Este es Pelé, el hombre del que todos hablan, pero que casi nadie ha visto jugar de verdad. Yo vi todos sus partidos en los mundiales completos minuto a minuto. No highlights, no compilaciones editadas, no frases repetidas en redes sociales. Vi cada toque, cada regate, cada golpe, cada lágrima.
Vi cómo lo pateaban, cómo lo perseguían, cómo lo celebraban y cómo lo temían. Y lo que descubrí me dejó muy impactado. [música] Una aclaración muy importante, en este video no te voy a contar toda la historia de Pelé, de que era chiquito y tal, no. Aquí me voy a enfocar simplemente en su desempeño futbolístico.
Solamente me voy a enfocar en lo que hizo en los mundiales y te voy a contar de una vez por todas [música] si Pelé es el mejor jugador de la historia en los mundiales o no. Mundial de Suecia, 1958. El primer mundial de Pelé en su carrera. Mundial que jugaría con tan solo 17 años. Una completa locura. Me he visto todos los partidos de Brasil en ese mundial y la verdad que ha sido una experiencia bastante curiosa.
Este mundial obviamente lo vi en blanco y negro, lo cual te cambia toda la experiencia completamente. El primer partido fue contra Austria, encuentro en el que Brasil sin Pelé ganaría cómodamente 3 a0 con dos goles de Mazola y uno de Nilton Santos. El segundo partido fue contra Inglaterra. Este partido es el que lo cambiaría todo, ya que Brasil no pudo sacar más que un empate sin goles contra los británicos.
Este partido hizo que el entrenador Vicente Feola tomara la decisión en el siguiente partido de debutar a dos jugadores, Manuel Francisco Dos Santos, mejor conocido como Garrincha, y a Edson Arantes Don Nacimento, mejor conocido como Pelé. Pé debutó en el último partido de la fase de grupos contra la Unión Soviética del legendario Lev Yashin, el único portero en toda la historia en conseguir el Balón de Oro.
En ese partido, Pelé daría sus primeras buenas impresiones jugando como segundo delantero móvil al lado de su nueve Babá, que marcaría dos goles en la victoria de 2 a0 contra la Unión Soviética. Y en ese partido el jugador que brillaría más no fue Pelé. Los jugadores que más brillaron en ese partido fue Babá con sus dos goles, Nilton Santos, el lateral izquierdo y Garrincha.
De los dos debutantes, el que más me impresionó fue Garrincha. Y algo que me sorprendió es de que en ese mundial debutó con 24 años, casi 25. Yo pensaba que era más joven, pero no. Carrincha debutó mucho más tarde que Pelé. El entrenador Feola lo consideraba demasiado impredecible. Garrincha era un extremo que jugaba sin seguir órdenes tácticas.
Regateaba, se detenía, volvía a regatear y a veces ignoraba los pases simples. Peola, que era un técnico muy estructurado, pensaba que eso podía romper el equilibrio del equipo. Por eso, en los primeros partidos, Garrincha y Pelé quedaron fuera del 11 titular. Lo de Pelé es entendible, ya que tenía solo 17 años y es normal que un chico tan joven sea impredecible y que le cueste tomar la táctica.
Pero lo de Garrincha, teniendo casi 25 años fue un caso bastante interesante. Brasil, tras haber ganado dos de sus tres partidos, les tocaría jugar contra Gales en los cuartos de final. Sí, cuartos. En ese entonces no existían los octavos de final, así que solamente tenían seis partidos. Nada que ver con hoy en día. Este Mundial en el 2026, que va a pasar en unos meses, va a tener hasta 16avos de final.
Se van a jugar un total de ocho partidos, dos más de lo que se solía jugar anteriormente. Bueno, en ese partido Pelé debutaría como goleador con la selección, ya que anotaría un gran gol con una gran maniobra dentro del área. Ese partido Brasil lo ganaría 1 a0 solamente con el gol de Pelé. Y una cosa que me hacía mucha gracia era la celebración de Pelé.
Siempre que anotaba golf daba como un brinquito como si fuera Mario Bros. Era bastante gracioso y lo hacía siempre. Y aparentemente saltar y levantar el puño era un sello personal de Pelé. El brinco con el puño arriba se volvió su marca registrada, especialmente desde el mundial de 1958. Esta celebración no era normal en ese tiempo.
Las celebraciones eran muy sobrias. Casi todos los jugadores solo levantaban los brazos o abrazaban a un compañero. No existían las celebraciones coreografiadas ni los festejos espectaculares. Yo creo que si en ese entonces vieran celebraciones como las que se hacen hoy en día, a ellos les da algo, alucinarían. Y tras esta victoria, Brasil avanzaba las semifinales en el que se enfrentaría a Francia.
Y en este partido fue una locura. Este juego ha sido con diferencia el que más curiosidades me dejó. Primero que nada, las reglas en ese entonces eran muy diferentes a las reglas que tenemos hoy en día. Mientras estaba viendo el partido, estaba muy confundido con lo que estaba pasando. Hay una jugada que se repetía una y otra vez, que era el defensor o cualquiera que estaba al lado del portero, le pasaba el balón con el pie y el portero lo agarraba con las manos de forma descarada.
No era de que lo hicieran de vez en cuando, no, lo hacían todo el tiempo en todos los partidos. Era una forma de enfriar el juego, ganar tiempo o romper la presión del rival. Los equipos lo hacían todo el tiempo y los arqueros incluso botaban el balón, lo volvían a tomar y lo mantenían varios segundos. Eso hoy en día es imposible.
Si hoy un defensor le pasa el balón deliberadamente con el pie al portero y este lo agarra con las manos, el árbitro detiene el juego y sanciona con un tiro libre indirecto dentro del área. Esta regla que tenemos actualmente no se empezó a aplicar hasta el año 1992. Otra cosa que me sorprendió mucho era el ritmo de juego.
La táctica era muy diferente en ese entonces. El partido contra Francia era una ida y vuelta constantemente. No había nadie que perdiera el tiempo. El único que lo hacía era el portero por la regla que te acabo de mencionar anteriormente. Pero fuera de eso todos los jugadores iban para arriba y para abajo superdo en los pases.
Parecía como si estuvieras viendo a chicos de la calle jugar y pelear por la pelota. Era una era una locura. en el que recompensaba a los jugadores con más talento. Ese partido fue la consagración de Pelé, ya que fue su primer y último partido en el que anotaría un hattrick en un mundial, un partidazo en toda la regla, no solo por los goles, sino por el partido en general.
Tanto él como Garrincha y Didi fueron los mejores de ese partido. Didi era un jugador que yo no conocía de nada, la verdad, y me dejó muy sorprendido. Muy buen pelotero que es este Didi, eh, pero poco se habla, eh, su nombre no envejeció muy bien que digamos. Ese partido lo ganaría Brasil 5 a do y avanzaban a la final del Mundial que les tocaría enfrentarse a la anfitriona Suecia.
Otro partido para la historia. Y aquí en este partido hubo una jugada que me dejó alucinando. Miren esta jugada. El jugador de Suecia manda un pase que dejaba completamente solo a su delantero, pero el defensa de Brasil lo agarra descaradamente. ¿Y qué creen que pasó? ¿Qué tarjeta piensan que le sacaron? Ya se los digo yo.
Ninguna, ni una sola tarjeta. ¿Y por qué? Porque en ese mundial no existían las tarjetas. La FIFA no las empezó a aplicar hasta el mundial de 1970. Antes de ese mundial, los árbitros no mostraban tarjetas, las sanciones se comunicaban verbalmente, lo que generaba confusión, sobre todo entre jugadores que no hablaban el mismo idioma.
Así que esta acción de aquí fue sancionada solamente como falta y tiro libre para Suecia, una cosa de locos. Pero fuera de eso, este mundial fue otro gran partido para Pelé. El partido acabaría con victoria para Brasil de 5 a do, el mismo resultado que tuvieron contra Francia. Brasil ganaría con dos anotaciones de Babá, uno de Sagallo y otros dos de Pelé, dos goles que ayudaban a su equipo para conseguir el título, el primer título mundial de Brasil en su historia en aquel momento.
Y durante todo el mundial, Pelé fue parte clave para conseguir el título, pero no fue el mejor del torneo, ni tampoco fue el mejor de su selección. El mejor de Brasil fue el mediocampista Didy. No solo para mí, sino para la mayoría de gente que vio ese mundial. Pero Didi tampoco fue el mejor del torneo.
El mejor según la FIFA fue Raymond Copa, el mediocampista ofensivo de Francia. Yo, en la verdad, no estoy muy de acuerdo con este premio. Yo me di el Mundial entero y me pareció que era de los mejores de Francia, sin duda, pero no me pareció el mejor, claramente. Y para mí el mejor no fue ni Copa, ni Didi, ni Pelé, ni Garrinch.
El mejor jugador de Francia que se llama Jos Fontaine. Este tipo de aquí consiguió el récord más increíble que yo he visto en los mundiales. Metió 13 goles. Una completa locura. Fontain los mismos goles en mundiales que Messi y uno más que Pelé. Pero Messi le costó meter 13 goles en cinco mundiales. Fontain metió 13 en uno solo.
Y yo me pregunté, “¿Y por qué no jugó más mundiales?” Me puse a investigar y aparentemente Fontain no jugó más por una lesión que acabó con su carrera. Fontain jugó solamente hasta los 28 años y sí que tuvo chance de jugar el Mundial del 62, pero desafortunadamente Francia no se clasificó. Una pena, la verdad, porque este delantero pudo haber hecho historia, historia, pero historia fuerte.
Estamos hablando de unos números que son insuperables. En mi opinión, el primer mundial de Pelé tiene un valor muy parecido al mundial que ganó Mbappé. con 19 años. Sí, repito, 19 años, no 18. No sé de dónde salió el rumor de que Mbappé tenía 18 años cuando ganó el mundial. Eso no es cierto. Creo que Mbappé es la primera persona en la historia de haber nacido en el 98 y en el mundial del 2018 tenía 18 años.
Las matemáticas no dan ahí muy bien que digamos. No solo que tenía 19 años, sino que estaba a punto de cumplir 20. Mbappé cumple en diciembre, así que le faltaban algunos meses para cumplir 20 ese mismo año. Pero aún así creo que el valor de ese Mundial de Pele es muy parecido al de Mbappé, porque ambos eran muy jóvenes, ambos fueron la revelación del torneo y ambos fueron muy importantes para su equipo para conseguir el título.
En el caso de Pelé, el mejor fue Didy y en el caso de Mbappé, el mejor fue Griezmann o incluso para algunos fue Pogba. Mundial 1962, Chile. En este mundial se dio uno de los partidos más locos en toda la historia. Italia versus Chile. Chéquense esto. Van a alucinar. [música] about to see is the most stupid, appalling, disgusting, and disgraceful exhibition of football possibly in the history of the game. Chile versus Italy.
This is the first time the two countries have met. We hope it will be the last. Now, if the World Cup is going to survive in its present form, something’s got to be done about teams that play like this. Indeed, after seeing the film tonight, you at home may well think that teams that play in this manner o to be expelled immediately from the competition.
And there’s trouble already. There’s a fight going on in the middle there. Andini took a kick the player then. Oh, this is absolutely ridiculous. Took an open kick at a player who was nowhere near the ball and he’s on the field. He’s being set right off and the police are being called on or the army.
The police in fact’s one of the sorest and most stupid incredible spectacles I’ve ever seen. And there we go again. That was one of the neatest left hooks I’ve ever seen. Oh, that was one of the worst tackles I think I’ve ever seen. Sanchez bought it right in the face. That was David. And he’s off the field. It down to nine men.
Oh, we getting a rugby and a fight. Everything going in there. Well, how can Aston can possibly keep this game going? No need to play the ball at all. Salvadore Brasil empezaría el mundial enfrentándose a la selección mexicana. Brasil arrancaba con prácticamente el mismo 11 que le habían hecho campeón en el Mundial anterior.
Y Brasil no haría más que ganar cómodamente el encuentro 2 a0 con un gol de Zagallo, con un gran pase de Didi y el otro anotado por Pelé. Un tremendo golazo llevándose hasta cuatro mexicanos que no pudieron hacer nada para pararlo. Ese gol fue su primero y último gol del campeonato, ya que Pelé desafortunadamente se lesionaría en el siguiente partido.
El siguiente partido fue contra Checoslovaquia, partido que terminarían empatando 0 a0. La jugada de la lesión fue en el minuto 25 del partido. Pelé recibe el balón cerca del área, intenta un remate fuerte de media vuelta y en el movimiento del giro siente un tirón brutal en la parte posterior del muslo. Nadie lo lesionó, fue una lesión muscular, un descarro.
¿Y qué pasó después? Pelé intentó seguir jugando unos minutos, pero coiaba visiblemente. Brasil no podía hacer cambios, ya que en ese entonces no existían los cambios durante el partido. En esa época, si se lesionaba un jugador de tu equipo, estabas obligado a jugar con 10 el resto del partido.
Nada que ver con los cinco cambios que se hacen hoy en día. Después del partido, los médicos confirmaron el desgarro muscular que lo dejaba fuera del mundial. Una pena, ya que Pelé llegaba a ese mundial como la máxima figura de la selección. Su reemplazo fue un tal Amarildo. Amarildo entró en el siguiente partido contra la selección de España y en ese partido Amarildo se convirtió en el gran héroe de Brasil, ya que anotó los dos goles en la victoria de 2 a 1 contra España.
A partir de aquí se vino el show de Garrincha. Garrincha fue el auténtico MVP de este mundial. En los cuartos de final anotó dos goles en la victoria de 3 a 1 contra Inglaterra. En las semifinales se enfrentaban al anfitrión a Chile, en el que Garrincha anotaría otros dos goles al igual que Babá en la victoria de 4-2 contra Chile.
Y en la final les tocaba enfrentarse otra vez contra Cheekoslovaquia, pero esta vez Brasil no perdonó. Checoslovaquia sorprendió primero con el gol de Masopus, pero Brasil reaccionó enseguida. Amarildo, el sustituto de Pelé, empató 2 minutos después con un disparo cruzado. En el segundo tiempo, Cito y Babá sellaron la remontada con jugadas colectivas que mostraron la armonía del equipo.
Garrincha, aunque no marcó, fue el alma del ataque. Regateó, asistió y desbordó sin descanso. Brasil jugó con temple y elegancia, demostrando que podía ganar sin Pelé gracias a un grupo que entendía el ritmo y la magia del yogo bonito. La FIFA y la prensa internacional coincidieron en que Garrincha fue la figura absoluta del campeonato.
Su impacto fue tan grande que muchos historiadores lo consideran uno de los mejores torneos individuales de la historia. Mundial 1966, Inglaterra. En 1966 el mundial se disputó en Inglaterra y Brasil quería hacer historia ganando su tercer título consecutivo. Para ese mundial, Pelé llegaba en plena forma, siendo para todos el mejor del planeta en ese momento.
Pero desafortunadamente Brasil cayó en el grupo de la muerte. Entre ellos estaba Bulgaria, la Portugal de Eusebio y una muy fuerte Hungría. El mundial empezó de la mejor manera posible. Brasil consiguió ganar su primer partido 2 a0 a Bulgaria. Pelé y Garrincha se vistieron de héroes anotando dos golazos de libre directo. Ese partido fue muy recordado por la dura marca de los húngaros a Pelé.
Todos sabían que él era el mejor y su única forma de pararlo era con entradas muy fuertes. En ese mundial todavía no existían las tarjetas y hacer falta era la única forma de tenerlo. Le pegaron tanto que terminó lesionándose al final del partido, haciendo que perdieran a su estrella para el siguiente encuentro contra Hungría.
Y tras la falta de pele, Brasil no pudo contra una muy dura Hungría que terminó derrotando 3 a 1 a Brasil. Después de esta derrota, Brasil estaba obligado a ganar el último partido contra Portugal. Tras la debacle contra Hungría, el entrenador Vicente Feola realizó siete cambios en la alineación. Carrincha no jugó ese partido por molestias musculares, pero Pelé ya estaba listo para ayudar a su equipo.
El portugués Mario Coluna fue el encargado de marcarle y recibió el mismo trato que le habían hecho los búlgaros. El plan de ellos era claro, todos contra Pelé. Pelé aguantó todo tipo de entradas durante el partido hasta que a la media hora de juego su cuerpo dijo basta y terminó lesionado. En ese mundial todavía no habían cambios, así que Pelé no le quedó de otra más que aguantar hasta el final del partido.
La dureza de los portugueses desconectó a todos los jugadores de Brasil y terminaron derrotándolos 3 a 1. Tras perder dos de sus tres partidos, Brasil terminaba despidiéndose del Mundial. Y lo peor de todo es que ese mundial fue el peor mundial de Brasil en toda su historia. Jamás en su historia habían quedado eliminados en la fase de grupos y ocurrió durante la mejor época de Brasil de todos los tiempos.
Una eliminación que sorprendió a propios y extraños. Ese mundial se lo terminaría llevando la anfitriona Inglaterra del legendario Bobby Moore, derrotando 4-2 a la Alemania Federal. Los mejores jugadores de ese mundial fueron Bobby Chalton y el Gran Eusevio, pero la FIFA y la prensa internacional le otorgaron el MVP a Bobby Charlton tras haber sido el cerebro ofensivo del equipo inglés.
Y ese fue el momento en el que Hendrick se volvió su mayor fan. Mundial 1970, México. Pelé y Brasil prepararon su revancha durante 4 años y llegaron a México 70 con ganas de hacer historia. Pelé en ese entonces tenía 30 años y había mucha gente que dudaba de su rendimiento. Uno de ellos era el entrenador Joao Saldaña, que decía que Pelé tenía problemas de cadera y problemas de visión que le impedían poder bien la pelota durante los partidos de noche.
Los aficionados estaban preocupados porque se temían que Pelé no fuera convocado, pero afortunadamente para ellos antes del Mundial el gobierno se deshizo del entrenador y puso a un viejo conocido, Mario Salgayo, el ex compañero de Pelé en la selección. Y con él de entrenador, Pelé tenía más que asegurado su lugar en el 11 inicial.
Y con todo listo, Brasil estaba preparado para volver a la gloria. Esa Brasil estaba llena de estrellas y el entrenador no le quedó de otra más que poner a cinco dieces en el equipo. Gerson, Yarinho, Tostao, Pelé y Ribelino. A Brasil le tocaba debutar en el Mundial contra la siempre competitiva Checoslovaquia.
Checoslovaquia empezó sorprendiendo con un gol de Petras, aprovechando un descuido defensivo, pero ese golpe despertó a la bestia. Pelé empató con un disparo desde fuera del área que dejó al portero clavado. Ribelino marcó el 2 a 1 con su famoso patada atómica, un zurdazo seco imposible de detener. Yarinho, en modo locomotora, anotó el 3 a1 tras una jugada explosiva por la derecha.
Pelé asistió a Yarinho para el 4-1 final. Brasil no solo ganó, impuso su estilo, su ritmo y su magia. fue el primer aviso de que ese equipo estaba destinado a la eternidad. [música] En el segundo partido les tocaba enfrentarse a la campeona Inglaterra, uno de los partidos más esperados en ese momento. Fue un duelo entre los dos campeones del mundo vigentes, Brasil del 62, Inglaterra del 66.
Un choque de estilos, la técnica sudamericana contra la precisión británica y terminó siendo una batalla épica. Inglaterra jugó con orden y fuerza, liderada por Bobby More, que protagonizó un duelo legendario con Pelé. Pelé tuvo una ocasión histórica, un cabezazo perfecto que parecía gol, pero Gordon Banks realizó una de las mejores atajadas de la historia conocida como la parada del siglo.
Brasil respondió con paciencia y ritmo. En el minuto 59, Yarinho rompió la defensa inglesa tras una combinación con Tostao y Pelé y marcó el único gol del partido. El encuentro fue tan intenso que ambos equipos abrazaron al final reconociendo la grandeza del rival. Tras estas dos victorias, Brasil se aseguraba su paso directo a los cuartos de final.
Brasil se enfrentaba a Rumania en el último partido de la fase de grupos. Brasil ya estaba clasificado, pero jugó con la misma intensidad que en una final. Pelé abrió el marcador con un tiro libre magistral, una curva perfecta que dejó al arquero sin reacción. Yarinho amplió la ventaja con su potencia habitual tras una jugada colectiva con Tostao y Ribelino.
Rumania respondió con orgullo, recostando distancias, pero Brasil seguía dominando el ritmo. En el segundo tiempo, Pelé marcó su segundo gol tras una asistencia de Tostao que lo dejó solo frente al portero. El 3 a 2 final reflejó más la dignidad rumana que una verdadera amenaza. Brasil controló el partido de principio a fin y Brasil tras esta victoria avanzaba a los cuartos, cuartos de final, Brasil versus Perú.
Un dato curioso es que Didi, el excompañero de Pelé, era el entrenador de Perú. Antes del partido, la prensa brasileña insinuó de que Did podría facilitar el triunfo de su antigua selección. Era una acusación injusta, pero poderosa. Se decía que Didi no quería eliminar al país que lo había hecho leyenda. El mismo Didi respondió con dignidad.
Soy brasileño, pero hoy mi corazón es peruano. Y lo demostró en el campo. Perú atacó, jugó sin miedo y puso en aprietos a Brasil durante todo el partido. Ribelino abrió el marcador con otro zurdazo implacable, su sello personal. Tostao amplió la ventaja tras una jugada colectiva que mezcló precisión y velocidad.
Perú respondió con Cubilas, su joven estrella que recortó distancias con clase. En el segundo tiempo, Brasil aceleró. Tostao y marcaron para sellar el triunfo. El partido fue un festival de fútbol ofensivo con ambos equipos jugando sin especular. Y tras esta victoria, Brasil avanzaba las semifinales. Brasil versus Uruguay. Era el duelo más simbólico posible.
Brasil contra Uruguay, el mismo rival que les había arrebatado la gloria en el Maracaná en 1950. Durante los primeros minutos el miedo volvió. Uruguay se adelantó con un gol de Celerino tras un error defensivo, pero Brasil no se quebró. Respondió con calma, toque y ritmo. Clodoaldo empató justo antes del descanso tras una jugada colectiva que devolvió la confianza.
En el segundo tiempo, Jarinho, la locomotora imparable, marcó el segundo con una carrera feroz y una definición precisa. Ribelino cerró el partido con un zurdazo perfecto, el sello de la elegancia brasileña. Pelé no anotó en ese partido, pero fue el director invisible. Asistió, movió los tiempos y protagonizó una jugada legendaria.
Brasil vengó el Maracanazo 20 años después con fútbol y belleza. El equipo mostró su madurez total, técnica, táctica y mentalidad. Pelé, aunque no marcó, fue el alma del juego. Su liderazgo era silencioso, pero absoluto. Con esa victoria, Brasil llegó a la final contra Italia, listo para coronar su era dorada.
Brasil versus Italia. La final comenzó con tensión. Italia era defensiva, Brasil pura inspiración. El enfrentamiento de las dos selecciones más grandes del mundo. En ese momento, Pelé abrió el marcador con un cabezazo majestuoso, suspendido en el aire como si el tiempo se detuviera. Italia empató tras un error defensivo, pero Brasil no perdió la calma.
En el segundo tiempo, Gerson tomó el control del medio campo y marcó el segundo con un zurdazo. Luego Yarinho, siempre oportuno, anotó el tercero tras una jugada colectiva. El cuarto gol fue una obra de arte. Pelé, Tostado, Gerson, Yarinho y Carlos Alberto tocaron la pelota con precisión milimétrica antes de que el capitán rematara cruzado.
Fue el gol más hermoso en una final mundialista, simbólico del yogo bonito. Brasil ganó su tercer mundial y se quedó con la copa Jul Red para siempre. Pelé se convirtió en el único jugador en la historia con tres títulos mundiales. El equipo fue considerado el mejor de todos los tiempos.

Una sinfonía de talento y armonía. Pelé se retira de los mundiales con tres títulos, algo que nadie más lo ha hecho. Nadie ha estado tan arriba durante tanto tiempo. Después del 70, Pel se convierte en embajador del fútbol, lleva el deporte a los Estados Unidos, se vuelve un símbolo global, una figura que trascendió generaciones.
Pero ahora la pregunta que todos nos hemos hecho, ¿selé el mejor jugador de la historia en los mundiales? Si hablamos de talento puro, Messi y Maradona están en la conversación. Si hablamos de longevidad, Cristiano también. Si hablamos de explosión, Mbappé entra. Pero si hablamos de mundiales, de impacto, de títulos, de momentos, de dominio, delegado Pelée está solo.
Nadie ganó más. Nadie dominó tanto, nadie cambió tanto el juego. Maradona tuvo el mundial más dominante de la historia en el mundial del 86, pero solo fue uno. Pelé tuvo dos mundiales dominantes. Maradona fue un genio. Pelé fue una constante. Pelé no fue el mejor porque ganó tres mundiales. Fue el mejor porque inventó el fútbol que todos los demás intentaron copiar.
Después de ver todos sus partidos, entendí algo. Pelé no era humano. Era una visión, una demostración de lo que el fútbol podía llegar a ser. Pelé jugaba como si el tiempo no existiera, como si cada toque fuera una forma de desafiar la historia. Hoy cuando ves sus partidos, no ves solo goles, ves el nacimiento del fútbol moderno y entiendes por qué más de medio siglo después nadie ha podido jugar como él. M.