Atención México. Lo que acaba de ocurrir entre el gobierno de los Estados Unidos y nuestra nación es algo que pone los pelos de punta. El Departamento de Justicia norteamericano se atrevió a hacer pública una lista con 10 nombres de mexicanos a los que pretende detener, entre ellos el gobernador en funciones de Sinaloa, Rubén Rochamoya, un senador de la República y el alcalde de Culiacán.
10 ciudadanos mexicanos a los que Washington decidió señalar desde su escritorio sin pasar por los canales que marca el derecho internacional. sin respetar la confidencialidad que exigen los tratados firmados entre naciones. Y lo que respondió la presidenta Claudia Shain Baum no tiene precedente en la historia reciente de nuestro país. Quédense conmigo porque lo que les voy a contar va a poner las cosas en perspectiva como nadie más se las está contando.
Esta no es una noticia más en el ruido cotidiano. Esto es un momento decisivo. Esto es la línea que la doctora Shain Baum acaba de trazar frente a Washington con una claridad que retuma en los pasillos del poder mundial. Pónganle pausa a todo y escuchen porque esto sí es importante. Para entender la magnitud de lo que está ocurriendo, hay que poner los hechos sobre la mesa con calma.
El 28 de abril por la noche, la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió 10 documentos provenientes del gobierno estadounidense, 10 solicitudes de detención provisional con fines de extradición dirigidas a 10 ciudadanos mexicanos. Hasta ahí podríamos decir que se trataba de un procedimiento dentro de los causes formales que existen entre ambos países.

Pero lo que pasó al día siguiente cambió todo. El 29 de abril al mediodía, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos para el distrito sur de Nueva York hizo públicos los cargos contra esos 10 mexicanos públicos frente a las cámaras, frente al mundo, frente a millones de personas que recibieron los nombres y los señalamientos como si se tratara de un espectáculo mediático.
Y aquí viene la parte que más debe encender las alarmas de cualquier mexicano que ame su patria. Esos procesos son por tratado internacional absolutamente confidenciales. Existen acuerdos firmados entre México y Estados Unidos precisamente para que estos asuntos delicadísimos se manejen con la discreción que merecen.
La razón es muy sencilla. Cuando se hace pública una acusación de este tipo antes de que las autoridades del país receptor puedan analizar si las pruebas son sólidas, lo que se está haciendo es una condena mediática previa al juicio. Se está destruyendo la presunción de inocencia que cualquier sistema jurídico serio debe respetar.
Se está creando un linchamiento global que después es muy difícil de reparar, aunque resulte que las acusaciones sean infundadas. Eso es exactamente lo que hizo el Departamento de Justicia norteamericano, saltarse las reglas, romper los protocolos, violar la confidencialidad pactada y poner a 10 mexicanos en una vitrina internacional sin que las autoridades de nuestro país tuvieran siquiera la oportunidad de revisar los expedientes con calma.
Y si esto les parece grave, esperen a escuchar lo que respondió nuestra presidenta, porque ahí está la verdadera noticia. Esa misma mañana, la Dra. Claudia Shinboundown tomó la tribuna en Palacio Nacional y soltó una frase que ya está dando la vuelta al mundo. Dijo palabras textuales que bajo ningún motivo se va a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México.
Sin matices, sin medias tintas, sin agacharse ante nadie. Verdad, justicia y defensa de la soberanía. Esa fue la posición que la mandataria mexicana le dejó muy clara al gobierno de Donald Trump y a todo el aparato de poder en Washington. Dale me gusta a este video si quieres que sigamos exponiendo lo que realmente está pasando en esta defensa histórica de México y suscríbete porque lo que viene a continuación va a sorprenderte todavía más.
Vamos por partes porque la posición de la presidenta es mucho más sólida y mucho más inteligente de lo que los medios del viejo régimen están queriendo presentar. Shane Baum dijo algo fundamental que hay que entender bien. Si la Fiscalía General de la República, que es la autoridad competente en territorio mexicano, recibe pruebas contundentes e irrefutables conforme a la legislación nacional, deberá proceder conforme a derecho.
Eso quiere decir que México no se está cerrando a la cooperación internacional. México no está protegiendo criminales. Lo que está diciendo la presidenta es algo muy distinto y muy importante. Está diciendo que las decisiones sobre los ciudadanos mexicanos las toman las instituciones mexicanas con base en las leyes mexicanas dentro del territorio mexicano. Ni más ni menos.
Y aquí hay un detalle que muestra el nivel de estatura política de la doctora Shane Baown. Frente a las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, frente a los señalamientos contra un senador de su propia coalición, frente a la presión brutal que Washington intentó imponer con esta filtración mediática, la presidenta no se escondió detrás de excusas ni intentó proteger a nadie por afinidad política.
Dijo algo que debería estar grabado en piedra. No vamos a proteger a nadie. Si hay pruebas, se procede, pero si no hay pruebas, entonces la pregunta que tenemos que hacernos como país es muy distinta. ¿Cuál es la verdadera motivación detrás de estas acusaciones? ¿Qué busca el Departamento de Justicia al filtrar estos nombres en este momento específico? ¿A qué obedece el momento elegido para hacer pública esta lista? Porque hay que decirlo con todas sus letras, el momento no es casualidad.
Estados Unidos y México están en plena recta final de las negociaciones para la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que se realizará en 2026. Hay tensiones permanentes por temas migratorios, por aranceles, por la cooperación en seguridad. Y justo en este contexto, justo cuando Shain Bown acaba de regresar de su gira por España, donde fue recibida como una líder de talla mundial, justo cuando la doctora ha logrado mantener una posición de fortaleza frente a las presiones de la Casa Blanca, aparece esta filtración
mediática contra figuras políticas mexicanas. Casualidad, yo no lo creo. Y la presidenta tampoco. Ahora vamos a meternos en los detalles que pocos están analizando con la profundidad que merecen. Resulta que entre los 10 ciudadanos señalados por Washington están figuras de altísimo nivel político en Sinaloa.
Estamos hablando del gobernador en funciones de un estado completo, alguien que fue electo por el voto popular del pueblo sinalo hablando de un senador de la República en ejercicio. Estamos hablando del alcalde de Culiacán, la capital del estado. Es decir, Estados Unidos no está pidiendo la detención de operadores menores ni de personajes secundarios.
Está intentando intervenir directamente en la estructura política y democrática de un Estado mexicano completo. Si esto no genera indignación, no sé qué la podría generar, porque estamos hablando del principio más básico de cualquier nación que se respete a sí misma. El derecho a que sus instituciones democráticas funcionen sin la intervención de poderes extranjeros.
