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Humberto mariles: el HÉROE que MATÓ por un CLAXON… la PUDRE de los 60 KILOS de HEROÍNA 

Humberto mariles: el HÉROE que MATÓ por un CLAXON… la PUDRE de los 60 KILOS de HEROÍNA 

Del Olimpo al abismo. Era el hombre más admirado de la nación, el jinete que le dio a México su primer oro montando a un caballo tuerto. Pero detrás de la gloria de Humberto Mariles se escondía un temperamento asesino y una ambición oscura, lo que empezó con un disparo en el periférico por un simple claxon.

Terminó en una celda de París rodeado de maletines con heroína. Hoy en Sombras del Olimpo abrimos el expediente del héroe envenenado. Descubre como el máximo ídolo del país pasó de los podios olímpicos a morir con la versión oficial de un edema pulmonar en una cárcel francesa, mientras su familia insiste hasta hoy en que lo envenenaron antes [música] de que pudiera hablar.

 Víctima de un complot que el gobierno intentó enterrar para siempre. Antes de arrancar, necesitas saber algo. Lo que vas a escuchar en este expediente está documentado, las medallas son reales. El disparo en el periférico es real. La celda en París es real. La muerte el 6 de diciembre de 1972 en La Santé es real.

 Y el debate entre la versión oficial del edema pulmonar y la versión de la familia que habla de veneno también está en el registro histórico. Lo que no está probado son las conspiraciones de alto [música] nivel. Y donde eso ocurra te lo voy a decir porque esta historia no necesita invención. La realidad verificada es suficientemente brutal para llenar este expediente sin agregar nada.

 Dos oros olímpicos y un bronce en Londres, 1948. El primer mexicano en ganar una medalla dorada en unos Juegos Olímpicos. El único mexicano que ha ganado dos oros en la misma edición olímpica. [música] El único en conseguir tres medallas en una sola justa. Ningún atleta mexicano en más de 70 años desde Londres ha igualado lo que Humberto Mariles hizo en 8 días de agosto de 1948 y el 6 de diciembre de 1972 muerto en la cárcel de la Santé en París, acusado de narcotráfico con su juicio programado [música] para el día siguiente a su muerte con su abogado que

tenía en mano los documentos que presuntamente probaban su inocencia sin haber podido hablar ante el juez ni una sola La vez, grábate ese contraste porque es el arco completo de la vida más extraordinaria y más trágica que el deporte mexicano ha producido en el siglo XX. Si este tipo de historias, las que México prefiere recordar solo a medias porque la mitad que falta es demasiado incómoda para el relato oficial del Orgullo Deportivo Nacional, te parecen necesarias.

 Suscríbete ahora mismo. Dale like. No por mí, por Mariles, no para justificar lo que hizo, para entender lo que fue completo, sin el filtro que convierte a los héroes en santos y borra todo lo que no encaja con el podio. Lo que nadie te ha contado con suficiente honestidad es que la historia de Humberto Mariles es la historia más compleja que el deporte mexicano tiene en su archivo.

 No porque sea la más triste ni la más injusta, sino porque es la única donde el mismo hombre que produjo el mayor triunfo deportivo individual de México [música] en los Juegos Olímpicos del siglo XX, terminó en una prisión parisina acusado de narcotráfico, habiendo pasado por Leonberry condenado por homicidio. El héroe y el criminal son la misma persona y entender cómo eso ocurrió requiere contar la historia [música] entera.

 Su nombre completo era Humberto Mariles Cortés. Nació el 13 de junio de 1913 en Hidalgo del Parral, Chihuahua. El mismo Parral donde 16 años antes había muerto Pancho Villa en una emboscada, [música] la ciudad que el norte de México había convertido en símbolo de una historia de fiereza y determinación que no se rinde fácilmente ante ningún obstáculo.

 Y Humberto Mariles fue en muchos sentidos el producto de ese ambiente. un hombre que cuando tenía una meta no reconocía obstáculos entre él y esa meta, independientemente de lo que el obstáculo fuera o de las consecuencias que la remoción de ese obstáculo pudiera tener. En los próximos minutos vas a conocer cuatro cosas que el deporte mexicano no pone juntas con suficiente claridad.

 Primera, ¿quién era Humberto Mariles antes de Londres 1948? su formación [música] militar, su relación con los caballos, el caballo tuerto que el destino puso en su camino y la rebelión que lo llevó a competir en los Juegos Olímpicos en contra de las órdenes directas del presidente de la República. segunda, lo que pasó el 14 de agosto de 1948 en el estadio Ecuestre de los Juegos Olímpicos de Londres, lo que ese oro significó para México y lo que la gloria hizo con un hombre que ya tenía la semilla del temperamento que lo destruiría. [música] Tercera agosto de

  1. El periférico, El disparo, la muerte de Jesús Velázquez, la huida a Texas, los años en Lecumberry y lo que pasó con su condena de 20 años que terminó siendo siete cuarta. Noviembre de 1972. París, la detención, la heroína. El 5 de diciembre, la conversación con el abogado que tenía los documentos.

 El 6 de diciembre, la celda de la santé. Y la pregunta que la familia de Mariles lleva más de 50 años haciendo sin obtener una respuesta que cierre el expediente de manera definitiva. Te voy a avisar cuando llegue cada una. Si te vas antes del final, te pierdes lo más importante. Entender que la historia de Humberto Mariles no es la historia de un héroe que cayó por mala suerte, es la historia de un hombre extraordinario en una cosa que permitió que las otras partes de sí mismo crecieran sin control.

 hasta destruirlo. Y esa dualidad, la del genio y el monstruo en el mismo ser, es la más perturbadora que el deporte puede producir. Grábate esto antes de que sigamos. Hidalgo del Parral, 1913. México [música] está en la mitad de la revolución. Francisco Madero ha caído. Victoriano Huerta está en el poder. El norte del país es el escenario de las batallas que van a definir lo que México va a hacer en el resto del siglo.

 En ese contexto de convulsión nacional nace Humberto Mariles Cortés y pierde a su madre cuando tiene 11 años. Ese detalle, la pérdida temprana de la madre, aparecen varias crónicas sobre su vida, como el punto de inflexión que cambió la dirección que su infancia había tenido. El padre, ante la situación de un hijo de 11 años sin madre en el México de los años 20, tomó la decisión que tomaban muchos padres de esa época cuando había un hijo que criar solo y pocos recursos para hacerlo con todo lo que requería.

Lo inscribió en el heroico colegio militar. El heroico colegio militar en Popotla, Ciudad de México, en la segunda mitad de los años [música] 20, no era solo una institución educativa, era una estructura total, una manera de vivir donde la disciplina, la jerarquía, el honor y el servicio eran los ejes alrededor de los cuales toda la vida del cadete giraba.

 Y para un muchacho de 14 o 15 años que venía del norte del país sin madre y con un padre que había depositado en esa institución la responsabilidad de darle forma, el colegio militar era el mundo entero. Ahí Humberto Mariles descubrió los caballos o más precisamente ahí los caballos lo descubrieron a él. La escuela de caballería del colegio militar tenía sus propios [música] establos, sus propias tradiciones, sus propios rituales de formación de jinetes [música] que venían de décadas de historia del ejército mexicano. Y el joven Mariles,

que llegó como cadete y que fue asignado a ese entorno por las decisiones administrativas que los colegios militares toman sobre sus estudiantes, encontró en el caballo algo que nada de lo que había encontrado antes podía compararse. La equitación tiene una dimensión que otros deportes no tienen. Requiere que el atleta y el animal sean simultáneamente dos seres distintos [música] y una sola unidad de movimiento.

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