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Audiencia Juan Jesús: Defensa revela video con segundo sospechoso en caso Edith Guadalupe CDMX

 Y lo más grave, Juan Jesús fue torturado para obligarlo a confesar un crimen que no cometió. El abogado mostró las lesiones, golpes en las manos, marcas en las costillas, heridas visibles que no estaban cuando fue detenido. Juan Jesús apenas pudo hablar con su defensor. Tenía miedo. Estaba nervioso. No había privacidad en la sala porque personal de la fiscalía vigilaba cada palabra, pero en los pocos segundos que pudo comunicarse le dijo algo crucial.

 Yo no fui y entonces vino el golpe mediático. La defensa anunció que tiene un video de las cámaras del edificio, un video que la fiscalía no ha presentado como prueba, un video que muestra a un hombre mayor de entre 50 y 60 años ingresando al edificio repetidamente con mujeres jóvenes, subiendo al elevador con ellas, besándolas, tocándolas de manera inapropiada.

 Un hombre que operaba una red de engaños laborales desde ese mismo inmueble. La pregunta explosiva quedó flotando en el aire. ¿La fiscalía arrestó al culpable equivocado o simplemente necesitaba un chivo expiatorio para calmar la presión social? El juez Óscar García Bravo validó la detención de Juan Jesús como legal.

 Eso significa que los procedimientos formales se cumplieron según la ley, pero legal no significa justo. Y lo que ocurrió durante esa audiencia reveló grietas profundas en la investigación. La fiscalía presentó su caso con contundencia aparente. El Ministerio Público imputó a Juan Jesús por el delito de feminicidio agravado. Expusieron los datos de prueba.

 La caseta de vigilancia donde trabajaba el acusado tenía restos hemáticos que coincidían genéticamente con Edit Guadalupe. Las muestras de sangre formaban un patrón de limpieza reciente, lo que indica que alguien intentó borrar evidencia. El desarmador encontrado cerca del cuerpo tenía huellas dactilares de Juan Jesús.

 Los dictámenes periciales preliminares establecieron que Edith murió por una herida de instrumento punsocortante en el pecho. La herida perforó uno de sus pulmones provocando hemorragia interna. La necropsia confirmó que las lesiones eran compatibles con agresión física severa sostenida. El cuerpo fue encontrado en el sótano del estacionamiento oculto bajo arena en una bolsa plástica.

 Juan Jesús era el vigilante de turno ese día. fue la última persona que la vio con vida según registros de cámaras exteriores. Todo parecía indicar culpabilidad absoluta, pero entonces la defensa comenzó a desarmar la narrativa. Julián Octavio González argumentó que los datos presentados no sostienen que su cliente cometió el crimen.

 Señaló inconsistencias específicas en la integración de la carpeta de investigación que no especificó públicamente para no revelar su estrategia defensiva antes de tiempo. Lo que sí reveló fue explosivo. Existe un video de las cámaras de seguridad del edificio que muestra a un hombre distinto ingresando repetidamente al inmueble acompañado de diferentes mujeres jóvenes.

 Según la defensa, este individuo de entre 50 y 60 años exhibía comportamientos sospechosos dentro del edificio días antes del crimen. En las imágenes se le ve subiendo al elevador con mujeres jóvenes besándolas en el cachete, tocándolas de manera inapropiada por la parte posterior. Este video crucial para establecer líneas alternativas de investigación supuestamente está en el celular de Juan Jesús.

 La defensa argumenta que este hombre podría estar operando una red de captación de mujeres mediante ofertas falsas de empleo desde ese edificio y que la fiscalía no ha explorado plenamente esta línea investigativa porque necesitaba cerrar el caso rápidamente bajo presión mediática. Además, la defensa denunció irregularidades graves durante la detención.

 Juan Jesús presenta golpes en las manos, marcas en las costillas y heridas que no tenía cuando fue arrestado la noche del 17 de abril. Según el abogado, agentes de la policía de investigación lo golpearon mientras estaba bajo custodia en la fiscalía. El abogado adelantó que podría iniciar un protocolo por tortura si se comprueban las lesiones.

 Durante la audiencia, Juan Jesús apenas pudo comunicarse con su defensor. No había privacidad real. Personal procesal de la fiscalía estaba  presente todo el tiempo vigilando. El joven mostraba miedo evidente. Estaba nervioso, limitado en sus palabras, pero en los pocos segundos que pudo hablar le dijo a su abogado, “En pocas palabras me dijo que no, pero un poco limitado por la cuestión de que no estábamos totalmente solos en la sala”, explicó González a los medios.

 Lo único que Juan Jesús alcanzó a hacer durante la audiencia fue enviar una nota escrita. El contenido no fue revelado públicamente, pero su abogado indicó que refuerza la versión de inocencia. El defensor solicitó formalmente la duplicidad del término constitucional. Este recurso legal permite ampliar el plazo de resolución de la situación jurídica de 72 a 144 horas.

 ¿Por qué? para tener tiempo de presentar pruebas adicionales para integrar el vídeo como evidencia formal, para preparar una estrategia defensiva más sólida y para que Juan Jesús pueda declarar con privacidad real en el reclusorio sin vigilancia constante de la fiscalía. El juez concedió la duplicidad. La audiencia se suspendió.

 La continuación quedó programada para el miércoles 22 de abril a las 10 de la mañana. Durante ese plazo de 144 horas, tanto la defensa como la fiscalía tendrán que presentar todas sus pruebas y ahí se determinará si Juan Jesús es vinculado a proceso o liberado. Afuera de los juzgados de dr. La vista, los padres de Juan Jesús dieron declaraciones antes de que comenzara la audiencia.

 Su versión de los hechos contrasta radicalmente con la narrativa oficial y plantea preguntas que las autoridades no han respondido. La madre de Juan Jesús, visiblemente angustiada, exigió justicia tanto para Edit como para su hijo. Queremos justicia para Edit y para mi hijo. Yo como madre digo cómo es que mi hijo va a hacer algo así y regresar.

 Las pruebas que tiene el Ministerio Público en contra de mi hijo no son verdaderas, declaró ante cámaras. Ella insiste en que Juan Jesús es víctima de un montaje, que las autoridades necesitaban un culpable rápido para calmar la indignación pública, que su hijo es un chivo expiatorio. “Pido justicia para mi hijo que es inocente.

 Nada más pido justicia para mi hijo. A él lo amenazaron.” Afirmó categóricamente. Emanuel, el hermano mayor de Juan Jesús, también habló. Lamento mucho lo sucedido con la chica, con Edit. Ningún ser humano merece terminar de esa forma. Pero mi hermano es una persona de bien”, expresó una preocupación específica que amplifica las dudas sobre el caso.

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