Y lo que encontré investigando este enfrentamiento revela exactamente por qué un empresario deudor ataca tan fuerte al gobierno. Ricardo Salinas Pliego es un empresario que mantiene una deuda fiscal activa con el gobierno mexicano, un hombre que todavía debe 18 parcialidades de impuestos y que decidió llamar a Morena el cártel criminal más poderoso de México.
acusar al expresidente López Obrador de pactar con narcotraficantes y afirmar que el partido está dirigido desde Macuspana como si fuera una organización delictiva. Pero lo fascinante es que Luis alcalde no dejó pasar la ironía porque le respondió con algo absolutamente devastador. Le recordó que se desvivía en elogios hacia López Obrador cuando le convenía y cerró con una línea demoledora que expone toda la hipocresía.
Postdata, le faltan 18 pagos. 18 parcialidades de deuda fiscal pendiente. El deudor dando lecciones de honestidad, un deudor que pub
licó uno de los ataques más frontales que un empresario ha lanzado contra un gobierno mexicano y lo hizo mientras mantiene una deuda activa con el fisco. Textualmente escribió: “Morena es hoy el cártel criminal más poderoso de México.
” No dijo, “Tiene problemas, no dijo está infiltrado.” dijo que el partido mismo es el cártel, un empresario que debe impuestos llamando criminales a otros. La ironía es brutal. Y fue más allá. Acusó que López Obrador se alió con narcos para ganar las elecciones. Mencionó la liberación del Hijo del Chapo como traición a la patria.
Señaló las ocho visitas a Badirahuato como prueba de complicidad. Todo esto mientras mantiene 18 parcialidades pendientes con Hacienda. Todo esto sin pagar lo que debe al país que dice defender. Todo esto desde su posición de empresario privilegiado. Y entonces Luisa alcalde publicó su contraataque y fue absolutamente quirúrgico porque no solo defendió al gobierno, expuso la verdadera cara de Salinas.
Escribió, “Recuerdo muy bien cómo usted se desvivía en elogios hacia López Obrador al inicio de su gobierno.” ¿Qué cambió? Sencillo. No se le condonaron impuestos y se le obligó a pagar. Ahí está la verdadera razón del berrinche de Salinas. No es indignación por las víctimas del narco, no es preocupación por la democracia mexicana.
No es amor al país. Es resentimiento porque perdió sus privilegios fiscales. Porque un gobierno le dijo, “Usted también tiene que pagar impuestos como todos los mexicanos.” Y alcalde defendió con datos específicos. 40% menos homicidios dolosos durante el gobierno de López Obrador. Colaboración sin precedentes con Estados Unidos contra el crimen organizado según el propio secretario de Estado estadounidense.
Investigación de cualquier acto de corrupción sin importar quién lo cometa. Y terminó con la línea que resume toda la hipocresía. Postdata, le faltan 18 pagos, 18 parcialidades de impuestos que Salinas todavía debe, el deudor fiscal dando elecciones de honestidad, el empresario que no paga sus impuestos acusando a otros de criminales.
Pero aquí viene lo más increíble de todo, la respuesta de Salinas. Porque en lugar de defenderse confirma todo, escribió, ya me disculpé con México por haberlo ayudado y no darme cuenta de la clase de corruptos que todos ustedes son. Lean eso otra vez. Ya me disculpé con México por haberlo ayudado. Está confirmando públicamente que apoyó a López Obrador.
Está validando exactamente lo que alcalde acababa de acusarle. que sí lo elogió cuando le convenía, que sí lo apoyó esperando beneficios, que cambió cuando le quitaron los privilegios fiscales. Es un autogol monumental porque cualquiera leyendo ese intercambio concluye, este empresario deudor está enojado porque le cobraron impuestos, no porque le preocupe México, un hombre que debe al fisco mexicano pretendiendo ser la voz moral del país.
Entonces, ¿qué está pasando realmente aquí? ¿Por qué un empresario que debe impuestos ataca tan ferozmente al gobierno? La respuesta es simple y alcaldé la dejó clarísima. Durante décadas, empresarios como Salinas operaron bajo un sistema de privilegios con donaciones fiscales, contratos preferenciales, trato especial de las autoridades, negociaciones directas con el poder.
Y cuando llegó un gobierno que dijo, “Se acabaron los privilegios, todos pagan.” Ese pacto se rompió. Salinas lo admite sin quererlo en su propio tweet. Apoyó a López Obrador esperando beneficios y tratamiento preferencial. Cuando no lo recibió y le obligaron a pagar como cualquier ciudadano, se convirtió en su mayor crítico y ahora usa casos reales de narcopolítica, como el alcalde de Tequila, acusado de entregar 40 millones anuales al crimen organizado para atacar a todo el movimiento político, usa un escándalo municipal para acusar a un

partido completo de ser una organización criminal. Mientras tanto, mantiene 18 parcialidades pendientes de su deuda fiscal con el gobierno mexicano. El deudor dando lecciones, el que no paga acusando a otros. La hipocresía en su máxima expresión. ¿Qué opinan ustedes? ¿Tiene autoridad moral un empresario deudor para acusar a otros de criminales? ¿Es válido que alguien que no paga impuestos critique al gobierno? Déjeno en los comentarios.