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Trump y Rubio no tienen el mismo plan para Cuba.

Donald Trump lleva 4 meses repitiendo que Cuba está a punto, que Cuba es la siguiente, que puede hacer con Cuba y lo ha dicho literalmente, lo que le dé la gana. Y más de uno aquí se puede y se está preguntando, ¿esto es un plan serio y bien calibrado o es ruido para ganar titulares mientras mientras la isla se cae a pedazo por sí misma y y el régimen castrista no le queda otra opción que rendirse? Hoy vamos a quitarle el maquillaje a esa pregunta porque ya vamos teniendo un poco más de claridad de por dónde van

las cosas y hacia dónde podría ir este pulseo en los próximos días y semanas. Desde ya te doy las gracias por tu apoyo con likes, hypes y sobre todo sobre todo con los comentarios, qué es lo que le da le da vida a este a este contenido y a esta comunidad, por supuesto. Soy Aline y aquí seguimos contando historias e histerias en desarrollo.

Vayamos por parte, como diría el el gran filósofo Jack el Destripador. Donald Trump sí tiene un plan con Cuba, eh, y eso y eso no es un plan oculto, ni es algo muy complicado de comprender, ni hay que sacarlo así conclusiones, leyendo entre líneas, ni mucho menos. Eso eso está dicho a viva voz en sus propios discursos, en sus post en redes sociales y en sus entrevistas.

Lo que pasa es que viene un poco envuelto en frases, declaraciones explosivas y mucha gente lo confunde con improvisación, pero improvisación no es lo que hay. es una doctrina aplicada a Cuba, igual que se aplicó a Venezuela y que se y se está aplicando de alguna forma a Irán. Y esa doctrina busca tres cosas, tres cosas muy concretas.

La primera, evidentemente, sacar a los chinos y a los rusos del Caribe. Esto, eso es jugada cantada. Esto está más que dicho y sabido. Por ahí empieza todo. La segunda es abrir el mercado a las corporaciones norteamericanas en una isla que lleva décadas completamente cerradas. Cuba como destino turístico, como puerto de paso, como zona de inversión y para eso hace falta que la cosa funcione mínimamente, por supuesto, y no que que esté a oscura todos los días.

Y y aunque hay que echar billete, ya aquí hay que echar billete, pues estamos hablando de una inversión que puede tener retorno, mucho retorno. Y la tercera es la más sabrosa para Trump como producto político, llevarse el titular histórico de haber tumbado al castrismo. Y como a Trump le gustan tanto las cosas que nadie ha hecho, pues aquí hay una motivación de sobra.

H esos esos tres objetivos no son secretos ni los me los estoy leyendo yo en mi bola de cristal. él mismo ha ido trazando esos objetivos semana por semana este año en las redes sociales y en los medios de comunicación. Todas eh todas esas frases eh que que tanta polémica han generado cuando las ponemos en serie revelan exactamente la lógica que está aplicando, porque a Tron no se le puede leer como como un político tradicional de esto que te va escondiendo la bola, que te esconde las cartas.

H si hacemos eso con él, nos perdemos en la curva. Pero si se lee eh como lo que él mismo dice ser, o sea, un negociador eh rudo y conflictivo que pone las condiciones encima de la mesa para empujar al otro a moverse, ahí todo encaja. Trump no está improvisando con Cuba. Trump está haciendo Trump con Cuba. Y eso es coherente, es predecible y hasta cierto punto bastante fácilmente leíble.

Pero esta película tiene sus complicaciones porque si el plan está tan claro, si los objetivos son tan explícitos, si la mayoría republicana del Senado norteamericano hace unos días eh bloqueó al propio Senado el intento de amarrarle las manos a Trump con respecto a Cuba, si la cúpula cubana lleva meses cediendo en secreto y soltando presos así por cuota, entonces aquí hay algo que no termina de cuadrar porque con todo el viento a favor que tiene Trump, la película no acaba de cerrar y llevamos 4 meses con el mismo capítulo en

repetición una y otra vez ahí en bucle. Algo algo está pasando que no está en las declaraciones de Trump ni en el guion oficial ni en los titulares. Y empieza por algo que casi nadie está poniendo encima de la mesa, que en esta negociación no solamente hay dos sillas ocupadas, hay tres y cada una está sacando cuentas bastante distintas.

Si esto fuera una negociación tradicional de dos partes, ya estaría firmada, pero la mesa tiene un tercer actor que está sacando cuentas distintas a las de Trump y mientras esas cuentas no cuadren, va a ser va a ser un poco difícil cerrar el negocio. A Trump le salen las cuentas redondas, eso ya lo sabemos.

lo que está sobre la mesa le entrega los tres objetivos que él personalmente persigue. Y en el fondo nada de eso le pasa factura electoral porque él ya no se va a postular a nada más. Hm. Eso aunque estén en juego las elecciones de medio término de noviembre para el partido republicano, pero es que lo que está en juego es el Congreso, no el Senado.

Las posibilidades que tienen de perder el Senado son muy bajas. O sea, es difícil que haya revancha política por el lado demócrata con algún tipo de esto de juicio político para destituirlo. H Pero bueno, a ver, volvamos a lo nuestro, que si nos enredamos en la dinámica electoral norteamericana, eh nos complicamos y eso no nos va a llevar a ninguna parte ahora mismo.

Decía que que Trump ya no ya no puede tener más aspiraciones políticas. Por eso todo el despliegue que vemos en titulares sobre movimientos de drones, posibles preparativos del Pentágono para una eventual acción militar en la isla, todo eso, todo eso en principio ha sido un termómetro, es presión calibrada para para que la cúpula no se relaje y siga cediendo.

Y si se le atasca la mesa, Trump no tiene problema en absoluto en mover esa palanca un poco más arriba. Eh, para él todo esto es una transacción donde gana sí o sí. Y fíjense que dije en principio, porque en el caso Venezuela Irán, en principio también estaban negociando. Hm. Pero ya ven cómo ha terminado todo. Hm. Todo esto a la cúpula cubana las cuentas le salen muy distintas porque ellos ellos están jugando están jugando a la supervivencia pura.

Aceptar lo que Washington le pide duele. A ver, hay que quitarse el uniforme que les da poder, soltar presos políticos que son, bueno, son su moneda de cambio y y a de los que llevan años negando que existe, abrir la economía al mercado, asumir un sucesor que no se llame Castro y y aceptar que que Rusia y China dejen de ser eh los padrinos de la finca.

Para gente que lleva esta gente así que que lleva 67 años gobernando como como señores feudales, como terratenientes, aceptar todo esto tiene que ser muchísimo. Hm. Pero, pero si el precio de quedarse en la isla es ese, pues lo van a pagar, me imagino yo que sin demasiado miramiento. Porque la otra opción, la de una operación militar que les caiga encima, eso no creo que la puedan ni ni siquiera mirar de frente.

En ese escenario, muchos de ellos lo perderían todo. O sea, dígase jerarquía, cuentas de banco, propiedades, la libertad y y en algunos casos incluso hasta hasta la vida. Hm. Pero así todo, así todo están cediendo a cuentagotas y están cediendo a a cuentagotas no porque sean los más astutos de esta película, sino porque saben calibrar su propia desesperación y y en qué momento hacer lo que toquen.

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