No es una injusticia. y no las está moviendo. Incluso a la misma iglesia le le ha pedido, la misma iglesia le ha pedido permiso al gobierno para a través de Cáritas entrar comida y no ha dado permiso. No hay injusticia y la están moviendo. No es injusto que hayan tantos padres de familia que no tenga cómo darle de comer a sus hijos, mientras que los que están enchufados en el gobierno tengan para votar, tengan para ir a donde ellos quieran y para burlarse.
Eso es injusticia. Incluso la injustici que están cometiendo los militares, que porque el gobierno le dé un buen un buen salario o porque ellos sí puedan comprar comida o porque si ellos sí puedan comprar medicina, ellos no salgan en defensa del pueblo y que haya sido nombrados precisamente para que sean leales a la patria y no a una persona o no a un gobierno.
No es una injusticia lo que están haciendo los militares que por el hecho de que les tapan la boca, como decía por allá un señor que escribía en el periódico cosas contra el gobierno y un día dejó de escribir y el amigo llegó y le dijo, “Amigo, ¿qué pasó? Me gustaba leer lo que escribían y lo hacía muy bien. ¿Por qué ahora no escribe? Y le digo, “Es que a usted no le enseñaron cuando pequeño que con la boca llena no se habla.
No es injusticia que los militares porque tienen la boca llena, se cayen en la boca. No es injusticia que los mismos que ustedes han nombrado, alcaldes o concejal, lo que sea, por la boca llena, se caen en la boca. No hay injusticia que ustedes mismos porque le llevan una casa o porque le llevan una bolsa de comida se callen en la boca.
No es injusticia. Mientras otros están muriendo de hambre, a usted no le importa porque a usted con tal le bolsita de comida. Con eso se mantiene. Eso es injusto y nos ha tocado que vivir esas injusticias. Esto lo vio el profeta Abacú en el pueblo de Israel y él no se cayó. Y si Abacú hubiese predicado esto en Venezuela, hubiese sido piti yanke, hubiese sido escuálido y hubiese sido preso, hubiera guardadito en la cumbre de los noenados.
Y cuántos, ¿y cuántos cuántos que me están escuchando esto mi día estarán remordiéndose por dentro, insultándome, maldiciéndome por lo que estoy diciendo? Pero estoy leyendo Abacú capítulo 1, versículo 2 al 3 y capítulo 2, versículo 2 al 4. Búscalo en la Biblia si crees que me estoy metiendo en política. Porque meterse en política no es decirle a los políticos las injusticias que están cometiendo y decirles la verdad.
Eso no meterse en política. Eso es predicarle la palabra de Dios a los políticos. Como Jesucristo lo mataron. ¿Por qué me dejas ver las injusticias y te quedas mirando la opresión? Digan si no oprimen al pueblo. Díganme si no opresión, que yo me vine a las 4 de la mañana y en todas las bombas que me vine había colas más de 1 km.
4 de la mañana haciendo cola y todavía no habían abierto la bomba para no es opresión dentro de nuestra misma patria. Dime si no es opresión las grandes colas que se hacen, si no aquí, porque aquí no no he visto que votaron ahorita en Caracas. Fue a Caracas en Valencia, opresión en Caracas que vi yo haciendo cola para comprar pan, porque la mayoría lo comes pan.
Hicimos cola un buen rato y cuando ya íbamos a llegar se acabó el pan. Eso no es opresión. Y tengo derecho yo a callarme, no soy sacerdote de Dios altísimo y no tengo que ser la voz de los que no tienen voces solamente porque a usted a lo mejor le fastidia que le diga la verdad o le meta el dedo en la llagas. Por eso me tengo que callar, padre.
Y la y la gente que cola cola para irse al extranjero a vivir, cola. Opresión, nos están oprimiendo, humillando al pueblo, humillándonos hasta no más. Todos los docentes que instituyeron ahorita por la firma. O presión, si firma lo votan del trabajo, opresión, chantaje, cuántas cosas y me tengo que callar. Me perdono, pero yo soy un profeta de Dios como Bacup, bandado para predicar la palabra de Dios.
Gústele, el que no le guste. Y si por eso tengo que dar la vida, aquí estoy. Pero la verdad hay que decirla y sin temor. Y ya lo vamos a ver lo que dice el apóstol, que sin temor, lo recuerdan en la segunda lectura, es segunda de Timoteo 16 al 8 y 13 al 14. y dice, “Te recomiendo que revives el don que Dios eh que recibiste de Dios cuando te impuste la mano, porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor.
Ojalá y mis hermanos sacerdotes reflexionaran conmigo y todos reflexionáramos lo que dice Pablo. Dios no nos ha dado un espíritu de temor para tenerle miedo a la muerte o que los gobernantes o los políticos nos puedan matar, por decir la verdad, Dios no nos ha dado un espíritu de temor, porque el Señor no nos da un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación.
No te avergüences, pues, dice el apóstol, de dar testimonio de nuestro Señor, ni te avergüences de mí, que estoy preso por su causa. ¿Qué nos espera a los hombres que predicamos el evangelio? La cárcel y la muerte. Y Jesús decía, “Porque un profeta, un profeta tiene que dar la vida. Si es preciso, por decir la verdad, Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas.
El pueblo tiene que saber que en medio de las dificultades hay hombres de Dios que le dicen las cosas, que le abren los ojos, le dicen la verdad desde la palabra de Dios. Pablo dice, “No te avergüences puede dar testimonio de nuestro Señor, ni avergüence de mí, que estoy preso por su causa. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del evangelio.
Comparte conmigo los sufrimientos por predicar el evangelio. El evangelio. Pablo no dice que predicar el evangelio es para honores, sino para sufrimiento, para cárceles, para maltrato, para humillaciones. Sostenido por la fuerza de Dios, ¿qué es lo único que nos sostiene? La fuerza de Dios. ¿Qué es lo único que nos protege? La fuerza de Dios.
conforma tu predicación a la sólida doctrina que recibiste de mí, acerca de la fe y el amor que tienen su fundamento en Cristo Jesús. Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros. No podemos. La el evangelio, la palabra de Dios es un tesoro que tenemos que guardar y que tenemos que predicar.
Eso cuesta y hay que hacer un sacrificio. Y lo que hablábamos ese rato, a todos nos costará un sacrificio si queremos predicar y a todos nos perseguirán, a todos nos los insultarán, hablarán mal de nosotros, eso no es problema. Sigue entonces el profeta Abacú. ¿Por qué me dejas ver las injusticias y te quedas mirando la opresión? Ahorita que me ha tocado recorrer a Venezuela como misionero de la misericordia, he visto esto.
Caracas, Valencia, Maracay, Guanares, Harina, Táchira, todas partes. in justicia y esta presión porque no es solamente en una parte, en todas partes y no puedo callar y lo he dicho y lo diré. Y dice, “Ante mí no hay más que asaltos y violencia y surgen rebeliones y desórdenes. Porque de un pueblo oprimido, ¿qué se espera? Rebeliones.
¿Y qué se espera? Desórdenes. Si no hay justicia, ¿qué se espera? desorden, que la gente al fin tome la justicia por la mano. Desórdenes, que el pande se coma el pequeño, desórdenes, no hay desorden. Miren la economía con el perdón que merece aquellos que dicen que ser bacha es un pecado. Depende, depende, porque si usted va a comprar comidita para sus hijos y es comprado bachaquero, eso no es pecado, es pecado del que dice que eso es pecado.
Vende porque si usted compra en una parte que hay y va y vende en otra parte sin ganar usura, usura, sino solamente no necesario para volver a comprar y para comer, eso no es pecado, porque si no serían pecados todos los comerciantes de todos los tiempos. Entonces, ¿qué es ser comerciante si no es eso? Solamente y deberían aquellos que dicen que serquero es un pecado, deberían aclarar, es pecado cuando se comete usura, especula.
Cuando se especula. Sí, eso sí es pecado, pero comprar para darle de comer a los hijos no es pecado. Comprar y ayudar a otra persona que le dice, “Mire, usted tiene eso, véndeme esto.” Eso no es pecado, eso es ayudar a la otra persona. Y saben que sí es pecado. los que están enchufados en el gobierno o los militares y esto que están estafando nuestra patria con gandolas de gasolina y con gandolas de comida que están vendiendo por allá por otros lados para hacerse rico. Eso sí es pecado.
¿Y por qué eso sí no lo denunciamos? Ah, porque a los grandes no lo podemos denunciar porque nos pueden matar. Pero eso sí es pecado. Y yo no entiendo qué significa bachao, porque según el bachaco guarda cuando no hay para cuando haya. Yo no he visto ningún bachaco vender. No entiendo.
No entiendo ni siquiera la palabra bachaquero. Porque ser bachaquero no es pecado. Porque yo si agarro para comer y para tener para el otro día, eso no, eso es el bachaquero, porque el bachaco guarda para el otro día. Pero que diga que bachaquero es aquel que compra para darle a sus hijos y eso sea malo, eso no es malo. O que compra y vende al otro sin especular tanto, sino teniendo una ganancia justa para volver a comprar y para que le quede algo, eso tampoco pecado.
Eso es el comerciante. Ah, ningún bachao, ningún bacha compra y vende porusura. No digan mentiras. Pero a pesar que se le oprime al pueblo, se le sataniza diciendo que el que haga entonces cola para comprar es un bachaquero y que está cometiendo pecado, eso es injusto. O que todos los que están en la cola son bachaqueros.
Entonces es aquel que necesita de comida, está cometiendo un pecado y ya todo se señala. Todo el que está en la cola un bachaquero. Mire cómo están los bachaqueros y no sabe cuántas mujeres hay ahí que están dando la vida por sus hijos. Y cuántas veces incluso nosotros los sacerdotes apoyamos al gobierno en eso para tildar, para señalar a lo oprimido.
Y nosotros que somos la voz del que no tiene voz, nos vamos con los grandes y aplastamos a los pequeños. Ciertamente hay personas que están estafando o que están especulando con eso, pero si lo comparamos con los grandes no es nada. ¿Y por qué a los grandes no les decimos lo que les decimos a los pequeños? ¿Por qué no denunciamos a los ministros, a los generales? ¿Por qué no denunciamos a los corruptos que están enchufados en el gobierno? Porque tienen poder, me pueden mandar a matar o me pueden mandar a meter preso.
¿Por qué denunciamos a los pobres que ni culpa tienen de hacer cola? La culpa es del gobierno que no ha sido capaz de tener una economía que sea para ayudar a todos. A mí me gustaría, si yo tengo una empresa, me gustaría que me compren más y más y más y más y mientras más me compren, mejor para mí, porque voy creciendo.
Solamente en una economía, solamente en una a alguien que tenga una empresa que no produzca nada, le da rabia que le compre porque no puede producir. ¿Y qué es lo que ha pasado? nos han oprimido porque no hay producción y nos están destruyendo, echándole la culpa al pueblo en vez de asumir y decir, pues si hay si hay quien compre, pues vamos a hacer más para que compren más y todos tengan.
se llama incapacidad para gobernar, incapacidad para poder hacer que las cosas marchen. Y ahora le echamos la culpa al pueblo. No, hermanos queridos, ante mí no hay más que asaltos y violencia. Díganme si no son asaltos lo que hacen los militares, los policías, los de tránsito en la carretera con la gente que trabaja.
No es asalto cuando lo roban en la calle, que uno le tiene ya más miedo a las alcabalas incluso que a los malandros o los policías más que los malandros. No son asaltos y tenemos que callar. ¿Hasta cuándo los que están para que ayuden al pueblo lo van a destruir? ¿Hasta cuándo lo que están ayudando? Los que deben ayudar al trabajador, lo que hacen es estafarlo.
¿Hasta cuándo? Lo que hay es asalto y violencia. Y la violencia es que si el pobre trabajador no tiene plata, le quitan el carrito, le quitan la comida. Pero el que lleva droga lo dejan pasar. Opresión y violencia. Surgen rebeliones y desórdenes por la mala administración y echándole las culpas a otros.
El señor me respondió y me dijo, escuche la respuesta que viene para Venezuela. Pueblo de Venezuela, pueblo cristiano, aquí está la respuesta del Señor. El Señor me respondió y me dijo, “Escribe la visión que te he manifestado, ponla clara en tablilla para que se pueda leer de de corrido.” Hay que leerlo de corrido, hay que leerlo bien, con facilidad.
Escríbalo donde todo el mundo lo lea con facilidad. ¿Qué es lo que hay que leer con facilidad? Es todavía una visión de algo lejano, pero que viene corriendo y no fallará. Venezuela se levantará de eso y ustedes lo verán. Dios hoy lo promete. Y Dios hoy lo promete. No importa que tarde, pero llegará. Esto llegará. No tengan miedo.
La liberación del pueblo de Venezuela llegará. La justicia llegará. Hay que seguir perseverando. Tarde, pero llegará. Y nunca es tarde cuando la dicha llega. No crean ustedes que nacimos para vivir así. ¿Será Venezuela como antes? Venezuela será como antes. Sus hijos, sus nietos vivirán cosas distintas de las que ustedes están viviendo. El Señor hoy lo promete.
Escribe la visión que todos lo lean de corrido. Es todavía una visión de algo lejano, pero que viene corriendo y no fallará. Es verdad que es lejano, pero viene corriendo. Tengan esperanza y no fallará. Y es palabra de Dios. Mantengamos la esperanza. Lo último que se pierde es la esperanza. No perdamos la esperanza.
Y dice, “El malvado sucumbirá sin remedio. No quisiera estar en el lugar de ellos.” Hoy el profeta de Dios le dice, “El malvado sucumbirá sin remedio. Pagarán lo que han hecho. El malvado sucumbirá sin remedio.” Y esto no lo escribí yo. lo que dio el profeta Abacú muchos mucho tiempo antes de ir Cristo y se adapta hoy para Venezuela.
Y les digo a los que gobiernan nuestra patria tienen el poder en las manos. Y les digo a aquellos que ahora pueden hacer mucho y que hacen lo que les da la gana con el pueblo. Escuche lo que dice Dios para ti. El malvado sucumbirá sin remedio. No te escaparás. Y si te escapas de los hombres, no te escapas de Dios, porque Dios ve todo y lo sabe todo.
Y él es justicia. Él hace justicia. De él no te escaparás. Por eso te pido en nombre del Señor y como misionero de la misericordia que te arrepientas y cambies de vida, que ya deje de oprimir al pueblo, que ya deje de estafar, que ya deje de creerse Dios en la tierra y que escuche la voz del pueblo y que escuche la voz de Dios, que se convierta y cambie de vida para que la misericordia de Dios llegue también sobre ti, porque o si no se cumplirá estas palabras.
El malvado sucumbirá sin remedio. Políticos que gobiernan, militares que tienen poder, policías, guardias, todo lo que sea, ustedes también se van a morir y le van a entregar cuentas a Dios. Y ojalá me estés escuchando y no te molestes. Estoy predicándote la palabra de Dios. Puede ser que no te guste. De mi lado se va herido, pero no engañado.
Pues el malvado sucumbirá sin remedio. El justo, en cambio, vivirá por su fe. ¿Qué nos dice Dios aquí? que no perdamos la fe, que si Dios auxilió al pueblo de Israel, auxiliará al pueblo de Venezuela. que si Dios defendió a los que creían en él en aquel tiempo, nos defenderá a nosotros que creemos en él en nuestro tiempo, que todo será transformado por Dios, que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista, que no pierdan las esperanzas, que el Señor tarda, pero no olvida, que el Señor Señor, hoy se compromete
con nosotros los venezolanos a venir a nuestro auxilio, que ya viene corriendo, que ya viene llegando y que hay de aquellos malvados que están destruyendo nuestro patrio. Y si es así, hagamos una reflexión. ¿Estamos creyendo en la palabra de Dios? Segundo, si soy de lo que apoya a los malvados o estoy metido en ese saco, ¿por qué no me arrepiento y por qué no cambio? Si soy de los violentos, si soy de los de los que pertenece a los sicarios, a los ladrones, a los políticos corruptos, a los militares corruptos, a los abogados corruptos, a los jueces
corruptos, a lo que sea corrupto, a los políticos corruptos, ¿por qué no cambio? ¿Acaso Dios no me brinda la oportunidad? M.
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