El Guardián de los Morichales: La Alianza de los Llanos y el Renacer del Hato Olvidado
Don Hipólito: Quédate aquí en este hato abandonado de las llanuras del Meta, Andrés; el sol implacable de los Llanos Orientales doblegará tu soberbia mientras yo me encargo de registrar ante los jueces los títulos ganaderos de tu difunto padre.
Andrés: Tengo muchísimo miedo de las inundaciones y de los caimanes que rondan los esteros, tío Hipólito; no me dejes solo en esta casa en ruinas donde el viento de la sabana silba con fuerza entre las palmeras de moriche al caer la noche.
Don Hipólito: Tu padre ya no está para cumplir tus caprichos de joven consentido y ahora soy yo quien maneja los hatos de ganado; aprende a sobrevivir con el agua de los pozos y la yuca seca hasta que decida regresar con mi capataz.
Andrés: (Viendo alejarse la polvareda de los caballos entre los pastizales infinitos) Madre mía, tú que me cuidas desde los altares eternos del cielo, dale templanza a mi mente y no permitas que la soledad destruya mi corazón en esta llanura ardiente.
Tsamani: Tus sollozos interrumpen el vuelo de las garzas en los esteros sagrados, pequeño náufrago de las ciudades de piedra; el llanto consume el aliento que tu cuerpo necesitará para resistir el calor sofocante del mediodía.
Andrés: ¡Por favor, no me ataques con tu lanza de cacería, señor de los ríos! Mi tío Hipólito me dijo que los sikuani eran hombres salvajes que destruían los ranchos y no tenían ninguna piedad con los extraños que cruzaban sus sabanas.
Tsamani: Las palabras de tu pariente están manchadas con el fango de la mentira y la ambición; mi nombre es Tsamani, que significa guardián del alba en la lengua de mis abuelos, y vine a ofrecerte un trozo de casabe caliente.
Andrés: (Tomando la torta de yuca amarga con sus manos temblorosas) Esta comida ha devuelto la fuerza a mi pecho y la claridad a mis ojos; gracias por no dejarme desamparado en esta casa rodeada de pastizales interminables.
Tsamani: Este viejo hato fue construido sobre un territorio sagrado donde nuestros ancestros recolectaban los frutos de la palma de moriche; te enseñaré a descifrar el rastro de las dantas y a encontrar el agua limpia de los caños ocultos.
Andrés: Quiero aprender los secretos de la sabana y de los ríos como lo hace tu gente, Tsamani; ya no quiero volver al pueblo donde mi tío me azotaba y me obligaba a falsificar marcas de ganado para las compañías extranjeras.
Tsamani: Los Llanos Orientales son una escuela implacable que premia la paciencia y castiga la vanidad; si escuchas el cantar del viento en los pastizales, comprenderás que los espíritus de la naturaleza nunca te dejarán en el olvido.
Andrés: He dibujado los primeros trazos del curso del río en mi cuaderno de notas, Tsamani; mañana quiero ayudarte a guiar a los hatos de canoas a través de los caños estrechos antes de que comience la tormenta de la tarde.
Don Hipólito: (Regresando tres lunas después con una mirada cargada de avaricia y soberbia) ¡Qué clase de traición es esta! Mi mejor heredero viviendo como un paria junto a los pescadores de las comunidades nativas.
Tsamani: Caballero, su presencia contamina la pureza de este horizonte verde; usted desterró a este joven para robarle los planos de los morichales y los acuíferos que pertenecen por derecho a las comunidades de la llanura.
Don Hipólito: ¡Cállate, indio de los esteros! Cuando los gobernadores civiles se enteren de que están ocultando los recursos hídricos de la nación, vendrán con los soldados del gobierno a despejar estas sabanas.
Andrés: ¡No permitas que amenace a Tsamani, Hipólito! Él me dio la protección y el conocimiento que tú me negaste, y todo el tribunal de tierras sabrá que falsificaste el testamento original de mi padre antes de dejarme aquí.
Don Hipólito: (Levantando su fusta de montar con una arrogancia desmedida) Cállate la boca, muchacho insolente; pagarás muy caro este atrevimiento y terminarás tus días encerrado en las bodegas oscuras del puerto viejo.
Tsamani: (Interponiéndose con su bastón de madera de macana tallada con símbolos antiguos) No vuelva a perturbar la paz de este hato; la llanura entera vigila sus movimientos y nuestra justicia es fulminante contra los opresores.
Don Hipólito: (Retrocediendo con temor ante la presencia imponente de los comuneros que bajan de las colinas) Esto no se quedará así; regresaré con las compañías de drenaje de la capital y destruiremos sus morichales antes de la primavera.
Andrés: Siento muchísimo miedo de que regrese con las máquinas pesadas y las armas de fuego, Tsamani; ellos tienen dinero y leyes notariales y no entenderán que nosotros solo defendemos la vida de los humedales sagrados.
Tsamani: La fuerza de los ancestros de la llanura es superior a la avaricia de las ciudades de ladrillo, Andrés; buscaremos al Padre Anselmo en la misión de San Martín, él tiene un alma justa y conoce los derechos territoriales de las comunidades.
Padre Anselmo: (Recibiendo a los viajeros en la sacristía de la iglesia de piedra con profundo asombro) ¡Válgame Dios, Andrés! Tu tío Hipólito le informó al intendente de la provincia que habías fallecido debido a una fiebre repentina en los esteros.
Andrés: Todo ha sido una mentira criminal de mi tío para quedarse con los títulos de las tierras de mi padre, Padre Anselmo; Tsamani me rescató de la inanición y me enseñó el verdadero lenguaje de la solidaridad llanera.
Padre Anselmo: (Mirando a Tsamani con un respeto absoluto y extendiendo sus manos) Gracias, hermano Tsamani, por salvar a este joven estudiante; guardaré los diarios originales de su padre en la caja fuerte de la parroquia vieja.
Don Efraín: (El anciano escribano del pueblo, entrando con premura a la oficina parroquial) Don Hipólito está reuniendo vaqueros y contratistas armados para secar las lagunas del norte; debemos denunciarlo ante el juez de tierras.
Andrés: No les tenemos miedo porque la geografía de la sabana está de nuestro lado; Tsamani alertará a los vigías de las comunidades para encender las fogatas de advertencia en las colinas más altas.
Tsamani: Mis arqueros ya han colocado las trampas de soga y los bloqueos en los pasos estrechos; ningún convoy de maquinaria cruzará los esteros sin que las corrientes de agua le marquen el camino de regreso.
Padre Anselmo: Yo mismo acompañaré al alguacil del pueblo hacia el juzgado de tierras; es hora de desvelar las actividades fraudulentas de contrabando con las que Hipólito ha financiado sus operaciones ganaderas ilegales.
Juez de Tierras: Hemos revisado los títulos de propiedad confiscados en el despacho de Don Hipólito; todos los registros confirman la alteración de documentos públicos y la falsificación de la firma del difunto hacendado.
Don Hipólito: (Irrumpiendo en el tribunal de la capitanía con sus capataces armados con carabinas) ¡Señor Juez, detenga a esos rebeldes! El náufrago ha robado los mapas del gremio para entregárselos a los nativos.
Juez de Tierras: Baje sus armas de inmediato, Hipólito; los planos originales de Andrés han sido autenticados por el Padre Anselmo y su fraude inmobiliario ha quedado expuesto ante las leyes civiles de la república.
Don Hipólito: (Apuntando su revólver hacia Andrés con desesperación de criminal acorralado) No permitiré que un aprendiz mugriento y un indio de los esteros destruyan el imperio comercial que construí con mi astucia.
Tsamani: (Apareciendo desde las sombras de los portales de piedra y desarmando a Hipólito con un golpe preciso de su honda) Los hombres de malicia no tienen poder en la plaza de la justicia verdadera de la sabana.
Juez de Tierras: ¡Guardias del pueblo, aseguren a este hombre y a sus cómplices! Serán trasladados a las prisiones de la capital bajo los cargos de conspiración criminal, falsificación de patentes e intento de homicidio.
Don Hipólito: (Gritando con rabia descontrolada mientras es conducido al calabozo de la fortaleza) ¡Se arrepentirán de escuchar a estos salvajes! Sin mis inversiones, sus pueblos se hundirán en las inundaciones y la miseria total.
Andrés: El pueblo no necesita tus inversiones destructivas, Hipólito; ahora el hato viejo de mi padre será el espacio donde construiremos una escuela de agricultura sostenible y ciencias para todas las comunidades unidas.
Don Efraín: Es un proyecto magnífico, Andrés; utilizaré mi experiencia notarial para registrar el morichal sagrado como una zona de conservación ecológica y desarrollo comunitario para todos los habitantes.
Tsamani: Cambiaremos los cercados de alambre de púas por laboratorios que funcionen con la energía limpia del viento; estudiaremos los caminos de la sabana usando la fuerza del entendimiento que nos dejaron los abuelos.
Maestra Carmen: Bienvenidos jóvenes de los esteros y de las llanuras a la Escuela del Morichal Sagrado; hoy iniciamos las lecciones de agricultura bilingüe para aprender a trazar canales que respeten la vida del ecosistema.
Niño Sikuani Tohil: Yo quiero aprender a usar los mapas topográficos y las cartas hidráulicas para guiar a los pescadores de mi comunidad a través de las crecientes de invierno sin perder las canoas en los caños.
Niña Saya: Y yo quiero aprender a conservar las fibras de la palma de moriche tal como las abuelas de la sabana lo hacen en sus vasijas; la producción de nuestra cooperativa será el orgullo de toda la provincia.
Diego: (El joven constructor local, llegando con sus bloques de adobe térmico) Hemos terminado de reparar la estructura de la casa principal y de instalar los molinos de viento para la iluminación de la biblioteca escolar.
Andrés: Gracias, Diego; esta casa ya nunca más será una prisión de destierro y dolor, sino el santuario luminoso donde las nuevas generaciones aprenderán a descifrar el lenguaje de la naturaleza llanera.
Comerciante Mateo: Don Efraín, nuestra cooperativa del llano ha entregado el primer cargamento de harina de yuca amarga al mercado central; las ganancias han superado todas las proyecciones financieras.
Don Efraín: Es el premio a la equidad en el esfuerzo compartido, Mateo; cuando los agricultores de los esteros reciben los mismos dividendos que los ingenieros de la ciudad, el progreso se vuelve indestructible.
Comerciante Extranjero: He viajado desde las universidades del norte para comprar sus artesanías tejidas con fibra de moriche y teñidas con pigmentos vegetales, Mateo; sus hamacas tienen una calidad única en el mercado.
Tsamani: Aceptamos su propuesta comercial, caballero, pero con la condición de que una parte de las ganancias se destine a financiar el laboratorio ambiental comunitario de la cañada del norte.
Comerciante Extranjero: Es una cláusula sumamente humana, señor Tsamani; firmaré el contrato de inmediato porque vuestra honestidad es la mejor garantía para las inversiones de nuestra fundación científica.
Padre Anselmo: El hospital del pueblo contará con una sección de medicina sikuani administrada por los sanadores de las sabanas; las plantas medicinales de los esteros curarán las dolencias de los trabajadores del campo.
Abuela Shiki: Traeré las hojas de los árboles nativos y las raíces de las lagunas altas para preparar los tónicos que calman las fiebres de la selva; nuestra sabiduría tradicional salvará la vida de muchos niños.
Médico de la Ciudad: (Asombrado por la efectividad de las compresas vegetales) Es extraordinario cómo estas plantas naturales detienen la inflamación de las picaduras de insectos con mayor velocidad que los ungüentos de la farmacia.
Andrés: Los Llanos Orientales siempre han sido un almacén de milagros para quienes saben observar sus ciclos con humildad, doctor; mi padre lo decía en sus cuadernos y Tsamani me enseñó a comprenderlo.
Alcalde Tomás: Andrés, los emisarios de la intendencia han traído el decreto oficial firmado por el Presidente; las sabanas de los morichales han sido declaradas zona de reserva ambiental y agricultura comunitaria protegida.
Tsamani: Este decreto nos asegura que ninguna gran corporación ganadera volverá a secar nuestros esteros ni a arrojar sus residuos contaminantes en las aguas limpias de nuestras lagunas sagradas.
Gobernador de la Provincia: (Llegando al mirador de la escuela bilingüe para la ceremonia de apertura) Ciudadanos, esta comunidad representa el verdadero modelo de innovación social que nuestra nación necesita para prosperar.
Don Efraín: El éxito pertenece al ingenio del joven Andrés y a la lealtad del maestro Tsamani; ellos levantaron el faro del conocimiento sobre los escombros de la avaricia terrateniente del pasado.
Gobernador del Estado: Otorgo esta condecoración de honor civil al joven Andrés Mendoza por su invaluable contribución al desarrollo de la agricultura sostenible y al bienestar de las comunidades sikuani.
Andrés: (Colocando la condecoración en el mástil principal del molino escolar) Este honor corresponde a los cazadores que me rescataron de la desesperación cuando mi propia gente me consideraba un estorbo de la sociedad.
Padre Anselmo: Que la bendición divina acompañe siempre a este centro de paz humana; las tormentas de invierno ya no nos causan terror porque estamos firmemente arraigados al lazo de la fraternidad universal.
Andrés: (Contemplando los pastizales infinitos junto a Tsamani en el balcón de la casa alta) Escucha el susurro del viento sobre el morichal, maestro; ya no se siente como el vacío frío que me llenaba de pánico en las ruinas viejas.
Tsamani: La sabana solo refleja los sentimientos que habitan en tu corazón, Andrés; ahora resplandece con un verde brillante porque sabe que tus mapas ecológicos han traído la justicia y la dignidad a todas nuestras comunidades.
Don Efraín: He transcrito las memorias de tu abuelo materno, Andrés; él escribió en sus cuadernos de viaje que el mayor tesoro de estas tierras de los Llanos no era el ganado abundante, sino el espíritu de su gente.
Andrés: Mi abuelo entendía el alma de las sabanas, Efraín; hoy su viejo hato de piedra y barro ha dejado de ser una ruina de abandono para transformarse en el centro de operaciones de nuestra próspera sociedad comunitaria.
Maestra Carmen: Los alumnos de la escuela técnica han construido un prototipo de secador solar que utiliza la radiación de la llanura para conservar los frutos del moriche sin gastar una sola gota de combustible químico.
Tsamani: Esa innovación nos permitirá abastecer de alimentos nutritivos a las familias de los caños más apartados durante las épocas de crecientes, asegurando la salud de todos los niños de la sabana.
Niño Sikuani Tohil: Yo seré el encargado de mantener limpios los canales del molino de viento; les enseñaré a mis compañeros cómo medir la fuerza de la brisa usando la velocidad de las aspas reflejada en el medidor.
Niña Saya: Y las tejedoras de la cooperativa han terminado de confeccionar los chinchorros tradicionales para los dormitorios de la escuela; cada lona lleva bordado el símbolo del río sagrado en el centro.
Comerciante Mateo: Don Efraín, los senderos que comunican las aldeas del norte han sido señalizados con balizas reflectantes por los jóvenes de la escuela; ahora el tránsito nocturno es completamente seguro para los jinetes.
Alcalde Tomás: Hemos aprobado un fondo municipal permanente para dotar de botes médicos a las comunidades más aisladas de los caños; la salud de nuestros hermanos nativos es la prioridad máxima de esta administración.
Andrés: El conocimiento geográfico es bendito únicamente cuando sirve para salvar vidas y acercar los servicios a los desamparados, Tomás; gracias por entender que el progreso moral es la base de la paz.
Padre Anselmo: Tus palabras reflejan la madurez de un verdadero servidor del bien común, Andrés; las fortunas de los terratenientes se deshacen con los años, pero las obras de amor quedan impresas en el libro de la eternidad.
Comerciante Extranjero: (Regresando con nuevos pedidos de artesanías tejidas para los mercados de ultramar) Sus productos son muy cotizados, Andrés; los compradores admiran la sostenibilidad de sus procesos artesanales en los morichales.
Tsamani: La calidad de nuestros tejidos proviene del respeto absoluto que le profesamos a las palmeras de moriche y a las fuentes de agua; cada fibra contiene la esencia de una naturaleza que cuidamos con el alma entera.
Gobernador de la Provincia: Andrés, el consejo legislativo ha aprobado la creación del Servicio de Desarrollo Rural de los Llanos, y queremos nombrarte Director General de esta nueva institución técnica del estado.
Andrés: Aceptaré el cargo con la condición irrenunciable de que la sede principal funcione en este hato viejo, bajo la guía del consejo de ancianos de los esteros y con la asesoría ambiental del maestro Tsamani.
Tsamani: Estaré a tu lado en cada mapa del territorio que tracemos, Andrés; el niño asustado que encontré entre los escombros del galpón se ha convertido en el líder sabio que guiará el destino de nuestro pueblo unido.
Padre Anselmo: Que la gracia divina ilumine sus decisiones técnicas y fortalezca sus espíritus; esta sabana ya no es un punto perdido en los mapas del olvido, sino el faro de la concordia universal.
Andrés: (Sosteniendo los planos de la nueva compuerta ecológica mientras el sol ilumina los laboratorios de la escuela) Nuestro rumbo es claro, la llanura está abierta y nuestra hermosa historia de paz resplandecerá por siempre.
Don Efraín: El mensajero de la intendencia ha traído despachos urgentes esta mañana, Andrés; la Organización Internacional de Ecología ha seleccionado nuestro modelo de hato comunitario para presentarlo en la exposición de Ginebra.
Andrés: Es un logro extraordinario que compartimos con todos los agricultores de los caños, Efraín; esto demuestra al mundo que los saberes ancestrales de la tierra y la ciencia moderna se potencian cuando hay respeto mutuo.
Tsamani: Viajaremos a la gran ciudad europea portando nuestras mantas tradicionales de fibra y nuestros bastones de mando de macana; le diremos a los ingenieros de la corte que la sabana se cuida escuchando sus ríos, no desde un despacho cerrado.
Maestra Carmen: He organizado un portafolio detallado con los registros de biodiversidad y los mapas de cuencas dibujados por los alumnos; los geógrafos verán cómo la alfabetización científica respeta la identidad de la llanura.
Niño Sikuani Tohil: (Mostrando su diario de observación con entusiasmo) Yo escribí el relato del ciclo de la palma de moriche en la lengua de mis abuelos; quiero que los sabios de Europa vean que conocemos los secretos del bosque inundable.
Niña Saya: Y las recolectoras de frutos han preparado muestras desecadas de plantas medicinales con fines nutricionales; el arte de la supervivencia en los Llanos Orientales cruzará el océano Atlántico con la mayor dignidad cultural.
Comerciante Mateo: Don Efraín, las bodegas centrales de la misión han registrado el mayor almacenamiento de casabe y pescado seco de nuestra historia; el invierno de inundaciones no traerá escasez a las comunidades altas.
Alcalde Tomás: Hemos terminado de instalar las líneas de comunicación telefónica que conectan los puestos de control con la estación de auxilio del pueblo; la seguridad de los vaqueros frente a las crecientes de la llanura es total.
Andrés: Las líneas de comunicación son una excelente aplicación de la tecnología, Tomás; nos permitirán coordinar el rescate de los pobladores en apuros durante los temporales de lluvia sin arriesgar la vida de los rescatistas.
Padre Anselmo: La tecnología se convierte en una bendición cuando se consagra a aliviar el dolor humano y proteger la existencia de los humildes; que Dios bendiga a los trabajadores que colocaron los postes en la sabana abierta.
Comerciante Extranjero: (Firmando las actas de renovación comercial para los próximos diez años de operaciones) Vuestra cooperativa ha sido declarada ejemplo mundial de comercio ético por los comisionados internacionales de desarrollo sostenible.
Don Efraín: Este galardón internacional consolida nuestro crédito financiero y nos permite otorgar préstamos blandos para que más familias ganaderas adquieran sistemas de pastoreo rotativo de conservación.
Tsamani: Los sistemas de pastoreo rotativo protegerán la cobertura de pastos naturales durante las épocas de sequía extrema; la cooperativa debe ser siempre el cortavientos que ampare a los trabajadores de los caños bajos.
Andrés: (Revisando las cartas de felicitación que nos enviaron del ministerio de ambiente) A veces miro estos horizontes de pasto y me estremezco al recordar que aquí pretendían extinguir mi futuro bajo las mentiras de Hipólito.
Tsamani: La tempestad de la injusticia no pudo apagar la antorcha de tu talento, Andrés; tu llegada a este hato sagrado fue la lluvia benefactora que despertó la dignidad dormida en los corazones de los habitantes de la llanura.
Diego: (El constructor local, abriendo las puertas del nuevo hangar de la escuela técnica) Hemos terminado el ensamblaje de las compuertas de control hidráulico comunitario; su estructura de madera resistente está lista para regular los caños.
Maestra Carmen: Inauguraremos las compuertas el próximo mes con el Encuentro de las Culturas del Llano; vendrán cantores de joropo tradicional de todas las sabanas a competir en un certamen de tradiciones folclóricas regionales.
Niño Sikuani Tohil: Mi abuelo está puliendo su flauta de carrizo tradicional; él dice que interpretará la melodía antigua que calma las brisas del este para que las compuertas científicas funcionen con total precisión y estabilidad estructural.
Niña Saya: Y las mujeres de las aldeas están tejiendo las cortinas protectoras con fibras de colores vivos y diseños ancestrales; la plaza de la escuela se llenará de alegría bajo el cielo despejado de la llanura.
Gobernador de la Provincia: (Enviando una felicitación oficial por medio del telégrafo local) Enhorabuena a todo el comité del Servicio de Desarrollo Rural de los Llanos; vuestra labor técnica ha sido elogiada en los salones del congreso nacional.
Don Efraín: Los ingenieros de la capital han comprendido que nuestra metodología de manejo de aguas basada en el respeto ecológico y la inclusión comunitaria es la solución definitiva a las disputas territoriales de la provincia.
Andrés: El reconocimiento del congreso no modificará nuestras prioridades en el hato, Efraín; nuestro deber fundamental sigue estando en esta casa de piedra, educando a los niños y cuidando el bienestar de los ancianos comuneros.
Tsamani: La verdadera ciencia consiste en trazar caminos de paz sobre la tierra sin perder la brújula de la humildad; que el lujo de las grandes ciudades nunca contamine la transparencia de nuestro morichal sagrado.
Padre Anselmo: Celebremos este acontecimiento con una liturgia de acción de gracias en la explanada de la escuela; invitaremos a todos los vaqueros y tejedoras a compartir los frutos de la tierra y de los caños.
Andrés: (Caminando junto a Tsamani por el sendero iluminado por las antorchas mientras las estrellas brillan en el firmamento llanero) Este puente de concordia ha sido construido con los pastos de la llanura y la tenacidad de los agricultores, maestro.
Tsamani: Y los vientos de los Llanos Orientales repetirán tu historia en cada cambio de estación, mi pequeño hermano Andrés; el hato olvidado resplandece hoy con la luz de la justicia social y del amor universal para todos los hombres.
Don Efraín: El juez de tierras ha emitido la sentencia definitiva sobre los bienes confiscados a las empresas ganaderas ilegales de Don Hipólito; todos los terrenos del norte han sido transferidos legalmente al fondo educativo de la escuela.
Andrés: Es un desenlace de estricta justicia legal, Efraín; los campamentos que antes albergaban los pozos ilegales de drenaje hoy serán los internados donde residirán los estudiantes de los caños lejanos.
Tsamani: Mis cazadores ya están preparando las herramientas para trasladar los equipos de medición hacia las nuevas aulas; cambiaremos los almacenes de pesticidas por depósitos de libros científicos y herramientas agrícolas de conservación.
Maestra Carmen: Los tecnólogos de las provincias del sur han solicitado formalmente realizar una estancia de investigación en nuestros laboratorios; quieren aprender el uso de las tablas de flujo hidráulico que diseñamos en la sabana.
Niño Sikuani Tohil: Yo les enseñaré el uso de las varas de nivelación tradicionales para calcular la pendiente del suelo mediante el fluir de las aguas del caño; les demostraré que los métodos sencillos de los pastores son exactos y muy útiles.
Niña Saya: Y los sanadores del hospital comunitario les ofrecerán talleres sobre las propiedades alimenticias y curativas de los frutos de la palma de moriche; el conocimiento de la sabana debe difundirse con total generosidad científica.
Comerciante Mateo: Don Efraín, los herreros del pueblo han finalizado la construcción de los molinos de viento para el bombeo de agua; ahora podremos generar energía constante para los ordenadores de la oficina principal.
Alcalde Tomás: La intendencia ha confirmado el envío de planchas de madera inmunizada para mejorar las techumbres de las viviendas de los agricultores del caño bajo; ningún hogar sufrirá los rigores de las inundaciones de invierno.
Andrés: Agradezco tu excelente gestión administrativa, Tomás; la cooperación estrecha entre las autoridades civiles y nuestra organización comunitaria demuestra que el progreso real llega cuando los corazones de los hombres son limpios.
Padre Anselmo: El ejercicio del servicio público se transforma en una obra santa cuando busca la dignificación de los oprimidos; este hato viejo es el testimonio viviente de que la ciencia aplicada con caridad fortalece la paz social de la nación.
Comerciante Extranjero: (Llegando con un equipo de ecólogos de la sociedad científica internacional) Queremos financiar la edición de un atlas ilustrado de la flora y fauna de los esteros llaneros, respetando vuestra propiedad intelectual colectiva.
Don Efraín: El contrato de edición estipula que la mitad de los beneficios por la venta internacional del atlas se depositará de forma directa en el fondo de becas para estudios universitarios de los hijos de los pastores nativos.
Ecólogo Internacional: Aceptamos sin reserva vuestras condiciones legales, Don Efraín; los lectores contemporáneos valoran las obras científicas que promueven la equidad social y reconocen la autoría cultural de los pueblos originarios de la Amazonía y los Llanos.
Tsamani: Las ilustraciones del atlas reflejarán las formas de las dantas sagradas y las corrientes de agua que guían a nuestras canoas; este libro mostrará al mundo el respeto profundo que profesamos por los morichales.
Diego: (El constructor local, mostrando los acabados de madera del nuevo salón de conferencias) Hemos terminado la instalación de los paneles aislantes de arcilla local; el salón mantendrá una temperatura fresca durante las jornadas más calurosas del día.
Maestra Carmen: Los examinadores del ministerio de educación han llegado a la misión; están sumamente impresionados por el conocimiento botánico y geográfico de los jóvenes estudiantes de nuestra institución bilingüe integrada.
Niño Sikuani Tohil: Mi abuelo dice que la llanura infinita es el espejo con el que la tierra contempla la inmensidad del cielo; mañana explicaremos los ciclos de las aguas ante los examinadores de la capital.
Niña Saya: Y las cocineras de la cooperativa alimentaria han preparado grandes fuentes de guisados tradicionales y panes de harina de yuca amarga para agasajar a todas las delegaciones científicas que asistan al foro de desarrollo.
Gobernador de la Provincia: (Presidiendo el acto de clausura del certamen ambiental desde la explanada principal) Ciudadanos, la sabana de los morichales es hoy el referente de vanguardia técnica y social de toda nuestra geografía nacional colombiana.
Andrés: (Tomando la palabra frente a la multitud de vaqueros y agricultores reunidos en la plaza) Este triunfo de la ciencia y de la inclusión no es el resultado del poder económico, Señor Gobernador; es el fruto del perdón y de la voluntad común.
Tsamani: (Levantando su bastón de mando ceremonial frente al sol poniente que ilumina las colinas de la sabana) Que la promesa de lealtad que sellamos en las piedras de este hato viejo dure tanto como los esteros y bendiga a nuestros hijos.
Padre Anselmo: Bendito sea el pan de la unidad que compartimos hoy en este centro comunitario y benditos sean los espíritus que decidieron unirse en el respeto mutuo; la luz de la verdad ha vencido definitivamente a las sombras del engaño.
Andrés: (Sentado junto a Tsamani en la escalinata de madera de la casa principal mientras las risas de los niños llenan el aire de la tarde) El silencio de los Llanos Orientales ya no es un espacio de castigo, maestro; ahora es el refugio de nuestra paz eterna.
Tsamani: Tu nombre quedó grabado en las cartas ecológicas de estas sabanas, pequeño hermano Andrés; eres el guardián de los morichales y tu legado de concordia guiará los rumbos de los hombres del porvenir de nuestra amada tierra.
Don Efraín: Las actas del Servicio de Desarrollo Rural de los Llanos han quedado archivadas en el registro oficial de la intendencia; nuestra organización comunitaria es ahora un organismo totalmente autónomo protegido por las leyes civiles del estado.
Andrés: Te agradezco tu dedicación administrativa, Efraín; esta bitácora legal será el testimonio histórico que demuestre a las futuras generaciones que la unión de dos culturas diferentes salvó a nuestra región de la discordia y de la ruina ambiental.
Tsamani: Los jóvenes de las aldeas ya manejan los medidores de caudal mecánicos y los ordenadores solares en los laboratorios de la escuela sin olvidar jamás las destrezas tradicionales de la recolección que sus padres les enseñaron en el monte.
Maestra Carmen: Ese es el verdadero sentido de la pedagogía bilingüe integrada, Tsamani; capacitamos a los alumnos para los desafíos tecnológicos y científicos de la era moderna sin que pierdan jamás el orgullo por sus raíces identitarias sikuani.
Niño Sikuani Tohil: Hoy logré transmitir un informe ambiental por señales de radio a la estación del pueblo bajo; les advertí sobre la aproximación de una fuerte creciente desde los caños altos de la gran cuenca hidrográfica de la llanura.
Niña Saya: Y yo recibí un mensaje de los jóvenes artesanos del desierto de Atacama en el sur del continente; nos envían muestras de textiles minerales para experimentar su resistencia en nuestros talleres artesanales del hato viejo.
Comerciante Mateo: Don Efraín, los camiones de la cooperativa han regresado del puerto comercial con las herramientas mecánicas para el taller de carpintería; ahora la fabricación de canoas de conservación será mucho más rápida y eficiente.
Alcalde Tomás: El municipio ha finalizado la instalación de los molinos de viento que suministran energía constante al puesto médico del cañón; ya no dependeremos del suministro deficiente de las líneas eléctricas convencionales de la lejana ciudad.
Andrés: El uso de energías limpias ratifica nuestro compromiso con la preservación de los morichales, Tomás; la tecnología es una bendición únicamente cuando se aplica para cuidar la salud de los pueblos y conservar la naturaleza sagrada.
Padre Anselmo: Cuidar el jardín de la creación divina es un mandato ético fundamental y un acto de fe viva; esta cooperativa resplandece hoy como el ejemplo de convivencia pacífica que nuestra patria tanto necesita para florecer con total dignidad.
Comerciante Extranjero: (Entregando los documentos de certificación ecológica a las artesanas de la cooperativa textil de los esteros) Sus canastas de fibra fina han recibido el sello de oro por su alta calidad artesanal y la sostenibilidad de su producción ambiental.
Abuela Shiki: Destinaremos estos nuevos recursos económicos a mejorar las viviendas de los ancianos que viven en los sectores más aislados de la sabana, asegurando que tengan agua limpia suficiente y alimentos frescos durante el invierno.
Diego: (El constructor local, mostrando el diseño final de la estancia infantil de la escuela bilingüe) Las ventanas están orientadas hacia el este para capturar la ventilación natural de la sabana y mantener el salón fresco para los bebés.
Maestra Carmen: La estancia infantil permitirá que las madres de las comunidades trabajen en los laboratorios de ecología y los talleres de tejido con la absoluta tranquilidad de que sus niños pequeños están cuidados y bien alimentados.
Niño Sikuani Tohil: Mi abuelo me enseñó los cantos de arrullo con los que las familias cazadoras calman el sueño de los recién nacidos; yo se los enseñaré a las educadoras de la estancia infantil del hato viejo.
Niña Saya: Y las cocineras de la misión prepararán las papillas nutricionales con productos de nuestra huerta protegida y frutos del moriche para el crecimiento saludable de todos los bebés de nuestra gran familia llanera.
Gobernador de la Provincia: (Llegando a la llanura acompañado por los comisionados internacionales del desarrollo sustentable del continente) Ciudadanos, la paz que se respira en estas sabanas de los morichales es el patrimonio social más valioso de nuestra geografía.
Andrés: (Recibiendo a los ilustres visitantes en el balcón de la casa con una taza de refresco de frutos nativos) Bienvenidos a nuestro refugio de tierra, señores; aquí comprobarán que la grandeza de un pueblo está en la sonrisa de sus niños pequeños.
Tsamani: Que los espíritus protectores de los morichales sagrados sigan bendiciendo esta alianza de hombres de bien y que el viento de los Llanos borre para siempre las huellas de la discriminación de la tierra entera de nuestra amada patria.
Padre Anselmo: Amén por la permanencia eterna de este lazo de amor verdadero; el hato viejo de la llanura ya nunca más estará abandonado porque la concordia de los pueblos ha construido su santuario definitivo aquí en los esteros.
Andrés: (Tomando la mano de su protector el maestro Tsamani mientras contemplan el sol naciente sobre los pastizales infinitos) El camino ha tenido tormentas difíciles, maestro, pero hoy avanzamos con el viento a favor hacia un horizonte lleno de luz eterna.
Tsamani: Las sabanas de esta llanura guardan el secreto más hermoso de la geografía humana, mi pequeño hermano Andrés; la bondad de tu mente limpia salvó a dos mundos enemigos y tu hato brillará por toda la eternidad bajo el cielo de los Llanos Orientales.