PARTE 1: EL CONCEPTO DEL APOYO INCONDICIONAL
(Cámara en negro)
(Se escucha el sonido de una cucharilla golpeando el borde de una taza de cerámica)
(Tintineo suave)
(Tintineo constante)
(Apertura de plano)
(Interior de una cafetería de especialidad en el centro de Madrid)
(De esas donde el café cuesta lo mismo que la entrada a un festival indie)
(Paredes de ladrillo visto, plantas colgantes que parecen estar a punto de asfixiar a los clientes, y mesas de madera reciclada)
(Clara, veintitantos, pelo recogido en un moño deshecho que le ha costado cuarenta minutos lograr, mira directamente a la lente de la cámara)
(Su expresión es de absoluta resignación)
(Una resignación milenaria)
CLARA
(A la cámara)
Mi mejor amiga siempre dice: “yo te apoyo en todo”.
(Clara da un sorbo a su café)
(Hace una mueca, quema un poco)
CLARA
(A la cámara)
Y cuando digo “en todo”, me refiero a que lleva esa frase como si fuera un mantra budista.
(Clara deja la taza sobre la mesa)
CLARA
(A la cámara)
Como si se lo hubiera tatuado en el alma, justo al lado de la fecha de su primer concierto de C. Tangana.
(Clara suspira)
CLARA
(A la cámara)
El apoyo incondicional está muy bien en la teoría.
(Clara mira hacia la puerta de la cafetería)
CLARA
(A la cámara)
Te dicen “amiga, date cuenta”, y tú te das cuenta.
(Vuelve a mirar a la cámara)
CLARA
(A la cámara)
O te dicen “ese flequillo te queda brutal”, y tú te lo crees, aunque parezcas un código de barras mal escaneado.
(Flashback rápido mental de Clara con un flequillo espantoso en 2019)
(Corte rápido a la realidad)
CLARA
(A la cámara)
El problema del “yo te apoyo en todo” es la letra pequeña del contrato.
(Clara se inclina hacia adelante, apoyando los codos en la mesa)
CLARA
(A la cámara)
Porque hay amigas que te apoyan empujándote hacia adelante.
(Hace un gesto con la mano)
CLARA
(A la cámara)
Y hay amigas que te apoyan tanto, pero tanto, que terminan poniéndose delante de ti.
(Clara levanta una ceja)
CLARA
(A la cámara)
En plan: “Déjame a mí, que yo te lo soluciono”.
(Clara niega con la cabeza)
CLARA
(A la cámara)
Y claro, a veces te solucionan la vida, y a veces te solucionan al tío que te gusta.
(La campanilla de la puerta de la cafetería suena)
(Entra Marta)
(Marta es un torbellino de energía, ropa de Zara de la nueva temporada, y gafas de sol rectangulares que no se quita aunque esté en un interior poco iluminado)
(Marta camina como si la cafetería fuera una pasarela de Milán, esquivando sillas, carritos de bebé y camareros con barbas perfiladas)
(Clara la observa acercarse)
CLARA
(Voz en off, mientras Marta camina)
Ahí viene. Marta.
CLARA
(Voz en off)
La reina del drama ajeno.
CLARA
(Voz en off)
La presidenta del club de fans de mis desgracias amorosas.
(Marta llega a la mesa)

(Tira su bolso, que pesa unos cinco kilos, sobre la silla vacía)
(El golpe hace que la mesa coja tiemble)
(El café de Clara casi se derrama)
MARTA
(Quitándose las gafas de sol con un gesto teatral)
¡Tía!
(Marta se deja caer en la silla frente a Clara)
MARTA
No me lo vas a creer.
(Clara la mira, impasible)
CLARA
¿Qué no te voy a creer, Marta?
MARTA
(Inclinándose sobre la mesa, conspiratoria)
El tráfico en la Gran Vía.
MARTA
He estado a punto de bajarme del Cabify y venir andando.
CLARA
Estás a cuatro manzanas.
MARTA
¡Por eso!
MARTA
Un agobio, tía. Un estrés que no es normal.
MARTA
Necesito un matcha latte. Ya.
(Marta levanta la mano, chasqueando los dedos sutilmente hacia el camarero)
(El camarero, que lleva un gorro de lana a pesar de estar a veinte grados, la ignora profesionalmente)
CLARA
No hagas eso. Odian que chasquees los dedos.
MARTA
No he chasqueado, he… atraído su atención con vibraciones sonoras.
(Clara pone los ojos en blanco)
MARTA
(Acomodándose en la silla)
Bueno, a lo que íbamos.
MARTA
¿Qué me tenías que contar?

MARTA
Por el tono de tu audio de WhatsApp, parecía que habías descubierto la cura de algo, o que habías vuelto con el imbécil de tu ex.
CLARA
Ni la cura de nada, ni he vuelto con Pablo.
MARTA
(Suspirando de alivio)
Menos mal.
MARTA
Porque si vuelves con él, te juro que te dejo de hablar.
MARTA
Y sabes que yo te apoyo en todo, Clara.
MARTA
En todo.
MARTA
Pero en volver con un tío que usa zapatos de rejilla sin calcetines, ahí trazo la línea.
(Clara sonríe, a pesar de sí misma)
CLARA
Lo sé. Me lo has dicho mil veces.
MARTA
Porque te quiero.
MARTA
Y porque mis amigas se merecen la excelencia.
MARTA
O al menos a alguien que sepa usar el hilo dental.
(El camarero finalmente se acerca)
CAMARERO
¿Qué os pongo?
MARTA
(Mirando al camarero con intensidad)
Hola. Mira.
MARTA
Quiero un matcha latte, pero con leche de avena.
MARTA
No la de soja, la de avena.
MARTA
Y que no esté muy caliente, en plan, temperatura ambiente tirando a templado.
MARTA
Si me quema la lengua, me arruinas la mañana.
(El camarero asiente lentamente, sin parpadear)
CAMARERO
Matcha con avena, templado. ¿Algo más?
MARTA
(Sonriendo)
Un poco de sirope de agave, si tenéis.
MARTA
Si no, nada. Azúcar blanca no, que me estalla el páncreas.
(El camarero se da la vuelta y se aleja)
MARTA
(Volviéndose hacia Clara)
Qué bordes son en este sitio, de verdad.
MARTA
Me encantan.
MARTA
Le dan a mi café un toque de desprecio que me despierta más que la cafeína.
(Clara se ríe por lo bajo)
CLARA
Eres insoportable.
MARTA
Y tú me adoras.
MARTA
Venga, desembuche.
MARTA
¿Qué es esa súper noticia que no me podías contar por nota de voz?
(Clara traga saliva)
(De repente, el ambiente se vuelve denso para ella)

(Siente que el aire de la cafetería pesa)
(Mira sus manos, luego el café a medio terminar)
(La verdad es que es una tontería, pero para ella es importante)
CLARA
Es… una tontería.
MARTA
(Acercando su silla)
Las tonterías son mi especialidad.
MARTA
Dime.
MARTA
¿Te han despedido?
MARTA
¿Te vas a hacer un flequillo otra vez?
MARTA
Porque te lo advierto, esta vez no te miento, te digo que te queda mal en tu cara.
CLARA
No, no es un flequillo.
MARTA
¿Entonces?
(Clara mira alrededor de la cafetería)
(Como si alguien estuviera escuchando)
(Como si hubiera micrófonos ocultos entre las plantas suculentas)
CLARA
Es sobre un chico.
(El silencio cae sobre la mesa)
(Un silencio profundo, solemne)
(Marta abre los ojos como platos)
(Una sonrisa lenta, casi depredadora, se dibuja en sus labios)
MARTA
(En un susurro dramático)
Madre mía.
MARTA
Madre. Mía.
MARTA
¡Por fin!
CLARA
No grites.
MARTA
(Bajando la voz, pero con la misma intensidad)
¡Llevas seis meses en modo monasterio de clausura!
MARTA
¡Seis meses!
MARTA
Empezaba a pensar que te ibas a meter a monja.
MARTA
A monja laica, porque ni siquiera vas a misa, pero a monja al fin y al cabo.
CLARA
Exagerada.
MARTA
(Apoyando las manos en la mesa)
¿Quién es?
MARTA
¿De dónde ha salido?
MARTA
¿Cómo se llama?
MARTA
¿Tiene Instagram público o privado?
MARTA
¿Cuál es su signo del zodiaco?
MARTA
No, espera, el zodiaco me da igual, ¿cuál es su historial crediticio?
(Clara se frota la frente)
CLARA
Por favor, frena.
CLARA
Vas a doscientos por hora y yo todavía estoy aparcando.
MARTA
Lo siento, lo siento.
MARTA
Es que me emociono.
MARTA
Ya sabes que yo vivo tus romances como si fueran míos.
(Clara asiente, y mira rápidamente a la cámara)
CLARA
(A la cámara, susurrando)
Como si fueran suyos. Esa es la frase clave.
MARTA
Venga, tía, cuéntame.
MARTA
No me tengas así.
CLARA
Bueno… es que…
(Clara vuelve a dudar)
(No sabe por qué le cuesta tanto)
(Quizás porque Marta tiene la mala costumbre de invadir el espacio emocional de todos los que la rodean)
MARTA
(Dándole un golpecito en la mano a Clara)
Tranquila.
MARTA
Estás en un espacio seguro.
MARTA
Con tu mejor amiga.
MARTA
La que te apoya en todo.
(La frase reverbera en el aire)
(Clara toma aire profundamente)
(Está a punto de abrir la caja de Pandora)
(Y no hay vuelta atrás)
PARTE 2: EL BUILD-UP, LA CONFESIÓN Y EL ÉXTASIS
(La cafetería sigue con su ritmo frenético)
(La máquina de café espresso ruge al fondo)
(Un perro ladra en la calle)
(Marta sigue esperando, con los ojos fijos en Clara, sin parpadear)
(Es como un halcón esperando a que el ratón salga de la madriguera)
CLARA
Vale.
CLARA
Respira.
MARTA
Estoy respirando. No he dejado de respirar.
MARTA
Habla ya o me da un síncope.
CLARA
Me gusta ese chico.
(Clara señala discretamente con la cabeza hacia el otro lado de la cafetería)
(Marta sigue la trayectoria de la mirada de Clara)
(La cámara hace un paneo lento, imitando la visión de Marta)
(Pasa por encima de un grupo de estudiantes de diseño)
(Pasa por encima de una señora leyendo el periódico)
(Y se detiene en él)
(Él)
(Está sentado en una mesa alta, cerca del ventanal)
(Lleva un jersey de punto color mostaza)
(Un jersey que, en cualquier otra persona, parecería sacado del armario de un abuelo de pueblo)
(Pero en él, parece de una campaña de otoño de Massimo Dutti)
(Tiene el pelo castaño, ligeramente despeinado, de ese despeinado que requiere cera y diez minutos frente al espejo)
(Está tecleando en un MacBook)
(Y, de vez en cuando, frunce el ceño, dándole un aire intelectual irresistible)
(Marta entrecierra los ojos, evaluando al objetivo)
(La cámara vuelve a la mesa de las chicas)
MARTA
(En voz muy baja)
Ostras.
CLARA
(Nerviosa)
¿Qué? ¿Ostras qué?
MARTA
Ostras, tía.
MARTA
Ostras, qué nivel.
CLARA
(Sonrojándose un poco)
¿A que sí?
MARTA
(Sin quitarle el ojo de encima al chico)
Es… es un salto cualitativo importante respecto a Pablo.
MARTA
Este tío tiene pinta de saber lo que es el Euríbor.
MARTA
Tiene pinta de leer a Murakami y entenderlo.
CLARA
No sé si lee a Murakami.
MARTA
(Volviéndose hacia Clara)
Da igual lo que lea.
MARTA
Míralo.
MARTA
Es… es material de novio de domingo.
CLARA
¿De domingo?
MARTA
Sí, de esos con los que te vas a dar un paseo por el Retiro, te compras unas castañas asadas, y luego te vas a casa a ver una peli sueca bajo la manta.
MARTA
Material premium, Clara.
MARTA
Premium.
(Clara sonríe, aliviada por la aprobación de su amiga)
CLARA
Le veo todos los días.
CLARA
Vengo a por el café a las diez, y él siempre está ahí.
CLARA
En la misma mesa.
MARTA
¿Y habéis hablado?
CLARA
Bueno…
MARTA
¿”Bueno”? ¿Qué significa “bueno”?
CLARA
El martes se le cayó un bolígrafo y se lo recogí.
(Marta la mira fijamente)
(El silencio se alarga)
MARTA
¿Se le cayó un bolígrafo?
MARTA
¿Y se lo recogiste?
MARTA
¿Esa es vuestra gran historia de amor?
MARTA
Clara, por Dios, ¿estamos en segundo de la ESO?
CLARA
¡Me dijo gracias!
CLARA
Y me miró a los ojos.
CLARA
Tiene unos ojos verdes brutales, Marta.
MARTA
(Suspirando de frustración cómica)
A ver, tía.
MARTA
Recoger un bolígrafo no es ligar.
MARTA
Recoger un bolígrafo es urbanidad. Es ser cívica.
CLARA
Ya lo sé… pero no me atrevo a decirle nada.
CLARA
Es que impone mucho.
CLARA
Parece muy centrado en lo suyo.
MARTA
(Agitando la mano, quitándole importancia)
Tonterías.
MARTA
Nadie está tan centrado como para ignorar a una chica como tú.
MARTA
Mírate. Estás estupenda hoy.
MARTA
Ese color te favorece mazo.
CLARA
Gracias…
(El camarero llega en ese momento y deja el matcha latte de Marta sobre la mesa)
(Lo hace con cierta brusquedad)
(Un poco de espuma verde se derrama sobre el platito)
CAMARERO
Matcha.
(Se va sin decir nada más)
MARTA
(Mirando la taza con asco)
Me ha derramado la espuma.
MARTA
Te lo juro, la gente ya no tiene vocación.
(Marta coge una servilleta y limpia el platito meticulosamente)
MARTA
(Volviendo al tema, sin levantar la vista de la servilleta)
A ver. Plan de ataque.
MARTA
¿Cómo se llama?
CLARA
No lo sé.
MARTA
(Soltando la servilleta)
¿Llevas semanas babeando por él y no sabes cómo se llama?
MARTA
¿Pero tú de qué vas?
MARTA
¿No has mirado la pantalla de su ordenador a ver si tiene el WhatsApp Web abierto?
CLARA
¡No! ¡Eso es de psicópatas!
MARTA
Eso es de investigadoras privadas amateurs.
MARTA
Es supervivencia urbana básica.
MARTA
Si no sabes su nombre, no podemos buscarle en Instagram.
MARTA
Si no podemos buscarle en Instagram, no sabemos si tiene novia, si es terraplanista, o si vota a partidos raros.
CLARA
Te juro que no parece nada de eso.
CLARA
Simplemente… no he tenido valor para preguntarle nada.
(Marta coge su taza de matcha con ambas manos)
(Da un sorbo pequeño)
(Pone cara de aprobación)
MARTA
Al menos el amargado este sabe calentar bien la avena.
(Marta deja la taza)
(Mira a Clara con una intensidad abrumadora)
MARTA
A ver, mírame.
(Clara la mira)
MARTA
Tú y él sois perfectos.
CLARA
(Riendo por lo bajo)
Pero si no sabes nada de él.
MARTA
¡Da igual!
MARTA
¡Tengo radar para estas cosas!
MARTA
¡Tengo intuición femenina nivel Dios!
MARTA
Os veo juntos.
MARTA
Veo la estética.
MARTA
Él con su rollo de diseñador gráfico deprimido, tú con tu rollo de chica lista que siempre lleva un tote bag de una librería independiente.
MARTA
¡Encajáis!
(Clara se sonroja aún más)
CLARA
¿Tú crees?
MARTA
¡Sí! ¡Sois perfectos!
MARTA
Hacéis una parejaza increíble.
MARTA
Ya me estoy imaginando la foto polaroid pegada en la nevera.
MARTA
Los dos en la playa, en Tarifa, con el viento en la cara.
CLARA
(Dejándose llevar por la fantasía)
Odio el viento de Tarifa.
MARTA
¡Pues en Menorca!
MARTA
¡Donde sea!
MARTA
El caso es que esto tiene que salir adelante.
MARTA
Es tu momento, Clara.
MARTA
Tienes que ir allí y decirle algo.
CLARA
¿Ahora?
CLARA
¿Ni de broma?
MARTA
¿Y cuándo?
MARTA
¿Cuando se case y tenga tres hijos?
MARTA
Tienes que ser proactiva.
MARTA
Las tías empoderadas somos proactivas.
CLARA
Marta, no me voy a levantar y voy a interrumpir su trabajo.
MARTA
¡No le interrumpes!
MARTA
Le alegras el día.
MARTA
Vas, le preguntas algo casual…
MARTA
No sé, pregúntale por el cargador del Mac.
MARTA
Dile que el tuyo se ha roto y a ver si te deja el suyo.
CLARA
(Señalando su bolso)
No tengo un Mac.
CLARA
Tengo un HP negro que pesa dos kilos y hace ruido de turbina de avión.
MARTA
¡Detalles técnicos!
MARTA
Inventa algo.
MARTA
Dile que te encanta su jersey.
CLARA
Es mostaza. A nadie le encanta el mostaza.
MARTA
¡Tía, colabora!
MARTA
Te estoy intentando ayudar.
MARTA
Te apoyo a muerte con esto.
MARTA
Quiero verte feliz.
(Clara mira a Marta)
(Y por un segundo, se siente genuinamente agradecida)
(Es pesada, es intensa, pero al final del día, Marta siempre está ahí)
CLARA
Gracias, Marta.
CLARA
De verdad.
CLARA
Agradezco que me animes.
MARTA
(Sonriendo con ternura)
Para eso estamos, amiga.
MARTA
Para eso estamos.
(Marta mira la hora en su Apple Watch)
MARTA
Ostras, me hago pis.
MARTA
El té matcha este me va directo a los riñones.
MARTA
Voy un momento al baño.
CLARA
Vale, aquí te espero.
MARTA
(Levantándose)
Piensa en una estrategia mientras no estoy.
MARTA
Cuando vuelva, quiero un plan de acción.
MARTA
Un DAFO emocional de la situación.
CLARA
(Riendo)
Vete al baño anda.
(Marta se da la vuelta y camina hacia el pasillo del fondo)
(Se mueve rápido, esquivando a un cliente que sale)
(Clara se queda sola en la mesa)
(Suspira profundamente)
(Se siente bien)
(Se siente apoyada)
(Mira disimuladamente hacia el chico del jersey mostaza)
(Él sigue tecleando, ajeno al complot romántico que se está tejiendo a sus espaldas)
(Clara sonríe para sí misma)
(Quizás Marta tenga razón)
(Quizás es hora de echarle valor y ser proactiva)
(Quizás este sea el principio de algo bonito)
(La cámara enfoca el rostro de Clara, iluminado por la esperanza y la luz que entra por la ventana)
(Todo parece perfecto)
(Hasta que…)
PARTE 3: EL GIRO, LA PANTALLA Y LA TRAICIÓN
(Clara sigue ensimismada en sus pensamientos románticos)
(Imaginando diálogos imposibles con el chico del jersey)
(En su cabeza, ella se acerca, le dice una frase ingeniosa sobre el clima o el café de especialidad)
(Él se ríe)
(Se quita las gafas, la mira con esos ojos verdes)
(Y boom. Magia)
(Pero la realidad siempre tiene otros planes)
(De repente, una vibración aguda rompe el silencio en la mesa de Clara)
(Bzzzz. Bzzzz)
(Clara baja la vista)
(Es el móvil de Marta)
(Se lo ha dejado encima de la mesa, justo al lado del platito con la mancha de espuma de matcha)
(Es un iPhone de última generación, con una funda de silicona rosa chicle y un pop-socket que dice “Good Vibes Only”)
(Clara no tiene intención de mirar)
(Nunca mira el móvil de los demás)
(Es una regla de oro de la amistad)
(La privacidad ante todo)
(Pero la pantalla se enciende)
(Con un brillo intenso, configurado al máximo porque Marta dice que si no, no ve nada en la calle)
(Y la pantalla bloqueada muestra una notificación)
(Clara gira la cabeza, intentando ignorarla)
(Pero el móvil vuelve a vibrar)
(Bzzzz)
(Otra notificación)
(El ojo humano está programado para buscar movimiento y luz)
(Es biología pura)
(Clara no puede evitarlo)
(Su mirada se desliza hacia la pantalla luminosa)
(Al principio, no registra lo que ve)
(Su cerebro tarda unos milisegundos en procesar la información)
(Hay una burbuja de mensaje de WhatsApp)
(Y en la parte superior, donde debería estar el nombre del remitente…)
(No hay un nombre)
(Hay un número de teléfono)
(Un número que no está guardado en la agenda de Marta)
(Eso es raro, piensa Clara)
(Marta guarda hasta el número del fontanero con emojis)
(Pero lo que le llama la atención no es el remitente)
(Es lo que dice el mensaje que acaba de enviar Marta)
(Porque el iPhone muestra la previsualización del último mensaje enviado en el chat abierto)
(La cámara hace un zoom extremo hacia la pantalla del móvil)
(El tiempo parece ralentizarse)
(La música ambiental de la cafetería, un indie pop melancólico, se desvanece por completo)
(Solo se escucha el latido acelerado del corazón de Clara)
(Ahí está, en letras negras sobre fondo blanco gélido)
(El texto)
(Marta, hace 1 minuto)
(Texto:) “Hola guapo 😘”
(Clara parpadea)
(Una vez)
(Dos veces)
(Tres veces)
(Piensa que quizás está sufriendo una alucinación inducida por la cafeína)
(O que tiene dislexia repentina)
(Vuelve a mirar)
(No, el texto sigue ahí)
(Marta, hace 1 minuto)
“Hola guapo 😘”
(Con el emoji del beso con corazón)
(El emoji más descarado, más directo, más inequívoco de todo el teclado)
(El emoji que no se le manda a un primo, ni a un compañero de trabajo con el que te llevas bien)
(Se le manda a un objetivo)
(Clara siente un frío repentino en la boca del estómago)
(Como si se hubiera tragado un cubito de hielo entero)
(Intenta racionalizar la situación)
CLARA
(En su mente)
A ver, Clara, no seas paranoica.
CLARA
(En su mente)
Puede ser cualquier persona.
CLARA
(En su mente)
Puede ser… el chico de Tinder de la semana pasada.
CLARA
(En su mente)
El que trabajaba en marketing y tenía un perro pug.
(Pero entonces, el móvil vuelve a vibrar)
(Bzzzz)
(Nueva notificación del mismo número desconocido)
(El destinatario está escribiendo…)
(Y de repente, entra un mensaje)
(Mensaje nuevo del número desconocido:)
“Hola. ¿Quién eres? ¿Nos conocemos?”
(Clara frunce el ceño)
(Marta le ha escrito “Hola guapo 😘” a alguien que no sabe quién es ella)
(Eso es extraño, incluso para los estándares temerarios de Marta)
(La curiosidad se transforma en una necesidad visceral de saber)
(Clara levanta la vista, sintiéndose como una criminal)
(Mira hacia el pasillo del baño)
(Ni rastro de Marta)
(Mira hacia los lados)
(Nadie le presta atención)
(El camarero está concentrado haciendo arte latte en forma de hoja de helecho)
(Clara toma una decisión que va en contra de todos sus principios morales)
(Desliza el dedo por la pantalla para ver el inicio de la notificación en la pantalla de bloqueo)
(No necesita desbloquearlo, el iPhone de Marta tiene activada la previsualización de mensajes en la pantalla bloqueada, un error de seguridad garrafal que ahora juega a favor de Clara)
(Clara lee el historial visible de las notificaciones agrupadas)
(Marta, hace 2 minutos)
“Perdona, te he visto aquí en la cafetería.”
(Marta, hace 1 minuto)
“El de la mesa del fondo con el portátil.”
(Marta, hace 1 minuto)
“Me he fijado en ti desde que he entrado.”
(Marta, hace 1 minuto)
“Hola guapo 😘”
(Clara deja de respirar)
(Sus pulmones se paralizan)
(Sus ojos se clavan en la pantalla)
(Lee las palabras una y otra vez)
“Te he visto aquí en la cafetería.”
“El de la mesa del fondo con el portátil.”
(Lentamente, muy lentamente, como en una película de terror donde el protagonista sabe que el monstruo está detrás de él…)
(Clara levanta la cabeza)
(Gira el cuello hacia la izquierda)
(Hacia la mesa alta junto al ventanal)
(El chico del jersey mostaza)
(Él ya no está tecleando en el MacBook)
(Tiene su teléfono móvil en la mano)
(Está mirando la pantalla de su móvil con cara de confusión)
(Frunce el ceño, rasca su barba de tres días)
(Y luego, empieza a teclear con los dos pulgares)
(Un segundo después, el móvil de Marta, en la mesa de Clara, vibra de nuevo)
(Bzzzz)
(Clara baja la vista)
(Mensaje nuevo del número desconocido:)
“Ah, vale. ¿Quién eres de toda la cafetería?”
(Clara siente que la sangre se le escurre de la cara)
(El vértigo es absoluto)
(Marta)
(Su amiga)
(La que le estaba diciendo hace tres minutos que hacían “una parejaza”)
(La que le estaba haciendo un DAFO emocional)
(Le estaba tirando los trastos por WhatsApp al mismo tío)
(¡Al mismo tiempo!)
CLARA
(En su mente, gritando)
¿Cómo tiene su número?
(La mente de Clara retrocede frenéticamente)
(Repasando los últimos minutos)
(Marta entrando, mirando todo, evaluando)
(Marta yendo al baño)
(¡Marta no ha ido directa al baño!)
(Marta ha pasado por el lado de la mesa del chico)
(Clara recuerda ahora a Marta esquivando a un cliente)
(Recuerda a Marta deteniéndose un microsegundo junto a la mesa del chico)
(¿Habrá visto su número en la pantalla? ¿Tendrá una tarjeta de visita en la mesa? ¿Se lo habrá sacado de LinkedIn por airdrop? ¡A saber!)
(Marta es capaz de conseguir el número del Papa si se lo propone)
(Clara mira el teléfono en la mesa como si fuera un artefacto explosivo a punto de detonar)
(La traición es tan surrealista que casi resulta cómica)
(Casi)
(Si no fuera porque le duele el ego en lo más profundo)
(Es una puñalada trapera en pleno barrio hipster)
(Un asesinato social premeditado, con alevosía y alevosía con sirope de agave)
(El teléfono de Marta vuelve a encenderse)
(Marta, desde el Apple Watch en el baño, está respondiendo al chico)
(Mensaje enviado por Marta:)
“Soy la chica del matcha latte. Luego te veo 😉”
(Clara quiere vomitar)
(O romper algo)
(O coger el matcha latte templado y tirárselo a alguien por la cabeza)
(En ese momento, escucha unos tacones acercándose por el pasillo de madera)
(Tac, tac, tac)
(Marta está volviendo)
(El tiempo vuelve a su velocidad normal)
(El mundo gira de nuevo)
(Clara tiene que reaccionar)
(Con un movimiento rápido, aparta la vista del teléfono)
(Se recuesta en su silla)
(Fija la mirada en su café casi vacío)
(Intenta relajar los músculos de la cara, que ahora mismo están tan tensos que podría morder un diamante y partirlo en dos)
(Marta llega a la mesa)
(Se sienta con una sonrisa radiante)
(Fresca como una lechuga)
(Como si no acabara de cometer un crimen de guerra contra el código no escrito de las amigas)
MARTA
(Suspirando dramáticamente)
Ay, qué paz.
MARTA
Tienen jabón de manos de Aesop, tía.
MARTA
Huele a mandarina y romero, una pasada.
(Marta coge su móvil de la mesa con total naturalidad)
(Lo desbloquea rápidamente con Face ID)
(Mira la pantalla, teclea algo con una rapidez asombrosa, y lo vuelve a dejar boca abajo)
(Ni un atisbo de culpa en su rostro)
(Ni un milímetro de arrepentimiento)
(Es una psicópata del ligoteo)
MARTA
(Volviéndose hacia Clara, apoyando la barbilla en las manos)
Bueno, a lo que íbamos.
MARTA
Mi niña preciosa.
MARTA
¿Has pensado en el plan?
MARTA
¿Qué le vas a decir a tu futuro marido?
(Clara la mira)
(La mira fijamente a los ojos)
(A esos ojos oscuros, delineados perfectamente)
(Y ve el vacío)
(Ve la audacia)
(Ve la caradura más inmensa de la península ibérica)
CLARA
(Voz monótona, apagada)
No.
CLARA
No he pensado en nada.
MARTA
(Poniendo cara de decepción maternal)
Ay, Clara, Clara, Clara.
MARTA
Si es que te bloqueas enseguida.
MARTA
Te falta sangre en las venas, tía.
MARTA
Eres demasiado buena, demasiado tímida.
(Marta alarga la mano y le acaricia el brazo a Clara con condescendencia)
MARTA
Menos mal que me tienes a mí.
MARTA
Menos mal que estoy yo para empujarte.
MARTA
Yo te voy a ayudar, te lo prometo.
MARTA
Ese chico del mostaza no se nos escapa.
(El “nos” resuena en la cabeza de Clara como un eco macabro)
(No se nos escapa)
(Claro que no se nos escapa, piensa Clara)
(Porque tú ya le has echado el lazo, vaquera)
CLARA
(Retirando el brazo suavemente)
Sí.
CLARA
Menos mal que te tengo a ti.
(Marta sonríe, completamente satisfecha consigo misma)
(Coge su taza de matcha y le da un trago largo)
(A Clara le entra una especie de calma perturbadora)
(Es la calma del que sabe que el barco se está hundiendo y decide simplemente pedir otra copa en la barra)
PARTE 4: EL CIERRE Y LA MIRADA A CÁMARA
(La escena se mantiene estática)
(Dos amigas sentadas frente a frente)
(Una ajena a su propia villanía)
(La otra, procesando el trauma en tiempo real)
(Marta saca un espejito de su bolso y se retoca el pintalabios)
MARTA
(Hablando mientras se pinta los labios)
¿Sabes qué podríamos hacer?
MARTA
Cuando salgamos, pasamos por su lado.
MARTA
Y tú tropiezas.
MARTA
Pero un tropiezo sutil, ¿vale?
MARTA
No te me espatarres por el suelo.
MARTA
Un tropezón cuqui.
(Clara asiente lentamente, como un muñeco con un muelle en el cuello)
CLARA
Un tropezón cuqui.
CLARA
Claro.
MARTA
(Guardando el espejo)
Exacto.
MARTA
Y entonces, él te ayuda.
MARTA
Y ya está. Contacto físico inicial establecido.
MARTA
El resto es pan comido.
(El móvil de Marta vibra de nuevo boca abajo)
(Bzzzz)
(Marta lo levanta con rapidez de pistolera)
(Mira la pantalla, suelta una risita apenas imperceptible)
MARTA
(Sin levantar la vista de la pantalla)
Ay, perdona, tía.
MARTA
Es el grupo del trabajo, que están pesadísimos con la cena de Navidad.
MARTA
La gente no tiene vida.
(Marta teclea una respuesta con una sonrisa en los labios)
(Una sonrisa que Clara ahora sabe perfectamente que no es para ningún compañero de trabajo hablando del menú vegano)
(Es una sonrisa para el chico del jersey mostaza)
(El cual, por cierto, ahora está mirando hacia su mesa)
(Clara lo nota por el rabillo del ojo)
(El chico está mirando fijamente a Marta)
(Marta levanta la vista del móvil)
(Cruza la mirada con el chico)
(Y Marta, la mejor amiga, la que apoya incondicionalmente…)
(Le guiña un ojo)
(Un guiño rápido, furtivo, letal)
(El chico sonríe de lado y vuelve a mirar la pantalla de su Mac)
(Clara lo ha visto todo)
(La coreografía completa de la traición)
(Ha sido ejecutada con una precisión que daría envidia al KGB)
(Marta vuelve a bloquear el móvil y lo deja en la mesa)
MARTA
(Volviendo a centrarse en Clara)
Pues eso, tía.
MARTA
Tú confía en mí.
MARTA
Que de aquí sales con novio, o me dejo de llamar Marta.
(Clara la mira en silencio)
(Los ruidos de la cafetería vuelven a subir de volumen gradualmente)
(El murmullo de la gente)
(El clink de las tazas)
(La máquina de café)
(Clara se da cuenta de la gran ironía de la vida)
(Los peores enemigos no vienen de frente con una espada)
(Vienen de frente con un matcha latte y te dicen que te apoyan en todo)
(Clara coge su taza de café, que ya está completamente frío)
(Da un pequeño sorbo amargo)
(No le sabe a nada)
(O quizás le sabe a desencanto puro)
CLARA
(Con un tono misteriosamente sereno)
Vale, Marta.
CLARA
Confío en ti.
CLARA
Totalmente.
MARTA
(Satisfecha, aplaudiendo suavemente una vez)
¡Esa es mi chica!
MARTA
Actitud.
MARTA
Eso es lo que hace falta.
MARTA
Voy a ir pidiendo la cuenta, que tengo que ir a la peluquería a hacerme el balayage.
MARTA
Tú quédate aquí visualizando el éxito.
(Marta se levanta, coge su bolso gigante y se dirige a la barra, moviendo las caderas con exceso de confianza)
(Aprovecha para pasar por detrás del chico del mostaza)
(Al pasar, Clara ve cómo Marta deja caer suavemente su mano sobre el respaldo de la silla del chico por un segundo)
(Un roce intencionado)
(El chico no se gira, pero su espalda se tensa ligeramente)
(Clara se queda sola en la mesa)
(El asiento de enfrente está vacío, solo queda la taza manchada de verde)
(El encuadre se cierra lentamente sobre Clara)
(La iluminación cambia sutilmente, oscureciendo un poco el fondo de la cafetería)
(Dejando a Clara en un punto de luz más aislado)
(El bullicio de fondo desaparece poco a poco)
(Hasta que solo queda un silencio sepulcral)
(Clara deja su taza en el platito con precisión milimétrica)
(Apoya ambas manos en la mesa)
(Mueve la cabeza lentamente y fija sus ojos directamente en el objetivo de la cámara)
(Rompiendo la cuarta pared de manera definitiva)
(Su rostro ya no muestra tristeza, ni nerviosismo)
(Muestra una apatía absoluta, la cara de alguien que ha visto las entrañas del infierno y ha descubierto que están decoradas con muebles de Ikea)
CLARA
(Hablando a la cámara, con voz calmada, plana y cargada de sarcasmo)
Apoyo…
(Hace una pausa calculada)
(Levanta una ceja, la misma ceja que levantó al principio del relato)
CLARA
(A la cámara)
Pero demasiado.
(Mantiene la mirada fija en el espectador)
(Tres segundos de silencio tenso y cómplice)
(La imagen de Clara se congela)
(La pantalla se va a negro con un golpe seco de sonido)
(Aparece un texto en blanco en el centro de la pantalla, con tipografía moderna y limpia)
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