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BRUTAL error de ALITO MORENO: alaba el 68 y le responden “MATARON ESTUDIANTES”. Esto es gravísimo.

Fíjate, los usuarios de redes también le recordaron otra fecha que el PRI olvida muy conveniente, el terremoto de 1985, un año antes del Mundial México 86, que Alito también presume. En septiembre del 85, la Ciudad de México vivió uno de los peores desastres naturales de su historia. Miles de muertos, edificios colapsados y la respuesta del gobierno priista que encabezaba en ese momento Miguel de la Madrid fue tan lenta, tan torpe, tan alejada del dolor de la gente que fue la propia ciudadanía la que tuvo que organizarse sola. Vecinos sacando a

sus vecinos de los escombros. Eso lo recuerda todavía mucha gente que vivió esos años. Y un año después de eso, el PRI organiza el mundial del 86 y dice, “Miren qué bien gobernamos. ¿Ves la lógica? Quédate 2 minutos más porque hay algo en este asunto que casi nadie ha reportado y que lo cambia todo. No es solo lo que Alito dijo, sino lo que eso revela sobre cómo él entiende la historia del partido que dice defender.

Cuando el PRI controlaba México y hablamos de más de 70 años de un solo partido al frente del gobierno, lo que había no era democracia en el sentido que conocemos. Había control. Control de los sindicatos, control del ejército, control de los medios de comunicación, control de la información. La gente que se oponía, que protestaba, que levantaba la voz, sabía que corría un riesgo real y no eran amenazas vacías.

Clatelolco es el ejemplo más conocido. Sí, pero hay más. La guerra sucia de los años 70 con operativos encubiertos contra movimientos guerrilleros que incluyeron desapariciones forzadas y torturas. La masacre de Aguas Blancas en 1995 en Guerrero, cuando policías del estado, gobernado por el PRI, mataron a campesinos que se dirigían a una manifestación, la matanza de Acteal en 1997 en Chiapas, donde para militares ligados al sistema priista asesinaron a 45 personas, la mayoría mujeres y niños, mientras rezaban en una iglesia. Eso es

el legado que Alito presume cuando dice, “El PRI sí sabe gobernar.” Bueno, pues sí que sabía, pero lo que sabía hacer tenía un costo que no aparece en los discursos de campaña. O sea, esta es la pregunta que me parece incómoda y que nadie le ha hecho directamente a Alito. ¿Tú sabes lo que estás diciendo cuando dices que el 68 fue un referente mundial? ¿Lo sabes y lo dices igual? ¿O de verdad crees que todo eso es un activo político en 2026? Ahora bien, ya sé que hay quienes defenderán a Alito en este punto y me parece justo mencionarlo

porque si no lo hago, el análisis queda cojo. Sus aliados dirán que él se refería únicamente a la capacidad organizativa, a la logística, al hecho de que México pudo celebrar eventos de escala mundial, que no estaba reivindicando la represión, que es una lectura maliciosa sacar de contexto el logro deportivo para unirlo a la tragedia política.

Y mira, ese argumento tendría algo de peso si no fuera porque fue la cuenta oficial del PRI la que escribió que el 68 fue un referente mundial, sin mencionar en ningún momento Atlatelolco. Si fuera un accidente habrían aclarado, si fuera un malentendido, habrían pedido disculpas o matizado, pero no. Silencio. Ninguna aclaración formal, ningún reconocimiento del dolor de las familias que perdieron a alguien en esa plaza.

Eso dice bastante y espérate que lo que viene en unos minutos es lo que hace que todo esto no tenga nombre porque el tweet del 68 es en el fondo una ventana pequeña a algo mucho más grande, a la manera en que Alito Moreno entiende la política, el poder y bueno, la realidad misma.

Y para entender eso de verdad, hay que hablar de los audios, porque en 2021 y 2022, Alito Moreno se convirtió en el protagonista involuntario de uno de los espectáculos políticos más impactantes de los últimos años en México. La gobernadora de Campeche, Laida Sansores, empezó a transmitir cada martes en su programa Martes del Jaguar, una serie de grabaciones en las que se escuchaba una voz muy parecida a la de Alito diciendo cosas que este que te cuento.

En uno de esos audios se escucha a alguien con su voz diciendo textual, “Todo proveedor que le compraste durante 2 años y 8 meses, lo menos que le puedes decir es, “Oye, hijo de regálame 100,000 gorras y pónmelas en Campeche. Y lo debiste haber hecho hace 6 meses, no ahorita.” Otro audio sacó a relucir una frase que se hizo tristemente célebre.

A los periodistas no hay que matar los balazos, papá. Hay que matarlos de hambre. esa frase, ese hombre, ese es el que hoy le da lecciones a México sobre cómo gobernar bien. Alito negó siempre que las grabaciones fueran auténticas. Habló de persecución política. presentó amparos para frenar la difusión de los materiales, pero los audios siguieron saliendo semana tras semana, martes tras martes, y cada uno revelaba un nivel nuevo de lo que si fueran verdaderos sería corrupción, extorsión y una visión de la política donde los recursos

públicos y los proveedores del gobierno existen para financiar las ambiciones electorales de una sola persona. La Fiscalía de Campeche abrió una carpeta de investigación en su contra. La FGR también entró al juego. Se le imputa, entre otras cosas, peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Y hay algo que lo resume todo de una forma que no necesita explicación. Cuando los investigadores llegaron a catear una de sus propiedades en Campeche, lo que encontraron adentro dejó sin palabras a más de uno. Ya mero llegamos al punto que más te va a sorprender de esta historia, pero necesitas escuchar esto primero. La mansión de Alito en el fraccionamiento Lomas del Castillo en Campeche.

Una zona residencial cara, exclusiva, la clase de colonia donde vive gente que no le pregunta el precio a nada. Cuando las autoridades entraron a ese inmueble, encontraron varias albercas, jardines amplios, vestíbulos de mármol, ventanales enormes, una sala de cine con 18 asientos reclinables. Y en el bar, fíjate en este detalle, porque este detalle dice todo lo que hay que saber.

un Mustang rojo convertido en mesa de billar y un cadilac adaptado como barra de bar, esculturas, pinturas, piezas artísticas con un valor estimado en más de 50 millones de pesos. La propiedad entera, según el expediente de investigación por enriquecimiento ilícito, puede superar los 300 millones de pesos.

¿Cuánto declaró Alito esa casa en su declaración patrimonial? 9 millones de pesos. 9 millones, una casa que vale 300 declarada en nueve. Y en esa misma declaración patrimonial reportó un total de bienes por 12,900,000 pesos, dos casas y 11 terrenos, tres autos, un par de motos de lujo y un reloj Monblanc, 12.9 9 millones de pesos de patrimonio declarado y una sola mansión que vale 25 veces eso.

Hay quienes juran que las matemáticas de Alito Moreno son un misterio que ningún contador puede resolver. Pero hay más. Te digo que hay más. Una investigación de mexicanos contra la corrupción y la impunidad que revisó los registros del registro público de la propiedad de Campeche encontró que Alito, su hermano Emigdio, su mamá Yolanda y su arquitecto de cabecera son en conjunto propietarios de 35 casas y terrenos en el estado. 35.

Y el patrón que encontró esa investigación es el siguiente. Propiedades que se compraban a precios muy bajos, sospechosamente bajos y que luego de alguna forma multiplicaban su valor en poco tiempo o que se transferían entre familiares y personas cercanas de maneras que pues resultan muy difíciles de explicar con ingresos públicos normales.

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