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El Trágico Final de Carlos Monzón.. | Asesinato, Boxeo, Drogas..

Carlos Monsón fue uno de los boxeadores más dominantes que ha visto el peso medio en la historia del boxeo. Durante años fue campeón mundial, defendió su título en numerosas ocasiones y venció a algunos de los mejores peleadores de su época.  Dentro del ring era frío, calculador y extremadamente efectivo.

Muchos expertos todavía lo colocan entre los mejores campeones de todos los tiempos en su división.  Pero la historia de Monsón no se recuerda solo por lo que hizo dentro del cuadrilátero,  porque lejos de los focos del boxeo, su vida estuvo marcada por una serie de episodios trágicos que terminaron destruyendo completamente su historia.

violencia en su vida personal, relaciones turbulentas, escándalos públicos, denuncias por agresiones y finalmente un crimen que conmocionó a todo un país. La vida de Carlos Monson fue una mezcla constante entre el éxito absoluto en el deporte y un camino cada vez más oscuro fuera del ring. En este vídeo no vamos a hablar únicamente del campeón que dominó el boxeo durante los años 70.

Vamos a repasar la historia completa de su vida desde su infancia en la pobreza en Argentina, pasando por los problemas y polémicas que lo rodearon durante su carrera hasta el momento que cambió todo para siempre. La noche en la que terminó acusado de asesinato y condenado a prisión. Porque la historia de Carlos Monsón es una de las más trágicas que ha tenido este deporte.

Bienvenidos al lado oscuro del ring, donde desvelamos los secretos que este deporte intenta esconder. Empezamos. Carlos Monzón nació el 7 de agosto de 1942 en la ciudad de Santa Fe, Argentina. Desde el primer momento, su vida estuvo marcada por un entorno muy duro. Creció en una familia humilde con muchos hermanos, en barrios donde la pobreza era una realidad diaria y donde salir adelante no era fácil para nadie.

Su infancia estuvo lejos de cualquier tipo de comodidad. Las peleas en la calle, los problemas entre vecinos y las dificultades económicas formaban parte del ambiente en el que creció. Desde muy joven empezó a desarrollar un carácter fuerte y reservado. Muchos de los que lo conocieron en esa época decían que Monsón era un chico callado, pero que cuando se metía en una pelea no retrocedía.

En los barrios donde vivía las discusiones muchas veces terminaban en enfrentamientos físicos y ese tipo de ambiente terminó formando parte de su forma de reaccionar ante los conflictos. Con el paso de los años, esa actitud agresiva empezaría a aparecer también fuera de las peleas deportivas. Antes de dedicarse al boxeo, Monsón tuvo varios trabajos para ayudar a su familia.

Trabajó como repartidor, como albañil y en diferentes oficios para poder ganar algo de dinero. No era una vida fácil y las oportunidades eran muy limitadas, pero fue precisamente en medio de ese contexto cuando apareció el boxeo en su vida. Lo que al principio parecía simplemente una forma de escapar de la calle, terminaría convirtiéndose en el camino que lo llevaría a lo más alto del deporte, aunque también sería el inicio de una historia que acabaría marcada por la tragedia.

Cuando Carlos Monzón empezó a entrenar boxeo en serio, pocos imaginaban hasta dónde podía llegar. No tenía el estilo más vistoso ni el carisma de otros boxeadores de su época, pero dentro del ring  tenía algo que muy pocos peleadores poseen, una frialdad absoluta para pelear. Su forma de boxear era simple, pero extremadamente efectiva.

Usaba su gran alcance, su jap constante y una paciencia increíble para ir desgastando a sus rivales poco a poco. Su carrera profesional comenzó en los años 60 y poco a poco fue construyendo un récord sólido en Argentina. Durante esos primeros años fue ganando experiencia y mejorando pelea tras pelea. No era un boxeador que llamara demasiado la atención del público internacional al principio, pero dentro del circuito argentino empezó a ganarse una reputación como un peleador muy difícil de vencer. A era resistente, fuerte

mentalmente y tenía una capacidad impresionante para mantenerse tranquilo, incluso en los momentos más complicados de una pelea. El gran salto llegó en 1970 cuando tuvo la oportunidad de pelear por el título mundial del peso medio contra el campeón italiano Nino Benuti. Aquella pelea cambió completamente su carrera.

En el combate de revancha, Monsón no dejó ninguna duda. Derribó a Benuti con una derecha devastadora que terminó con el campeón inconsciente en la lona. Con ese golpe, Carlos Monsón se convirtió en campeón mundial y comenzó una de las etapas más dominantes que ha visto la división de peso medio. Pero mientras su fama crecía dentro del boxeo, su vida fuera del ring empezaba a mostrar señales cada vez más preocupantes.

Mientras Carlos Monsón se consolidaba como uno de los campeones más dominantes del boxeo mundial, su vida fuera del ring empezaba a generar cada vez más problemas. A diferencia de muchos otros campeones que disfrutaban de la fama y trataban de mantener una imagen pública controlada, Monsón tenía un carácter muy difícil. Era una persona reservada, pero también impulsiva y en muchas ocasiones reaccionaba con violencia ante discusiones o conflictos en su vida personal.

Durante los años en los que fue campeón mundial, comenzaron a aparecer las primeras denuncias de agresiones en su entorno cercano. Varias de sus parejas hablaron con el tiempo de episodios de violencia doméstica y discusiones que terminaban de forma muy agresiva. En aquel momento, muchos de estos incidentes no recibían la misma atención mediática que hoy en día.

Pero dentro del ambiente del boxeo y del espectáculo, su temperamento ya era bastante conocido. Incluso hubo enfrentamientos con periodistas y fotógrafos. Monsón odiaba a los paparazis y en más de una ocasión terminó golpeando o persiguiendo a fotógrafos que intentaban captar imágenes de su vida privada.

Algunos de esos incidentes terminaron con personas hospitalizadas. Mientras tanto, dentro del ring seguía ganando peleas y defendiendo su título mundial con una frialdad impresionante. Esa contradicción empezaba a marcar su historia, un campeón imparable en el deporte, pero cada vez más rodeado de conflictos y violencia fuera de él.

En 1973 ocurrió uno de los episodios más impactantes de la vida personal de Carlos Monsón, mientras todavía era campeón mundial. Su relación con su esposa Mercedes Pelusa García estaba llena de discusiones constantes. Las peleas entre ambos eran conocidas por su entorno cercano y el ambiente dentro de la relación se había vuelto cada vez más tenso con el paso del tiempo.

Las infidelidades de Monsón y su carácter agresivo hacían que las discusiones fueran cada vez más frecuentes.  Una noche, durante una de esas discusiones, la situación se descontroló completamente. En medio de la pelea, Mercedes García tomó un arma y disparó contra Monzón, alcanzándolo en la pierna. El impacto de bala fue grave y el campeón tuvo que ser llevado rápidamente al hospital.

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