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HARFUCH ATRAPA a CARLOS SALINAS tras INTENTAR ESCAPAR de MÉXICO DISFRAZADO de SEDENA

Esta mañana en la terminal de vuelos privados del aeropuerto internacional de la Ciudad de México, Carlos Salinas de Gortari fue detenido cuando intentaba salir del país disfrazado de militar. No estoy exagerando. Uniforme completo de la Secretaría de la Defensa Nacional, insignias de general, credenciales clonadas de alto nivel y una camioneta militar oficial.

El expresidente que gobernó México entre 1988 y 1994. El mismo que durante más de tres décadas operó desde la sombra como si las leyes de este país no aplicaran para él, intentó cruzar esa terminal con un disfraz y 8 millones de dólares en efectivo dentro de una maleta y no lo logró. Esto no es un rumor, esto no es especulación.

El comunicado oficial de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana fue emitido este martes 12 de mayo de 2026 a las 10 de la mañana. Los elementos de la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República lo confrontaron en esa terminal. Salinas intentó identificarse como general en retiro. Lo reconocieron de inmediato.

Y en este momento, mientras lees esto o escuchas esto, el expresidente está en el Centro Federal de Readaptación Social número uno, El altiplano, bajo máxima seguridad. Quédate conmigo hasta el final porque esta historia tiene capas. No voy a contarte solo lo que pasó esta mañana, voy a contarte cómo llegamos hasta aquí.

¿Qué significa este operativo dentro del contexto de todo lo que ha venido ocurriendo en este país en los últimos meses? ¿Qué encontraron exactamente cuando lo detuvieron? ¿Y qué viene ahora para la investigación que ya está en marcha con varios frentes abiertos al mismo tiempo? Son cuatro cosas concretas y las vamos a recorrer una por una sin saltarnos nada.

Primero necesitas entender el peso histórico de lo que pasó esta madrugada, porque si no tienes ese contexto, el titular puede leerse como una noticia más en un país acostumbrado a noticias que impactan fuerte y se olvidan rápido. Carlos Salinas de Gortari no es cualquier expresidente. es el expresidente que desde que dejó el poder en 1994 ha sido señalado de manera sistemática, documentada y pública en conexiones con el crimen organizado, con el desmantelamiento de instituciones, con el diseño de estructuras económicas que

concentraron la riqueza en unas pocas manos mientras empobrecían a millones. Es el expresidente, cuyo hermano Raúl Salinas de Gortari fue detenido y condenado por enriquecimiento ilícito. Es el expresidente bajo cuyo gobierno fue asesinado Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del PRI, en un crimen que nunca fue esclarecido de manera satisfactoria.

Es el expresidente que firmó el Tratado de Libre Comercio en condiciones que muchos analistas señalaron como desfavorables para el campo mexicano y que desembocaron en la crisis del 94, una de las peores crisis económicas que ha vivido este país en su historia moderna. Lo que más llama la atención no es el listado de señalamientos, sino lo que ocurrió cada vez que esos señalamientos intentaron convertirse en algo más.

Durante más de 30 años, cada vez que su nombre aparecía en una investigación, en una acusación, en un expediente, algo sucedía. La investigación se archivaba, el expediente se diluía, el testigo se retractaba, el funcionario encargado del caso era removido o ascendido dependiendo de qué tan dispuesto estuviera mirar hacia otro lado. Eso es lo que significa impunidad estructural.

No es solo que una persona evite consecuencias, es que el sistema entero se reorganiza para garantizar que esas consecuencias no lleguen nunca. Es un sistema de protección que no requiere órdenes explícitas porque funciona con lógicas que todos los involucrados entienden sin necesidad de que nadie las pronuncie en voz. alta.

Esta mañana eso terminó y la manera en que terminó el disfraz, la identidad falsa, las credenciales clonadas, los 8 millones de dólares en efectivo, dice más sobre el estado de ánimo de Salinas en los últimos meses que cualquier declaración pública que haya dado. Alguien que intenta salir de su país vestido de general no es alguien que confía en que el sistema lo va a proteger esta vez.

es alguien que sabe exactamente lo que viene y decidió apostar todo a un escape que claramente no fue suficiente. Ahora bien, ¿cómo llegamos a esta madrugada? Porque este operativo no ocurrió de la nada. La inteligencia que lo hizo posible tiene semanas, probablemente meses de trabajo previo. Lo que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional comunicaron esta mañana es que el operativo fue ejecutado en las primeras horas de la madrugada del martes 12 de mayo en la terminal de

vuelos privados del aeropuerto internacional de la Ciudad de México. No fue un aeropuerto regional, no fue una pista clandestina, no fue un cruce de frontera en algún punto remoto del norte del país. Fue el aeropuerto más vigilado de México en la capital, en la terminal donde los movimientos están registrados y monitoreados con una densidad operativa que hace muy difícil que algo pase desapercibido.

que Salinas haya elegido ese punto de salida dice algo importante. O tenía información que lo llevaba a creer que ese canal estaba comprometido, que alguien dentro del sistema todavía lo cubría y le había garantizado paso libre o estaba actuando con tanta urgencia que no tuvo tiempo de buscar una alternativa más discreta. Ambas posibilidades son reveladoras y en cualquiera de los dos escenarios el resultado fue el mismo.

Los elementos de la Guardia Nacional y la FGR estaban ahí. El expresidente que durante décadas creyó que podía moverse sin consecuencias, fue confrontado en una terminal de aeropuerto con un uniforme que no le correspondía y una maleta que no debería haber tenido. Omar García Harfuch fue directo esta mañana cuando declaró públicamente, “Hoy atrapamos a Carlos Salinas cuando intentaba escapar de México disfrazado de militar de la Sedena.

Después de décadas de impunidad, el expresidente que tanto daño le hizo a este país finalmente enfrenta la justicia. No habrá más escapes, ni disfraces, ni privilegios para quienes saquearon y protegieron al crimen organizado. México ya no tolera más traiciones desde el poder. Quiero que te quedes con una parte específica de esa declaración, porque no es retórica vacía.

Harf mencionó de manera explícita el vínculo entre salinas y estructuras criminales. Eso no es un dato menor, eso es una línea de investigación que ya está abierta formalmente y que la FGR ya está trabajando de manera simultánea con el resto del expediente. Lo que viene en los próximos días no es solo un proceso por el intento de fuga, es la apertura formal de un expediente que tiene décadas de material acumulado esperando ser presentado ante un juez consecuencias reales.

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