MARIBEL GUARDIA: POR ESTO CALLÓ con lo que le Hicieron a Imelda Tuñón Cuando Julián Murió.
El 9 de abril de 2023 a las 8:1 de la noche en una casa de jardines del Pedregal, en el sur de la Ciudad de México, los empleados domésticos encontraron un cuerpo sin vida en una de las habitaciones del segundo piso. No era la habitación principal, era el cuarto de invitados. Un cuarto donde nadie debería haber estado durmiendo, pero donde él llevaba ya casi un año viviendo, separado de su esposa, aunque compartieran el mismo techo.
Tenía 27 años. Se llamaba Julián Figueroa y un día antes, exactamente 24 horas antes de que lo encontraran muerto, había escrito algo en sus redes sociales que ahora, conociendo todo lo que vas a escuchar hoy, suena como una despedida que nadie supo leer a tiempo. Escribió esto dedicado a su padre, al demonio con los gramis, con la fama y el dinero.
Pues mi único deseo es abrazarte una vez más. Recuerda esa frase, la vas a necesitar para entender el final de esta historia. Julián Figueroa era el hijo de dos de las figuras más grandes del espectáculo mexicano. Joan Sebastián, el rey del jaripeo, el poeta del pueblo, el hombre que escribió tatuajes, secreto de amor, manantial de caricias y que llenó palenques en todo México durante cuatro décadas.
Y Maribel Guardia, la mujer más bella de la televisión mexicana de los años 80 y 90. La actriz que tuviste en tu sala todas las noches, la vedet que llenaba portadas de revista, la figura que parecía intocable, invencible, eterna. Julián era el único hijo que tuvieron juntos y murió de un infarto agudo al miocardio a los 27 años.
La misma edad exacta a la que había muerto Trigo, otro hijo de Joan Sebastian, obvaleado en Texas 17 años antes, 27 años. La edad se repite en esta familia como una maldición que nadie puede romper. Pero lo que vas a escuchar hoy no es la historia de cómo murió Julián Figueroa, es la historia de lo que pasó después, de lo que le hicieron a su viuda Yelda Garza Tuñón, una mujer de 27 años que se quedó sola con un hijo de 5 años viviendo en la casa de su suegra, sin dinero propio, sin
carrera consolidada, sin poder. y de cómo esa suegra, Maribel Guardia, la mujer que toda una generación amaba y respetaba, usó todo el peso de su fama, de su dinero, de sus abogados y de sus contactos en la prensa, para intentar quitarle al niño a su propia madre 13 veces. Lo intentó 13 veces ante un juez y 13 veces perdió.
Hoy vas a descubrir cuatro cosas que nunca te contaron sobre esta familia. Al primero lo que realmente pasó la noche que Julián murió, lo que vio su esposa, lo que él dijo horas antes y por qué nunca se le hizo una autopsia. Segundo, el implante médico que le pusieron meses antes de morir. ¿Quién decidió ponérselo? ¿Qué dijo el doctor que lo colocó? y la conexión directa que su viuda traza entre ese implante y el infarto que lo mató.
Tercero, los audios filtrados donde Imelda acusa a José Manuel Figueroa, el medio hermano de Julián, de haberle hecho algo terrible cuando Julián era niño y de que Maribel Guardia lo supo y no hizo nada. Y cuarto, la guerra por la herencia, el testamento con una firma que podría ser falsa, un rancho de 50 millones de pesos y la exigencia de más de 2 millones de pesos que Maribel Guardia le hace a Imelda por haberle dado techo.
Te voy a avisar cuando llegue cada una. Pero para entender cómo fue posible que todo esto ocurriera, necesitas conocer el mundo que construyó a esta familia. Porque esta historia no empieza el día que Julián murió, empieza mucho antes. empieza con un hombre que nació en un pueblo de guerrero, que se convirtió en el cantautor más premiado de la música regional mexicana, que amó a más mujeres de las que podía sostener, que tuvo ocho hijos con diferentes parejas, que vio morir a dos de ellos a

balazos, que peleó contra el cáncer durante 16 años y que dejó atrás una dinastía marcada por la tragedia, la fama y los secretos. Empieza con Joan Sebastián. ¿Tú lo recuerdas? Claro que lo recuerdas. ¿Recuerdas su voz? ¿Recuerdas su sombrero? ¿Recuerdas la primera vez que escuchaste tatuajes en la radio o en un palenque o en la boda de alguien? ¿Recuerdas esa época en la que prendías la televisión? Y ahí estaba él con esa sonrisa que parecía esconder más de lo que mostraba.
Esa imagen que tienes en la cabeza es real, pero lo que no viste fue lo que pasaba detrás de esa sonrisa. José Manuel Figueroa a Figueroa nació el 8 de abril de 1951 en Juliantla, Guerrero, un pueblo tan pequeño que ni aparecía en los mapas. Creció en la pobreza, vendía chicles de niño.
Aprendió a tocar guitarra escuchando a los mariachis que pasaban por la plaza y tenía un don que nadie podía enseñar. Sabía convertir el dolor en canciones que millones de personas sentían como propias. Se puso Joan Sebastian como nombre artístico y empezó a llenar estadios, a ganar gramis, a acumular fortunas. Se compró ranchos, se casó varias veces, tuvo ocho hijos con diferentes mujeres.
Teresa González le dio a José Manuel, Juan Sebastián y Trigo de Jesús. Con Maribel Guardia tuvo a Julián en 1995. Con María del Carmen Ocampo tuvo Azarelea y después vinieron Johana, Juliana y Deabé de distintas relaciones. Tú sabes de qué hablo. Tú escuchaste tatuajes en algún baile, en alguna boda, en la radio de tu cocina.
Tú viste a Joan Sebastián en el palenque de tu feria local con ese sombrero que parecía más grande que él, cantando como si cada canción fuera la última. Y si cierras los ojos, todavía puedes escuchar su voz diciendo, “Secreto de amor que canto en mi interior.” Esa voz era real, ese talento era real, pero detrás de esa voz había un hombre que cargaba más dolor del que cualquier canción podía contener.
Joan Sebastian vendió más de 50 millones de discos en su carrera. Ganó cinco premios Grami y siete premios Grammy Latino. Compuso más de 1000 canciones. Llenó el Auditorio nacional La Arena Monterrey, las plazas más grandes de Estados Unidos. Cada fin de semana había un jaripeo con su nombre en algún rincón de México o de la Unión Americana.
Era un imperio, pero ese imperio estaba construido sobre una vida personal que se desmoronaba a pedazos. Se casó con Teresa González siendo muy joven. Con ella tuvo a sus tres primeros hijos varones, José Manuel, Juan Sebastián y Trigo de Jesús. El matrimonio no duró. Después vinieron otras relaciones, otros hijos, otras promesas rotas.
A finales de los años 80 conoció a Maribel Guardia y el romance entre el cantante más popular de México y la mujer más bella de la televisión se convirtió en portada de todas las revistas. Se amaron con intensidad, se separaron con la misma intensidad. Julián nació en 1995 cuando la relación ya estaba fracturada.
Joan Sebastián siguió con su vida, con sus giras, con sus mujeres. Maribel crió a Julián prácticamente sola con la ayuda de Marco Chacón, el hombre que se convertiría en su segundo esposo y en la figura paterna permanente de Julián. Julián creció adorando a un padre que no estaba, que aparecía y desaparecía, que mandaba dinero, pero no mandaba tiempo, que le componía canciones bellísimas, le dedicó el bals Julián o una de las piezas más emotivas de su repertorio, pero que no estaba ahí para
llevarlo a la escuela ni para enseñarle a montar a caballo, como sí hizo con sus otros hijos En el rancho de Juliántla, Julián heredó el talento de su padre, pero también heredó su vacío. Y ese vacío, como le pasa a tantos hijos de hombres famosos y ausentes, terminó llenándolo con las cosas equivocadas.
Pero la fama de Joan Sebastián siempre vino acompañada de sombras. Se hablaba de sus vínculos con el poder en Guerrero. Se hablaba de las amenazas que recibía. Se hablaba de por qué un cantante necesitaba tanta seguridad armada en sus conciertos. Y después dejaron de ser rumores porque empezaron a matar a sus hijos.
El 27 de agosto de 2006, en un jaripeo en Hidalgo, Texas, después de un concierto de Joan Sebastián, un grupo de fans intentó acercarse al cantante. Trigo de Jesús Figueroa, de 27 años, que era el encargado de la seguridad de su padre, intentó detenerlos. Un hombre sacó una pistola calibre 45 y le disparó en la cabeza.
Joan Sebastian lo sostuvo en sus brazos durante 50 minutos, gritando auxilio, pidiendo una ambulancia que no llegaba. Trigo murió en el hospital. Tenía 27 años. 27 años. Guarda esa cifra, ya va a saber por qué. 4 años después, el 12 de junio de 2010, Juan Sebastián Figueroa, de 32 años, fue asesinado a balazos afuera de un bar en Cuernavaca, Morelos.
Oficialmente fue una discusión con un guardia de seguridad que no lo dejó entrar, pero aparecieron narcomensajes que ponían en duda esa versión. O Joan Sebastian tuvo que salir a negar sus vínculos con el crimen organizado desde su rancho de Juliantla, mientras el ejército registraba su propiedad. Yo no soy narcotraficante, soy un artista con 30 años de éxito, el cantautor más premiado por la academia de los Gramis.
Lo dijo con la voz quebrada. estaba enterrando a su segundo hijo. En 1999 le diagnosticaron un mieloma múltiple, un cáncer de huesos. Luchó contra él durante 16 años. Le regresó en 2007, en 2012, en 2014. le afectó las cuerdas vocales, siguió cantando, siguió llenando palenques, siguió componiendo.
El 13 de julio de 2015, Joan Sebastian murió en su rancho de Juliantla a los 64 años. Dejó atrás una fortuna enorme, propiedades en varios estados, a derechos de autor de cientos de canciones y una familia rota por las tragedias, los pleitos y los secretos. Y sabes lo que también dejó atrás un rancho llamado Las Palmas en Cuernavaca de más de 8000 m² con alberca, caballerizas, una capilla, un museo con sus monturas y seis habitaciones.
Ese rancho se lo heredó a Julián, su hijo con Maribel Guardia, y ese rancho, que hoy vale más de 50 millones de pesos, está en el centro de la guerra. que estás a punto de conocer, pero todavía no. Antes necesitas conocer a las personas que están peleando por él.
Maribel Guardia nació en San José, Costa Rica, en 1959. Llegó a México como reina de belleza y se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la televisión mexicana. actuó en telenovelas, en obras de teatro o en programas de variedades. Su belleza era legendaria. A los 66 años sigue apareciendo en escenarios y portadas con una vitalidad que desafía al tiempo.
Maribel Guardia nació en San José, Costa Rica, en 1959. Llegó a México como reina de belleza y se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la televisión mexicana. Actuó en telenovelas, en obras de teatro, en programas de variedades. Su belleza era legendaria. A los 66 años sigue apareciendo en escenarios y portadas con una vitalidad que desafía al tiempo.
Tú la recuerdas, joven. Tú la viste en Siempre en Domingo con Raúl Velasco. Tú la viste en las portadas de Tepnotas y de Hola cuando esas revistas todavía se compraban en el puesto de la esquina. Tú la viste embarazada de Julián en las páginas de las revistas de corazón u cuando el romance con Joan Sebastián era la telenovela que todos seguían en la vida real.
Tú la admiras, tal vez la sigues en Instagram, tal vez ves sus fotos y piensas que el tiempo no le pasa y todo eso es verdad. Pero la mujer que tú admiras también es la mujer que perdió a su único hijo, que perdió la custodia de su nieto 13 veces y que hoy le cobra 2 millones de pesos a la viuda de ese hijo por haberle dado techo.
La admiración y la verdad pueden convivir, pero no puedes tener una sin la otra. Joan Sebastian la conoció en los años 80. Fue un romance intenso, público, adorado por la prensa. Tuvieron a Julián en 1995. Se separaron poco después, pero Maribel crió a Julián con la ayuda de su nuevo esposo, Marco Antonio Chacón, un abogado especialista en propiedad intelectual y entretenimiento.
Marco Chacón fue para todos los efectos prácticos el padre que Julián tuvo en casa, el que lo llevaba a la escuela, el que lo acompañaba a las grabaciones, el que estaba presente cuando Joan Sebastián estaba de gira. Recuerda ese nombre, Marco Chacón. Aparecerá muchas veces en esta historia y cada vez que aparezca las cosas se van a complicar un poco más.
Julián Figueroa creció en esa casa de jardines del Pedregal, rodeado del glamur de su madre y de la sombra gigantesca de su padre. Heredó el talento de Joan Sebastian para la música y la sensibilidad de Maribel para el drama. Empezó a componer canciones, debutó como cantante, actuó en la serie biográfica de su padre, por siempre Joan Sebastián.
En 2016, junto a su medio hermano José Manuel Figueroa, participó en la telenovela Mi camino es amarte. tenía carisma o talento el apellido más pesado de la música mexicana, pero también tenía algo que su familia tardó mucho en reconocer públicamente, un problema con las adicciones que llevaba años arrastrando.
Estuvo internado en Oceánica, una de las clínicas de rehabilitación más conocidas de México. Salió, recayó, volvió a salir. El ciclo se repetía mientras su carrera intentaba despegar y su vida personal se iba desmoronando. En 2015 conoció a Imelda Garza Tuñón, una joven cantante y actriz.
Se enamoraron rápido, como se enamoran las personas que cargan mucho dolor y encuentran en el otro espejo. El 2 de mayo de 2017 nació su hijo José Julián. Se casaron en agosto de ese mismo año por bienes separados. Se mudaron a la casa de Maribel Guardia y ahí, e bajo el mismo techo que la vedet más famosa de México y su esposo abogado, empezó a tejerse la convivencia que años después se convertiría en una guerra.
Ahora necesito que pongas atención a lo que viene, porque aquí es donde la historia deja de ser una biografía y se convierte en algo muy distinto. Aquí es donde aparece la víctima que nadie ve, que nadie nombra, que todos usan como moneda de cambio, pero que nadie protege de verdad. Se llama José Julián Figueroa.
Tiene 8 años. Es el último varón de la dinastía Figueroa que queda vivo. Es el nieto de Joan Sebastián. Es el nieto de Maribel Guardia. Es el hijo de Julián y de Imelda. y es el centro exacto de una guerra que involucra demandas por custodia, peleas por herencias millonarias, acusaciones de adicciones, filtraciones de audios, vídeos comprometedores y secretos familiares que llevaban décadas enterrados.
José Julián tenía 5 años cuando su padre murió. 5 años. No sabe por qué su mamá y su abuela se odian. No entiende por qué un día lo sacaron de su escuela sin avisarle a su mamá. No comprende por qué pasó 38 días sin ver a la mujer que lo trajo al mundo y no tiene idea de que su nombre aparece en un testamento, que medio mundo está peleando y que podría ser falso.
Ese niño es la razón por la que esta historia importa. No los adultos, no los famosos, no los abogados. Él, un niño de 8 años que no pidió nacer en esta familia, que no eligió este apellido y que está pagando el precio de todo lo que los adultos a su alrededor no supieron resolver.
Su abuelo paterno, Joan Sebastián, murió cuando él tenía menos de un año. Nunca lo conoció. su papá Julián y murió cuando él tenía cinco. Lo que José Julián recuerda de su padre son fragmentos. La voz que le cantaba, las manos grandes, los domingos en el rancho.
Su otro abuelo, Trigo, murió baleado antes de que él naciera. Su tío, Juan Sebastián también murió a balazos antes de que naciera. De los cuatro varones Figueroa de la generación anterior, solo sobrevive José Manuel, el medio hermano de su padre, el mismo al que su madre acusó de algo terrible en un audio filtrado.
La genealogía de este niño es un campo minado. Y sin embargo, según su propia madre, José Julián es un niño normal. va a la escuela, tiene amigos, le gustan los juegos, no sabe la mayoría de lo que escuchaste hoy. Pero antes de contarte la guerra, necesitas saber qué pasó la noche que empezó todo, la noche que Julián Figueroa murió.
Porque la versión oficial dice una cosa y lo que las personas que estaban en esa casa vieron y callaron dice otra muy diferente. Para entender lo que le pasó a Imelagarza Tuñón después de la muerte de Julián, primero tienes que entender la diferencia de poder entre ella y Maribel Guardia, porque esa diferencia explica todo lo que viene.
Maribel Guardia lleva más de 40 años en el espectáculo mexicano. Es una marca. Tiene millones de seguidores en redes sociales. Tiene acceso directo a los principales programas de televisión. Ventaneando de primera mano. Hoy despierta América. Cuando Maribel Guardia habla, los medios la escuchan.
Cuando Maribel Guardia llora, el país llora con ella. Y su esposo, Marco Chacón, no es cualquier abogado. Es especialista en propiedad intelectual y entretenimiento. El tipo de abogado que sabe exactamente cómo funciona la maquinaria legal y mediática de la industria del espectáculo. Cuando necesitas pelear una custodia, una herencia o una imagen pública, tener a Marco Chacón de tu lado es como tener un ejército.
Y Melda Garza Tuñón. Tenía 27 años cuando Julián murió. Su carrera artística era incipiente. Había hecho algo de música, algo de actuación. Participó en una obra de teatro llamada Qué plantón, pero no era una figura establecida. No tenía dinero propio significativo. No tenía abogados de alto nivel.
Vivía en la casa de su suegra. Su mayor aliada mediática era su tía Adist Tuñón, una periodista respetada. que intentaba mantenerse imparcial. Esa era toda su artillería. Quizá tú conoces lo que es estar en desventaja a quizá tú sabes lo que se siente cuando la otra persona tiene más dinero, más contactos, más poder y tú solo tienes tu verdad y las ganas de que alguien te escuche.
Lo que le pasó a Imelda es exactamente eso, pero en televisión nacional, con millones de personas opinando sobre su vida sin conocer un solo hecho completo. Cuando Julián murió, la relación entre Imelda y Maribel no estaba rota, al contrario, se abrazaron en el dolor, compartieron el duelo y Melda siguió viviendo en la casa de jardines del Pedregal con el pequeño José Julián.
Maribel seguía siendo la abuela presente, la que cuidaba al niño mientras Simelda intentaba retomar su carrera. Marco Chacón seguía siendo el pilar logístico de la familia. Desde fuera parecía una familia unida por la tragedia, pero por dentro las grietas ya existían desde antes de que Julián muriera y la muerte no las cerró, las abrió de par en par.
Aquí viene lo primero que te prometí, lo que realmente pasó la noche que Julián Figueroa murió. El sábado 8 de abril de 2023, un día antes de su muerte, Julián Figueroa publicó en Instagram un mensaje dedicado a su padre Joan Sebastián, quien había muerto 8 años antes.
Era el aniversario luctuoso del poeta del pueblo. Julián escribió, “Qué despacio han pasado 8 años. Desde el día de tu partida el tiempo sabe más amargo y proclaman que el tiempo todo ha de arreglar, pero es una bil mentira. Cada día duele más. Y luego la frase que ahora suena como una profecía. Al demonio con los gramis, con la fama y el dinero, pues mi único deseo es abrazarte una vez más.
Te amo, papá, y si me duele tu muerte es porque tu vida era tan valiosa para mí. Esa noche, y según el testimonio que Imelda dio meses después en una entrevista, Julián empezó a comportarse de forma errática. Subió al cuarto donde dormía su hijo José Julián y empezó a decir que veía serpientes por todos lados. Y Melda lo describió así.
Ese sábado estaba alterado. Subió al cuarto diciendo que había serpientes por todos lados. El niño estaba asustado y Melda le pidió a Julián que saliera de la habitación. Le dije, “Míralo lo estás haciendo llorar. Para él tú eres el fuerte, su papá, y lo estás preocupando.” Julián bajó al cuarto de su prima, Maribel García, que también vivía en la casa.
Se comportó como si no recordara que acababa de estar arriba con su familia. Después se fue a dormir al cuarto de invitados, la habitación donde llevaba meses durmiendo, separado de Imelda. Al día siguiente, domingo 9 de abril, y Maribel Guardia salió por la tarde a dar función de la obra de teatro Lagunilla, mi barrio.
Marco Chacón estaba en Costa Rica y Melda estaba en la casa, Julián estaba en su cuarto. Alrededor de las 8 de la noche, los empleados domésticos entraron a la habitación y lo encontraron inconsciente. llamaron al 911. Cuando llegó la ambulancia y la policía, Julián ya no tenía signos vitales.
El médico que certificó la muerte determinó que falleció por un infarto agudo al miocardio con fibrilación ventricular. No se realizó una necropsia. Las autoridades determinaron que no había indicios de violencia y que la causa era natural. No se investigó más y durante meses esa fue la versión que todo el mundo aceptó.
Julián Figueroa murió de un infarto a los 27 años. Punto. Caso cerrado. Pero el caso no estaba cerrado porque había cosas que no cuadraban y que nadie se atrevía a preguntar en voz alta. ¿Por qué un hombre de 27 años sufre un infarto fulminante? ¿Qué eran esas alucinaciones de la noche anterior? ¿Por qué dormía en el cuarto de invitados? ¿Qué le habían puesto en el cuerpo meses antes? Y la pregunta más difícil de todas, ¿por qué nadie exigió una investigación más profunda cuando un joven de 27
años con antecedentes de adicciones aparece muerto en su habitación? Y Melda describió la escena con una frase que se le quedó grabada en la memoria para siempre. Nunca podrá borrar el olor, el olor del cuerpo sin vida de su esposo. Ese detalle que parece menor dice más que cualquier declaración oficial, porque te obliga a imaginar a una mujer de 27 años entrando a un cuarto, encontrando al padre de su hijo muerto o a con un niño de 5 años en alguna otra parte de esa casa
esperando que su papá baje a cenar. Las especulaciones empezaron inmediatamente. En redes sociales, figuras como el influencer Fofo Márquez aseguraron que Julián había muerto por una sobredosis, alegando que lo había conocido saliendo de oceánica. Maribel Guardia negó todo y Melda negó todo. El médico que certificó la muerte salió públicamente a decir que Julián estaba totalmente limpio, sin lesiones, sin violencia, fue muerte natural.
Pero los rumores no se apagaron. y no se apagaron, porque en el fondo todo el mundo sabía que Julián había tenido una batalla larga y documentada contra las adicciones y que un infarto a los 27 años no es común en una persona sana. Lo que nadie sabía en ese momento y lo que no se supo hasta casi 3 años después era que meses antes de morir a Julián le habían colocado un implante de Naltrexona en una clínica de Torreón, Coahuila.
Un implante que se usa para tratar las adicciones al alcohol y a los opiáceos. Un implante que tiene contraindicaciones severas. Un implante cuya historia completa te voy a contar en unos minutos porque ahí está la clave de todo. Pero primero necesitas saber lo que pasó entre Imelda y Maribel en los meses posteriores a la muerte, porque al principio, como te dije, estaban unidas, vivían juntas, compartían al niño, hacían declaraciones juntas ante la prensa.
La imagen era de una familia que, a pesar del dolor, se mantenía unida por el amor al pequeño José Julián. Esa imagen duró poco más de un año y se rompió por completo en enero de 2025. Recuerda esa fecha, enero de 2025. Es el mes en el que todo explotó. Pero lo que nadie sabía entonces era que la mecha llevaba encendida.
Desde noviembre de 2024, dos meses antes de que el mundo se enterara, Maribel Guardia ya había presentado una demanda familiar contra Imelda, pidiendo la custodia de su nieto, en silencio, sin que Imelda lo supiera, sin que la prensa lo reportara, mientras Imelda seguía viviendo en su casa, comiendo en su mesa, confiando en que era parte de la familia, Maribel ya había dado el primer paso legal para quitarle a su hijo.
La demanda familiar se presentó el 11 de noviembre de 2024. En ella, según documentos que los abogados de Imelda mostraron después en el programa de primera mano, Maribel Guardia alegaba que Imelda era una generadora de violencia, que tenía problemas de adicciones o que abandonaba al menor con frecuencia y que su estado emocional y mental ponía en riesgo al niño.
Pedía la custodia provisional. Pero aquí viene una contradicción que los conductores de de primera mano señalaron públicamente. Si desde noviembre de 2024 Maribel consideraba que el niño estaba en peligro, ¿por qué en diciembre permitió que José Julián pasara 15 días de vacaciones con Imelda? ¿Y por qué Maribel se fue tres semanas a Miami durante ese mismo periodo? Si el niño estaba en riesgo, ¿por qué la abuela, que lo estaba protegiendo se fue de vacaciones al otro lado del
continente? Esa contradicción nunca fue explicada satisfactoriamente, pero da una pista sobre lo que realmente estaba pasando. La demanda no era solo sobre proteger al niño, había algo más, algo que tenía que ver con dinero, con control, con una herencia que empezaba a moverse y con una nuera que había empezado a hacer preguntas incómodas.
El 21 de enero de 2025, Maribel Guardia hizo pública una denuncia penal contra Imelda por violencia familiar y abandono de menores. Fue el día que la bomba explotó. Maribel publicó un comunicado en Instagram. Con dolor comunico que me he visto en el deber moral de poner una denuncia contra la madre de mi nieto con el único afán de defender su integridad.
Al día siguiente, el 22 de enero, la Fiscalía de Justicia Penal para Niños, Niñas y Adolescentes determinó que el pequeño José Julián debía quedar bajo el cuidado de su abuela como medida de protección. Y Melda declaró que Maribel se presentó en la escuela del niño para llevárselo sin su autorización antes de que terminara el horario escolar.
El niño fue trasladado a las instalaciones de la fiscalía alrededor de la 1 de la tarde y Melda no lo volvió a ver hasta 38 días después. 38 días, más de un mes sin ver a su hijo de 7 años. un niño que había perdido a su padre a los cinco y que ahora perdía a su madre por orden de un juez, un niño que no entendía nada de lo que estaba pasando.
Durante esos 38 días, Melda vivió lo que ella describe como el infierno más grande de su vida. No podía ver a José Julián, no podía hablar con él por teléfono, no sabía cómo estaba. No sabía si lloraba por las noches, no sabía si preguntaba por ella. Los abogados iban y venían, los medios la crucificaban, las redes sociales la lincha.
Cada día aparecía un nuevo dato filtrado por fuentes anónimas cercanas a Maribel Guardia, que la hacía ver peor. Primero fue el video viejo de la alfombra roja, después fueron las capturas de Chat. Después el video de la cámara de seguridad con el supuesto mensajero. Cada pieza de información salía con un timing perfecto, como si alguien estuviera dosificando las filtraciones para mantener la presión mediática mientras el proceso legal avanzaba.
Y Melda no tenía los recursos para contraatacar, no tenía un equipo de relaciones públicas, no tenía un programa de televisión donde dar su versión, tenía su Instagram, su tía Adis y su dolor. El padre de Imelda, Tito Frank, abrió una cuenta de Instagram para defender a su hija. publicó fotos de ella con su hijo, habló de cómo era Imelda como madre y dijo algo que nadie más se había atrevido a decir en público.
Cuestionó la versión oficial de la muerte de Julián, Codijo que Maribel pagó por ocultar cosas relacionadas con el fallecimiento de su hijo. No dio detalles específicos, pero la implicación era clara. La familia de Imelda no creía la versión del infarto natural. Mientras tanto, las evaluaciones psicológicas y toxicológicas que las autoridades le practicaron a Imelda iban arrojando resultados que contradecían las acusaciones de Maribel.
No había evidencia de adicciones, no había evidencia de inestabilidad mental que pusiera en riesgo al menor. No había evidencia de abandono. La narrativa que Maribel había construido para justificar la denuncia se estaba desmoronando frente a la evidencia clínica. Imagínate eso.
Imagínate que un día vas a recoger a tu hijo a la escuela y te dicen que ya se lo llevaron, que tu suegra fue por él, que hay una orden legal, que no lo vas a ver o que no puedes hacer nada. Imagínate las noches. Imagínate el silencio de una casa donde falta un niño. Imagínate la impotencia y después imagínate que la persona que te quitó a tu hijo es la misma que te daba de comer en su casa hasta hace dos meses.
Y Melda publicó un mensaje en sus redes. Regrésenme a mi niñito, estoy destrozada. Acusó a Maribel y a Marco Chacón de haber orquestado una estrategia premeditada. Dijo que la relación se había roto cuando su madre, doña Imelda Tuñón, reveló una supuesta infidelidad de Marco Chacón con una estudiante de la universidad donde trabaja como profesor.
Según Imelda, a partir de esa revelación la convivencia se volvió insostenible. Mientras tanto, en la prensa se difundieron videos y chats que buscaban desacreditar a Imelda. Un video de una alfombra roja donde supuestamente aparecía ebria o capturas de conversaciones presuntamente relacionadas con compra de sustancias.
un video de una cámara de seguridad de la casa de Maribel donde se veía a un hombre dejando algo detrás de una Virgen de Guadalupe que según la prensa era un mensajero entregando drogas. Y Melda negó todo. Dijo que era un mensajero que le entregó cosméticos comprados por internet.
Meses después se realizó públicamente pruebas antidoping que salieron negativas. ¿Notas el patrón? Una mujer joven sin poder es acusada públicamente de adicta, de mala madre, de inestable, y todas las pruebas salen de fuentes cercanas a la familia que la acusa. Pero cuando ella se hace las pruebas oficiales, salen limpias y nadie lo reporta con la misma fuerza con la que reportaron las acusaciones.
El 1 de marzo de 2025, un juez determinó que no existían indicios suficientes para mantener al niño alejado de su madre. Las pruebas psicológicas y toxicológicas que se le practicaron a Imelda la descartaron como riesgo para el menor. La autoridad ordenó que José Julián fuera devuelto a su madre.
fueron hasta la casa de Maribel Guardia a buscar al niño. Adis Tuñón, la tía de Imelda, dijo en una transmisión en vivo, “Han de haber sido momentos bien difíciles para la señora Maribel Guardia, que vaya la autoridad hasta tu casa y te pida que entregues a tu nieto a su mamá.” Y Melda publicó una foto tomando la mano de su hijo. Hoy ganó el amor.
Hoy ganó la justicia. El día más feliz de mi vida fue cuando naciste. Hoy es el segundo. Pero la guerra no terminó ahí. No terminó ni de lejos porque Maribel Guardia no aceptó la derrota. Lo que siguió fue un asedio legal sin precedentes. 13 intentos de obtener la custodia.
Cinco controversias familiares desechadas. Dos recursos de apelación rechazados. quejas, tres juicios de amparo, todos desechados. El 3 de marzo de 2025, Imelda obtuvo la custodia definitiva, pero Maribel seguía apelando. En abril de 2025 presentó su último recurso. En junio de 2025 en el programa Ventaneando se anunció que Maribel Guardia había perdido definitivamente la demanda por la custodia.
El juez determinó que los derechos de Imelda como madre quedaban restablecidos por completo. 13 veces lo intentó, 13 veces perdió. Y cada vez que perdía encontraba un nuevo ángulo legal para volver a intentarlo. 13 veces. Y en cada una de esas 13 veces, un niño de 7 años estaba en el centro.
o un niño que, según la propia Imelda, extraña a su abuela, pero no entiende porque no la ve. Un niño que en septiembre de 2025, según Imelda, no ha recibido ni una sola llamada de Maribel Guardia preguntando cómo está. Ella ni un solo día, ni una sola vez me ha preguntado ni cómo está o si lo puede ver, dijo Imelda.
13 demandas para quedarse con él, pero ni una llamada para preguntar cómo está. Pero lo que nadie esperaba era que mientras la custodia se peleaba en los juzgados, empezarían a salir a la luz verdades más oscuras de esta familia. Las que llevaban años enterradas, las que Julián se llevó a la tumba, las que Imelda guardó durante casi 3 años y las que una vez que salieron hicieron pedazos lo que quedaba de la imagen pública de todos los involucrados.
Todo empezó en enero de 2026 en cuando Marco Chacón hizo una serie de declaraciones públicas que cambiaron la narrativa por completo. Marco Chacón rompió un silencio que llevaba años manteniéndose. En enero de 2026, en declaraciones a la prensa, reveló que Julián y Melda ya estaban separados antes de que él muriera.
dijo que Imelda había mandado a Julián a dormir al cuarto de invitados que llevaban casi un año sin compartir habitación, que ella había consultado a un abogado para iniciar un proceso de divorcio y que a través de ese abogado Imelda había buscado quedarse con el rancho Las Palmas de Cuernavaca.
Lo que sí puedo decir es que ella estuvo promoviendo el divorcio. Buscó un abogado para divorciarse. Ahí está el abogado. Ahí están las pláticas con el abogado. A través de ese abogado, ella quería quedarse con el rancho de Las Palmas. Es un hecho real. También dijo que se casaron por bienes separados. Eso es importante.
Significa que en teoría Imelda no tiene derecho automático a los bienes de Julián. Todo queda determinado por el testamento y el testamento, como verás después, es la pieza más polémica de todo este rompecabezas. Y Melda respondió a estas declaraciones con una contraofensiva que nadie esperaba.
empezó a hablar y cuando habló no solo habló del divorcio o de la separación, habló de la muerte de Julián y de lo que ella cree que la provocó. Aquí viene lo segundo que te prometí, el implante que le pusieron a Julián Figueroa meses antes de morir y la conexión que su viuda traza entre ese implante y el infarto que lo mató.
Pero antes de contártelo, necesito que entiendas algo. Quizá tú también has visto a alguien luchar contra una adicción. Quizá es tu hijo, quizá es tu hermano, quizá es alguien que amas con toda tu alma y que no puedes salvar por más que lo intentes. Y quizás sabes que en esa desesperación las familias a veces toman decisiones que creen que son por el bien del enfermo, pero que terminan haciendo más daño del que intentaban evitar.
Lo que vas a escuchar ahora es exactamente eso. Según Imelda, a principios de 2023, Marco Chacón llevó a Julián a una clínica en Torreón, Coahuila, para que le colocaran un implante subcutáneo de naltrexona. La naltrexona es un medicamento que bloquea los receptores de opiáceos en el cerebro. Se usa para tratar dependencias al alcohol y a las drogas.
Cuando se coloca como implante debajo de la piel, libera el medicamento lentamente durante semanas o meses. La idea es que y si la persona consume alcohol o drogas mientras tiene el implante, no siente los efectos y por lo tanto pierde el incentivo para consumir. Pero la analtrexona tiene contraindicaciones serias.
Si una persona que sigue consumiendo sustancias recibe un implante dealtrexona sin supervisión médica adecuada y sin un periodo de desintoxicación previo, puede sufrir reacciones graves, síndrome de abstinencia precipitado, arritmias cardíacas, convulsiones. Según Imelda, el doctor que colocó el implante le advirtió a Marco Chacón que Julián debía quedarse en la clínica.
para hacer seguimiento y desintoxicación. Pero Marco no accedió. Se llevó a Julián de regreso a la Ciudad de México. El doctor le advirtió que si le ponía ese implante tenía que quedarse ahí y Marco no accedió a que Julián se quedara. Lo que pasó después, a según el testimonio de Imelda, fue devastador. Julián no dejó de consumir otras sustancias.
Con el implante bloqueando ciertos receptores, su cuerpo empezó a reaccionar, empezó a convulsionar, perdió movilidad del lado izquierdo del cuerpo. Su salud se deterioró visiblemente en los meses previos a su muerte. Para ponerlo en contexto, la historia de las adicciones de Julián no era un secreto.
Era conocida en el medio artístico desde hacía años. Había estado internado en Oceánica, una de las clínicas de rehabilitación más reconocidas de México. Según Fofo Márquez, que dijo haberlo conocido saliendo de esa clínica, Julián luchaba contra el consumo de sustancias desde su juventud.
Era un ciclo que se repetía, entraba a rehabilitación, salía limpio, recaía, volvía a entrar. Es la historia de miles de familias. No es exclusiva de los famosos, pero en los famosos la presión de la industria, la disponibilidad de recursos y la negación del entorno hacen que el ciclo sea más letal.
El propio Julián había hablado públicamente de la importancia de la salud mental. En una publicación destacada de su Instagram, compartió una canción que escribió tras la muerte por suicidio de un amigo de su infancia llamado Valente, que se quitó la vida a los 15 años. Este es un homenaje a las personas que viven con problemas de salud mental día a día, a veces en silencio, sin que nadie lo note. “Son muy valientes”, escribió.
Quería estudiar psicología, quería ayudar a otros, pero no pudo ayudarse a sí mismo. Y las personas que deberían haberlo ayudado tomaron decisiones que, según su propia viuda, empeoraron todo. La periodista Gustavo Adolfo Infante confesó públicamente que fue él quien le recomendó a Imelda que le pusiera el implante de Naltrexona a Julián.
Es decir, la cadena de decisiones que llevó al implante incluía a un periodista de espectáculos, al padrastro abogado y a una clínica en Torreón, pero no incluía, según Imelda, una supervisión médica adecuada posterior. No incluía un seguimiento, no incluía que Julián se quedara internado el tiempo necesario.
Y Melda lo dijo públicamente en una respuesta a una seguidora de Instagram. que le preguntó qué le había pasado a Julián. El imbécil de Marco le puso un implante de Naltrexona a principios de 2023 y no dejó que hiciera la terapia. La conexión que Imelda traza es directa. El implante sin supervisión adecuada habría debilitado el sistema cardiovascular de Julián, ni contribuyendo al infarto que lo mató meses después.
Marco Chacón respondió, “Lo hizo a través de la periodista Maxine Woodside en el programa Todo para la mujer. Confirmó que el implante existió, pero nególo impuesto. Para aclarar, yo no le puse nada a Julián. Él era un hombre de 28 años, casado, con un hijo y con su propio carácter. Yo no soy médico para ponerle algo así.
Yo no tomaba decisiones por él. confirmó que Julián se quiso poner el implante y que él solo lo acompañó. Se lo quiso poner él, Julián, y yo solo lo acompañé. Y agregó un dato que complicó aún más las cosas. Síjó de tomar porque no podía hacerlo, pero no dejó de hacer otras cosas. Esa última frase lo dice todo sin decir nada.
No dejó de hacer otras cosas. Significa que mientras el implante bloqueaba el alcohol, ojulián seguía consumiendo otras sustancias y esa combinación, un implante dealtrexona activo en el cuerpo, más el consumo de sustancias que el implante no bloqueaba es exactamente el tipo de cóctel puede provocar complicaciones cardíacas graves.
¿Y sabes qué es lo que más duele de esto? que nadie investigó, que no se hizo una necropsia, que la causa oficial de muerte se aceptó sin preguntas, que un joven de 27 años con un implante médico activo en el cuerpo y antecedentes de consumo de sustancias, murió de un infarto y nadie dijo, “Esperen, ¿no deberíamos investigar esto más a fondo?” Nadie, ni la familia, ni las autoridades, ni la prensa. El silencio fue total.
Ahora recuerda la frase que Julián escribió el día antes de morir. Al demonio con los gramis, con la fama y el dinero. Oh, pues mi único deseo es abrazarte una vez más. Lo escribió dedicado a Joan Sebastián. Pero ahora, conociendo la historia del implante, las convulsiones, la pérdida de movilidad, las alucinaciones de la noche previa en las que veía serpientes por todos lados, esa frase suena diferente.
Suena como la de un hombre que ya no podía más, que estaba atrapado entre las adicciones, un matrimonio roto, una madre poderosa, un padrastro que tomaba decisiones sobre su cuerpo y un padre muerto al que no podía dejar de extrañar. Mi único deseo es abrazarte una vez más. No suena a despedida, suena a rendición.
Pero la historia de lo que le hicieron a Julián no termina con el implante, porque lo que salió a la luz en febrero de 2026 fue mucho peor. Fue algo que llevaba décadas enterrado, algo que, según Imelda, Julián cargó toda su vida, a algo que si es verdad explica muchas de las sombras que acompañaron a ese joven desde su infancia.
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Si esta historia te está haciendo pensar en alguien que conoces, si te está doliendo como si fuera personal, es porque lo es. Porque las familias que se destrozan por dinero, por poder, por orgullo, mientras un niño mira desde una esquina sin entender nada, no son exclusivas de los famosos.
Pasan en todas partes, pasan en tu colonia, pasan en tu familia. Y si esta historia te está acompañando, si sientes que necesitas seguir escuchando porque hay algo aquí que te importa, entonces suscríbete a este canal. No para que yo tenga más números, sino para que estas historias no se queden a medias, para que alguien las cuente completas, para que las víctimas que no tienen voz encuentren un lugar donde su nombre se diga en voz alta.
El 2 de febrero de 2026, el periodista argentino Javier Ceriani publicó en su canal de YouTube dos vídeos que cambiaron la percepción pública de toda esta historia. Los videos habían sido grabados, según Ceriani, por el propio Julián Figueroa mientras estaba vivo, y llegaron a la prensa a través de un amigo cercano del cantante al que se los había enviado como evidencia.
En el primer video, Imelda aparece en bata de baño dentro de un cuarto. Se la ve golpeándose la cabeza contra una toalla en el suelo mientras grita. Se escucha la voz de Julián diciendo, “Te tengo grabada. Si me atacas, te tengo grabada. Vas a la cárcel.” Y Melda le pide que se vaya. Le cierra la puerta, grita, insulta.
Julián vuelve a abrir y dice, “¿Cómo me quemaste los ojos con acetona, no? Ese golpe te lo hiciste tú sola.” En el segundo video se ve una mano ensangrentada que presuntamente es la de Julián. Se escucha su voz diciendo, “De ahora en adelante voy a documentar todas las agresiones que me hagan.
Mi esposa me mordió el dedo, me lo abrió. Creo que me lastimó el ligamento. Quiero dejar claro que estoy siendo agredido. Como hombre también tengo derechos. La reacción fue inmediata y brutal. Las redes sociales se volcaron contra Imelda. Los comentarios la llamaban abusadora, maltratadora, culpable.
Se revivió la narrativa de que ella era la persona inestable de la relación, la que ponía en riesgo al niño, la que Maribel Guardia tenía razón en denunciar. Pero Imelda dio su versión días después. dijo que ese día habían estado en un restaurante, que discutieron que al salir él la alcanzó en la calle y le pegó una bofetada.
que regresaron a la casa y que y cuando ella se estaba arreglando, Julián empezó a hostigarla y a grabarla deliberadamente, provocándola hasta que tuvo lo que ella describe como su primer ataque de pánico. Me hizo entrar en una faceta de pánico, de rabia. Me empieza a decir, “Mira, se ataca, se ataca, se ataca.
” Le dije, “Déjame en paz, déjame en paz. Yo creo que fue el primer ataque de pánico que me dio en mi vida y el más horrible que he tenido. Acusó a Marco Chacón de haber filtrado los videos argumentando que solo él tenía acceso a esos archivos del teléfono de Julián y dijo que las fotos donde ella mostraba los golpes que Julián le propinó ese mismo día las tenía el periodista Gustavo Adolfo Infante.
La verdad, como casi siempre en esta historia, está en algún lugar entre las dos versiones. Lo que los videos muestran es una relación tormentosa, violenta, amenferma, en la que ambas partes sufrían y ambas partes infligían dolor. Lo que no muestran es el contexto completo ni lo que pasó antes y después de esas grabaciones.
Pero esos vídeos abrieron una puerta que nadie pudo volver a cerrar porque tres días después de que se publicaron, Imelda decidió soltar una bomba que nadie esperaba. Lo que esos videos revelaron más allá de la violencia fue el retrato de una relación que estaba completamente destruida. Julián e Imelda se conocieron en 2015, se casaron en 2017, tuvieron a José Julián ese mismo año, pero según múltiples testimonios que fueron saliendo a la luz entre 2025 y 2026, la relación se fue degradando rápidamente.
Julián le fue infiel públicamente. Hay registro de un beso con un afán que se viralizó. y que él mismo admitió ante la prensa diciendo, “Fue un momento de idiotez. Yo deseo tener una familia bonita con mi esposa. Las adicciones estaban en medio de todo. La convivencia con Maribel y Marco Chacón bajo el mismo techo añadía presión.
Y según Marco Chacón, en el último año de vida de Julián, Imelda lo mandó a dormir al cuarto de invitados. Vivían bajo el mismo techo, pero ya no eran pareja. La actriz Olivia Collins, que conocía a la familia, declaró que Juliane y Melda ya dormían en cuartos separados y que estaban a punto de divorciarse antes de que él muriera.
Esa información fue confirmada posteriormente por Marco Chacón en sus declaraciones públicas. ¿Te acuerdas de la habitación donde encontraron muerto a Julián? El cuarto de invitados o no su cuarto matrimonial, no el cuarto donde dormía su esposa y su hijo, el cuarto de invitados.
Un hombre de 27 años con un implante dealtrexona en el cuerpo, adicciones sin resolver, un matrimonio roto, un padre muerto al que no podía dejar de extrañar, alucinaciones la noche anterior y viviendo en la casa de su madre como un invitado en su propia vida. Esa es la imagen completa y esa imagen no cabe en un certificado de defunción que dice infarto agudo al miocardio.
Aquí viene lo tercero que te prometí y te advierto que esto es lo más fuerte de toda la historia. Lo que vas a escuchar ahora es una acusación gravísima que no ha sido probada en ningún tribunal, que la persona acusada niega rotundamente y que incluso la propia Imelda intentó desmentir después de que salió a la luz.
Pero el audio existe o fue difundido públicamente y las consecuencias de ese audio siguen creciendo hasta el día de hoy. Quizá tú también conoces lo que es guardar un secreto que te destruye por dentro. Quizá tú también sabes lo que pasa cuando alguien te dice algo tan doloroso que no puedes repetirlo en voz alta.
Quizá tú también has visto como una familia entera se pone de acuerdo para no hablar de lo que todos saben. Y quizá tú también te has preguntado qué habría pasado si alguien hubiera tenido el valor de hablar a tiempo. Lo que vas a escuchar ahora es exactamente eso. una mujer que habló tal vez demasiado tarde, tal vez de la forma equivocada, pero habló.
El 5 de febrero de 2026, el periodista Gustavo Adolfo Infante publicó en su canal de YouTube un audio que Imelda le había enviado por WhatsApp o el audio era una grabación de una llamada telefónica privada entre Imelda y su madre, en la que Imelda hablaba sobre algo que Julián supuestamente le había contado sobre su infancia.
En la grabación se escucha la voz de Imelda diciendo, “Yo no me imagino que un hijo mío llegue y me diga, “Mamá, me viol y que se sepa quién fue, porque se sabe que es José Manuel, o sea, su hermano Loviol, y que no haya hecho nada.” En otro fragmento se escucha, “Mi mamá estaba llorando conmigo.
¿Cómo es posible que una madre no haga nada?” Y luego por no meterse en problemas con la familia se quedó callada y lo protege. Protege al hombre que atacó a su hijo. La acusación era directa. José Manuel Figueroa, el medio hermano mayor de Julián, hijo de Joan Sebastián con Teresa González, habría abusado sexualmente de Julián cuando este era niño.
Y Maribel Guardia habría sabido y no habría hecho nada. La reacción fue un terremoto. José Manuel Figueroa habló con el periodista Javier Ceriani, visiblemente afectado. No, esta mujer está perdida, cabrón. Lo más cabrón es que yo era el que más la defendía en la sucesión. Dijo que no había tenido trato cercano con Imelda, ni cuando Julián estaba vivo ni después.
Aseguró que la acusación era completamente falsa. y anunció que procedería legalmente. Horas después de que el audio se viralizó, Melda intentó retractarse. Dijo en sus redes privadas que el audio podría ser inteligencia artificial, pero Gustavo Adolfo Infante la desmintió públicamente.
Él mismo había recibido el audio directamente de Imelda por WhatsApp. y la propia tía de Imelda, Adis Tuñón, la periodista que había intentado mantenerse imparcial durante todo el conflicto o también contradijo la versión de la inteligencia artificial. Semanas después, en una entrevista con la revista TV y novelas, Melda cambió su versión de nuevo.
Ya no dijo que era IA, dijo que fue un error haber mandado ese audio a Gustavo Adolfo Infante. Yo sé que un periodista va a publicar lo que le mandes y reconozco que fue un error de mi parte. intentó contactar a José Manuel para disculparse. Dijo que nunca lo quiso perjudicar y que fue un accidente que se filtrara, pero el daño ya estaba hecho.
José Manuel Figueroa presentó una demanda por daño moral contra Imelda Tuñón por 5 millones de pesos. Según su equipo legal, la difusión de esos audios le había provocado la cancelación de presentaciones, contratos con disqueras y contrataciones que sumaban esa cifra. Además, interpuso una segunda denuncia por violencia familiar y violencia mediática.
Sus abogados solicitaron al tribunal la investigación de los bienes de Imelda y de prosperar la demanda se podría autorizar el embargo de sus propiedades. Y aquí es donde esta historia se vuelve verdaderamente trágica. Porque si lo que Imelda dijo en ese audio es verdad, entonces Julián Figueroa cargó un trauma desde la infancia que nadie atendió, que nadie denunció, que su propia madre supuestamente cayó para no tener problemas con la familia de Joan Sebastián.
Y ese trauma podría explicar las adicciones, la autodestrucción, la depresión, el dolor que se le notaba en cada entrevista. Pero si lo que Imelda dijo en ese audio no es verdad, entonces acusó falsamente a un hombre de uno de los crímenes más graves que existen. Destruyó su carrera y usó el nombre de un muerto que no puede defenderse para ganar una batalla mediática.
En cualquiera de los dos escenarios, las víctimas son las mismas. Julián, que ya no puede hablar, y José Julián, el niño que un día va a crecer y va a buscar en internet qué pasó con su familia. Maribel Guardia no se pronunció públicamente sobre las acusaciones contra José Manuel. Su silencio fue total y ese silencio para muchos fue la prueba de todo.
Para unos cayó porque no tenía nada que decir y la acusación era falsa. Para otros, cayó, porque decir algo la obligaría a admitir que sabía más de lo que había contado. Al demonio con los gramis, con la fama y el dinero, pues mi único deseo es abrazarte una vez más. Julián lo escribió pensando en Joan Sebastián.
Pero esas palabras cobran otro peso cuando piensas en un niño que quizás sufrió algo que no podía nombrar, que creció en una industria que protege a los poderosos y silencia a los vulnerables, y que terminó atrapado en un cuerpo que ya no quería seguir luchando. Un niño que se convirtió en un hombre roto.
un hombre roto que se convirtió en un nombre en un testamento y un nombre en un testamento que se convirtió en una guerra. Lo que queda de esta historia es la guerra por el dinero. Y esa guerra, que debería ser la parte menos importante, es la que ha destruido lo que quedaba de esta familia. Aquí viene lo cuarto y último que te prometí, la guerra por la herencia de Julián Figueroa y lo que encontraron en un testamento que nadie sabía que existía.
Cuando Julián Figueroa murió en abril de 2023 o se entendía inicialmente que no había dejado un testamento, pero meses después apareció un documento notariado fechado en marzo de 2018 en Cihuatanejo, Guerrero. El testamento designaba como heredero universal a José Julián, el hijo de Julián e Imelda.
Toda la herencia para el niño. Ni un peso para Imelda, ni un peso para Maribel, todo para el niño. En un principio, Imelda fue nombrada albacea de la herencia de Julián y Maribel Guardia fue designada como albacea sustituta. Pero ambas renunciaron al cargo. Y aquí viene un detalle crucial.
Según Marco Chacón, Yelda renunció porque aducía que no tenía tiempo y que no quería estar viajando a Cuernavaca, donde están parte de los bienes, incluyendo el rancho Las Palmas. Al renunciar ambas se decidió que Marco Chacón, el esposo de Maribel, abogado especialista en propiedad intelectual, fuera nombrado Albacea.
El esposo de la abuela administrando la herencia que va al nieto, mientras la madre del nieto pelea la custodia con esa misma abuela. ¿Te das cuenta de la estructura? El dinero lo administra Marco Chacón. La custodia, la pelea Maribel Guardia y Imelda, la madre del heredero, se queda afuera de todo, sin control del dinero, sin poder en las decisiones y con una suegra que intentó 13 veces quitarle al niño que heredó todo.
El sistema no es casual, es una estructura de poder diseñada para que la persona que tiene menos recursos no pueda pelear. Pero entonces Simelda hizo algo que complicó todo, impugnó el testamento, alegó que la firma de Julián en el documento era falsa o que Julián se encontraba en la Ciudad de México en la fecha en que supuestamente firmó el testamento en Cihuatanejo.
Presentó peritajes que, según sus abogados, demostraban que la firma no correspondía a la de Julián. Si el testamento se declara falso, las consecuencias legales cambian radicalmente. Sin testamento, la herencia se divide por la vía intestamentaria. El 50% para el hijo y el 50% para la viuda.
Y Melda pasaría de no tener derecho a nada, a tener derecho a la mitad de todo, incluyendo la mitad del rancho Las Palmas. Marco Chacón fue directo al respecto. Lo que en estricto sentido ella quiere es la mitad de lo del niño. Nosotros no somos beneficiarios en ningún sentido. Y Maribel Guardia, a través de la periodista Flor Rubio, declaró, “La autoridad lo va a determinar y solamente hay dos escenarios.
La herencia al 100% es para el niño o la herencia sea 50 y 50 para el menor e Imelda. En octubre de 2025, Maribel Guardia, Marco Chacón e Imelda se vieron las caras en un juzgado familiar de Cuernavaca. Fue la primera audiencia sobre la herencia. Duró casi 9 horas. Maribel dijo al salir que se lleva en el corazón el tiempo que estuvo con su nieto.
No sé si lo voy a volver a ver. Me llevo lo mejor de ese niño porque lo tuve desde que nació y hasta los 8 años. Esa frase dicha por una abuela de 66 años que no puede ver a su nieto es desgarradora independientemente de lo que pienses de ella en esta historia. El conflicto por el testamento se intensificó en marzo de 2026 de cuando Maribel informó que se había abierto un procedimiento en Guerrero contra la notaría que elaboró el testamento.
Según sus abogados, un peritaje cuestionaba la firma del propio notario. El caso sigue abierto. Para entender por qué este testamento es tan importante, hay que entender qué heredó Julián. No solo heredó el rancho Las Palmas, heredó los derechos de las canciones que Joan Sebastián le cedió, las regalías de sus interpretaciones y las propiedades que el poeta del pueblo puso a su nombre antes de morir.
Todo eso ahora está en disputa y mientras los abogados pelean, el dinero no fluye. El rancho no se puede vender mientras haya un litigio abierto. regalías están congeladas. El niño que supuestamente es el heredero de todo, a no recibe nada de esa herencia, mientras los adultos deciden si el papel que dice que todo es suyo es real o falso.
Maribel Guardia dejó de apoyar económicamente a su nieto después de perder la custodia, según declaraciones de Imelda. En septiembre de 2025, dijo Maribel dejó de apoyar económicamente al niño. Maribel respondió diciendo, si necesita que yo mantenga al niño, aquí estoy. Pero entre la oferta pública y la realidad cotidiana hay un abismo.
Y Melda cría al niño sola con sus ingresos, mientras un patrimonio millonario está bloqueado en los juzgados. ¿Sabes qué es lo que más indigna de esta historia? Que todos dicen que pelean por el bienestar del niño. Maribel dice que pelea por el niño. Y Melda dice que pelea por el niño. Marco Chacón dice que administra la herencia por el niño y pero el niño no tiene acceso a su herencia. El niño no ve a su abuela.
El niño pasó 38 días sin ver a su mamá. El niño va a crecer y va a buscar su nombre en internet y va a encontrar audios de su mamá acusando a su tío de algo horrible, videos de su mamá golpeándose la cabeza en un baño, titulares diciendo que su abuela es una secuestradora y artículos sobre un testamento que podría ser falso con su nombre en él.
Ese es el legado que los adultos de esta historia le están dejando a un niño de 8 años. Pero la herencia no fue la única exigencia económica. En marzo de 2026, los abogados de Imelda revelaron en el programa de primera mano que Maribel Guardia estaba exigiendo a Imelda una indemnización de más de 2 millones de pesos.
El concepto cobrarle por los años que Imelda vivió en su casa y calculando el mínimo vital indispensable como parámetro. 30 días de salario mínimo por cada mes que vivió bajo su techo. 2 millones de pesos. le cobra por haberle dado techo a la viuda de su hijo, a la madre de su nieto, la misma mujer que vivía en esa casa, porque su esposo, el hijo de Maribel, vivía ahí.
La misma mujer que ayudaba a cuidar al niño que Maribel adora. La misma mujer que encontró al hijo de Maribel muerto en una habitación de esa casa y ahora le cobra la renta. Los abogados de Imelda calificaron la exigencia como aberrante y señalaron que se trataba de un acto familiar de acogida, no de un contrato de arrendamiento.
argumentaron que Imelda vivía en esa casa porque era la esposa del hijo de Maribel y la madre de su nieto, no porque fuera una inquilina. Para entender la dimensión de lo que está en juego, hay que hablar del rancho Las Palmas. Esta propiedad que Joan Sebastián heredó a Julián tiene más de 8000 m². incluye una casa principal decorada con fotografías del poeta del pueblo, seis habitaciones, una amplia alberca, caballerizas, carretas antiguas de origen español, una capilla religiosa donde se celebró la
primera comunión del pequeño José Julián y un museo con las monturas que Joan Sebastián usaba en sus jaripeos. En enero de 2025, una inmobiliaria anunció la venta del rancho por 50 millones de pesos en plena guerra legal. 50 millones de pesos. Eso es lo que vale. Y el niño que lo heredó tiene 8 años y no sabe ni que existe ese testamento.
No sabe que su mamá y su abuela se pelean por él. No sabe que el esposo de su abuela administra el dinero que su papá le dejó. No sabe que hay una demanda por 5 millones de pesos contra su mamá. No sabe que su abuela le cobra a su mamá por haberle dado techo. Lo único que sabe es que su papá murió, que su mamá lloró mucho, que un día lo llevaron a una oficina y no volvió a ver a su mamá durante 38 días y que su abuela ya no viene a verlo.
¿Qué fue de todos los personajes de esta historia? Antes de decirte dónde está cada uno, necesito que veas algo. Necesito que veas el sistema que hizo posible todo lo que escuchaste. Porque esta no es solo la historia de una familia que se peleó. Es la historia de cómo funciona la industria del espectáculo mexicano cuando alguien se muere y deja dinero.
El patrón se repite siempre. El artista muere. La familia se fragmenta, los abogados entran, los medios eligen un bando y la persona con menos poder, a con menos recursos, con menos fama, siempre pierde. No importa si tiene la razón, importa quién tiene al mejor abogado, quién tiene acceso a la televisión, quién puede filtrar información a los periodistas correctos en el momento correcto.
Le pasó con Juan Gabriel y su familia. Le pasó con José José y la guerra entre Anel y Sarita. Le pasó con Jenny Rivera y sus hijos. y le está pasando ahora con Julián Figueroa. El patrón es idéntico. Una viuda o un hijo con menos poder queda atrapado en una maquinaria legal y mediática diseñada para favorecer al que tiene más recursos.
La justicia en teoría es ciega, pero en la práctica ve perfectamente bien quién puede pagar 13 demandas consecutivas y quién no puede pagar ni una. ¿Cuántas veces has visto este mismo patrón en tu propia vida? ¿Cuántas familias conoces que se destruyeron por una herencia? ¿Cuántas mujeres conoces que fueron apartadas de sus hijos por alguien que tenía más dinero y más influencia? Esta historia no es de famosos.
Esta historia es de poder y el poder funciona igual en una casa de jardines del Pedregal que en una casa de cualquier colonia, de cualquier ciudad de este país. Maribel Guardia sigue activa en el espectáculo, sigue haciendo teatro, sigue en televisión, sigue siendo una de las figuras más reconocidas de México.
Pero hay algo que cambió. En septiembre de 2025, Imelda declaró que Maribel no había buscado a José Julián ni una sola vez desde que perdió la custodia. Ella ni un solo día, ni una sola vez me ha preguntado ni cómo está o si lo puede ver. Maribel dijo que solo busca que se pacten visitas para convivir con su nieto, pero las visitas no se han pactado y el niño crece sin su abuela.
Maribel confesó en una entrevista que pensó en quitarse la vida después de la muerte de Julián, que el dolor fue tan grande que ya nada importaba. Eso también es parte de esta historia. El dolor de una madre que perdió a su único hijo y que canalizó ese dolor en una guerra que terminó alejándola también de su nieto.
Marco Chacón sigue siendo el albacea de la herencia, sigue apareciendo en los juzgados, sigue siendo señalado por Imelda como el responsable de muchas de las decisiones que dañaron a Julián y a ella. y sigue negando todo. José Manuel Figueroa, el medio hermano de Julián acusado en los audios, sigue con su demanda de 5 millones de pesos contra Imelda por daño moral.
La demanda está activa. Imelda dice que no ha sido notificada formalmente. El caso sigue abierto. Imelda Garzatuñón tiene la custodia de su hijo. Ganó las 13 batallas legales, pero su nombre está asociado para siempre a los videos de autolesiones, a los audios sobre abuso, a la acusación de adicciones, a la guerra mediática.
Se le ha vinculado sentimentalmente con Leonardo García, un actor mexicano, lo que generó más titulares y más opiniones de gente que no la conoce. Intenta reconstruir su carrera. Intenta criar a su hijo lejos de los reflectores, pero los reflectores no la dejan. A Imelda le queda pendiente la demanda de José Manuel Figueroa por 5 millones de pesos.
Le queda pendiente la exigencia de Maribel Guardia por 2 millones de pesos. Le queda pendiente el litigio por la herencia y le queda pendiente algo que ningún abogado puede resolver. La mirada de su hijo cuando un día le pregunte qué pasó con su familia, cuando le pregunte por qué su papá murió tan joven, por qué su abuela no lo visita.
¿Por qué su mamá llora cuando cree que él no la ve? Adis Tuñón, la tía de Imelda, la periodista que intentó mantenerse imparcial, terminó desmintiéndola públicamente cuando Imelda dijo que el audio era inteligencia artificial. Esa ruptura entre la sobrina y la tía muestra algo importante. Esta guerra no solo destruyó la relación entre Imelda y Maribel, destruyó los lazos dentro de la propia familia de Imelda.
La guerra se expande como una mancha de aceite. Toca todo, contamina todo, no perdona a nadie. y José Julián Figueroa, el niño de 8 años, el último Figueroa varón, el heredero universal de un testamento que podría ser falso, el nieto que una abuela intentó quedarse 13 veces, el hijo al que una madre encontró después de 38 días, crece, va a la escuela, tiene amigos, no sabe la mayoría de lo que escuchaste hoy, pero un día lo va a saber.
Y ese día va a tener que decidir qué hace con todo esto. Esta historia no tiene final porque no ha terminado. Mientras tú escuchas esto, hay un proceso abierto por la herencia en Cuernavaca. Hay una demanda de 5 millones de pesos contra Imelda. Hay una exigencia de 2 millones de pesos de Maribel.
Hay un testamento cuya firma está siendo peritada y hay un niño que cumplirá 9 años el 2 de mayo y que merece algo que ninguno de los adultos de esta historia le ha podido dar. Paz. o la dinastía Figueroa empezó con un niño de Juliantla que vendía chicles y aprendió a convertir el dolor en canciones. Ese niño se convirtió en Joan Sebastián, el poeta del pueblo.
Tuvo ocho hijos, tres murieron antes que él. Trigo a los 27 años, baleado en Texas. Juan Sebastián a los 32, asesinado en Cuernavaca. y Julián también a los 27 de un infarto que nadie investigó lo suficiente. Joan Sebastián murió en 2015 de un cáncer que peleó durante 16 años. Y ahora, en 2026 lo único que queda de esa dinastía es un niño de 8 años llamado José Julián, que vive con su madre en la ciudad de México, que extraña a su abuela, pero no la ve, y que lleva el peso de un apellido que ha
estado marcado por la tragedia desde antes de que él naciera. al demonio con los gramis o con la fama y el dinero, pues mi único deseo es abrazarte una vez más. Julián lo escribió pensando en su padre, pero ahora esa frase le pertenece al niño, porque José Julián no puede abrazar a su papá, no puede abrazar a su abuelo y hoy por la guerra de los adultos, tampoco puede abrazar a su abuela.
El único deseo que ese niño tiene, el único que debería importarle a todo el mundo, es tan simple que da rabia que nadie se lo pueda cumplir. Que lo dejen en paz, que lo dejen crecer, que lo dejen ser un niño de 8 años sin el peso de los secretos, las herencias, las demandas y los odios de una familia que no supo proteger a los suyos cuando más lo necesitaban.
Gracias por quedarte hasta el final, mi gente. Este canal existe porque tú lo haces posible. Porque tú que me escuchas desde México, desde Estados Unidos, desde Colombia, desde Argentina, desde donde sea que estés, decides que estas historias merecen ser contadas completas, no a medias.
No como chisme de revista completas. Quiero pedirte algo. Déjame en los comentarios cuál es tu primer recuerdo de Joan Sebastián. ¿Cuál fue la primera canción que escuchaste? ¿Dónde estabas? ¿Con quién? Y si recuerdas a Maribel Guardia de cuando eras joven, cuéntame eso también, porque esta historia no es solo de famosos, es de las personas que los hicieron famosos. tú.
Nos vemos en el próximo video y te aviso desde ahora. Lo que viene es una historia que lleva más de 40 años enterrada. Una historia que involucra a una de las mujeres más poderosas del espectáculo mexicano y que cuando la escuches vas a entender por qué nadie se atrevió a contarla antes. Nos vemos pronto.
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