucristo, Dios sabe cada uno de nosotros.
Él sabe el corazón de cada uno de ustedes y él sabe cómo ustedes actúan, no solamente en la iglesia, pero sus hogares también, ¿verdad que sí? Entonces nosotros tenemos que tener ese vivo ejemplo de Jesucristo, no solamente en la iglesia, pero en su hogar, en su trabajo. Donde quiera que ustedes vayan tienen que demostrar ese amor de Dios.
Y es por eso que yo siento que Dios está en mí, porque ya no vivo yo, más Cristo vive en mí, ¿verdad que sí? Entonces, ah, yo los amo así como yo pude compartir aquí. Eh, yo he yo sé que varios me conocen porque yo he ido a retiros católicos y he participado en en varias cosas también. Me alegra mucho que podemos compartir la la escritura, Reina Valeria, pero a la misma vez hablamos de Dios y eso es lo más importante.
Y yo los amo el amor de Dios y yo no soy aquí, no soy nadie ni digna para juzgar a nadie. ¿Sabes por qué? Porque solo Dios los puede juzgar, ¿verdad que sí? Entonces, yo los amo en el nombre de Jesús y sigan adelante. Sigan adelante con ese amor que es amor de Dios. Amén. Ya. Aquí está el padre. No, no, no. Aquí está el padre que va a hablar. Aquí está el padre.
Sí, ahorita. Ah, ya, ya va. No, ya va. Ahorita le damos chance que tengo que responderle a la primera. Ahorita me hace la segunda. Ahorita me hace la segunda que le voy a responder a la primera. Mira, a mí me gustaría eso que usted me dijo. Es fascinante, hermana. Mire, yo me mientras usted hablaba eso, yo me elevaba al cielo y bajaba.
Era algo tan lindo, tan lindo. Pero a mí me parecía que estaba haciendo lo mismo que hace un hombre cuando le pinta pajaritos preñados a una mujer para enamorarla. ¿Sabes por qué, hermanita? Porque yo quisiera que eso que usted dice, que lo dicen los protestantes, lo dijeran cuando van casa a casa a visitar al católico, que no le dijera, “Sálgase de la gran prostituta, la gran Babilonia, que el papa es la bestia, ustedes son unos, ustedes están malditos para el infierno, ustedes están condenados.
” A mí me gustara escuchar eso de todos los hermanos cristianos cuando están en la calle y se encuentran con un católico o cuando van a la casa. A mí me gustaría que predicaran eso en el culto cuando le hablara a los evangélicos y le dijera, “Dios manda amar y tenemos que amar a los católicos y tenemos que tratarlos con iglesia.
” A mí me gustaría que eso que usted está diciendo se predicara en el púlpito. Pero, ¿por qué solamente cuando están con el padre Luis Toro es que se inspiran de esa manera tan bonita? ¿Y por qué cuando están en el culto no se inspiren de esa manera? ¿Sabes por qué es así? Porque hay una gran diferencia en tener una relación con Cristo versus teniendo una una relación con la religión, ¿me entiendes? Y yo tengo muchas personas aquí que son testigos como yo soy.
Yo puedo compartir aquí, adorar a Dios y sentirme bien a la misma vez en mi iglesia también y yo no soy nadie quien fijo yo te felicito porque si eres así te felicito. Pero resulta que yo estoy cumpliendo 18 años hoy. Gracias. 18 años ordenados y en mis 18 años de ordenado tengo 19 trabajando con los hermanos separados, con cristianos evangélicos, con testigos de Jehová, con pentecostales, con pentecostales Unidos, con Mormones, con Adventistas, con todos ellos.
Y me lo conozco como las palmas de mis manos, porque antes de yo llegar aquí tuve que prepararme con ellos y yo no me preparé en la universidad, me preparé en la Universidad de la vida con los pastores así tú tú no con las ovejas, con los pastores, porque mi formación fue directamente con los pastores. A mí no me enseñaron las ovejas evangélicos, a mí me enseñaron los pastores y así fue que yo aprendí.
Pero entonces resulta que en esa experiencia que yo tengo, una cosa es lo que dicen y otra cosa es lo que hace. Si usted realmente hace lo que dice, yo te felicito. Pero el problema es que al que lo ha picado una culebra, lo asusta un lagartijo. Y usted me asusta. Me asusta de buena manera. O sea, creo que me est No, ojalá no se sientaría sino lo estoy haciendo de una manera que que no nos sintamos mal, sino que nos amena, ¿verdad? Usted creo que le gusta que hablemos así, no ni ni la pienso ofender, ni mucho menos, pero sí hay
algo que usted me dice que usted es cristiana. Usted es cristiana. ¿Sabe qué? En la Reina Valera, San Lucas, capítulo 6, versículo 46, nos viene nos viene a decir 646, algo que a mí me interesa mucho y que quiero recarcárselo a usted. ¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? ¿Por qué me llamáis Señor? Señor, soy cristiana. Cristo es mi Señor.
Yo le alabo, yo lo amo, yo le sirvo. Pero no hace lo que él manda. A ver, hermano, pregunto, ¿usted hace lo que Jesús manda? Léamele con la Reina Valera, Juan 20 21 en adelante y usted me va a decir si usted lo hace. Si no lo hace, las palabras de Jesús, ¿por qué me llama Señor, Señor y no hacen lo que yo le mando? es para ti.
Entonces Jesús les dijo otra vez, “Paz a vosotros. Como me envió el Padre, también os envío yo.” ¿Usted está de acuerdo que Jesucristo mandó o no mandó a nadie? Ahí está escrito. Sí, mandó. Ahora vamos a ver a qué los mandó. Con eso sopló y les dijo, “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados.
” ¿A quién mandó? ¿A los apóstoles? Pregunto, ¿usted hace caso a lo que Jesús dijo? ¿Usted se confiesa? ¿Va al sacerdote para recibir el perdón de los pecados? A ver. Personalmente yo no voy al sacerdote a decirle mis pecados porque yo voy directamente a Jesucristo. Ahora me comprueba con mi hogar, en mi cuarto.
Ahora bien, bien, bien, hermanita querida, usted tiene que hacer lo que dijo Jesucristo. Muéstreme, porque yo todavía no he encontrado esa cita que usted está dando, que hay que confesarse directamente con Jesucristo en su cuarto. Dame el capítulo, dame el versículo porque o si no me está diciendo mentiras. Yo no lo he leído y hoy yo quiero saberlo.
Él murió en la cruz por mis pecados y por el pecado de ustedes. Entonces, ¿por qué me tengo que confesar con alguien si yo si él ya murió por mí en la cruz? Él ya me perdó mis pecados. Perfecto. Pero y yo me puedo rendir al Señor y darle toda la honra y gloria a él. Pero pregunto a ver la a ver la pregunta dice, “¿Por qué me llama Señor, Señor y no hace lo que yo les digo mando?” O sea, si él mandó, dijo, “Como el Padre me envió a mí, yo los mando a ustedes.
” El Espíritu Santo. Reciban el Espíritu Santo. A quienes ustedes perdonen los pecados, le quedarán perdonados. Pregunto, ¿mó o no mandó a perdonar pecados? Sí. Ajá. Ahora usted me dice que no va al sacerdote, sino va al cuarto. Léamele Lucas, capítulo 17, versículo 11. Yo quiero ver si Jesucristo, léame el el versículo, el Lucas 17, léame el versículo 13.
El tres. Y al y alzaron la voz diciendo, Jesús, maestro, ten misericordia de nosotros. Cuando nosotros hemos pecado, ¿a quién le pedimos misericordia? A Jesús. Ten misericordia de nosotros. Dale. Y cuando él los vio, les dijo, les dijo, “¿Por qué me llaman Señor y Señor y no hacen lo que yo le mand?” les dijo, “Id, mostraos a los sacerdotes y mostraos a los sacerdotes.
” Ahora, observen algo. Si Jesucristo dice, “Vayan al sacerdote y yo le muestro con la Biblia, ¿por qué no va?” Ahora, si usted me dice, “Es que Jesucristo dijo, no vaya con el sacerdote, vaya en su propio cuarto y le pide perdón a Dios, entonces yo me quito el sombrero ante usted y el mundo entero escuche la palabra.
” Pero si usted no me lo comprueba con la Biblia, usted es cristiana de los que no obedecen a Cristo, sino de los que dicen, “Soy cristiano porque llevo en mi boca, pero no en mi vida, en mi práctica, a Jesucristo, sino en mis labios.” Por eso Jesús dice, “No solo el que me diga, Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre.
” Usted me puede comprobar donde Jesús diga que yo me tengo que confesar directamente con él en el cuarto, ¿lo puede o no lo puede? ¿Tiene la cita o no la tiene? No entendí lo que yo lo que yo hábl hábleme en español. Pero lo que yo no entiendo es que, o sea, como le digo, todo es individual, ¿verdad? Que sí, todo, ¿qué? Cada persona lleva su relación con Jesucristo individual, ¿verdad? Así lo dice la Biblia.
Exacto. Pero así lo así lo dice la Biblia, solamente individual, o sea, en entre hermanos también, obviamente. Pero la cuestión es de que cuál es el punto de de ir a confesarse y luego regresar a las mismas cosas, ¿me entiendes? Uno tiene que llevar ese vivo ejemplo. Hago una pregunta. Muy bien. Le hago una pregunta.
¿Usted alguna vez se ha bañado? Solamente, solamente esa pregunta. Aplique eso al baño. Si usted se baña, hermanita, ¿para qué se baña si mañana va a estar sucio de nuevo? Apliquémoslo porque el mugre del alma es el pecado. Y entonces, ¿para qué me voy yo a confesar si yo mañana me voy a ensuciar de nuevo? Si aplicáramos eso, no nos vallaríamos nunca.
No, yo Bueno, eso sí es cierto, hay que banearse, pero también tenemos que demostrar el ejemplo de Dios siempre, o sea, no solamente en la iglesia, pero donde quiera que vayamos. Ahora, niña, ¿y qué tal si yo le muestro en la Biblia quiénes son los que se confiesan? Que la Biblia diga, se confiesan estos. ¿Quieres saber quiénes son los que se confiesan con la Reina Valera? Aquí está.
No, no se vaya para que usted sepa quién es. Mira, mira, hermanita, mira. Yo te agradezco su presencia y trato de hacerlo de la mejor manera, de modo que usted no herirte, no, no. ¿Cómo? ¿Cómo diría? No ofenderte, no. sino como un diálogo bonito donde busquemos la verdad. O sea, no es querer ofenderte, es hacerte pensar, hacerte reflexionar con los argumentos que te han dado para que descubra que esos argumentos que te han dado en tu iglesia, aunque parezcan bíblicos, no lo son.
Y a y esos argumentos que tenemos en la Iglesia Católica, que el pastor dice que no hay fundamentos bíblicos, sí los hay. Entonces, yo quiero que usted se encuentre con una realidad distinta a la que su pastor le dice. Y les voy a mostrar que con la Reina Valera en Hechos 19:18, ahí dice que hay un grupo de personas que se confiesan, pero vamos a ver quiénes son los que se confiesan.
Y muchos de los que habían creído. Ahí, ese es el grupo. Repítalo. El grupo. Y muchos de los que habían creído. ¿Cómo se llama el grupo? Los que habían creído. Pregunto, ¿ustedes quieren ser de ese grupo? Sí, hermano. ¿Usted quiere ser del grupo de los que han creído? Sí, ¿verdad? Vamos a ver qué hacía. Y repítalo. Ah, repítelo.
Y muchos de los que habían creído venían confesando y dando cuenta de sus hechos. Y siga, ¿qué más hacía? Asimismo, muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos. según los hechos que fueron escritos para demostrar qué hicieron. Por eso se llama hechos, porque es lo que ellos hicieron para que nosotros lo hagamos.
Dice que los que creyeron se confesaban que en castellano los que no creen no se confiesan. Este es un problema. Esto es un problema porque según dice la Reina Valera en Santiago capítulo 5 versículo 10 se y no hay 16 buscamos en otro lado. Pero 16 dice que hay que confesar. A ver, por lo tanto, confesaos vuestras faltas unos a otros.
Unos a otros. Un hombre. con otro hombre, no dice en el cuarto directamente con Dios. Yo quisiera que un hermano evangélico me mostrara donde dice la Biblia que hay que confesarse en el cuarto directamente con Dios. Eso no lo dice la Biblia, pero eso es lo que enseñan los hermanos separados.
¿Por qué lo enseñan? Porque el pastor les dijo que eso era así y que eso era palabra de Dios. Pero no hay constancia en las Sagradas Escrituras. Si hubiese constancia, tanto la hermana como cualquier protestante me podría dar las citas. ¿Y por qué no me la dan? porque no existe. Entonces, hermanita, no es cristiano aquel que diga, “Yo soy cristiano.
” Es cristiano el que cumple la voluntad del Señor. Usted me dice, “Es que yo soy como Pablo.” Algo así, no dijo esa palabra, pero dijo, “Cristo vive en mí y yo vivo en él.” ¿Sabe? Según la Biblia, ¿quién vive en Cristo y Cristo en él? San Juan, capítulo 6, versículo 55 y 56. ¿Quién es el que vive en Cristo? ¿Quién puede decir como Pablo, ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí y yo vivo en Vamos a ver qué dice la Biblia para que ustedes descubran que sí es verdad que hay gente que vive Cristo en él y él en Cristo, pero qué dice la Biblia quiénes
son el que diga, “Yo vivo en Cristo y él en mí.” No tiene que cumplir lo que Jesús manda. Dale. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne, ahí viene y bebe mi sangre. Escuche lo que viene. En mí permanece. En mí permanece y yo en él. Ya no vivo yo, es Cristo. Cuando nosotros comulgamos el cuerpo y la sangre de Cristo, ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí.
Entonces ella dice, “Es Cristo que vive en mí. Según la Biblia, el que coma mi cuerpo y beba mi sangre.” Pregunto, ¿usted come el cuerpo y la sangre de Cristo? Tómale el micrófono. Sí. Sí. ¿Quién le da a usted cuerpo y la sangre de Cristo? ¿Quién consagra ese pan y ese vino? ¿Y tiene la autoridad y la potestad para hacer presente a Cristo allí? Es ungido de Dios.
Ah, está ungido de Dios. Pero ahora le pregunto otra cosa. ¿Y su pastor le ha enseñado que ahí está el cuerpo de Cristo o que eso simboliza? Amén. Sí. ¿Qué le ha dicho? que ahí está el cuerpo de Dios de vida que ahí está o que simboliza. Eh, asegúrese lo que va a decir porque la están escuchando en el mundo. Esa el sacrificio que hizo el Señor Jesucristo por nosotros en la cruz.
La pregunta es, ¿élree que ahí está el cuerpo de Cristo o que simboliza el cuerpo de Cristo? No, él cree que ahí está el cuerpo de Cristo. Ajá. Ahora, ahora la pregunta. ¿A quién le dijo Jesucristo que podía consagrar? A cualquier persona en Lucas, capítulo 22, versículo 19, vamos a escucharlo. Lucas 22:19. Cuando Jesucristo mandó a que hicieran eso, a ver si se lo dijo a cualquier persona.
Vamos a ver. y tomó el pan, dio gracias, lo partió y les dio diciendo, diciendo, esto es mi cuerpo. El pan es el cuerpo de Cristo. Hay que creerlo. Siga. Que es dado por vosotros. Y ahora escuche lo que viene. Haced esto en memoria de mí. Haced esto en memoria de mí. lo mandó a que lo hiciera.
Y San San Pablo en Primera de Corintios, capítulo 11, versículo 23, dice que él lo hace y dice, “¿Por qué lo hace?” Vamos a escucharlo para ver que el pastor diga lo mismo. ¿Por qué lo hace? Y que él lo hace. Vamos a ver. Primera de Corintios, capítulo 11, versículo 23. Porque yo recibí del Señor. A ver, yo recibí del Señor. Pregunto, ¿pablo apóstol de Cristo? ¿Conoció a Cristo, caminó con él? ¿Estuvo con él? No, no.
Pablo vino después que Cristo había muerto, ¿se acuerda? También lo da más, ¿no? Bueno, pero Pablo dice, repítalo, porque yo recibí del Señor. Yo recibí del Señor. ¿Cómo Pablo se atreve a decir que él lo recibió del Señor? ¿De quién lo había recibido Pablo? de los apóstoles, pero al recibirlo de los apóstoles es como si lo recibiera del Señor. Ahora, Pablo, tenemos constancia que él lo recibió del Señor porque lo recibió de los apóstoles y Pablo tenía lo que se llama la sucesión de Hechos de los Apóstoles, capítulo 13, versículo 2. Cuando a Pablo lo nombran
apóstol, le imponen las manos y le dan la potestad, la autoridad que su pastor dice tener. Hechos capítulo 13 versículo 2. Un día, mientras estaban celebrando el culto al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo, apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la cual los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos.
Les impusieron las manos y los enviaron. Y los enviaron. ¿Qué hicieron para darle el poder? Le pregunto, ¿a su pastor quién le imposo las manos? Dale micrófono. No sabe. Ahí está su error. Debería interesarse saber quién le puso las manos a su pastor. Ya sé que le van a decir pánfilo. Entonces va usted y averigua quién le impuso las manos a Pánfilo. Le van a decir Petronilo.
Usted va a averiguar quién le impuso la mano a Petronilo y verá que a Petronilo nadie le impuso la mano. No, no, no, no sigue, no sigue, no sigue porque las sectas tienen 500 años y antes no existía. Y cada secta, depende de quién la haya fundado, tiene 50, tiene 20 años, tiene 10 años, tiene 5 años. Entonces, no me puede decir que tiene más de 500 años, porque si tiene más de 500 años, entonces yo le podía preguntar, ¿cómo se llamaba su pastor en el año 1492? ¿Y en qué parte existía? Porque trae la sucesión apostólica.
No existía. Usted sabe que no existía. Entonces, ¿cómo su pastor me dice que él tiene el poder de consagrar? No tiene el poder porque tiene que tener la sucesión. Pablo dice, “Yo recibí del Señor lo que a mi vez les he transmitido.” Pero a él le impusieron las manos, le dieron la autoridad y lo recibió de los apóstoles.
Pero su pastor, ¿de quién lo recibió? Y ustedes se da cuenta que una persona agarra la Biblia y hoy se nombra pastor. Listo. Si no vean el video del pastor de allá de de donde yo fui ahorita del Salvador, pero usted se dio cuenta que ese mismo día por internet él mismo se autonombró pastor para que el mundo no diga que el cura todo le gusta ese inventar, sino que él mismo demostró en público cómo se nombran los pastores evangélicos.
tienen una revelación y un buen día. Yo soy pastor y me declaro pastor. Así, así de sencillo. Si usted, hermana, se interesa y comienza a descubrir a su pastor, verá que su pastor hizo exactamente lo mismo que ese señor del Salvador. Y entonces usted va a decir, “¿Por usted me engañó?” le está le está diciendo que ahí está el cuerpo de Cristo cuando él no tiene la potestad de hacerlo.
Jesucristo le dijo, fue a sus apóstoles, “Hagan esto en memoria mía.” Y tiene que tener la ordenación. Por eso llama ordenación sacerdotal. Tiene que tener la orden. Si no tiene la orden, ¿cómo lo hace? Si lo hace, eh, ¿cuándo es? Cuando uno está fingiendo y no lo es. Cuando uno está usurpando un cargo, un puesto que no lo es. Entonces, eso es un gran problema.
Además, ¿cómo él si no es sacerdote cómo va a consagrar? Porque Hebreos 5:1 dice que solo los sacerdotes pueden consagrar ese sacrificio. Hebreos 5:1. Y entonces, ¿cómo él si no es sacerdote, cómo lo puede hacer? Hebreos 51. Todo sumo sacerdote, eh, todo sumo sacerdote es elegido entre los hombres y siga y constituido a favor de ellos.
Y constituido a favor de ellos. Y ponga la lupa para presentar para presentar ante Dios. Otra vez. Para presentar Para presentar ante Dios. Así. Siga. Dios. Ofrendas. Ofrendas y sacrificio. Ese es el trabajo del sacerdote. Ofrendas y sacrificio. Usted me dijo que ese era el sacrificio de Cristo. ¿Quién lo puede ofrecer? El sacerdote.
¿Por qué su pastor lo ofrece si él no es sacerdote? Si es el sacrificio más grande, el sacrificio de Cristo. Le digo que será el sacrificio de Cristo. Si es el sacrificio de Cristo y el sacrificio más grande, ¿por qué él sin ser sacerdote lo ofrece? Si la Biblia dice que solamente tiene que sea el sacerdote. Hermanos, no podemos pretender obedecer a Cristo mientras rechazamos la autoridad que el mismo instituyó.
La fe cristiana no se construye según la comodidad personal ni según ministros creados a nuestra medida. En la escritura, Dios llama, envía y consagra. Nadie se atribuye por sí mismo el ministerio sagrado. Por eso, inventar sacerdotes o ministerios sin mandato ni sucesión no es un acto de libertad, sino de desobediencia.
Del mismo modo, no podemos afirmar que creemos en la real presencia de Cristo en la Eucaristía y pensar que basta nuestra intención para que él se haga presente en el pan y el vino. Cristo actúa a través de la autoridad que él confirió a sus apóstoles y que la Iglesia ha custodiado fielmente. El verdadero amor a Cristo no se expresa en autonomía espiritual, sino en humildad y obediencia.
Así vivieron los apóstoles sometidos a la Iglesia naciente, conscientes de que la fe auténtica siempre camina dentro del orden querido por Dios. Entonces, es una manera de engañar. A mí a mí me duele cómo te engaña y y este te engaña, yo sé que sufre porque lo escuchas como si fuera un insulto, pero permítame decírselo de corazón, no es un insulto.
Es decirle que se aprovechan de intimidad, de tu sencillez, de tu buen corazón. Se aprovechan de su deseo de buscar de Dios, de su hambre de Dios. Está escrito en Romanos 16:17. Búsquelo para que vea cómo se aprovechan de las personas. Y usted va a descubrir, dice, “Caramba, ¿por qué se aprovecharon de mí? ¿Por qué? por mi amor hacia Dios, por mi fe, por el hambre de la palabra de Dios, porque quería más, porque quería más.
Escuche como dice Romanos 16:17. Os ruego, hermanos, que os guardéis de los que causan divisiones. De los que causan divisiones, dale. Y tropiezos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido. Siga. Y que os apartéis de ellos. Se aparten de ellos. Siga, escuche, pongan cuidado lo que viene. Porque los tales no sirven al Señor nuestro al Señor nuestro Jesucristo.
Si no, no, no, no. Léame bien, léame bien. Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino a sus propios vientres. Y escuche lo que viene ahí. Y con suaves palabras Y con suaves palabras y lisonjas y lisonjas engañan el corazón de los simples. ¿De los qué? De los simples. De los simples.
Engañan el corazón de los sencillos. Los simples significa sencillos. Engaña el corazón de los sencillos. Y escuche lo que viene. Vuestra obediencia ha venido a ser notoria. a todos. Ellos saben que usted tiene un buen corazón, una un corazón obediente a Dios, que quiere hacer las cosas de Dios. Ellos lo saben. Siga. Estoy pues contento de vosotros, pero quiero que seáis sabios para el bien.
Sabios para el bien e inocentes acerca del mal. No se metan en esas cosas. Entonces, los hermanos separados saben que usted tiene un buen corazón. Normalmente la mayoría de hermanos que se meten evangélico no se meten por maldad y usted lo sabe. Y usted nunca se pudo haber metido por maldad porque no tiene un mal corazón.
Simplemente por la inocencia que hay en el corazón, por el deseo de búsqueda de Dios, por la falta de que le llenen del calmen el hambre y la sed que usted tiene, que a veces en la iglesia no hay quien le predique la palabra, en la iglesia no hay quien le enseñe. En la iglesia la gente, los que están formando, no se dan a dar a conocer la palabra de Dios, se van con otras cosas.
Entonces, la gente tiene esa sed y ellos aprovechan. Yo de corazón te digo que que siga mirando en su casa. Usted puede buscar padre Luis Toro sin ningún compromiso. Usted lo mira, analiza. Si yo le estoy diciendo mentira, Dios te da la sabiduría para descubrir que es mentira. Si yo estoy diciendo la verdad, Dios te da la sabiduría para ver que es verdad.
Usted, por ejemplo, puede ver el debate que tuve con unos pastores donde hay uno con una muletica, Pedro, Pedrito, y que uno se convirtió, un pastor se convirtió, pero ese pastor no buscaba defender nada, sino conocer la verdad. Y él iba leyendo y me gustó el testimonio de él cuando decía, “Yo no me puedo oponer a la palabra de Dios.
Si está escrito, ¿cómo hago yo para no aceptarla? ¿Cómo se llama usted? Elisa. Te felicito por tu humildad, por por querer compartir con nosotros, por tu sencillez, por tu deseo de buscar de Dios. Y espero que que hoy en este compartir Dios te ayude a al menos cuestionarte. La idea es esa, cuestionarte. Y con todo el amor y con todo el respeto, si tiene otra preguntita, yo se la puedo responder.
Si no, pues no hay ningún problema. Continuamos. Pero quiero que quede algo en ti, la enseñanza que has recibido y la que puedes recibir de ahora en adelante. Creo que tenía otra preguntica. Aplauso para Hermano, yo quiero que ustedes sepan que la idea nunca es pelear con los hermanos. La idea es poner a la mesa la doctrina de la Iglesia Católica y la doctrina protestante y mirar qué dice la Biblia.
Padre, buenas noches. Ah, tengo dos preguntas. Una es en la Biblia, hasta ahorita no he podido encontrar cuando que Jesús le diga madre María. Eso está en alguna parte de la Biblia o no. Siempre se refiere a ella como mujer cuando le habla. Y para usted, ¿cuál es el problema que le diga mujer? Ven aquí, das unicórnio V para acá, ven para acá.
A mí me gustaría saber cuál es el problema de que le diga mujer. No, no hay ningún problema. O sea, simplemente es que hay preguntas a veces que le hace uno en la calle, ¿por qué no voy a los hermanos se hágalo hág hag la cuenta como si usted fuera protestante. Okay. Haga la pregunta. Es es de que me han preguntado, ¿por qué defendemos tanto o por qué decimos que María es la madre y si Jesús en sí no le dijo mamá? Es por eso la pregunta.
Ajá. Eh, vamos a reflexionar para dar la respuesta. Porque no le ha dicho mamá deja de ser mamá. No, no. Hm. Le voy a responder. ¿Por qué no le dice mamá y por qué le dice madre? Eh, ¿por qué no le dice mamá ni madre? ¿Y por qué le dice mujer? Porque resulta que si él le dice madre, mamá, él la limita, la limita.
Es mamá mía de solamente. Mi madre, madre mía de yo. Mi madre. Le puedo decir, por ejemplo, María Isabel Toro de Jaimes es mi madre y ustedes no es mi madre. Pero Jesucristo no podía limitar a María porque ella iba a ser la madre de todos los creyentes. Entonces, ¿por qué la llama mujer? Porque en Génesis capítulo 3, versículo 15, hay un título muy grande, cuando Dios piensa salvar al mundo.
Y ese título no es madre, ese título es mujer. Entonces, Jesús le quiere dar un título más grande, porque una mujer es la madre de todos los vivientes. Una mujer madre de todos los vivientes, Eva, y una mujer madre de todos los creyentes. Como Abraham es padre de los creyentes. Y lo que yo te digo te lo puedo comprobar con la Biblia.
Te puedo comprobar que Abraham es padre en la fe y que María es madre en la fe de los apóstoles de Cristo. Pero primero les voy a mostrar que es un título en en Génesis 3:15. Escúcheno. Y pondré enemistad entre ti y la mujer. La mujer. Entonces, Jesús la llama mujer. Porque está escrito en Génesis que habrá enemistad entre el y la mujer. Siga.
Y entre tu simiente y la simiente suya, los hijos del y los hijos de la mujer. Siga. Esta te herirá en la cabeza y tú le herirás en el calcañar. El hijo de la mujer Jesús le herirá en la cabeza y el otro el le herirá en el talón. Entonces, según Génesis, hay un título muy importante. Hay una mujer que es instrumento de salvación para la humanidad, trayendo a luz al hijo que le va a pisar la cabeza al Esta es la mujer que viene a colaborar con Dios para salvar al mundo.
Por eso usted verá que en Gálatas capítulo 4 versículo 4, la Biblia no dice que Jesús nació de María, sino de una mujer. Vamos a escucharlo. El hijo de Dios, el que viene a salvar al mundo, no dice nació de María, dice Pablo, de una mujer. Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su hijo nacido de mujer. Ahí está. Nacido de mujer.
¿Por qué de mujer? Porque resulta que más grande, más grande es el título de mujer que de madre. Abarca más, pero no deja de ser madre. que Jesús no la llama madre es porque él viene a revelar en todos los capítulos que habla de mujer, viene a revelar que María es la nueva Eva, que María es la que Dios eligió para ser la madre de su hijo que le va a pisar la cabeza al está comprobando que efectivamente ella es la que esperábamos que cooperara con Dios para salvar a la humanidad.
Entonces, no es que Jesús la desprecie, es que Jesús le da el puesto más grande todavía que el de ser madre. Pero los hermanos separados dice, es que Jesús la despreciaba ignorando que la Biblia dice que Jesucristo cumplió todo. Todo está cumplido. Refiriéndose a la ley. Y dentro de la ley estaba escrito, “Honra a tu padre y a tu madre.
” Y si él le faltó el respeto a su madre, no cumplió todo. Eh, más o menos le quedó claro o no le quedó claro. Sí. Entonces, es una manera de ofender a María. Pero yo le decía, le decía un evangélico. ¿A qué sí le decía un evangélico? Y le hago la pregunta, ¿qué mal le ha hecho María a los evangélicos o a la humanidad? le ha hecho algún mal.
Ahora le hago la segunda pregunta. ¿Será que María le ha hecho un bien a los evangélicos o a la humanidad le ha hecho algún bien del cual nosotros debamos agradecerle? Sí. Un un bien pequeño o un bien grande? Grande. Más que grande, grandísimo. Y habrá que agradecerle, ¿o no? Sí. Amén. Sí, hay que agradecerle.
Él nos trajo el mejor y el mayor de los bienes, Jesucristo, el Salvador. ¿Quién nos los trajo? María dio a luz al Emmanuel, Dios con nosotros. Lo trajo a la luz. Si los evangélicos son cristianos, deben reconocer que ese Cristo se lo regaló María. Fue un regalo. Sí. Porque dice, “La palabra estaba con Dios y la palabra era Dios.
” Y la palabra de Dios se hizo carne en el vientre de María y habitó entre nosotros. Entre nosotros. es un gran la próxima pregunta es más o menos sé la respuesta y y lo he dialogado con también los hermanos es de que ellos dicen en el Antiguo Test que la Biblia se contradice en esto, que en el Antiguo Testamento habla que los sacerdotes se casaban, tenían hijos, tenían esposa, pero en el nuevo porque hoy en día el sacerdote no se no se casa.
Entonces yo les digo que en después de la venida de Jesús, él dijo que el soltero se dedicará a Dios al 100%, el casado a su familia. Y eso es lo que venimos siguiendo como católicos. Pero si usted puede profundizar un poco más sobre eso, porque ellos dicen, no, que eso simplemente es una ley del hombre de que no se no no tienen que ser casados.
Pero pues en la Biblia y en el Nuevo Testamento, Jesús dijo, “El soltero se dedica al 100% a Dios y el casado a su familia.” Sí, es una es simplemente un no querer escuchar la palabra del Señor. De Primera de Corintios, capítulo 7, versículo 7. En primera de Corintios 7:7 la habla la palabra del Señor. Claro. Y ustedes verán que lo único que hay que hacer es escuchar y creer en la palabra de Dios. Dale.
Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo. ¿Cómo era Pablo? ¿Casado o soltero? Van a ver que si era soltero. Ponga cuidado. Dale. Pero cada uno tiene su propio don de Dios. Ah, el casado es un don y el ser soltero, cada uno tiene su propio don. Los protestantes dicen, “No, el don solamente es casarse.
” No, porque Pablo dice que cada uno tiene su propio don. Siga. Uno a la verdad de un modo y casado y otro de otro. Soltero. Siga. Digo, pues a los solteros, está hablando entonces de los casados y los solteros. Digo a los solteros y a las viudas. Qué bueno les fuera quedarse como yo. Eh, ¿cómo era Pablo? Soltero. Soltero.
¿Por qué le era bueno quedarse como yo? Versículo 32. Versículo 32. Quisiera pues que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor. Pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Así mismo, ahí está la respuesta. No necesita lupa, no necesita lentes, necesita fe.
Quisiera que todos los hombres quedaran como yo. A los solteros y a la viudas les digo, “Quédense como yo.” Porque el hombre soltero se dedica a las cosas del Señor. El casado se dedica a su mujer. Que un hermano separado no está de acuerdo, me quito el sombrero. Pero yo le hago caso a la palabra de Dios. punto. Ahora, claro está, hay una hay una estrategia psicológica, una psicología barata de los protestantes.
Pero, ¿cómo usted va cómo va usted a orientar a los matrimonios si usted no es casado? Una pareja de matrimonio, ¿usted cómo lo va a orientar? ¿Usted no tiene experiencia? Me diga un pastor a mí. Y si usted no tiene experiencia, ¿cómo lo va a aconsejar? Porque para aconsejarlo hay que tener experiencia. Y estábamos en público y le dije, “Ah, bueno, está bien.
Pastor, ¿usted alguna vez ha tenido un caso donde llegue algún homosexual a pedirle algún consejo?” Dijo, “Sí.” Le dije, “Muy bien, hay que tener experiencia.” Claro, si no tiene experiencia, ¿cómo lo va a aconsejar? Lo que no saben los evangélicos es que yo no yo no soy extraterrestre, yo vengo de una familia. Sí, yo tengo experiencia.
Vengo de un papá, una mamá. Mis hermanos son casados, vivieron en la casa. Mis hermanas casadas vivon en la casa. Yo tengo experiencia. He visto como pobre mis hermanos, las mujeres no tienen. Yo tengo experiencia. Buenas noches, padre. Mi pregunta es, como dicen, yo soy católica, pero mi pregunta es, hable duro, hable duro para que le escuchen.
Mi pregunta es, ah, porque me lo han hecho a mí, que por qué nosotros los católicos, si somos un solo cuerpo y Cristo es la cabeza, ¿por qué en nuestra iglesia hay tanta división o tantos grupos que están los carismáticos que los en fin, hay un sinfín de grupos y todos ah nos dividimos y pensamos que unos somos mejores que los otros? Esa es mi pregunta.
Esa no es división. Ah, bueno, esos son carismas. son carisma que da Dios, eh dones que Dios da eh a las personas. Está escrito en Primera de Corintios, capítulo 12, versículo 27. Ahí vemos que que hay carismas distintos dentro de la iglesia. Hay otra cita, pero me gustaría esta. 12:27. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Crist y mi un cuerpo.
Ah, siga. Y miembros, cada uno en particular. Siga. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, a unos apóstoles, luego profetas. Ajá. Los lo tercero, maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. Son todos apóstoles, son todos carismáticos.
Siga. Son todos profetas, son todosistas, todos maestros, son todos del camino. Hacen todos milagros, hacen todos milagros, tienen todos dones de sanidad. Ve que son distintos. Eso es diversidad de dones dentro de la iglesia, diversidad de gracias que Dios da dentro de la iglesia. Eso es todo correcto. Eso existe.
Sí. Buenas noches, padre. Buenas noches. Eh, gracias a Dios que pues me concedió venir aquí porque tengo una interrogante y bueno, yo soy católico. Acérquese el micrófono. Yo soy católico, pero eh esta interrogante los va a servir a todos. Los muchos de las religiones de afuera protestantes dicen que nosotros celebramos la Navidad en diciembre, pero que no es esa fecha.
Muy bien. Jesucristo nació y nadie sabe con exactitud cuál es la fecha. Ahí tienen razón los protestantes. Ni ni ellos ni nosotros sabemos cuál es la fecha en que Jesucristo nació con exactitud. No existe un registro exacto de la fecha. Y nosotros agarramos el 25 de diciembre por varios motivos. El primer motivo porque es el día más largo del año y era el día consagrado al Dios más grande, al nacimiento del Dios más grande que era para los paganos el sol.
Por eso decía que era el día más largo y los paganos tenían ese a ese Dios como el más grande. Vienen los cristianos, son un grupo pequeño, los paganos son un grupo grande. Ellos van a evangelizar a los paganos y le dice a los paganos, “El Dios más grande no es el sol.” Y para el día, para el Dios más grande le tenían un día preparado que era o no sé cómo dice en inglés.
Ayúdenme en English algo ansiedad. día del Dios solo. Pero los cristianos le quitaron ese nombre y le pusieron día del Señor. Los otros días quedaron para los otros dioses. Luna, lunes a la diosa luna, martes a la planeta martes, Dios martes, miércoles a la Dios Mercurio, jueves al dios Júpiter, viernes a la diosa Avenus y sábado al dios Saturno.
Pero los cristianos dijeron, “El Dios más grande es el nuestro. Jesús es el Señor. Y entonces estaba eh escrito allá en San Lucas, capítulo 1, versículo 78, que Jesús es la aurora que nos nace de lo alto, el sol que nos nace de lo alto. Vamos a escucharlo como dice. Ver si él era eh el sol que nos nace de lo alto, por la tierra, por la tierna misericordia de nuestro Dios, por la cual el sol naciente, el sol naciente vendrá a visitarnos del cielo.
¿Quién es según la Biblia Cristo? Sol naciente. El sol naciente. ¿Por qué los católicos celebramos el 25 de diciembre? Porque ese día era el día celebraba el nacimiento del sol, Dios sol. Y los cristianos le dicen a los paganos, “No, ese no es el Dios verdadero. El Dios verdadero es Cristo. Él es el verdadero sol que nos ha nacido de lo alto.
Vamos a celebrar el día del sol naciente, del sol que nos ha nacido. Yo soy la luz del mundo,” dijo Jesús. Por eso ustedes verán que también la es redonda y parece un sol para decirle a los paganos que el Dios verdadero no es el sol, sino es el sol que nos ha nacido de lo alto, que dijo, “Yo soy la luz del mundo.” Entonces celebramos el 25 de diciembre porque es el nacimiento del Dios más grande y para nosotros no hay otro Dios más grande que ese.
Y en el año es eh el los días más más en la naturaleza como los más alegres. Entonces escoge esta fecha. Ya cualquier persona podría escoger otra fecha y no hay ningún problema porque nosotros no celebramos la fecha del nacimiento, nosotros celebramos el nacimiento. Nosotros a nosotros no nos importa la fecha, a nosotros nos importa el acontecimiento.
¿Qué aconteció? Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros. Vamos a celebrarlo. ¿Cuándo lo celebramos nosotros los católicos? El 25 de diciembre. Ustedes los protestantes celébreno el 13 de septiembre. ¿Cuál es el problema? ¿Cuál es el problema? Pero celébrenlo. Pero no lo celebran. Entonces ni lavan ni prestan la lavadora. Ajá. Muy bien.
Esa es la Mi pregunta es que Jesús dice que el único pecado que no tiene perdón ese es el que calumnia al Espíritu Santo. Entonces todos los otros tienen perdón, pero eso no. ¿Y por qué? Porque cuando Jesucristo en San Juan capítulo 19 versículo 22 mandó a perdonar los pecados, lo mandó a perdonar con el poder del Espíritu Santo y le dijo capítulo 20 Juan Juan 20 Juan 2022 Juan 202 Dos.
Y habiendo dicho esto, sopló les dijo, “Recibid el Espíritu Santo.” ¿Qué fue lo que les dio? Espíritu Santo. El Espíritu Santo. Le dio el Espíritu Santo. ¿Y ahora qué lo mandó? Dale. A quienes remitiréis los pecados les son remitidos. Y a quienes se los retuvieris, les son retenidos. Van a perdonar los pecados.
¿Y quién va a perdonar los pecados? el Espíritu Santo. Pero resulta que cuando usted va donde el cura, usted le busca el Espíritu Santo por todos lados y no se lo ve. Entonces usted dice, “Yo no me confieso con ese cura porque yo no veo el Espíritu Santo.” Ese pecado no le será perdonado. ¿Por qué no le será perdonado? Por la condición que Jesús puso, recib el Espíritu Santo.
A quienes ustedes perdonen los pecados le quedarán perdonados. A quienes no se lo perdonen, le quedarán sin Como usted es protestante y no cree que el Espíritu Santo está ahí, usted no se confiesa. Por tanto, sus pecados no le quedan perdonados. No le quedan perdonados ni en esta vida ni en la otra porque nunca quiso creer que allí estaba el Espíritu Santo.
Blasfemó contra el Espíritu Santo, caminó contra el Espíritu Santo, habló contra el Espíritu Santo, que estaba en el ministro que Jesucristo mandó. Y porque no quiso creer que haya estado el Espíritu Santo, no se quiso confesar. Sus pecados no le quedan perdonados. Buenas noches. Ah, mi pregunta más que todo es, bueno, más que todo es como una preocupación.
Ah, yo vengo de una familia evangélica. Esta toda mi familia es evangélica, pero mis primeros, mi mi principio fue con mis abuelos, ellos eran pastores. Pero yo me baso a lo que yo viví con ellos, o sea, que lo que ellos predicaban y quizás diferente a los a las creencias de la Iglesia Católica, pero lo como decía la joven, el amor, eh, la paz en la casa, las oraciones que ellos hacían, yo veía que el Señor les contestaba y pude ver el Espíritu Santo en la Iglesia Evangélica.
actuando y lo veo también en la Iglesia Católica. Yo ahora yo soy católica y aunque no comprendo a totalidad todo, pero voy estudiando y justo este tiempo me ha nacido más por estudiar el catecismo y todo eso y no solo porque lo voy leyendo y lo voy escuchando, lo voy viviendo y veo sus frutos.
Pero entre más yo leo y más descubro, me apenan mis papás. Me apenan porque ellos ya murieron. ¿Por qué? que me apenan porque ellos, o sea, entre más yo voy estudiando, voy escuchando y voy comprendiendo la fe católica, a mí me da tristeza y me apena qué pude qué pudo haber pasado con ellos, porque yo me baso y ahora yo intercedo por ellos, intercedo por mi abuelo, intercedo por mi abuela y por los demás, pero yo me baso en el tiempo que yo viví con ellos, que lo que ellos predicaban, ellos lo vivían.
Entonces, de alguna manera, yo le digo al Señor, toma en cuenta sus obras, porque yo viví con ellos y no hay como tener esa experiencia con ellos de lo que ellos decían, este, lo predicaban. Pero ahora yo recuerdo a mi abuelo muy inteligente, este, y muy de fe y era una persona firme.
Y ahora yo digo, me pregunto, o sea, mi abuelo nunca se dio cuenta, a pesar de que él, bueno, él salió de la Iglesia Católica, este, muy joven y se hizo evangélico y fue 35 años evangélico. Entonces, pero yo sabiendo que él era pastor y que era un misionero este y y que tenía tanto conocimiento de la palabra, yo me hago esa pregunta, ¿será que mi papá nunca se dio cuenta? Y me apena porque todos amamos a nuestra familia y todos queremos que nos, o sea, que se salven, que si nos salvamos nosotros, queremos la misma salvación por todos. Y cada vez que yo leo la leo
el catecismo o escucho lo escucho a usted, me da esa pena por ellos. Yo quisiera que me diera una palabra. Ciertamente que que da dolor, da dolor porque es que los hermanos separados han sido tan engañados, tan engañados, que ellos creen más en la mentira que nosotros en la verdad. Nosotros tenemos la verdad y no creemos con tanta fuerza como ellos creen.
Pero fíjense que es en todo. A ver, ¿ustedes no han visto la señora que le ponen a los niños unas manillitas rojas aquí para que no les Pero mire, padre, es que mire, desde que yo le puse a ese niño la manida es que más nunca me le volvieron a hacer mal de ojo, más nunca me le hicieron daño. Pero mire, padre, eso sí.
Y cree firmemente en eso, a pesar de que eso es el engaño de Satanás. Pero cuando la persona cree en la mentira se aferra más que cuando cree en la verdad, porque no está convencido de la verdad, sino que la verdad se la dieron y no le cultivaron a que se aferrara a ella. ¿Cuál es el trabajo mío que estoy haciendo? El trabajo mío que yo quiero hacer es que ustedes se aferren a la verdad que ustedes creen y crean más que los protestantes que creen en la mentira.
Porque los que creen en los brujos creen más que los que creen en Dios. ¿Cuántos católicos dice y padre? Usted sabe que estoy asustada porque usted sabe que la vecina trabaja con brujería y yo yo tuve un problema con ella, padre y y si de verdad que estoy asustada, ¿qué hago, padre? Pero usted cree en Dios, ¿no? Sí, pero de que vuelan vuelan, padre.
De que vuelan, vuelan. ¿Qué me está diciendo? Que cree más en el mal que en el bien. Creen en una matriz sábila. Creen en la herradura de un burro, creen en tierra de cementerio, creen en esas tonterías, pero creen más firme que los católicos creer que en la está el cuerpo y la sangre de Cristo. Creen más firme que los católicos cuando van a confesarse.
Caramba, Dios mío santo. Eso es un gran problema que tenemos. Y los protestantes creen más en la mentira que los católicos en la verdad. Pero aquí está escrito. ¿Por qué? Segunda de Tesalonicenses, capítulo 2, versículo 9. Usted verá por qué ellos creen más en la mentira que nosotros en la verdad. Segunda de Tesalonicenses, capítulo 2, versículo 9 en adelante.
Y este es el trabajo que yo quiero. Yo sé que ustedes tienen fe, pero una fe es muy débil y yo quiero que la fe de ustedes sea más fuerte. Tienen la verdad, pero creen en la verdad como debe ser. ¿Por qué los católicos se meten a protestantes? Porque tienen la verdad y creen en la verdad, pero no firme. Entonces viene un mentiroso y se lo lleva.
Dale. La aparición de ese inicuo es obra de Satanás con gran poder, señales y prodigios mentirosos. Mentirosos. Siga. Señales, prodigios mentirosos y con todo tipo de maldad que engañan a los que se pierden. Engaña a los que se pierden. Siga. Se pierden porque rehusaron amar la verdad para ser salvos. ¿Por qué se pierden? Porque rehusaron de amar que los haría salvos. Siga.
Por eso Dios les envía un poderoso engaño. Un poderoso engaño para que crean a la mentira. Para que crean a la mentira. Para que sean condenados todos los que no quisieron creer a la verdad. ¿Por qué no quisieron creer en la verdad? Antes se complacieron en la maldad. Se complacieron en la maldad. La mentira es una maldad.
Eso viene del Pero creen más en eso que en la verdad. Sigue. Pero nosotros Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios por vosotros, hermanos amados, por el Señor, de que Dios os haya elegido desde el principio para la salvación mediante la obra santificadora del Espíritu y la fe en la verdad. En la verdad.
Nosotros tenemos la verdad, pero aquellos tienen mucha fe, pero en la mentira, porque hay un poder seductor que con milagros, que con prodigio le hacen creer en la mentira para que no se salven. Es un gran problema que tenemos. Por eso dice que los hijos de la tinieblas son más astutos que los hijos de la luz. Otra pregunta. Buenas noches, padre.
La pregunta es de que los hermanos separados eh me han dicho de que Jesús maldició la cruz y pues no no tenemos que tenerlos en la iglesia. Eso no existe en la Biblia. No, no hay no hay ninguna cita donde diga que Jesús maldijo la cruz. Eso no es correcto. Eso no es verdad. Al contrario, Jesús bendijo la cruz. Se lo pongo de esta manera.
¿Han escuchado la canción que cantan los protestantes? La sangre de Cristo tiene poder. Tiene poder, tiene para liberar. Y lo canta también la renovación carismática. Si la sangre de Cristo tiene poder, pregunto, ¿será que la cruz no fue chorreada de esa sangre? Entonces la maldijo. Pero si ustedes vieran que la Biblia no habla de que la cruz es sino que al contrario, la Biblia habla de que la cruz es bendición.
A ver, vamos a ver cómo dice Filipenses 3:18. Filipenses 3:18. Y usted verá que la Biblia dice otra cosa muy distinta. Los protestantes dicen, “La cruz es maldita.” Es señal de muerte. Pero la Biblia, ¿qué dice? A mí me importa lo que diga la Biblia. Porque ahí andan, ¿no? Ajá. Porque ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aún ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo.
Los católicos o los protestantes. Ajá. Siga. El fin de los cuales será perdición. El fin de los cuales será la perdición. Entonces, hay muchos enemigos de la cruz de Cristo. Vamos a ver qué es la cruz para nosotros. Eh, primera de Corintios 1:18. ¿Qué es la cruz para nosotros? Para ellos es maldición.
Pero, ¿para qué es? Porque la palabra de la cruz es locura a lo que se pierde. Para los que se pierde es una locura para nosotros. Pero a los que se salvan, esto es a nosotros es poder de Dios. Ahí está. No hay otra, no hay no hay más explicación. Si quiere ahí tienen en la Biblia para que lo disfruten. Otra preguntica. pregunta es este acerca del velo en el uso de la misa.
Por lo que yo sé, ah, fue algo que no se prohibió en la Santa Misa. En San Pablo en la carta a los Corintios dice que las mujeres vistan decorosamente y que cubran sus cabezas y los hombres que no cubran sus cabezas. Las mujeres dice que dejen crecer su cabello y los hombres que lo corten. Ahí está. Porque el cabello, usted mismo lo está diciendo, porque el cabello le dio Dios el cabello como velo.
De modo que ya no necesitan del velo porque ya le dio el cabello que sustituye el velo. En el Antiguo Testamento sí era obligatorio el velo, pero en el Nuevo Testamento dice Pablo, ya en el Nuevo Testamento el cabello le sirve a la mujer de voo. Este diálogo nos deja una enseñanza profunda.
La fe auténtica no se sostiene en palabras agradables ni en emociones momentáneas, sino en la verdad vivida con coherencia. Amar a Cristo no es solo pronunciar su nombre, sino obedecer lo que él mandó y aceptar el camino que él mismo estableció. A lo largo del video queda claro que muchas confusiones nacen de leer la escritura sin contexto, de separar a Cristo de la Iglesia que fundó y de sustituir la autoridad divina por interpretaciones personales.
Cuando esto ocurre, la fe se debilita y se vuelve vulnerable al engaño, incluso cuando se habla de amor y de Dios. La verdadera unidad no se construye negando la verdad, sino abrazándola con humildad. Cristo no dejó una fe desordenada ni subjetiva, sino una iglesia visible, con doctrina, sacramentos y autoridad. Reflexionar sobre esto no busca atacar a nadie, sino invitar a examinar si nuestra fe se apoya en sentimientos personales o en la voluntad clara de aquel que es la verdad.
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Que Dios te bendiga y que su amor transforme cada rincón de tu vida. Nos vemos en el próximo video aquí en Vigilantes del Reino.
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