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🇲🇽🚨¡SEDENA HALLA “NARCO-OBSERVATORIO” EN BAJA CALIFORNIA! CJNG VIGILABA FRONTERA TORRE ASTRONÓMICA

Esto que te voy a contar no lo vas a creer. Y te lo digo de entrada porque yo mismo cuando me llegó la información pensé que era mentira. Pensé que alguien estaba exagerando, que era uno de esos rumores que corren por redes sociales y que cuando los revisas resultan ser humo. Pero no, esto pasó, esto es real.

Y cuando termines de escuchar todo lo que tengo para contarte hoy, vas a entender por qué digo que este es probablemente el caso más extraño, más ingenioso y más perturbador que ha salido del mundo del narcotráfico mexicano en los últimos años. Elementos de la Sedena llegaron a una torre astronómica abandonada en las montañas de Baja California.

 Un observatorio de esos que se construyeron hace décadas para estudiar estrellas con su cúpula, su telescopio, su estructura científica. Abandonado desde hacía años, olvidado por las autoridades, borrado de los presupuestos, un edificio que para el gobierno ya no existía, pero para el cártel Jalisco Nueva Generación, ese edificio era una de las piezas más valiosas de su tablero de ajedrez en la frontera norte, porque el CJNG lo había convertido, sin que nadie se diera cuenta, en un centro de vigilancia de alta tecnología, desde donde

monitoreaban en tiempo real todo lo que pasaba en la frontera con Estados Unidos, todo. los movimientos de la patrulla fronteriza, las rutas de los migrantes, los horarios de los cambios de turno de los agentes, los puntos ciegos de las cámaras de seguridad, los patrones de vuelo de los drones de vigilancia estadounidenses, todo registrado, todo analizado, todo usado para mover droga por la línea fronteriza con una precisión que dejó helados a los propios militares cuando descubrieron lo que había dentro. Pero espérate,

espérate, porque todavía no te he dicho lo más fuerte. Porque lo que te acabo de contar es solamente la primera capa de esta historia, lo que encontraron dentro de esa torre, los equipos que había instalados, la información que estaban recopilando y sobre todo lo que eso revela sobre el nivel al que está operando el CJNG en la frontera.

 Eso es lo que te vine a contar hoy y te lo voy a contar completo, sin recortes, sin adornos, tal cual es, pero necesito que te quedes porque si te vas ahora te vas a perder la parte que cambia todo. Mira, yo llevo tiempo haciendo contenido sobre seguridad y crimen organizado en México y creía que ya lo había visto todo.

Túneles con aire acondicionado bajo la frontera, submarinos artesanales en cenotes, pueblos fantasma en la sierra de Michoacán, drones cargados con explosivos. Pero esto, esto es otro nivel, porque aquí no estamos hablando de fuerza bruta ni de violencia desmedida. Estamos hablando de inteligencia, de contrainteligencia, de una organización criminal que decidió que la mejor manera de ganarle al sistema de vigilancia más sofisticado del mundo, el de la frontera Estados Unidos México, era vigilar al vigilante y lo hicieron desde un lugar donde

nadie, absolutamente nadie, se hubiera imaginado buscar. Un observatorio astronómico abandonado. Déjame repetirlo porque todavía me suena a ficción. Un observatorio astronómico abandonado en la cima de una montaña de Baja California, sí, convertido en centro de espionaje del cártel más poderoso de México.

 Pero antes de meternos de lleno en lo que encontraron ahí adentro, necesito que entiendas el contexto. Porque sin contexto, esto es una anécdota loca. Con contexto, esto es una señal de alarma que debería poner a temblar a toda la estructura de seguridad fronteriza de ambos países. Baja California, el estado más al noroeste de México, frontera directa con California, Estados Unidos.

 Aquí está Tijuana, una de las ciudades más violentas de México y una de las plazas más codiciadas del narcotráfico continental. Aquí está Mexicali, la capital del estado, pegada a la línea fronteriza. Aquí están Tecate, Enenada, Rosarito, o ciudades que viven a caballo entre dos mundos. El del comercio legítimo que cruza la frontera todos los días y el del tráfico ilegal que cruza la frontera todas las noches.

 La frontera de Baja California con Estados Unidos tiene aproximadamente 230 km de longitud. 230 km que van desde el océano Pacífico en playas de Tijuana hasta las montañas desérticas al este de Mexicali. Es una frontera compleja, no es una línea recta en el desierto como en Sonora o Chihuahua.

 Aquí tiene zonas urbanas densamente pobladas donde la frontera pasa literalmente entre casas y edificios. Tienes montañas escarpadas cubiertas de chaparral y matorral. Tienes valles agrícolas, tienes desierto puro. Cada tramo tiene sus propios desafíos de seguridad y sus propias vulnerabilidades. Estados Unidos ha invertido miles de millones de dólares en vigilar este tramo de frontera.

 Hay muro físico en casi toda la extensión. Hay cámaras de visión nocturna. Hay sensores sísmicos que detectan excavación de túneles. Hay drones de vigilancia que sobrevuelan la franja fronteriza a las 24 horas. Hay agentes de la Border Patrol en vehículos todo terreno, a caballo y a pie. Es junto con el sector de San Diego uno de los tramos más vigilados de toda la frontera entre ambos países.

 Y sabes qué, a pesar de todo eso, la droga sigue cruzando todos los días. Todos los días cruzan toneladas de fentanilo, metanfetamina, cocaína y heroína por la frontera de Baja California. ¿Cómo? pues por los cruces formales escondida en vehículos, por túneles subterráneos, por drones que vuelan de noche cargados con paquetes y por lanchas rápidas que salen de playas de Tijuana hacia aguas internacionales, por personas que cargan mochilas y caminan por las montañas de madrugada.

 Y todo eso requiere algo fundamental para funcionar, información. Información sobre dónde están los agentes. Información sobre cuándo hay menos vigilancia. Información sobre qué rutas están comprometidas y cuáles siguen abiertas. Información sobre cuándo vuela un dron y cuándo no. Información sobre los puntos ciegos del sistema de vigilancia más caro y más sofisticado del mundo.

 Y aquí es donde entra el observatorio. Ojo con esto porque aquí empieza a armarse la historia. Las montañas de Baja California, específicamente la sierra de Juárez y la sierra de San Pedro mártir, son zonas de una belleza natural impresionante y casualmente de un valor astronómico extraordinario. La altitud, la baja contaminación lumínica y la sequedad del aire las convierten en uno de los mejores lugares del hemisferio norte para observar el cielo.

 Por eso, desde mediados del siglo XX se han construido varios observatorios astronómicos en estas sierras. El más famoso es el Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir, que sigue operando y es orgullo de la ciencia mexicana. Pero no todos corrieron la misma suerte. Hubo otros proyectos de observatorios que por diferentes razones fracasaron.

 Recortes presupuestales, cambios de prioridades, problemas de acceso, disputas institucionales. Algunos fueron construidos parcialmente y nunca se terminaron. Otros funcionaron durante un tiempo y luego fueron abandonados cuando el financiamiento se agotó y cuando un observatorio se abandona en la cima de una montaña en Baja California y pasa algo muy simple.

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