Digan conmigo, Santo y divino Espíritu. Santo y divino Espíritu, lléname plenamente. Lléname plenamente de tu luz. De tu luz, de tu sabiduría. De tu sabiduría. Así sea. Así sea. Pueden sentarse un momento. Eh, bueno, queridos hermanos, hoy quisiera hacer la introducción con el evangelio y después nos vamos con la primera lectura.
El evangelio, el evangelio de hoy, San Lucas, capítulo 6, versículo 39 en adelante. San Lucas 6:39 en adelante. Que puede haber buscarlo por allí para comenzar a gustarlo. Hoy quisiera, quisiéramos eco de la palabra del Señor. Hoy relájense, respiren profundo que hemos venido a saborearnos un caramelo de chocolate de fresa.
Así es que sereno ustedes, tranquilos. Abran su mente y su corazón cual tierra fértil dispuesta a dejar que la semilla del reino caiga y dé fruto en su vida. No sea en esa tierra a lo largo del camino que el viene y se la roba. Tampoco entre espinos, tampoco entre piedras. Sean ustedes esa tierra dispuesta a recibir la semilla.
Escuchemos el evangelio. San Lucas 6:39 en adelante. Les les añadió una parábola. ¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? A ver, pregunten, pregunto. ¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? Respondan. No. No. Teológicamente, ¿qué nos está diciendo la Biblia? que usted no debe dejarse guiar por cualquier persona. ¿Por qué no caerán los dos en un hoyo? Porque si usted se deja guiar de cualquier persona, los dos van a caer en el mismo hueco.
Lo que a mí me impacta es por qué si Jesucristo lo dijo tan claro, tan claro, tan claro, todavía existan cristianos que digan que se le puede escuchar a cualquier persona que venga a decirme las tonterías que le venga a su cabeza. Me quedo sin explicación ante cristianos que digan, “Uno debe escuchar al que le llegue.
Eso no importa, eso es lo mismo. Ese será el evangelio según usted.” Escriba otro evangelio. Pero el evangelio según San Lucas, capítulo 6, versículo 39, que es el de Jesucristo, dice, “¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego?” ¿Sabe qué es un ciego? Aquella persona que nunca ha leído la Biblia, es un borracho, es un asesino, es un sinvergüenza, hoy se convierte a cristiano evangélico, agarra la Biblia, se nombra pastor y comienza a guiar. Vengan, síganme.
Me nombro pastor y de ahora en adelante soy evangelista, profeta, apóstol y otros tontos lo siguen. Los dos van a parar en el mismo hueco. Pero, ¿cuánto daño está haciendo eso en el mundo? Hoy vemos a muchos ciegos guiando otros ciegos. Me encontré a un ciego, guiaba a otros ciegos y me lo encontré en un debate y recuerdo que me dijo que era pastor y le dije, “¿Y cómo se llama su iglesia?” Dijo, “Mi iglesia se llama la iglesia de Jesucristo de Adán antes de pecar.
La iglesia de Jesucristo de Adán antes de pecar. Oh, qué maravilla. Y le dije, “¿Y por qué se llama así?” Dijo, “Porque en mi iglesia, yo soy el pastor y nadie puede entrar al culto con ropa. Todo el mundo tiene que quitarse la ropa.” Porque Adán antes de pecar todos estaban desnudos y ninguno sentía vergüenza.
Si un ciego guía a otro ciego, aquí para acá, para él no. Para ellos no. Tráiglo para acá. No, para acá. Voy a ponerla. Eso. Gracias. Usted lo inspiró el espíritu de Dios, pero usted se está haciendo guiar mal. Ajá. Si quiere ustedes pueden acercarse aquí. Ponen aquí. Acérquese aquí. Yo no yo no le apelizco. Venga, acerque para acá.
Un ciego guiando a otros ciegos. Y los ciegos caían en el mismo hueco, tenían que entrar desnudos al culto. A Petronilo le patina el coco, le patina el coco. Por eso Jesucristo dijo, “Oye, ¿podrá un ciego guiar a otro ciego?” Y ustedes automáticamente dicen, “No.” Pero no es eso lo que están haciendo los protestantes en el mundo hoy día.
Ciegos que guían a otros ciegos. Claro que sí. Claro que sí. Y cuántos católicos que están peor todavía, no peor, sino peor, dicen, “Eso es lo mismo que dejarlo que que lo guíen a uno. Con tal y le hablen de Cristo, pues que cuál es el problema. No, si hay problema. Si no Jesucristo no hubiese dicho eso. Siga. No está el discípulo por encima del maestro.
Será como el maestro cuando esté perfectamente instruido. Ah, el discípulo no puede ser más que el maestro. será como su maestro cuando esté perfectamente teológicamente, ¿a qué nos está llamando Dios? A instru irnos. Un cristiano debe formarse y si no se forma se deforma, ¿o no? Claro que sí. Y dice, “Para usted llegar a ser un maestro, usted tiene que instruir.

” Si el mundo escuchara este mensaje de Jesucristo, no cualquiera se llamaría profeta, apóstol, evangelista, pastor, sino que primero se dejaría formar por uno que esté bien formado y no por cualquier tonto que hoy es un sinvergüenza, mañana agarra la Biblia y tiene comunicación directa y cuando no entiende un pasaje, agarra el teléfono.
Señor, írame esto porque yo no quiero ir a ningún maestro. Dime, dime. Y así engañan a los tontos. La Biblia dice, “No, hay que instruirse.” Entonces, si esto es verdad y es palabra de Dios, porque la estamos leyendo y está escrito en San Lucas del capítulo 6 y 39 en adelante. Pregunto, ¿por qué los católicos tienen tanto miedo al instruirse? Continúo con mis hermanos carismáticos porque creo que ellos están organizando esto.
Yo los amo mucho con todo mi corazón y como los amo le tiro flores. Pero también como los amo, ¿qué padre hay que no corrija a su hijo? Ahá. Sí. No entiendo, sumo, resto, multiplico y dividido y no entiendo cómo un carismático no quiera formarse, no quiera instruirse. Hay dos clases de carismático. El que trabaja con el sentimentalismo, que cree que ser carismático es simplemente brincar, aplaudir, aleluya, gloria al Señor, como los protestantes.
Y hay otro que es el verdadero carismático. ¿Qué sabe que eso sirve? Alabar y bendecir a Dios, que eso es bueno, pero que eso no lo es todo. Un carismático que rema más adentro, un carismático que va más allá, que no se queda con esto, que va a la profundidad, se va instruyendo, se va formando, quiere conocer más, quiere saber más, quiere vivir más, quiere experimentar más la cercanía con el Señor y tener ese conocimiento para ayudar a otros.
Ese es el verdadero y auténtico carismático. Hoy día se está dañando la imagen del carismático por aquellos que creen que ser carismático es simplemente gritar y decir saray saray. No estoy negando que exista el don de lengua, por si acaso. Solo estoy diciendo los carismáticos que no son carismáticos y que por no serlo rayan a este grupo tan hermoso que Dios ha utilizado para hacer maravillas.
Entonces, a ver, observen como las Sagradas Escrituras nos viene a mostrar que tenemos que dejarnos instru ir. Hay maestros. Por eso ustedes verán que en Hechos de los Apóstoles, capítulo 2, versículo 42, en las primeras comunidades cristianas se resalta que una de las cosas que ellos tenían presente en Hechos 2:42 era, escúchenlo, se mantenían constantes en la enseñanza de los apóstoles.
Repítalo. Se mantenían constantes en la enseñanza de los apóstoles. Por tercera vez se mantenían constantes en la enseñanza de los apóstoles. ¿Se da cuenta cómo se instruían? Constantes se mantenían en la enseñanza, no de cualquier persona. Porque si un ciego guía a otro ciego, los dos caen en el mismo hueco.
¡Epa! Mantenían constante en la enseñanza de los apóstoles. Ese es el mandato de Dios. Esta es la enseñanza de las Sagradas Escrituras. Usted no puede mantenerse en la enseñanza de cualquier persona que venga a enseñarle tonterías. En el mundo de hoy encontramos muchas escuelas bíblicas. Vamos a estudiar la doctrina.
escuelas dominicales de Biblia en o sabáticas, depende de la religión que sea. Pero, ¿y quién está enseñando eso? No me importa. Lo que me importa es que me enseñe la Biblia. Error, error, error. Católico, sí importa quién enseñe. Por algo está escrito en los Hechos que ellos se mantenían los cristianos.
en la enseñanza y subráenlo de los apóstoles. Si una persona no trae la enseñanza apostólica, la sucesión apostólica, usted no está obligado en mantener esa enseñanza. Hoy día vemos muchas enseñanzas, pero con terror, con temblor veo como católicos, en vez de escuchar la enseñanza de la Iglesia, en vez de escuchar la enseñanza del Papa, incluso he escuchado argentinos estar en contra de la enseñanza de la iglesia y no escuchar la enseñanza de los apóstoles.
rechazan, critican la enseñanza del Papa, pero no critican y rechazan la enseñanza del pastor evangélico tal, porque ese sí conoce de Biblia, ese sí sabe. Aleluya. Gloria al Señor. A Petronelo le patina el coco, le patina el coco, porque la Biblia dice que los cristianos se mantienen en la enseñanza de los apóstoles. No está permitido.
Y hay aquí, no los conozco a ustedes, por eso puedo hablar con libertad. No puedo estar permitido que los carismáticos se estén instruyendo con teología protestante. No es correcto. Que estén escuchando a los predicadores protestantes y enseñando lo mismo que ellos. No es correcto. Decida para allá o para acá. ¿Qué eres? Pero la Biblia nos enseña a instruirnos con la enseñanza de los apóstoles.
No puedo estar agarrando cualquier enseñanza. Siga en la comunión. En la no siga la muchachita donde digan Lucas 6. Ya vamos como en el 40 41. El discípulo no es más que el maestro. Cuando haya sido instruido, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la pelusa que está en el ojo de tu hermano y no miras la viga que hay en el tuyo? No puedo pasar por alto eso. No, no, no.
Repítamelo, repítamelo, repíto. A ver, hermanos, esto es un espejo. La palabra de Dios es un espejo en la que usted y yo nos podemos ver los errores, el mugre que hay en nuestra cara. Repítalo. ¿Por qué te fijas en la pelusa que está en el ojo de tu hermano? Eso se lo dice Dios a ti y me lo dice a mí.
¿Por qué te fijas en la pelusa que hay en el ojo de tu hermano? Porque Dios sabe que usted y yo andamos mirando en qué se equivoca Petronilo y en qué se equivoca Pánfila. Pero nunca estamos mirando en qué me equivoco yo. Y por eso Dios hoy nos dice, “Deja de tanto criticar al cura, deja de tanto criticar al Papa, a los obispos, deja de tanto criticar al coordinador de la Renovación Carismática, que es el único grupo que sé que existe aquí.
Los demás no sé cuáles existen. Deje de criticar a Julano de tal y mira, mira, mira. en tu vida, ¿qué es lo que tien que corregir? Que que el vecino, que la vecina hizo algo malo, ¿a usted qué le importa? Sí me importa, porque yo soy cristiano, aleluya, gloria al Señor, y yo quiero que se convierta. Pues, ¿qué dice la Biblia? Si tu hermano ha pecado, llámelo a solas y corrige a tu hermano.
Ándale, ponte los pantalones en el puesto y anda y corría a tu hermano. Pues el cura falló, tienes toda la obligación de ir a corregirlo. Anda, pero no hable mal del cura. Eso se llama difamación. Pero es que es verdad, padre, a usted qué le importa. Si le importa, vaya, ponga la cara y dígale, “Mire, padre, yo te vi borracho y eso no es correcto.
La Biblia dice que los borrachos no entrarán en el reino de los cielos. Y no vengo para mandarlo al infierno, ni mucho menos. Vengo para que se convierta. Así, así es que se corrige, así es que se hace un cristiano verdadero. Ándale, tenga miedo. No tenga miedo de corregir al hermano. No.
San Pablo dice que un día tuvo que corregir a San Pedro y eso que San Pedro era jefe de la iglesia. Y dijo San Pablo, vi que estaba actuando mal y me le enfrenté y le dije, esto no es así. Pues si San Pablo lo hizo con San Pedro, ¿por qué usted no lo hace con el cura? Pero no hable mal del cura. Pero no hable mal de tu hermano. Corrija. Esto es el evangelio.
Este es el evangelio. ¿Qué andas viendo la basurita que tiene tu hermano en el ojo? ¿Por qué te fijas en la pelusa que está en el ojo de tu hermano y no miras la viga que hay en el tuyo? Y sinvergüenza, vagabundo, fariseo, hipócrita, raza de víbora, sepulcro blanqueado, ¿no te das cuenta que tu pecado es más grande que el de tu hermano? ¿Por qué quieres aparentar ante los demás que usted no tiene pecado y anda diciendo que los demás sí tienen pecado? Y miren que eso no lo escribí yo, lo escribió Jesús. Por eso usted y yo no
podemos ser como los protestantes que andan diciendo, “Los católicos son unos adúlteros, son unos borrachos, son unos asesinos, son unos sinvergüenzas. Los católicos todos para el infierno. Nosotros pecado no tenemos.” Aleluya. Gloria al Señor. Sale Jesucristo, le dice, “Vangélicos, ¿por qué andan mirando la pelucita que tienen los católicos en el ojo y no miran la viga que tienen los evangélicos en el suyo?” Pero esto no solo para ellos, también para nosotros.
Es el momento en que ustedes y yo miremos hacia adentro y no seamos mentirosos con nosotros mismos. Al pan, pan y al vino vino. Y cuando hemos pecado, reconozcamos con humildad que hemos pecado, porque Dios a lo humilde lo enaltece y al soberbio Dios lo humilla. El que reconoce su pecado, Dios se lo perdona.
Sí, Dios está dispuesto a hacerlo. A ver cómo lo dice. Búsquelo usted en Proverbio 13:28. A ver, usted se queda ahí. ¿Cómo dice las Sagradas Escrituras que el Señor nos invita a nosotros a mirar, a ver cómo verdaderamente hemos pecado? Mirar esa viga que hay en nosotros. A ver cómo nosotros cambiar. A ver si 13 28 o 28 13.
Si no es blanco es negro. Tiene el 1328 o 281. ¿Qué tiene de Proverbios? Ninguno. Es 2813. Es 2813. El que oculta sus delitos no prosperará. El que oculta su delito no prosperará. El que tapa como el gato no prosperará. El que anda viendo la basurita que tiene el hermano, pero no ve la viga que hay en el suyo, no prosperará. Repítalo.
El que oculta sus delitos no prosperará. Seamos sinceros, todos somos pecadores. ¿Qué tenemos que hacer? Mirar cuál es nuestro pecado, porque el que oculta su pecado no prosperará. Siga. El que los confiesa. El que los confiesa y cambia. ¿Y qué cambia? ¿Y qué cambia? ¿Y qué cambia? Hay que cambiar. Hay que cambiar.
El que los confiesa y cambia obtendrá compasión. Obtendrá compasión. Observen que Dios sabe que nosotros vamos a pecar. Dios sabe de qué material estamos hechos y él quiere darnos misericordia, pero quiere que seamos sinceros, que seamos capaces de ver no la basurita que tiene el mano en el ojo, sino la viga que hay en el de nosotros.
que quitemos la mirada para estar criticando al otro, hablando mal del otro, difamando al otro, que seamos sinceros de ver, este es mi pecado, este es mi falla. Lo voy a corregir. Siga usted. ¿Cómo puedes decir a tu hermano, hermano, déjate, déjame sacarte la pelusa de tu ojo cuando no ves la viga del tuyo? ¿Cómo podrás decirle a una persona, corríjate en esto si todavía no te has corregido en lo tuyo? ¿Cómo podrá ver el pecado del otro y por qué no ve el pecado suyo? Siga.
Hipócrita. ¿Qué? Hipócrita. Otra vez. Hipócrita. Aquella persona que anda mirando el pecado del otro y no ve el suyo, es un fariseo hipócrita, raza de víbora, sepulcro blanqueado, por dentro, por fuera hasta con corbata y por dentro podrido, muerto en vida. Sigue. Saca primero la viga de tu ojo y entonces podrás ver claramente para sacar la pelusa del ojo de tu hermano en castellano.
No ande difamando a los demás, agarrando un micrófono y haciendo quedar mal a los demás, porque tienes que tomar conciencia que tú también eres un pecador. Debes tener misericordia con el otro hermano. Siga. No hay árbol sano que dé fruto podrido, ni árbol podrido que dé fruto sano. Cada árbol se reconoce por sus frutos.
No se cosechan higos de los cardos, ni se vendimien uvas de los espinos. El hombre bueno saca cosas buenas de su tesoro bueno del corazón. El malo saca lo malo de la maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca. Se lo traduzco en castellano con una canción de los carismáticos. Si tú dices que tú amas al Señor, que se te note. Que se te note.
Oye, eh, aquí está diciendo de un árbol bueno da fruto bueno. Un árbol malo da fruto malo. ¿Ustedes quieren ser árbol malo o árbol bueno? bueno. Árbol bueno. Pues sepan una cosa, tenemos que decidir entre ser árbol bueno y árbol malo. El árbol bueno da frutos buenos y ese es el cristiano. El árbol malo es aquel que da fruto malo y ese es el pagano, el ateo, el que no cree en Dios, el que no le importa nada a las cosas de Dios.
Ahora, ¿cómo se explica que ustedes y yo llamándonos cristianos demos fruto malo? Algo está pasando. Significa que dentro del corazón no hay una sincera converón, que necesitamos convertirnos. Y recuerdan que dice Jesús en Marcos 1,4, que es la conversión. El tiempo se ha cumplido. El reino de Dios ya está cerca.
Conviértanse y crean en el evangelio. Ahorita el miércoles de cenizas se lo van a decir. Y conviértanse y crean en el evangelio. En castellano, un cristiano debe tener una conversión porque dentro del corazón y de la mente ya está plamada la palabra de Dios y debe tratar de a través de la palabra de Dios ir purificando, sacando las cosas malas que hay dentro.
Pero no se puede explicar que un cristiano vaya a los brujos. ¿Cómo se explica? Un árbol malo da fruto malo. Un árbol bueno da fruto bueno. ¿Qué árboles? No se puede explicar un cristiano que esté robando, que esté matando. En estos días por allá me encontré con la guerrilla y me encontré unos guerrilleros.
Me pararon. ¿Usted qué hace aquí? Soy el cura. Ah. Pues me han hablado muy bien de usted. Le dije, “¿Ustedes quiénes son?” “Yo soy el comandante, no sé qué, el comandante del otro.” “Ya somos de la guerrilla.” Le dije, “Ah, sí, sí, estamos cumpliendo nuestro deber.” Yo le dije, “Pues yo también cumplo mi deber.
Mi deber es predicarle a toda criatura y ustedes son criaturas y tengo que predicarles.” Pero antes quisiera saber, ¿creen Dios o no? Sí, somos cristianos evangélicos. Casi me da un infarto. Y les pregunté, “¿Qué evangelio leen ustedes para poder llegar a ser guerrilleros? Porque el ser debe ser o cristiano o guerrillero, pero no se no se puede pensar un guerrillero cristiano.
¿Cómo se explica? ¿Y quién le da permiso para matar? ¿Cómo se explica? ¿Y quién le da permiso para robar a la gente? para allá se le llama en Venezuela vacunar a la gente, pedirle dinero por cualquier cosa. ¿Quién les da permiso a ustedes por eso? ¿Cristo o cree que no se van a morir? ¿Por qué no se quitan el nombre de cristianos? Digan, “Somos guerrilleros, pero quítese el nombre de cristianos.
” Porque un árbol bueno no puede dar fruto malo. Un árbol malo no puede dar fruto bueno. Pero, ¿por qué no lo adaptamos a nosotros? ¿Qué está pasando en nuestra vida? Pues bueno, observen algo. Estos pecados, todo pecado, ustedes van a ver, todo pecado nos va a llevar a nosotros a la muerte. Por eso la primera lectura de Primera de Corintios, capítulo 15, del versículo 54 en adelante, que estábamos escuchando hoy, ustedes la van a lo vamos a escudriñar esta palabra.
nos viene a advertir y nos viene a decir a todos que cuidado con la muerte, porque la muerte fue vencida, ya está vencida y Cristo nos dio la vida, la victoria sobre la sobre la muerte. Ustedes van a escuchar el grito de San Pablo, muy actual en el mundo de hoy y especialmente en la Argentina de hoy. un grito de San Pablo donde nos grita que cuidado con la cultura de la muerte, que cuidado con ustedes y yo estar de parte de la muerte, que tenemos que separar la muerte de la vida y que un cristiano jamás comulga
con la muerte, jamás está de parte de la muerte porque la muerte ya fue vencida y nosotros estamos en Cristo. Óiganlo. Primera de Corintios 15, 54 en adelante. Y cuando este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y este ser mortal se revista de inmortalidad, cuando ya nuestro corrupción se revista de incorrupción, cuando ya lo mortal se revista de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito.
A ver, paren la oreja, pongan la lupa. ¿Qué es lo que se va a cumplir? Lo que está escrito. ¿Qué está escrito? La muerte ha sido devorada por otra vez. Otra vez. Otra vez. La muerte ha sido devorada por Frenese ahí. Frénese ahí. Frénese ahí. Otra vez. La muerte ha sido devorada. Ahí. Repítalo. La muerte ha sido devorada.
Si la muerte ha sido devorada, todos los que siguen la cultura de la muerte van a ser devorados con ella. Todos los que apoyan la muerte van a estar devorados junto con ella. Sigue. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? A ver, otra vez, repítalo otra vez. ¿Dónde está? No, más atrás, más atrás. La muerte ha sido devorada por la victoria.
Por la victoria. Siga. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? Mire como Dios se burla de la muerte y se burla de aquellos que siguen la cultura de la muerte y creen que ya son victoriosos. Ya tienen la victoria porque han sacado leyes donde se defiende la cultura de la muerte, porque han sacado leyes donde se condena al que esté en contra de la muerte y a favor de la vida.
Y creen que ya son victoriosos porque los han llevado ante los tribunales de los hombres, porque lo apoyan algunos presidentes, algunos gobernantes, algunas leyes y dice, “Ya llegamos a la victoria.” Y dice Cristo, argentinos que apoyan la cultura de la muerte, ¿dónde está, oh muerte, tu victoria? O sea, creen que nunca se van a morir y van a encontrarse con Dios.
¿Creen que ese Dios porque lo quitaron del camino ya no les va a pedir cuenta? ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? Oiga lo que viene. El aguijón de la muerte es el Paren la oreja. El aguijón de la muerte es el pecado. ¿Qué dice ahí? El aguijón de la muerte es el pecado.
Se lo voy a traducir en castellano lo que dice la Biblia. Cuando usted y yo legalizamos el pecado, estamos dándole la victoria a la muerte. Cuando usted y yo decimos robar no es pecado, estamos legalizando el aguijón de la muerte, estamos haciendo que la muerte triunfe. En Venezuela hubo un presidente que decía, “Róbese”, lo decía con otras palabras, “Esprópiese.
” Pero que es lo mismo. le gustaba unas tierras bien cultivadas, decía, “Esprópiese.” Y eso significa, “Quítesele al dueño y pásemela a mí.” Eso se llama robo y eso fue legalizado en Venezuela. Exprópiese, exprópiese esto, esprópiese aquello. Pero era una ley, una victoria. ¿Dónde está muerte tu victoria? ¿Dónde está muerte tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado.
En castellano, cuando usted y yo le damos permiso al pecado, legalizamos el pecado y decimos, “Esto es normal, le estamos dando la victoria a la muerte.” Hoy día verán que en Argentina y en otros países están luchando para legalizar el aborto. ¿Quién no sabe que el aborto es un pecado? Todo mundo que tenga uso de razón, que sea pensante y no le patine el coco, sabrá que el aborto es un asesinato triple a un hijo, a un inocente y a un indefenso.
Sin embargo, la muerte quiere tener victoria y hay jueces que han aprobado el aborto creyéndose más que Dios. El día en que se muera, cuando este cuerpo mortal se revista de de inmortalidad, este corrupto de incorruptibilidad, ¿dónde está muerte tu victoria? Significa, ¿dónde están los jueces que dijeron sí al aborto? ¿Dónde está la victoria de ellos? ¿Dónde está el triunfo de aquellos que legalizaron el aborto? ¿Dónde está la victoria? Se darán cuenta que fue una desgracia lo que hicieron. ¿Y dónde estarán las
mujeres que le fueron a abortar porque ya le dieron permiso de abortar? ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? Esas mujeres nunca se perdonarán y cargarán un peso encima. Y en Venezuela le llaman las lloronas, las gritonas. ¿Dónde está, o muerte, tu victoria? ¿Cree que puede haber una mujer que aborte y pueda ser feliz? Jamás.
La cultura de la muerte está destruyendo al mundo. La cultura de la muerte es el apoyar el pecado, porque el aguijón de la muerte es el pecado. ¿Dónde está muerte tu victoria? Hoy los homosexuales gritan victoria porque ya hay leyes que nos permiten contraer matrimonio entre hombre y hombre y mujer y mujer.
Hemos tenido la victoria. cuando se mueran. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? Y el mundo de hoy ya está legalizando incluso sacerdotes con el respeto que merecen mis hermanos sacerdotes. Pero debo denunciar que hay sacerdotes que apoyan la cultura de la muerte diciendo, pues si ellos se aman hombre con hombre o mujer con mujer, de todas maneras eso es amor, porque Jesús dijo, “Ámense los unos a los otros.
” Gracias. Debo decirles que están apoyando la cultura de la muerte y no están siendo apóstoles de Cristo que trajo la cultura de la vida, la evangelio de la vida, la enseñanza de la vida, que no están predicando el evangelio de Cristo, que si es verdad que la Biblia dice, “Ámense los unos a los otros, no me le quite el pedacito que sigue, así como yo los he amado.
a ustedes y para la muestra un botón muriendo en la cruz. No es por sexo el amor, es por la capacidad de dar la vida, porque no hay mayor amor que el que da la vida. Así que no confundan una cosa con la otra. Cristo nos dio el ejemplo. Cristo nos enseñó qué es el verdadero amor. La muerte ya grita, somos victoriosos. Los homosexuales y las levianas ya lo celebran.
Ya eso de la ¿Cómo es la cosa de género? Ellos decía, “De género ya ha triunfado.” Y el Señor grita, “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” Una vez llegó una muchacha a abortar, le atendió un doctor y era cristiano, creyente, católico. Cuando llegó a abortar, va con un niño pequeño brazos, a dura apenas un año y va embarazada y le dice el doctor, “¿Y por qué está aquí?” Y le dice, “Porque quiero abortar.
” ¿Por qué quiere abortar? Él le dice, “Es que tengo este niño pequeñito, no ha cumplido ni un año y ya viene el otro en camino y es un problema. Entonces, pues quiero eliminarlo. Y el doctor le dice, “Ah, está bien. Y y ¿por qué? ¿Por qué es un problema?” Dice, “Bueno, porque es que usted sabe, uno embarazada y atendiendo a otro muchacho, está recién un año más, no tendrá un año y entonces tengo que atenderlo a él y yo todo con esta barriga mejor quiero abortar.
” Y le dice, “Voy a ayudarle a pensar. Hagamos una cosa. ¿Cuál es el niño que te está estorbando? Fíjense que el que tiene un año tiene que estar pendiente de hacerle tetero, tiene que cambiarle los pañales, se pone a llorar en la noche, no te deja dormir, te amarga la vida, no te deja trabajar, es que está en la barriga, usted tranquilamente puede dormir, usted no tiene ningún problema.
Vamos a eliminar el problema. Tráqueme para acá el que tiene un año y lo descuartizamos aquí. No hay ningún problema. Usted se queda, se acabó el problema porque el problema es el niño. V y le descuartizamos aquí delante suyo. Venga para acá. Agarró uno. ¿Qué va a hacer? Eh, voy a eliminarle el problema. Me va a matar el niño.
Usted me está pidiendo el favor que le mate uno de los dos niños y yo quiero matarle uno de los dos, pero no le voy a matar el que no le causa problemas. Le voy a matar el que le causa problemas. Usted me va a matar. Es de todas maneras que mate un niño de un año o un niño que tiene 6 meses o 4 meses, de todas maneras el asesinato es el mismo.
Voy a matar a uno de los dos niños, pero yo elijo matarle este. ¿Usted está loco? Yo no. Usted sí está loca, señora. A usted le metieron la cultura de la muerte en la cabeza. Y sepa que si mata a uno de los dos, usted es una cruel asesina. Si las mujeres supieran que ese niño que está en el vientre, desde que está en el vientre según la Biblia, que es palabra de Dios, según dice Jeremías, capítulo 1, versículo 4, desde que está en el vientre, ya Dios puso la mirada en él.
Ya por algo viene en la barriga de la madre, entonces dejarían de escuchar a la cultura de la muerte que dice, “Ya somos victoriosos. Ya mujeres prostitúyense. Que no hay ningún problema si quedan preñadas. Le damos solución. maten a su hijo en el vientre y nosotros le decimos que eso no es pecado.
Le damos permiso para asesinar a su hijo, le damos permiso para matar a un inocente. Le damos permiso para matar a un indefenso. Tienen permiso y Dios no me importa. Esa es la cultura de la muerte. Escuche como dice Jeremías capítulo 1, versículo 4. Me dirigió Yahé la palabra en estos términos. M Yahvé, no los jueces de esta tierra. Los jueces de la tierra dirigen la palabra de otra manera.
Es que un niño cuando está en el vientre es apenas un huevo o es apenas un algo, un bulto ahí que ni se sabe qué es. Pero, ¿qué dice la Biblia? Distinto a los hombres y mujeres de la cultura de la muerte. ¿Qué dice la Biblia? Antes de haberte formado Antes de haberte formado, yo en el vientre Yo en el vientre te conocía. Te conocía.
Esos jueces, esos hombres que hoy están con la cultura de la muerte y permiten abortar, no saben que Dios a ese niño desde que está incluso antes del vientre de la madre ya lo conoce por su nombre. No es una basura, no es cualquier cosa, es una persona. Repítalo. Antes de haberte formado yo en el vientre te conocía.
Antes que nacieras te había consagrado yo, profeta. De modo que los las que matan a sus niños en el vientre están matando a esos niños que ya Dios los había elegido para una misión. Y hay de aquellos doctores asesinos, hay de aquellos doctores asesinos. Hay de aquellos doctores asesinos que no les importa nada descuartizar un niño como se hace con un pollo.
Ah, sinvergüenza, vagabundos, raza de víboras, sepulcros blanqueados. Por dentro brillan en su oficina, bien vestidos, bien pulidos, bien encorbatados, pero por dentro son como una tumba, un ataúd llenos de gusanos, de podredumbre, porque ahí hay un cuerpo podrido, ahí hay un alma podrida, asesina, matador de niños.
Y hay de aquellos que colaboran en eso. Para eso se graduaron los doctores. Ellos juraron ante Dios y ante los hombres defender la vida y están violando ese mandato de Dios, de defender la vida. ¿Creen que no se van a encontrar con Dios? ¿Creen que salieron victoriosos porque no se murió la mujer allí? ¿Dónde está muerte tu victoria? Porque se ganó unos churupitos asesinos.
Porque cobró por quitarle la vida a unos niños. ¿Se siente feliz? Su conciencia jamás lo va a dejar tranquilo y donde dé un paso tu conciencia te va a gritar asesino. Asesino de niños. asesino. La cultura de la muerte es tan grave que ustedes han escuchado cuando dicen, “Hoy, mire la Iglesia Católica, mire los curas cómo se meten con los niños.
” Y a los niños hay que protegerlos porque la ley dice que hay que proteger a los niños. ¿Dónde están esos? Esos que dan las leyes y que dicen que hay que proteger a los niños. ¿Por qué no protegen a los niños? a los que están en el vientre de la madre, es que son menos que los otros niños o es que lo que hacen es apariencia o es lo que quieren es que la gente diga, “Ay, sí, qué preocupación tienen por los niños, por la vida.
Se han creído más que Dios y están cambiando las leyes de Dios.” Y dice la Biblia, “¿Dónde está muerte, tu victoria?” Ustedes y yo no podemos estar con la cultura de la muerte. Pablo dice en Gálatas 1:15 que ya Dios lo ha elegido a él también desde el vientre de la madre. Gálatas 1:15. Y ustedes saben cómo Juan Bautista, según dice la Biblia, estando en el vientre de Santa Isabel, quedó lleno del Espíritu Santo en el vientre.
Ya un niño en el vientre de la madre es conocido por Dios, es amado por Dios. El espíritu de Dios puede obrar en él. Escuche Gálatas 1 15. Más cuando aquel que me separó desde el seno de mi madre, desde el seno de mi madre ya me escogió Dios. A ese bebé ya Dios lo escogió. De los doctores mismos asesinos saben que Dios lo escogió.
entre millones de espermas que iban a a, ¿cómo es que se llama? A fecundar un óvulo. Ese fue que ganó la carrera de entre millones porque Dios lo eligió a él. Es un milagro. Los mismos doctores saben que es un milagro porque de entre tantos uno porque Dios lo quiso y vienen estos asesinos a quitarle la vida.
Pero, ¿quién es capaz de decirles la verdad? Nadie. Porque el mundo de hoy está dominado por la cultura de la muerte, por la cultura del pecado. Miren como la droga está matando a los jóvenes. Cultura de la muerte. Mire como el alcohol está destruyendo al mundo. Cultura de la muerte. Mire como el libertinaje, el desenfreno, el sexo desenfrenado está destruyendo a la gente.
La cultura de la muerte es el pecado y lo estamos apoyando, hermanos queridos. Entonces, la cultura de la muerte, ¿qué es la cultura de la muerte? No es otra cosa, sino permiso para pecar. La cultura de la muerte es permiso para hacer el mal. Esa es la cultura de la muerte y eso está reinando. Y entonces siga con Corintios 15:54. Ya el 55. ¿Dónde está muerte tu victoria? ¿Dónde está muerte tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado y la fuerza del pecado la ley.
Siga. Pero gracias sean dadas a Dios. Cristianos, oigan, a pesar de que está la cultura de la muerte, a pesar de que se legaliza el aborto, se legaliza el asesinato, matando a los ancianos con la eutanasia, se legaliza el asesinato, el robo con políticos ladrones, con políticos sinvergüenza, dándosele poder a las guerrillas, dándosele poder al narcotráfico.
y apoyándose eso que va matando a la gente que está destruyendo. El Señor nos viene a decir a nosotros hoy, pero gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo. Nosotros los cristianos no estamos con la victoria de la muerte, estamos con la victoria de nuestro Señor Jesucristo.
Y si tenemos la victoria de nuestro Señor Jesucristo, tenemos que vencer a la muerte. ¿Cómo? Con el evangelio de la vida, predicando el evangelio sin temor y defendiendo el evangelio practicándolo en nuestra vida. Porque si las mujeres cristianas no abortan, los doctores se morirán de hambre. Porque si los hombres y las mujeres cristianas viven la castidad como Dios manda un hombre y una mujer en el matrimonio siendo fiel y no hombre con hombre y mujer con mujer, entonces serán menos los que apoyen esta cosa, esta vida desenfrenada, esta cultura de la muerte.
Oigan, ¿qué pasará con la muerte? Según dice Apocalipsis, capítulo 20, versículo 14, esa cultura de la muerte con todos los que están metidos en esa cultura de la muerte y que la apoyan y que le dan el sí en vez de darle el no. ¿Qué pasará? ¿A dónde van a parar? Miren que no es victoria. La victoria la tenemos los que creemos en Cristo.
La cultura de la muerte, óiganlo. Muerte y abismo fueron Muerte y abismo paren la oreja. ¿A dónde van a parar? A ver si tienen victoria otra vez. Muerte y abismo fueron arrojados al foso de fuego. ¿Dónde está muerte tu victoria? Hoy parece que triunfan, pero ¿dónde van a parar otra vez? Muerte y abismo fueron arrojados al foso de fuego.
Fueron arrojados al foso de fuego. Siga. Esta es la muerte segunda, la muerte eterna. Los que hoy apoyan al pecado y se dan permiso para pecar y legalizan el pecado, van a parar a la muerte eterna. Primera de Corintios, capítulo 15, versículo 25. Primera de Corintios 15:25. Y muchas personas hoy día, incluso tan están llenos de la cultura de la muerte, que ya andan con tatuajes apoyando la cultura de la muerte.
El tatuaje no es otra cosa sino la cultura de la muerte. Y cuántos cristianos se están haciendo tatuajes, apoyando la cultura de la muerte. ¡Epa! Y cuántos tienen a la muerte como una diosa y adoran a la muerte. Fui a México y me dio tanto dolor ver una estatua de la muerte, de la santa muerte. Escuche lo que dice la Biblia.
Primera de Corintios 15:25. Porque él debe reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. Él ha de reinar. Cristo es el rey. Todos los enemigos bajo sus pies. Dale, escuchen. El último enemigo. Los que siguen la cultura de la muerte a esa mal llamada santa muerte, el último enemigo. En ser destruido será la En ser destruido será la muerte.
Será la muerte. La muerte. ¿Dónde está muerte tu victoria? ¿Dónde está muerte tu aguijón? El último enemigo por destruir será la muerte. ¿Por qué dice el último enemigo por destruir será la muerte? Porque pareciera que en el mundo va a reinar la muerte y pareciera que los cristianos van a perder la esperanza porque ven todo perdido.
La muerte lo ha agarrado todo. Las leyes sobre la muerte, sobre el pecado, son las que van surgiendo, van creciendo, son las que manda. El último enemigo significa al final todos ustedes y yo vamos a ver cómo el juez dará su sentencia. Por eso han de ver ustedes como San Pablo le decía, ya sigan la primera de Corintios 15.
Ya vamos como en el en el 58 58. En conclusión, quer otra vez un poquito más. 57. Gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Siga. En conclusión. En conclusión, queridos hermanos, queridos hermanos, hoy como sacerdote del Dios altísimo, vengo a hacer eco de estas palabras del apóstol San Pablo.
En conclusión, queridos hermanos, permanezcan firmes, eh, otra vez, permanezcan firmes. Otra vez permanezcan firmes. ¿Qué tenemos que hacer ante la cultura de la muerte? Irnos con ellos, ¿poyarlos a ellos? permanecer firmes. Me duele cuando hay sacerdotes que no permanecen firmes y le dice a los homosexuales, si se aman, sigan así.
Perdieron la firmeza del evangelio. Le dicen a la leviana, con tal y se amen. No hay ningún problema. Perdieron la firmeza del evangelio. Cuando hay padres de familia que en vez de decirle a la hija, “No abortes, vaya y abort. Eso ya es legal.” perdieron eso, la firmeza del evangelio. ¿Cuántos padres de familia ya le están permitiendo a sus hijos tener novio a los hijos y a las hijas novias? Agro sería más grande.
En conclusión, repítalo. En conclusión, queridos hermanos, permanezcan firmes otra vez. Permanezcan firmes. El mensaje cristiano que hoy como sacerdote del Dios altísimo, le escrito como Pablo al mundo entero, cristianos, permanezcan firmes. No tengan miedo ante la cultura de la muerte. Vivan su fe, vivan el evangelio y no tengan miedo.
Permanezcan firmes. El que persevera triunfa. No se contaminen con la cultura de la muerte. Siga. Inconmovibles. Inconmovibles. Que no los mueva nadie. Inconmovibles. Una fe firme. Por eso Jesús decía, “Y cuando venga el Hijo del Hombre, encontrará fe sobre la tierra. De allá Lucas 18:8. Siga. Progresando siempre en la obra del Señor.
Si ustedes ven que va progresando la cultura de la muerte, vamos a contrarrestarla. ¿Cómo? Otra vez. Progresando siempre en la obra del Señor. ¿Cómo contrarrestamos la cultura de la muerte? Otra vez. Progresando siempre en la muerte. progresando, progresando, progresando siempre en la obra del Señor. En la obra del Señor.
Entonces seremos una luz, como dice Cristo, en medio de las tinieblas. Ustedes son la luz del mundo, porque las tinieblas de la muerte ha absorbido al mundo entero. Y ustedes y yo, cristianos, debemos ser esa luz a través de la fe, a través de la palabra. para que el mundo sepa lo que es malo y lo que es bueno.
Y el que se quiera convertir y que quiera creer y salvarse lo haga. Y el que no es problema de ellos. Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo se le devolverá? Sigue. Convencidos de que sus esfuerzos por el Señor no serán inútiles. Otra vez esto. Me gusta. Escuche. Convencidos. Tienen que convencerse.
Eso es lo que falta. Convencimiento. Convencidos. Otra vez. Convencidos. Convencidos de que sus esfuerzos por sus esfuerzos por vivir el evangelio y la cultura no de la muerte, sino el evangelio de la vida, no serán inútiles. No serán inútiles. Un día brillarán como el sol a mediodía. Un día disfrutarán del reino de los cielos.
Ven, benditos de mi Padre, al reino preparado. Vengan a gozar de la vida eterna. Un día triunfarán y nos veremos en el cielo. Nos podrán quitar esta vida, la del cuerpo, pero no nos podrán quitar la vida del alma. Y esta cultura de la muerte, junto con la muerte irá al lago de fuego, a la muerte eterna. Entonces, los que hoy triunfan, los que hoy cantan victoria, mañana llorarán.
Y nosotros que estamos en Cristo viviendo el evangelio, mañana reiremos, mañana triunfaremos con él. Queridos hermanos, no se dejen llevar por la cultura de la muerte. Voy a terminar con Génesis capítulo 2, versículo 8 en adelante, donde la Biblia nos presenta esta gran lucha desde el comienzo. Miren cómo Dios creó al hombre y para qué lo creó y cómo el hombre quiere apartarse de él.
Luego plantó Yahé Dios un jardín en Edén. Dios quiere que el mundo sea un jardín, un jardín en el Edén. Dale. Al oriente, donde colocó al hombre que había formado. Ahí nos colocó a nosotros en el mundo bello, un jardín. Siga. Yahé. Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitos a la vista y buenos para comer.
Dios hizo todo lo que el ser humano necesita para vivir, para disfrutar de la vida. Representado en árboles frutales, deleitos para comer. ¿Sabe qué significa deleitoso para para comer? Sabroso que usted se lo come m y quiere comer otro. Usted lo disfruta, lo gusta. Ese es el mundo. Dios hizo todo para que nosotros lo disfrutemos.
Y dice la Biblia que no colocó un árbol. ¿Cuántos árboles? Otra vez. Toda clase de árboles deleitos a la vista. muchos árboles delitosos para comer. Dios nos dio todo lo necesario para ser felices. Pero oigan lo que viene. Y en medio del jardín Y en medio del jardín el árbol de la vida. El árbol de ¿qué? De la vida.
Observen qué colocó en el en el centro. El árbol de la vida para tener vida eterna. Pero al lado del árbol de la vida puso otro y el árbol de la ciencia del bien y el mal. Ahí, ahí, ahí, ahí. Puso otro árbol. Usted podía comer de todos los árboles, incluyendo el árbol de la vida. Pero había otro árbol que era el árbol de la ciencia, del bien y del mal. Siga.
De Edén salía un río que regaba al Jav. Dale, versículo 15. Tomó pues Yahvé al hombre y lo dejó en el jardín de Edén para que lo labrase y cuidase. Dios impuso al hombre en este mandamiento. Recuerden esto. Repítalo. Dios impuso al hombre este mandamiento. Dios impuso al hombre este mandamiento. Óiganlo. Puedes comer de cualquier árbol del jardín.
Pueden comer de cualquier árbol del jardín. Pueden ser felices en el mundo. Hagan todo lo que quiera, pero no me desobedezcan a mí. Dale. Pero no comerás del árbol de la ciencia del bien y el mal. Esto es lo que dice la Biblia. Para ser felices solamente lo único que necesitamos es no desobedecer el mandato de Dios.
¿Cuál es el mandato de Dios? No comer el árbol de la ciencia. ¿Quiénes son los que impulsan hoy la cultura de la muerte? Los que tienen la ciencia y las leyes. Los que quieren ser más que Dios. se comieron el árbol de la ciencia del bien y del mal. Son ellos los que dicen que ser homosexuales no es malo porque se comieron la ciencia del bien y del mal.
Ya no es Dios el que dice que es pecado, no. Ya son ellos se comieron el árbol de las ciencias, del bien y del mal. Ya son ellos los que dicen que abortar no es malo, porque ellos tienen el árbol de la ciencia del bien y del mal. Cuando Dios dice, “No comerá de la ciencia del árbol, del bien y del mal”, significa ustedes nunca van a pasar por encima mío.
Ustedes no son los que dictan las leyes. Las leyes la dicto yo y ustedes la obedecen. No está permitido que un hombre ponga una ley por encima de la ley de Dios, porque eso es comer del árbol, de la ciencia, del bien y del mal, y sin remedio morirán. Escúcheno. Porque el día que comier en que comieren de él morirán sin remedio. Morirán sin remedio.
Argentina ha comido del árbol de la ciencia del bien y del mal. Y sin remedio morirán los que apoyen la cultura de la muerte. El mundo entero ha comido de la ciencia del bien y del mal y sin remedio morirán. ¿Dónde está muerte tu victoria? ¿Dónde está muerte tu aguijón? Hoy aparentemente triunfa, pero los verdaderos triunfadores somos aquellos que no comemos de la ciencia del bien y del mal, que le decimos a los hombres, “No, Dios dio una orden y de ese árbol no voy a comer.
” Dios dijo hombre y mujer y no dijo homosexuales. De ese árbol no como. Dios dijo sí a la vida y no al aborto. De ese árbol no como. Yo no puedo abortar un hijo, ni puedo decirle a alguien que aborte un hijo. Y yo como doctor no puedo abortar de ese árbol no como que se lo coma Petronilo. Pero yo no. El árbol de la ciencia del bien y del mal es cuando el hombre es el que dicta las leyes porque tiene la ciencia de que es bueno y que es malo. Él es el que dictamina.
Ya no obedece a Dios, hace lo que a él le da la gana. Capítulo 3, versículo 1 en adelante. Capítulo 31. La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yahvé Dios había hecho. Serpiente representando al Es el que está dominando la cultura de la muerte en el mundo de hoy. Dale. Dijo a la mujer, “¿Cómo os ha dicho Dios que no comáis de ninguno? de los árboles del jardín.
Qué más mentiroso. Dios le ha dicho que no coman de ninguno. Dios le dijo, “Coman de todo, menos de uno.” Se lo traduzco en castellano. Lo que cultura de la muerte, por ejemplo, los homosexuales. Es que Dios no quiere que yo sea feliz. Claro que sí. Dios ha dicho que usted puede escoger. Si usted es hombre, escoja de entre todas las mujeres una.
cásese con ella y tenga sexo con ella cuando usted quiera, donde usted quiera y cuando y como usted quiera. Disfrútela en el matrimonio. Quiere disfrutar del sexo, usted búsquese un hombre de entre todos escoge el que quiera. Cásese y disfrute el sexo cuando quiera, donde quiera y como quiera. Disfrútelo.
Dios no te dice que no. Pero de todos los árboles, dice la mujer, dice la serpiente, Dios te ha dicho que no puedes comer de ninguno de los árboles del jardín. Es que Dios si no te permite ser homosexual, es que Dios no quiere que usted sea feliz. Dios es malo. No, Dios quiere que sea feliz y quiere que disfrute el sexo. Para eso te hizo hombre y te dio una mujer de compañera.
Disfrútela. Sepan, sepan que los únicos que tienen permiso para disfrutar el sexo son los casados y son los únicos que no lo disfrutan. Porque sigue el engañando. El sigue engañando diciendo que Dios no quiere que sea feliz. Y le dice, “Coma de todos menos de este al revés de lo de Dios.” Sigue. Respondió la mujer a la serpiente, “¿Podemos comer del fruto de los árboles del jardín más del fruto del árbol que está en el medio del jardín?” Ha dicho Dios, “No comáis de él, ni lo toquéis so pena de muerte.” Miren que la mujer
estaba clara de lo que Dios había dicho, como los cristianos estamos claros de lo que Dios manda, pero llega la cultura de la muerte y vemos cristianas abortando. Pero llegan cultura de la muerte y vemos hombres cristianos homosexuales, hasta curas homosexuales, hasta monjas lesvianas. ¿Cómo se come eso? Porque tenemos en la mente lo que dice Dios, pero no le queremos hacer caso a lo que Dios manda.
Eso es un gran problema. Sigue. Replicó la serpiente a la mujer, “De ninguna manera moriréis.” Esa es la mentira del A los de la cultura de la muerte, a los doctores asesinos, le dice el “Siga matando niños, de ninguna manera moriréis. Yo te doy la vida.” A las mujeres que aborta, el le dice, “Sigan abortando.
Ya mató uno, mate otro.” A los de la cultura de la muerte les está diciendo, “Ustedes tendrán vida.” Que Dios le dice que no tienen vida son mentiras. Yo les doy vida. El le promete vida y lo que les da es el infierno. Les engaña, les roba la vida. Repítalo. De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día en que comáis de él, Es que Dios sabe muy bien que el día en que usted tenga sexo con el hombre que usted ama, siendo usted un hombre, se os abrirán los ojos.
Se les abrirá los ojos y seréis como dioses. Y será felices como dioses. Salimos del escaparate. Ay, así engaña el a los hombres y a las mujeres de hoy que aman la cultura de la muerte y se creen dioses y se creen señores hasta el punto que el que hable de esto lo pueden castigar o lo pueden matar. Dioses se han convertido.
Hermanos queridos, hoy pongo como sacerdote del Dios altísimo con claridad el camino del bien y el camino del mal. Hoy no les he ocultado nada de lo que dice la palabra de Dios para que vivamos y tengamos vida eterna. Nos queda ser valientes o ser cobardes. Nos queda obedecerle a la serpiente de Satanás o obedecerle a Dios.
Yo por mi parte haré el esfuerzo y trataré de obedecerle a Dios. Y espero que ustedes también y el día en que obedezcan al pecado con humildad y sencillez reconozca que han fallado y pidan perdón porque Dios no quiere la muerte del pecador, sino que cambie de conducta y viva. Y todos vamos a pecar. El que no tenga pecado que lance la primera piedra.
Pero el Señor es rico en misericordia. nos perdona, nos levanta y dice, “Y hay más alegría en el cielo por un pecador, no que sigue pecando sin arrepentirse, sino por un pecador que se arrepiente, que por 99 justos que no necesitan de arrepentirse.” Ojalá que esta palabra de Dios llegue a la mente y al corazón de cada uno de nosotros y transforme nuestra vida, nos permita vivir firmes hasta el final. Amen.
Amén.
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