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NADIE LE CREYÓ A LUIS TORO: la advertencia sobre Venezuela que hoy todos recuerdan

¿Y dónde está Dios que se ha olvidado de Venezuela? Es que no nos escucha, es que está sordo. ¿Por qué me deja ver las injusticias? Eso es injusto que se pierda tanta medicina, tantos alimentos, que haya tantos países que quieran ayudar a Venezuela y que no le den permiso para que entre es su alimentos y esa medicina.

 No es una injusticia. y no las está moviendo. Incluso a la misma iglesia le le ha pedido, la misma iglesia le ha pedido permiso al gobierno para a través de Cáritas entrar comida y no ha dado permiso. No hay injusticia. Pero yo soy un profeta de Dios como Bacub, mandado para predicar la palabra de Dios.

 gust que no le guste y si por eso tengo que dar la vida, aquí estoy. Pero la verdad hay que decirla y sin temor y ya lo vamos a ver. Y saben que sí es pecado. Los que están enchufados en el gobierno o los militares y esto que están estafando nuestra patria con gandolas de gasolina y con gandolas de comida que están vendiendo por allá por otros lados para hacerse rico. Eso sí es pecado.

 ¿Y por qué eso sí no lo denunciamos? Ah, porque a los grandes no lo podemos denunciar porque nos pueden matar. Pero eso sí es pecado. ¿Por qué no denunciamos a los ministros, a los generales? ¿Por qué no denunciamos a los corruptos que están enchufados en el gobierno? Porque tienen poder. Me pueden mandar a matar o me pueden mandar a meter preso.

¿Por qué denunciamos a los pobres que ni culpa tienen de hacer cola? La culpa es del gobierno que no ha sido capaz de tener una economía que sea para ayudar a todos y no fallará. Venezuela se levantará de eso y ustedes lo verán. Dios hoy lo promete. Y Dios hoy lo promete. No importa que tarde, pero llegará. Esto llegará.

No tenga miedo. La liberación del pueblo de Venezuela llegará. La justicia llegará. Y les digo a los que gobiernan nuestra patria tienen el poder en las manos. Y les digo a aquellos que ahora pueden hacer mucho y que hacen lo que les da la gana con el pueblo. Escuche lo que dice Dios para ti. El malvado sucumbirá sin remedio.

 No te escaparás. Y si te escapas de los hombres, no te escapas de Dios, porque Dios ve todo y lo sabe todo. Y él es justicia. Él hace justicia. De él no te escaparás. Por eso te pido en nombre del Señor y como misionero de la misericordia que te arrepientas y cambies de vida, que ya deje de oprimir al pueblo, que ya deje de estafar, que ya deje de creerse Dios en la tierra y que escuche la voz del pueblo y que escuche la voz de Dios, que se convierta y cambie de vida para que la misericordia de Dios llegue también sobre ti, porque o si no se cumplirá

estas palabras. El malvado sucumbirá sin remedio. Políticos que gobiernan, militares que tienen poder, policías, guardias, todo lo que sea, ustedes también se van a morir y le van a entregar cuentas a Dios. Y ojalá me estés escuchando y no te molestes. Estoy predicándote la palabra de Dios. Puede ser que no te guste.

 De mi lado se va herido, pero no engañado. Ustedes han escuchado y ya pareciera algo común oír que el sacerdote, el hombre de Dios, el profeta de Dios, no puede hablar nada de lo que le pueda suceder al pueblo, porque eso es meterse en política. Yo le voy a dar una muestra clara, precisa, concisa de que eso es mentira, de que eso solamente lo usa Satanás para callarle la boca a los instrumentos de Dios y para taparle los oídos a los creyentes.

que haya un profeta antes de que este gobierno que está destruyendo a nuestra patria Venezuela hiciera tantas cosas, ya había pasado y había sucedido en el pueblo de Israel y hubo un profeta que se levantó y predicó y es palabra de Dios. Si yo lo dijera sin leerlo aquí, todos dirían, “El padre se metió en política.

Incluso si hay alguien que comulgue con lo que está haciendo este gobierno, que esté de acuerdo con las desgracia que está cometiendo en nuestro país y que los aplauda, inmediatamente puede sentir que su sangre le hierbeve por las palabras que estoy diciendo. Y tiene razón porque le estoy metiendo el dedo en la ll.

Sin embargo, esto pasó con el profeta. Escucha lo que dice el profeta. ¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que me escuche? Y denunciaré a grito la violencia. Uno. A violencia que reina. ¿En qué país es que está reinando ahorita la violencia? en más que en cualquier otro país. La violencia que reina.

 Segundo, sin que vengas a salvarme. No vemos la salvación por ningún lado. No vemos salida por ningún lado. Pareciera que Dios no nos escucha. Cuántas veces hemos clamado al Señor y pareciera que él no nos escucha. Es la situación del pueblo cuando Abacú tuvo que predicar y es un reclamo, “¿Hasta cuándo, Señor, pediría auxilio sin que me escuches?” Es el mismo grito de los venezolanos, que no vemos salida y que cada cosa que pareciera que es una salida no la cortan.

¿Hasta cuándo, señor? Y es un grito y es un clamor. Ustedes y yo que todavía tenemos cómo vivir, a lo mejor no son gritos tan grandes, pero aquellos que están muriendo de hambre en Venezuela, aquellos que no encuentran una medicina, se están muriendo por no tener una medicina ni cómo comprarla. Ellos claman y gritan y no tienen una respuesta.

 Y usted ni yo ni siquiera nos damos cuenta de eso. Pero hay hermanos que están muriendo de hambre, están muriendo en los hospitales y gritan y claman a Dios y ese clamor sí llega a Dios, pero pareciera que nadie los escucha. Sin Ajá. ¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que me escuche? Y denunciaré a Y denunciaré a grito la violencia que reina sin que venga a salvarme.

Reina la violencia sin que nadie venga a salvarnos. ¿Y Dios dónde está? Y cuántas veces se han preguntado tantas personas, ¿y dónde está Dios que se ha olvidado de Venezuela? Es que no nos escuchan. Es que está sordo. El mismo profeta sigue. ¿Por qué me deja ver las injusticia? Dígame si no estamos viendo injusticia en Venezuela.

¿Cuántas injusticias estamos viendo? Y dice el profeta, ¿por qué Señor me deja ver las injusticias? No cree que cuando uno ve tantas injusticias, inocentes que van presos, inocentes que son asesinados, injusticia, cómo se ríen de los venezolanos y dice, “En Venezuela no está pasando nada. Venezuela hay alimento.

 En Venezuela hay medicina.” Y usted dice, ¿cómo se le ocurre a un ser humano capacitado para pensar que tenga corazón y que diga esa barbaridad y que no estamos pasando nada y que se burle de los sentimientos? ¿Cómo se explica eso? Eso pareciera que no cabe. ¿Por qué me deja ver las injusticias? Eso es injusto que se pierda tanta medicina, tantos alimentos, que haya tantos países que quieran ayudar a Venezuela y que no le den permiso para que entre es su alimentos y esa medicina.

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