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Lo que ocurre con Nicolás Maduro en prisión: Padece, chilla y constantemente orando

Hay un grito que se oye por las noches en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Se repite, lo han escuchado varios reclusos del pabellón. Una voz que irrumpe en la oscuridad. Siempre pasada la medianoche cuando el ruido del edificio cae a su nivel mínimo y dice con algo que mezcla rabia y desesperación.

Soy el presidente de Venezuela. Díganle a mi país que me han secuestrado. Nadie responde. El pabellón sigue en silencio y esa imagen, ese hombre de 190 m acostado en una litera sin almohada en la oscuridad de una celda federal del barrio de Sunset Park en Nueva York sin poder dormir gritando su título mientras el mundo afuera sigue girando.

exactamente de lo que trata este video, porque Nicolás Maduro Moros, quien gobernó Venezuella durante más de 12 años, quien encabezó uno de los regímenes más investigados del hemisferio occidental por narcotráfico, terrorismo de estado y crímenes de esa humanidad, lleva ya varios meses detenido en una de las cárceles federales más infames de Estados Unidos.

Y en este video vamos a ver con los detalles disponibles hasta hoy cómo está viviendo eso, lo que come, lo que lee, cómo duerme o más exactamente, cómo no duerme. ¿Qué sabe su hijo? ¿Qué reveló el rapero que compartió Zelda con él? ¿Qué significa el libro en chino que pidió al sistema penitenciario? ¿Y qué tiene que ver una abogada del caso de Sean Didicoms con todo esto? Y hay un detalle que vamos a revelar más adelante, algo que el rapero Tekashi Sexig dijo y después se negó a repetir que puede cambiar como entendemos lo que

realmente ocurrió la noche en que arrestaron a Maduro. Antes de seguir, ¿desde dónde nos estás viendo? Dejalo en los comentarios. El edificio El Centro de Detención [música] Metropolitano de Brooklyn, conocido por sus siglas MDC. Está ubicado en la calle 29 oeste del barrio de Sunset Park, frente al puerto de Nueva York.

Visto desde fuera, es un bloque [resoplido] de concreto gris sin señalización visible que podría confundirse con un depósito industrial si no fuera por las ventanas pequeñas, verticales, con el vidrio grueso y opaco que caracteriza a las instalaciones de detención federal. El edificio tiene capacidad formal para alrededor de 900 reclusos, pero en la práctica alberga regularmente más de 1300, la mayoría en espera de juicio o sentencia.

A lo largo de los años ha acumulado una reputación consistentemente negativa entre jueces federales y becío, abogados defensores. En 2019, un corte de electricidad dejó a los reclusos sin calefacción durante una semana en pleno invierno, con temperaturas bajo cero en el exterior y sin luz en los pasillos. Hay reportes de gusanos hallados en la comida, de agresiones sin respuesta institucional, deas donde el agua caliente no funciona por semanas.

Varios jueces del distrito sur de Nueva York han ordenado en sus sentencias que ciertas condenas no se cumplan allí. Algunos lo han llamado sin eufemismos, el infierno en la tierra. Ese es el lugar donde Maduro lleva preso desde principios de enero de 2026. El mismo hombre que manejó autobuses en Caracas antes de que la política lo convirtiera en sucesor de Chávez.

El pabellón donde fue alojado se llama Unidad Cuorte. Las literas están dispuestas en configuración compartida. Varias camas por celda agrupadas sin divisiones físicas entre ellas. No hay almohadas estándar. La ropa de cama es gris y delgada. Las ventanas del pabellón miden aproximadamente 30 cm de ancho por 60 de alto enmarcadas en acero.

Con vidrio que no es transparente, sino traslúcido. Deja pasar luz pero no imagen. Desde esas ventanas no se ve el puerto, aunque está a menos de 400 m. Lo que sí se ve, o más bien lo que se oye es el tráfico de la autopista de Brooklyn Queens, el BQE, cuyo ruido de fondo es constante a toda hora, incluyendo de madrugada. Los recuentos de reclusos se realizan varias veces al día, a horas fijas.

Las comidas llegan en carritos metálicos. Hay una habitación pequeña de paredes blancas donde los detenidos pueden reunirse con sus abogados o trabajar en sus casos. Todo lo demás, el patio, las duchas, el espacio común pertenece al mismo pabellón sin acceso al resto del edificio. Por la unidad 4 Norte han pasado en los últimos años algunos de los nombres más conocidos del sistema judicial federal estadounidense.

S Bang Bman Fright, el cofundador de la plataforma de criptomonedas FTX, condenado en noviembre de 2023 a 25 años de prisión. estuvo allí entre el momento de su arresto y el comienzo de su juicio. Sean Didy Comms, el productor y empresario musical detenido en septiembre de 2024 y enfrentado a cargos de tráfico sexual y extorsión, pasó más de un año en ese mismo pabellón.

El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, extraditado a Estados Unidos en abril de 2022 por cargos de narcotráfico, también estuvo alojado en la unidad 4 norte. Samel, consultor de prisiones federales que asesoró a figuras como el exasesor presidencial Peter Navarro y a la estratega Steve Bannon antes de sus respectivos ingresos al sistema penitenciario y que también trabajó con Bankman Fright en el MDC Brooklyn, explicó la lógica de este pabellón específico al magazín de New Yorker en su perfil sobre la vida carcelaria de

Maduro. Los detenidos de alto perfil se concentran allí para evitar que entren en contacto con reclusos del resto del centro y también para protegerlos de potenciales agresiones. Según Mangel, los que terminan en esa unidad generalmente [música] no son asesinos ni personas con historial de violencia extrema.

son, en sus palabras otro tipo de recluso. Maduro llegó a la Unidad 4 Norte después del 3 de enero de 2026. Lo que ocurrió exactamente esa noche en Caracas sigue siendo materia de controversia y pero el resultado de ese operativo que implicó al menos 83 muertos según datos compilados por corresponsales regionales y la detención simultánea de Maduro y su esposa Cilia Flores, fue que ambos terminaron en manos de autoridades estadounidenses y fueron trasladados.

a suelo norteamericano en los días posteriores. Durante semanas, el gobierno venezolano y el entorno familiar de Maduro desconocieron oficialmente su hijo mención paradero. Su hijo mayor Nicolás Maduro Guerra, conocido en Venezuela como Nicolasito, contó en una entrevista posterior al diario El País que durante el asalto a Caracas, su padre le envió un audio desde algún lugar de la capital.

El mensaje era breve. Decía que había bombardeos que siguieran adelante, que la causa continuara. Maduro Guerra interpretó ese mensaje como una despedida. Todos pensábamos que ese día iba a morir, dijo, pero no murió. Lo que ocurrió fue algo distinto. Y lo que ocurrió después de eso en los meses de prisión preventiva que siguieron, es algo sobre lo que existe.

Por primera vez, un testimonio directo. Una persona que durmió a 60 cm de él, que lo vio leer, que lo oyó rezar, que quedó con algo que sabe y que no ha dicho del todo. Si llegaste hasta acá, ya sabés de qué va este canal. El testigo el 4 de abril de 2026, Tekashi 69 salió de la unidad 4 norte llevando consigo una figurita de Bob Esponja. Tenía 29 años.

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