En ese primer partido mete gol contra el Mets con un disparo potente desde fuera del área y todo parece indicar que esta compra sí le va a dar al PSG los resultados que busca. Conforme avanza la temporada se vuelve cada vez más común ver a Killian aparecer en el marcador. Con asistencias de Neymar y Cavani mete goles contra cualquier equipo que se le pone en frente.
Al final de la temporada el PSG se corona campeón de la Liga AN con Killian como una de sus piezas más importantes, 13 goles y ocho asistencias. Pero aunque gana la liga, lo que Mbappé realmente quiere es ganar [música] la Champions. Después de superar la fase de grupos, el PSG llega a octavos contra el Real Madrid de Cristiano Ronaldo y la serie se convierte en una pesadilla.
En la ida, el Madrid se impone 3 a 1 y la vuelta sale todavía peor. El famoso tridente MCN ni siquiera está completo porque Neymar se lesiona del pie derecho. Para rematar, Cristiano vuelve a meter gol y el PSG queda eliminado con un global de 5 a do. Una vez más, el sueño de ganar la Champions se le escapa.
Aún así, la temporada 2017-2018 es muy buena para Mbappé. Ese año gana el Premio Golden Boy, que reconoce al mejor futbolista menor de 21 años en Europa. Además, el PSG arrasa a nivel local y se lleva todo. La Copa de Francia, la copa de la Liga y la Supercopa de Francia. Con eso, Killian ya está en la cima dentro de su país, pero en Europa todavía tiene una cuenta pendiente y justo en ese momento aparece un reto todavía más grande, el [música] mundial del 2018.
Con apenas 19 años, Killian llega [música] al mundial en Rusia. En el primer partido de la fase de grupos, Francia le gana 2 a 1 a Australia, donde Mbappé juega los 90 minutos. Pero su primer gol en el torneo llega hasta el segundo partido contra Perú, donde después de un poco de caos, el balón queda en sus pies.
Lo único que tiene que hacer es empujarla a la portería, marcando su primera anotación en un mundial. El tercer partido lo empatan contra Dinamarca 0 a0 y pasan a la siguiente ronda donde todo se complica, empezando con la Argentina de Messi. En la primera hora de juego el marcador indica 2 a 2, pero es Mbappé quien con todos los ojos del mundo puestos sobre él consigue otro gol.
5 minutos después, Mbappé arranca por la banda derecha, se escapa a toda velocidad, deja atrás a los defensas argentinos y saca el disparo para volver a anotar. Ya casi al final Messi alcanza a poner una asistencia para que Sergio Agüero meta otro gol, pero ya es demasiado tarde. Francia gana 4 a3, elimina a Argentina y Mbappé firma el partido que termina de poner su nombre en boca de todo el mundo, incluido su rival de cuartos de final, Uruguay.
Uruguay se enfoca en detener a Mbappé rodeándolo cada vez que toque el balón, pero esa estrategia deja espacios que Francia aprovecha para meter goles y ganar 2 a0. En semifinales, Francia se enfrenta a Bélgica, donde Mbappé deja una de las jugadas más recordadas de ese mundial. Sin siquiera mirar, saca un taconazo brillante que deja a Oliver Girud con una oportunidad clarísima.
Jirud casi la mete, pero al final no entra. Aún así, la jugada le da la vuelta al mundo. Ya cerca del final, Mbappé se lleva una tarjeta amarilla para hacer tiempo con el balón después de que sale de la cancha. Aún así, Francia gana 1 a0 y se mete a la final del Mundial. Solo 90 minutos separan a Francia de su segunda Copa del Mundo.
Del otro lado está Croacia, a quien el arranque del partido se le complica muchísimo. Primero meten un autogol que pone arriba a los franceses. Croacia logra empatar, pero una mano en el área le da a Francia un penal que Griezmann convierte devolviéndole la ventaja. En la segunda parte, Francia marca otro gol y después llega el momento de Mbappé.
Al minuto 65, Killian recibe fuera del área, se acomoda y saca un disparo que entra pegado al lado izquierdo de la portería. Croacia todavía mete otro gol minutos después, pero ya no le alcanza. El silvato suena y Mbappé consigue ganar su primer mundial con tan solo 19 años. La celebración en Francia es enorme. Todo el equipo recibe aplausos, pero quien se roba buena parte de la atención es Mbappé.
Además, la FIFA reconoce a Killian como el mejor jugador joven del torneo y la imagen que termina dándole la vuelta al mundo es la de ese chico de 19 años bajo la lluvia abrazando la copa. Con eso queda claro que Killiam no es una promesa del futuro, sino que ya es una estrella. Pero quizá tanta fama, premios y atención empiezan a afectarlo, porque en la nueva temporada no tarda en tener varios roces con su entrenador del PSG, Thomas Tugel.
El primer conflicto fuerte ocurre cuando Mbappé llega tarde a una reunión del equipo y [música] Tugel lo castiga mandándolo a la banca. A Mbappé, claro, eso no le cae nada bien. Después, en varios partidos, Tugel decide sacarlo en los minutos finales, ya sea para darle descanso o por razones tácticas, pero a Mbappé eso le molesta muchísimo.
Algunos dicen que es porque en ese momento Killian está metido en la pelea por la bota de oro buscando superar a Lionel Messi. Otros creen que tiene que ver con que Mbappé no quiere que Tugel lo trate como un joven que necesita descanso, sino como una estrella que merece jugar los 90 minutos. Sea cual sea la razón, no tardan en volverse virales varios videos incómodos en los que Mbappé sale del campo fastidiado ignorando a Tugel, mientras él intenta explicarle las razones de por qué lo cambió.
Aún con todos esos roses, Mbappé firma su mejor temporada desde que llega a París. En un partido clave contra el Mónaco mete tres goles y asegura la victoria 3 a 1. Con actuaciones así, termina como máximo goleador de la liga con 33 anotaciones, pero ni siquiera eso le alcanza para ganar la bota de oro, el cual efectivamente se lo lleva Messi.
En cuanto al PSG, para esta temporada 2018-2019, vuelve a coronarse campeón de la Ligue AN y de la Supercopa de Francia, pero a Mbappé eso ya no es lo que más le emociona. Más que seguir ganando torneos nacionales, lo que realmente quiere es conquistar la Champions. El problema es que una vez más el PSG se queda corto y vuelve a quedar eliminado.
La derrota le pesa tanto a Mbappé que durante la gala de premios dice que está en un punto de inflexión en su carrera y que quizá ha llegado el momento de tener más responsabilidad, ya sea en el PSG o tal vez en otro lugar dentro de un nuevo proyecto. Sus palabras dejan el lado al club porque por primera vez Mbappé parece estar pensando seriamente en irse.
Justo en medio de todo eso, la figura de Mbappé también sigue creciendo fuera de la cancha. La revista Time lo incluye entre los 25 adolescentes más influyentes del mundo y no solo por lo que hace en el fútbol, sino también por la imagen que empieza a construir fuera de él. Por ejemplo, Killan done el dinero que gana por participar en el mundial a una organización francesa que apoya a niños con discapacidad.
Además, mantiene un vínculo muy fuerte con Bondy, el barrio donde creció. Cuando vuelve y recorre sus calles, se encuentra con varios murales suyos. En uno de ellos aparece una frase que resume muy bien lo que él representa para mucha gente de ahí. Bondy, la villa de las posibilidades. Esa misma idea lo lleva a impulsar Inspired by KM, una organización que ayuda a niños y niñas a perseguir metas deportivas y educativas.
Durante la siguiente temporada, la 2019-2020, todo se ve interrumpido por la llegada del COVID-19. En Francia deciden dar por terminada la Ligue AN antes de tiempo y el PSG se queda con el título una vez más, pues vienen de una racha muy dominante, incluyendo goleadas de 4 a0 al Tuluz, al Hangers y al Olympic de Marseille.
Y no solo ganan la Liga, también se llevan la copa de la Liga, la Supercopa de Francia y la Copa de Francia. Justamente en este último torneo, en una semifinal contra Lyon, Mbappé marca uno de los mejores goles de su carrera. Arranca desde muy lejos con la pelota pegada al pie, acelera por la izquierda y cuando parece que va a recortar hacia adentro, vuelve a salir por ese mismo lado, deja atrás a la defensa y anota con muchísima facilidad.
Ese es el segundo de los tres goles que marca esa noche en la victoria 5 a 1. Mbappé vuelve a terminar como máximo goleador en Francia, pero su cabeza está en otra parte. Lo que de verdad le preocupa es qué va a pasar con la Champions League. Por fortuna para él, la UEFA decide reanudar el torneo en agosto de 2020.
Eso sí, con un formato completamente diferente, partidos a un solo juego y sin público las [música] gradas. Así, Mbappé se prepara para ir por el título que más se le resiste. En la fase de grupos, el PSG avanza sin demasiados problemas e incluso consigue una victoria importante contra el Real Madrid.
Después, en octavos de final, se enfrenta al Borussia Dortmund y gana su pase a cuartos. Pero llega un problema. Mbappé sufre un fuerte esgin en el tobillo y por un momento parece que se va a perder el resto del torneo. Él hace todo lo posible por recuperarse y contra varios pronósticos logra estar listo a tiempo.
Cuando el PSG se enfrenta al Atalanta en cuartos de final, Mbappé entra hasta el minuto 60. Aún así cambia por completo el partido, dando la asistencia para el gol con el que el PSG gana 2 a 1. Unos días después, en semifinales, el equipo francés también supera al Lipsig con mucha autoridad. París gana 3 a0 y se mete por primera vez en su historia a una final de Champions.
Ahí se enfrentan contra el Bayern Munich. Desde el inicio el partido se vuelve un choque constante. El PSG intenta atacar una y otra vez, pero se topa con una defensa alemana muy sólida. En el minuto 44 llega el momento clave. Mbappé recibe el balón dentro del área, completamente solo, en una posición perfecta. Tiene todo para marcar el gol que puede cambiar la historia. Dispara, pero no pasa.
El tiro sale débil y muy centrado y el portero lo detiene sin problema. Killian no lo puede creer. En el segundo tiempo la situación no mejora. El Bayern aprovecha una oportunidad y Kingsley Coman marca de cabeza el 1 a0 y con eso todo se acaba. Otra vez el PSG pierde la Champions League. Es una caída durísima. El propio Mbappé dirá después que es la derrota más dolorosa de su carrera.
Y se entiende porque Killian ya ha roto récords, ha ganado todo lo que había por ganar en Francia e incluso es campeón del mundo, pero por alguna razón cuando llega la Champions siempre se queda corto. ¿Qué es lo que está fallando? La siguiente temporada de la League AN, la 20202021 también se le empieza a ir de las manos al PSG.
Y es que desde el arranque hay cambios importantes. Cavani se sale del equipo y en diciembre todo se sacude todavía más cuando el club decide despedir a Thomas Tugel después de varios choques con el director deportivo. En su lugar llega Mauricio Pochetino, pero entra con la temporada ya en marcha. El equipo no termina de acomodarse, se ve irregular y por primera vez desde que Mbappé llega a París, el PSG no gana la liga.
El título se lo lleva el Lil. Y aunque Mbappé tiene un gran año en lo individual, termina como máximo goleador y es elegido mejor jugador del país, nada de eso termina de llenarlo. Para él la verdadera prueba sigue siendo la Champions. En esta, los octavos de final arrancan de manera muy prometedora contra el Barcelona, donde Killian se luce anotando tres goles, incluyendo un disparo colocado a la esquina superior derecha, imposible para el portero.
Al final, el PSG se lleva una victoria contundente de 4 a 1. Después, tras eliminar al Bayern Munich, el PSG se mete otra vez hasta las semifinales, donde se reencuentra con el Manchester City. Y ahí, cuando parece que por fin podrán dar el siguiente paso, todo se les empieza a venir abajo. En la ida terminan perdiendo 2 a 1, luego en la vuelta el City vuelve a imponerse ahora por 2 a0 y al final el marcador global es de 4 a 1.
Como resultado, el sueño de la Champions se les vuelve a escapar. Y para echarle todavía más sal a la herida, Killan tiene que ver cómo el Chelsea termina levantando la copa. Su entrenador nada menos que Thomas Tugel, el mismo que el PSG había despedido unos meses antes. Es decir, el PSG había tenido en sus manos a un técnico capaz de ganar la Champions, pero incluso con Mbappé y todas sus estrellas no lograban concretarlo.
Entonces, ¿qué estaba fallando? ¿El equipo o su jugador estrella? ¿Por qué la Champions se le seguía escapando? Frustrado, Mbappé llega a decir en una entrevista para Canal, “Quiero ganar y sentir que hay un proyecto ganador en torno a mí, lo que suena a un llamado de atención para el PSG, sobre todo porque su contrato está por terminar en 2022.
” Y claro, también funciona como una invitación para otros clubes interesados en él, incluido el Real Madrid. Poco después llega otro golpe. Ahora con la selección de Francia en la Eurocopa, las cosas empiezan mal para Mbappé, pues no logra anotar ni un solo gol en toda la fase de grupos y en octavos contra Suiza termina fallando el penal decisivo que deja fuera a los campeones del mundo.
El golpe es durísimo, sobre todo porque el mundo pone sobre Mbappé el peso del error que los elimina. Como pequeño consuelo, Francia gana la Liga de Naciones de la UEFA, un torneo de mucho menor prestigio, pero eso no alcanza para pagar las críticas. Aún así, durante la clasificación rumbo al mundial de 2022, Francia vuelve a imponer su nivel sin demasiados problemas y en noviembre remata la eliminatoria con una goleada 8 a0 sobre Kazistán para asegurar su lugar en el torneo.
En medio de todo esto, la directiva del PSG da un anuncio que sacude al mundo del fútbol. Lionel Messi llega a París. Para los aficionados, la noticia es enorme. Mbappé, Neymar y Messi en el mismo equipo suena como un sueño. Sin embargo, tras bambalinas las cosas no son tan sencillas. Según contaría el propio Neymar años después, Mbappé sí se entusiasma con la llegada de Messi, pero al mismo tiempo no le encanta la idea de compartir tanto protagonismo.
Además, dentro del vestidor poco a poco empiezan a formarse dos grupos. Por un lado, varios sudamericanos se acercan más a Messi. Por el otro, varios europeos se sienten más cercanos a Mbappé. Y aunque no hay una ruptura abierta, si empieza a sentirse cierta división dentro del equipo. Al principio nada de eso parece afectar demasiado en la liga francesa.
El PSG recupera el título de la Ligue Ann y el tridente de Mbappé, Messi, Neymar deja ver varios destellos de lo que puede llegar a ser. Pero como ya viene pasando desde hace tiempo, el verdadero reto no está en Francia, sino en la Champions [música] League, donde se enfrentan al Real Madrid en octavos de final.
En la ida, Mbappé marca el gol con el que el PSG gana 1 a0. Con esa ventaja, la vuelta en el Santiago Bernabéu arranca con mucha ilusión, pero en el segundo tiempo todo se derrumba. En menos de 20 minutos, Karim Benzemá del Real Madrid mete tres goles y le da la vuelta por completo a la historia. Lo que parecía la gran noche de Mbappé termina siendo otra pesadilla europea para el PSG.
Después de cinco temporadas en París, Mbappé ya lo ha ganado todo en Francia. Se ha vuelto la gran figura del club y una de las estrellas más importantes del mundo, pero su mayor ambición sigue sin cumplirse. Por eso Ky decide que ahora va a firmar. con el Paris Saint-Germain. Nadie lo puede creer. ¿Qué fue lo que pasó? Resulta que para evitar su salida intervinieron los dueños catarí del club e incluso el propio presidente de Francia, Macron, quien le pidió que se quedara porque su presencia en la League AN le daba visibilidad mundial al fútbol francés.
Pero quizás más que las peticiones lo que realmente convenció Mbappé fueron dos cosas. La primera, un nuevo salario de $10,0000000 al año. La segunda y tal vez la más importante, un poder enorme dentro del club. Aunque el equipo de Mbappé nunca lo confirmó oficialmente, varios medios franceses como Elquip y Le Parishen aseguraron que dentro del PSG muchos daban por hecho que Mbappé había pedido las salidas de Mauricio Pochettino, el entrenador, y Leonardo Araujo, el director deportivo.
En su lugar llegó Luis Campos, alguien muy cercano a Mbappé desde su etapa en el Mónaco. Y al mismo tiempo, casualmente, también salieron jugadores como Ángel Di María y Leandro Paredes, parte de ese grupo sudamericano más cercano a Messi, que para ese momento ya estaba bastante distanciado de Killian. Con todo esto, para muchos aficionados empieza a quedar claro que Mbappé ya no es solo la gran estrella del PSG, sino que también ahora es el hombre alrededor del cual gira todo el proyecto.
Desde el arranque de la temporada 2022-2023 empieza a notarse quién manda ahora. En un partido contra el Montpelier, Mbappé falla un primer penal. Más tarde, el equipo consigue otro. Entonces, Neymar agarra el balón para cobrarlo, pero Mbappé se acerca para pedírselo. El brasileño no se lo da y termina metiéndolo él mismo. Las cámaras captan de inmediato la molestia de Mbappé.
se le ve claramente frustrado mientras camina por la cancha y en ese momento pasa algo que se vuelve viral. En su recorrido choca con el hombro a Messi, que se le queda viendo completamente desconcertado. Para muchos, esa imagen resume perfecto la tensión que ya se vive dentro del equipo. Pero la cosa no se queda ahí. Después del partido, Neymar le da me gusta a dos publicaciones en redes que avivan todavía más la polémica.
La primera dice, “Hoy en el partido contra el PSG, Neymar marcó y humilló al portero una vez más en el penalty. Mbappé, en cambio, tiró muy mal y salió perdiendo. [música] Tras el partido, el entrenador dijo que Mbappé sería el principal lanzador del equipo a lo largo de la temporada. Es absurdo.
” La otra va todavía más lejos diciendo, “Ahora es oficial, Killan Mbappé es el que tira los penaltis en el PSG.” Claramente es cosa del contrato porque en ningún club del mundo que tenga Neymar sería el segundo lanzador. Parece que por [música] contrato Mbappé es el dueño del PSG. Con todo esto se hace evidente que el nuevo contrato de Mbappé le da muchísimo poder dentro del club y eso empieza a generar varios roces en el vestidor.
Como ya es costumbre, el PSG vuelve a ganar la Liga AN, pero en 2022 lo que de verdad tiene a todo el mundo pendiente es otra cosa, el Mundial de Qatar. En el primer partido contra Australia, los franceses ganan con una goleada de 4 a1. Para el segundo partido, contra Dinamarca, Mbappé mete un doblete y Francia gana 2 a1.

Ya con el pase asegurado, Francia se confía, pero el descuido sí le sale caro porque Tunes les va ganando 1 a0. Aún así, al final parece que Francia rescate el empate cuando a Griezmann marca prácticamente en la última jugada del partido. El siluatazo suena, los jugadores celebran, pero de pronto todo se frena. El bar llama a revisar la jugada y tras varios segundos de tensión, el gol queda anulado por fuera de lugar.
Así Tunes se queda con la victoria en uno de los cierres más polémicos de toda la fase de grupos. Pese a esa derrota, Francia avanza a octavos de final, donde ya no puede darse otro tropiezo. Su rival es la Polonia de Robert Lewandowski y ahí Mbappé vuelve a aparecer. Primero da una asistencia, después mete un golazo con un disparo imposible para el portero y luego firma su doblete para sentenciar el partido 3 a 1.
Francia sigue con vida. En cuartos de final les toca Inglaterra, otra selección que intenta frenar a Mbappé rodeándolo y cerrándole los espacios, pero esta vez Killian no necesita ser el protagonista. Empieza a traer marcas, arrastra defensas y abre huecos para que otros los aprovechen. Así llegan los goles de Choameni y Oliver Girirud y eso hace que muchos empiecen a verlo de otra manera.
El mismo jugador que meses antes tuvo roses con el PSG por querer brillar, ahora acepta un rol mucho más inteligente y juega para el equipo. Francia gana 2 a un y se mete en semifinales. Francia se enfrenta a Marruecos y gana 2 a0. Pero mientras los franceses celebran, Mbappé se acerca a Jaquime, su amigo del PSG, que está tirado en el pasto tras la eliminación.
Lo ayuda a levantarse, lo consuela y termina intercambiando playera con él. Aún así, el momento de las gentilezas termina. Mbappé ahora se concentra en la última parada, la final del Mundial 2022. Pero del otro lado de la cancha lo espera nada menos que Lionel Messi, el hombre al que 4 años antes había eliminado del Mundial y con quien además ya había compartido roces en el PSG.
Así llega la gran final, Francia contra Argentina. El primer golpe lo da Messi con un penal al minuto 23. Poco después Ángel Di María, ese mismo que ya había salido del PSG, también marca y pone el 2 a0. Durante casi todo el partido, Mbappé parece apagado, pero solo está esperando su momento. Al minuto 80, Francia consigue un penal y Killan lo cobra con potencia.
El divbu Martínez adivina el lado, pero no puede detenerlo. Y apenas 90 segundos después, Mbappé vuelve a aparecer con otro disparo brutal para empatar el partido. De pronto, una final que parecía perdida vuelve a estar viva. En tiempos extra, Messi marca el 3 a 2 y Argentina vuelve a tocar la gloria, pero Mbappé se niega a rendirse.
En los últimos minutos cobra penal y firma su triplete, tres goles en una final del Mundial. Entonces se da el empate y llega la tanda de penales. Mbappé cobra primero y vuelve a vencer al vivo. Messi responde por Argentina y también anota, pero después todo empieza a desmoronarse para Francia.
Aman le atajan su tiro y Chameni manda el suyo desviado. Los argentinos anotan y el partido se acaba. Argentina es campeona del mundo. Mientras los argentinos celebran por todo lo alto, Mbappé se queda sentado en el pasto completamente destruido. Porque lo que acaba de pasar es casi absurdo. Mbappé metió tres goles en una final del Mundial.
Terminó como máximo goleador del torneo. Ganó la bota de oro, igualó a Pelé con 12 goles mundialistas y se consolidó como uno de los mejores jugadores de la historia y aún así perdió. Por eso, cuando sube a recoger su premio por sus ocho goles, ni siquiera voltea a ver la Copa del Mundo. Esa final se convierte en un punto de quiebre para Killian.
Después de una derrota así, solo hay una forma de levantar su nombre, ganar la Champions. En fase de grupos, el PSG supera dos veces a la Juventus. En el primer duelo, Mbappé le mete un doblete. En el segundo vuelve a aparecer con otro gol para asegurar la victoria. Pero en octavos se topan con el Bayern Munich, donde llega la historia de siempre.
En la ida, el PSG cae 1 a0 y en la vuelta vuelve a perder 2 a0. Otra eliminación y otro año en el que la Champions se les escapa. El trago le sabe especialmente amargo a Killan porque para este punto ya está desesperado por ganar ese torneo. Y lo más irónico es que ese mismo mes alcanza su gol número 2011 con el PSG y se convierte en el máximo goleador en la historia del club.
Además, para no perder la costumbre, el PSG vuelve a ganar la League y también la Supercopa de Francia. Pero a Kilian eso ya no le basta. Decide mandarle una carta al presidente del PSG donde claro que no va a activar la cláusula para renovar su contrato. Es decir, el PSG ya no puede contar con él para la temporada 2024-2025.
Con ese bombazo arranca la temporada 2023-2024 y por si al PSG le faltaran problemas, Messi y Neymar también se van del club. Mbappé insiste en que no termina peleado con ellos y que los recuerda con cariño, pero Neymar deja otra señal. le da me gusta a una publicación que acusa a Kilian de haber pedido su salida para quedarse con el control del equipo.
Además, esta temporada también llega Itan, el hermano menor de Mbappé, pero sin duda el cambio más importante está en el banquillo, Luis Enrique, el nuevo entrenador. A diferencia de otros entrenadores, Luis Enrique no llega dispuesto a girar alrededor de Mbappé. deja claro que el PSG tiene que aprender a jugar sin él, sobre todo después de que Killan anuncia que no piensa quedarse.
Por eso empieza a sustituirlo en varios partidos de liga, algo que a Mbappé no le cae nada bien. En una ocasión, incluso sale del partido y se va a un palco a verlo junto a su madre. Y en medio de toda esa tensión llega otra vez el gran reto de siempre, la Champions. Durante esa etapa ocurre un momento que se vuelve muy viral, pues Luis Enrique está siendo grabado para un documental y las cámaras captan una plática muy directa con Mbappé.
Ahí el entrenador le dice algo como, “Sé que te gusta Michael Jordan.” Pues Michael Jordan defendía como nadie y tú tienes que dar ese ejemplo como persona y como jugador. Tú piensas que tu trabajo es meter goles y claro, eres un fenómeno, un top mundial, pero para mí eso no basta. Un líder de verdad cuando no puede ayudar con goles ayuda defendiendo.
Si tú eres el primero en presionar, el equipo te sigue. Eso es un líder. Eso era Michael Jordan. El clipse hace viral porque resume dos críticas que muchos analistas ya venían haciendo sobre Mbappé. La primera tiene que ver con que cuando el rival tiene la pelota, muchas veces Killan se desconecta y deja de presionar.
Algo parecido señala Tierry Henry. Según él, Mbappé no termina de adaptarse a jugar como delantero centro porque está más acostumbrado a moverse por la izquierda, donde tiene más espacio para simplemente correr y atacar. Pero en el centro el trabajo es distinto. Ahí no puedes quedarte esperando el balón. Tienes que moverte, abrir espacios y jalar defensas para que tus compañeros también puedan atacar.
Y según Enri, Mbappé muchas veces se queda demasiado quieto esperando que la jugada llegue a sus pies. Sobre esto hablaremos más a profundidad al final, pero de momento quédate con esas ideas. Volviendo a la Champions, en un juego contra la Real Sociedad, Killian mete un doblete y uno de esos goles sale con tanta potencia que literalmente rompe la red de la portería.
El PSG gana y avanza a cuartos de final, donde se cruza con el Barcelona. El primer partido lo pierden 3 a 2, pero en la vuelta logran una remontada. Mbappé aparece otra vez con otro doblete y ayuda a que su equipo gane 4 a 1. Por un momento, parece que ahora sí esta puede ser la temporada en la que por fin se le abre el camino a la Champions, pero entonces llega la semifinal contra un viejo conocido, el Borussia Dortmund, donde todo se derrumba.
Killan intenta buscar el gol, insistir, pero nada entra. La defensa lo ahoga, el arco se le cierra y el sueño se le escapa de las manos. El Dortmund gana los dos partidos por 1 a0 y así por última vez, al menos con la camiseta del PSG, Mbappé se queda mirando como la Champions se le va una vez más. El campeón termina siendo el Real Madrid, un club que en los últimos 10 años ha ganado cinco Champions.
Recuerda este detalle que será clave para entender la siguiente etapa en la carrera de Mbappé. Mientras tanto, en Francia la temporada cierra como casi siempre para el PSG, ganando la Liga On y también la Copa de Francia. El último gol de Mbappé con el club llega el 12 de mayo de 2024 contra el Tuluz.
Killian entra corriendo al área, atrae al portero y define para despedirse con una última anotación. Así Mbappé le dice adiós al PSG, a la afición y también a Luis Enrique. Y aunque entre ellos hubo mucha atención durante la temporada, al final se despiden con respeto y en buenos términos. Con quienes la despedida no queda tan bien es con la directiva y los dueños del club.
Ahí sí queda una disputa pendiente por salarios y bonos que según Mbappé el PSG todavía le debe. Esa pelea se alarga durante meses y no se resuelve sino hasta 2026. ¿Y qué sigue para Mbappé ahora? Todos lo sospechan, pero nadie quiere celebrarlo antes de tiempo. El 3 de junio, Killan conversa con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que una grabación del momento deja escuchar un diálogo breve.
A Cron le pregunta, “¿Cuándo se hará el anuncio?” y Mbappé responde esta misma tarde. Y dicho y hecho, a las 6 de la tarde la cuenta de X del Real Madrid publica el comunicado que rompe el internet. Killan Mbappé acaba de firmar con ellos por 5 años y claro, los medios no desaprovechan el momento. En una conferencia de prensa le preguntan a Luis Enrique, entrenador del PSG, ¿qué opina de la salida de Mbappé? Él responde, “Yo creo que el día de hoy es un día lluvioso, pero a la vez muy bonito, porque permite que se respire un
aire diferente. Creo que he respondido perfectamente a lo que me preguntabas.” Aunque lo dice, entre metáforas, todos entienden el mensaje. Perder a Mbappé es un golpe enorme, pero también un alivio. Después de años de rumores, presiones y conflictos internos, su salida se siente como el cierre de una tensión que ya venía desgastando demasiado al PSG.
En otra ocasión va incluso más lejos. Cuando le preguntan si el equipo va a mejorar al año siguiente, Luis Enrique responde que sí, sin dudarlo, porque tener a un jugador que se mueve por donde quiere también significa perder cierto control dentro del partido, pero sin Mbappé eso va a cambiar. Al año siguiente dice, podrá controlar mucho más lo que pasa en la cancha.
Tendrá razón Luis Enrique, ¿el estará mejor o peor sin Mbappé? Estamos a punto de verlo. Mientras tanto, Mbappé llega al Santiago Bernabu con una sonrisa enorme. Frente a la directiva, su familia y miles de aficionados les promete que está ahí para darlo todo, ganar títulos y escribir historia con esa camiseta. Aquí cabe mencionar que la llegada de Mbappé al Real Madrid no se siente como un fichaje cualquiera.
Para muchísima gente es la pieza final de un equipo [música] que ya parecía imparable. El Madrid venía de ganar su Champions número 15 y ya tenía figuras como Vinnie Junior, Jud Bellingham y el entrenador Carlo Ancelotti. Por eso empiezan a aparecer frases como los Galácticos 2.0 o que durante años los demás equipos no tendrán nada que celebrar más que sus cumpleaños.
Todo esto hace que la expectativa alrededor de Mbappé se vuelva todavía más absurda. Ahora ya no solo tiene la presión de ser la gran estrella del PSGO de Francia, ahora llega al club más mediático del mundo, justo cuando todos esperan que se convierta en la cara de una nueva era histórica para el Real Madrid. Su debut como merengue llega en la Supercopa de Europa.
Y como si el guion estuviera escrito, Mbappé recibe un pase de Jud Bellingham y anota ayudando a sellar el triunfo 2 a0 sobre el Atalanta. Desde la banca el entrenador Ancelotti lo mira complacido. El fichaje más esperado del mundo acaba de arrancar con gol. Después tiene sus primeros minutos en las mayores competencias de España, la Liga, que es el equivalente de la Ligue AN y la Copa del Rey similar a la Copa de Francia.
Eso sí, ambos certámenes tienen mucho mayor prestigio a nivel mundial. Aquí comienzan los tambaleos. En su debut en la Liga ante el Mallorca, Killer Mbappé no logra brillar y el partido termina 1 a un. Las críticas aumentan todavía más tras su primer clásico, donde el Barcelona los aplasta 0 a cu en el Bernabeo. Con el paso de las jornadas, Mbappé empieza a responder, firma su primer hattrick con el Madrid ante el Valladolid y también marca en la final de la Copa Intercontinental contra el Pachuca para ayudar a conquistar el título.
Sin embargo, en medio de tantos logros, Killian se ve envuelto en una polémica mucho más delicada, un supuesto escándalo sexual. Hasta ese momento, su vida privada había sido bastante discreta. A Kilian solo se le había relacionado sentimentalmente con la ex Miss Francia Alicia Ais, con la modelo Inés Row y más recientemente con la actriz Eser Expósito, aunque él nunca ha confirmado públicamente ninguna de esas relaciones.

Por eso sorprende tanto la noticia que sale sobre que una mujer denuncia una agresión en el hotel Bank de Estocolmo, Suecia, justo donde Killians se había hospedado unos días antes. La prensa sueca reporta que el jugador está entre los posibles sospechosos, pero su abogada responde que podría tratarse de un caso de difamación.
Después de 2 meses de investigación y sin que Mbappé reciba una notificación oficial como sospechoso, la fiscalía cierra el caso por falta de pruebas e inconsistencias. Este bache en su vida es suficiente para desconcentrarlo profesionalmente, lo que hace que lleguen más tropezones. Su primera y tan anhelada temporada con el Real Madrid es considerada por muchos un fracaso.
Aunque gana el Premio Pichichi al mayor goleador con 31 anotaciones, su equipo pierde en todo. La Liga, la Copa del Rey y la Supercopa de España, todas frente a sus mayores enemigos. el Barcelona. Los aficionados señalan que la falta de resultados del francés se debe a su cambio de posición de la banda izquierda a la central, además de que el nivel de competencia se volvió mucho mayor al que tenía en su país.
Pero bueno, al menos por fin tiene la oportunidad de jugar una Champions con el Real Madrid, el club que más veces ha ganado ese torneo. Solo que su llegada coincide con otro cambio. La Champions estrena formato. Ya no hay una fase de grupos como antes, sino una especie de miniiga donde todos van subando puntos.
Y aunque Mbappé logra anotar, el Real Madrid no consigue clasificarse directo a la siguiente ronda, por eso tiene que jugar una eliminatoria extra contra el Manchester City. En febrero de 2025 el partido de ida termina empatado, pero en la vuelta Kilian aparece como los grandes, mete un triplete y ayuda al Madrid a eliminar al equipo inglés.
Ahí queda claro por qué lo habían buscado durante tantos años. Después, en octavos de final, se cruzan con otro rival durísimo, el Atlético de Madrid. La eliminatoria queda empatada 2 a do en el marcador global, así que todo se tiene que resolver en penales. Mbappé no había podido notar durante los partidos, pero en la tanda sí aparece y mete su penal para ayudar al Madrid a avanzar a cuartos.
El siguiente rival es el Arsenal y ahí la historia cambia. En la ida, los ingleses logran contener a Mbappé y vencen al Madrid 3 a 1. En la vuelta los merengues salen desesperados a buscar la remontada. Kilian lo intenta varias veces, se acerca al área, busca el gol, empuja al equipo, pero nada termina de salir y entonces llega el golpe final.
Al minuto 74 sufre una torcedura de tobillo y tiene que abandonar la cancha. Con la frustración en la cara le toca ver desde afuera como el Madrid queda eliminado. Su primera Champions como madridista termina en derrota. Pero lo peor viene después, porque ni el guionista más cruel habría escrito una ironía así. Esa Champions, la primera que Mbappé juega fuera del PSG, lo termina ganando el PSG de Luis Enrique.
En la temporada 2025-2026, Mbappé llega con el reto de redimirse con el Real Madrid, pero conforme avanza la temporada, la realidad empieza a alejarse de lo que muchos habían imaginado. El Madrid pierde terreno en la liga, queda eliminado del Mundial de Clubes con una goleada 4 a0 nada menos que contra el PSG.
Y en Champions, aunque Mbappé tiene momentos de genialidad como contra el Bayern Munich, el equipo vuelve a quedarse fuera en cuartos de final. Mientras el rendimiento del equipo empieza a generar dudas, alrededor de Mbappé nace otra conversación porque sus números siguen siendo impresionantes. Sí, pero muchos aficionados empiezan a sentir que lo francés está demasiado enfocado en sus logros individuales.
A finales de 2025, Mbappé entra en la pelea por romper un récord que pertenecía a Cristiano Ronaldo. 59 goles en un año natural. Mbappé logra igualarlo e incluso lo celebra imitando a su ídolo, pero en ese intento también empieza a llevar su cuerpo al límite. Juega tocado en partidos menores, fuerza minutos que quizás no necesitaba jugar y arriesga su físico con tal de mantenerse en la carrera por superar la marca.
Con todo esto, para 2026 la paciencia de muchos madridistas empieza a agotarse. En redes sociales aparecen memes llamándolo dictador, insinuando que el equipo gira demasiado alrededor de él y que sus decisiones pesan más de lo normal dentro del club. La frustración crece tanto que algunos aficionados incluso impulsan peticiones en internet pidiendo su salida del club, acumulando millones de firmas.
Pero mientras afuera crece el ruido, Mbappé tiene la mirada puesta en algo todavía más grande, el mundial de 2026. Entonces, solo nos queda una pregunta por responder. Mbappé es el problema. Él es la causa de que los equipos para los que juegan no consigan ganar la Champions, [música] porque sí es bastante curioso que uno de los jugadores con las estadísticas más impresionantes dentro de uno de los mejores equipos del mundo tenga problemas para conseguirla.
Para explorar este tema, hay que regresar al video viral. Al momento en que Luis Enrique habló seriamente con Mbappé, más allá de defender lo que Luis Enrique intenta decirle es que un líder no puede limitarse a meter goles. También tiene que sacrificarse para que los demás puedan brillar. tiene que ser el engranaje que conecta al equipo entero para que todos, y no solo él, funcionen como una máquina.
Y estas carencias quizás no pesarían tanto si no fuera por algo más grande. Muchos opinan que durante años no ha sido Mbappé quien se adapta a los equipos, sino los equipos los que terminan adaptándose a él. En el PSG esto llegó al extremo. El club construyó un proyecto entero pensado para potenciarlo, pero eso tuvo un costo.
Los analistas notaban que si Killian no presionaba, alguien más tenía que correr por él. Si no se movía, alguien más debía abrirle espacios y así poco a poco el equipo comenzó a desequilibrarse para sostener a su estrella. Según esta lectura, ahí podría estar una de las razones por las que la Champions [música] se le ha resistido tanto Mbappé, porque en este deporte a ese nivel de exigencia no basta con que una sola pieza brille.
Los torneos los gana el equipo entero y a eso se suma la otra gran crítica. Muchos críticos piensan que por momentos el ego y los objetivos individuales han terminado pesando demasiado en su juego, especialmente en etapas recientes donde muchos sienten que llegó a arriesgar el funcionamiento colectivo con tal de perseguir récords personales.
Pero bueno, también existe el otro lado de la moneda. Quienes defienden a Mbappé creen que el problema no es él, sino el tipo de proyecto que ha tenido alrededor. Según esta postura, Mbappé necesita un equipo construido de forma más equilibrada, donde sus virtudes puedan explotarse sin desordenar al resto del grupo.
Uno de los ejemplos es la selección de Francia. Ahí con un sistema mucho más compacto y jugadores dispuestos a cubrir distintos roles, Mbappé logró algo que muy pocos futbolistas consiguen: ganar un mundial y llegar a otra final apenas 4 años después. Además, en ambos torneos fue protagonista absoluto. Algo parecido ocurrió durante años en la Ligue AN.
Aunque el nivel del fútbol francés suele considerarse menor al de otras ligas europeas, Mbappé mantuvo una consistencia brutal temporada tras temporada, dominando el torneo con goles, asistencias y títulos casi de manera ininterrumpida. Por eso, para quienes lo defienden, tanto Francia como su etapa en la liga francesa demuestran que Mbappé sí puede funcionar dentro de equipos exitosos y constantes.
Solo que tal vez [música] en Europa muchos de los proyectos armados a su alrededor simplemente nunca terminaron de encontrar el equilibrio correcto. Pero mira, al final yo no soy analista de fútbol, solo un hombre que le gusta investigar mucho, así que me encantaría saber tu opinión sobre la situación. Los comentarios están abiertos para el debate, solo recuerda respetar las opiniones de los demás.
De mi parte, solo me queda desearle lo mejor a la selección francesa para este mundial 2026 que viene.