¡ALITO ACORRALADO! Usa a los periodistas de Tecámac para TAPAR su proceso penal y EL AUDIO LO DELATA
Hay una frase que Alejandro Moreno Cárdenas dijo en privado y que quedó grabada. La grabación fue autenticada, está en el expediente. La frase es esta: a los periodistas no hay que matarlos a balazos, papá. Hay que matarlos de hambre. Eso lo dijo Alito Moreno, el presidente del PRI. El mismo hombre que el 14 de mayo de 2026 publicó en X con mayúsculas y signos de admiración exigiendo explicaciones por la detención de dos periodistas en Tecamac.
¿Quién dio la orden? Escribió. Morena persigue a la prensa libre. El audio existe. La publicación de hoy también existe. Y la distancia entre los dos no es ideológica ni es interpretable. Es un registro, un antes y un después, que el expediente documenta con la misma frialdad con la que documenta las 23 propiedades no declaradas y los 98 millones de diferencia patrimonial.
Pero hay algo más, algo que los titulares de hoy no están explicando. Los periodistas que fueron retenidos en TecamaC no trabajaban para cualquier medio. Trabajaban para mexicanos contra la corrupción y la impunidad. la misma organización que documentó la estafa maestra. El mismo equipo de investigación que durante el sexenio de Peña Nieto rastreó como miles de millones de pesos del herario federal desaparecían a través de universidades públicas y empresas fantasma.
Los mismos periodistas a quienes el sistema que Alito representa intentó destruir durante años y hoy Alito los defiende. Eso no es un giro narrativo menor, eso es el arco completo del colapso de un sistema político contado en un solo tweet. En este video te contamos qué pasó exactamente en Tecamac el 14 de mayo, quiénes son Leonardo Núñez y Eduardo Buen Día que investigaban y por qué su retención por elementos de seguridad vinculados a la senadora Mariela Gutiérrez Escalante es el hecho político más incómodo de la semana para todos los actores
involucrados. Te contamos qué dice el audio de Aida, donde Alito habla de matar de hambre a los periodistas. ¿Cuándo fue grabado? ¿Cómo fue autenticado? ¿Y por qué está en el expediente activo de la FGR? Te explicamos el patrón que la UIF y la Fiscalía han documentado en el comportamiento público de Alito cada vez que su proceso penal se calienta.
Una declaración de víctima, una exigencia de explicaciones, un cambio de ciclo noticioso. Le contamos qué significa el fallo de la SJN del 6 de abril para el estado actual del expediente y por qué la audiencia inicial que sus propios abogados describen como inminente es el contexto real detrás de la declaración de hoy.
Y al final te damos los tres escenarios de lo que puede pasar en las próximas semanas con el proceso penal, con el PRI y con la figura de Alito como operador político. Todo verificado con fuentes de esta semana. Para entender por qué la declaración de Alito de hoy no es sorpresa, hay que entender cómo el PRI construyó durante décadas su relación con la prensa mexicana.
No fue una relación de censura directa, no había una oficina que llamara a los directores de los periódicos y les ordenara qué publicar. Aunque eso también ocurrió. El sistema era más sofisticado, más duradero, más difícil de documentar. Se llamaba El sobre del viernes. Cada primer viernes de mes, los periodistas de las fuentes políticas recibían un sobre.
El contenido variaba según la jerarquía del reportero, el tamaño del medio y la importancia del funcionario que lo entregaba. El sobre enseñaba enseñaba muy rápido cuáles eran los temas que se cubrían y cuáles eran los temas que no existían. Ese sistema funcionó durante décadas. Sobrevivió la alternancia del año 2000.
Sobrevivió los exenios panistas. Sobrevivió porque los hábitos políticos no desaparecen con una elección. Los hábitos políticos desaparecen cuando las personas que los practican ya no tienen los recursos para sostenerlos. Alejandro Moreno Cárdenas aprendió política en ese sistema. Gobernó Campeche entre 2015 y 2021 con la misma lógica que los gobernadores de su generación habían heredado de los anteriores.
Javier Duarte en Veracruz, Roberto Borge en Quintana Ro, César Duarte en Chihuahua. Todos del mismo periodo, todos con el mismo patrón. Todos huyeron del país cuando las investigaciones se cerraron sobre ellos. Todos fueron extraditados, todos fueron procesados. Alito no huyó, Alito se quedó. Pero la lógica que usa para mantenerse en el espacio público es exactamente la misma que esos gobernadores usaron cuando el cerco empezó a apretarse, convertirse en víctima.
Generar el ruido suficiente para que el expediente quede en segundo plano. Hacer que la conversación pública sea sobre la persecución política y no sobre las 23 propiedades no declaradas. La UIF documentó la diferencia patrimonial. Los auditores calcularon 98 millones de pesos entre lo que Alito declaró y lo que la inteligencia financiera encontró.
El fallo de la Suprema Corte del 6 de abril de 2026 confirmó que la Unidad de Inteligencia Financiera puede bloquear cuentas bancarias sin orden judicial, eliminando el escudo legal que la defensa de Alito usaba para frenar cada movimiento. Los audios de Laida Sansores fueron autenticados y forman parte del expediente activo.
Ese es el estado del proceso penal en mayo de 2026. Y en ese contexto hay que leer cada declaración pública que Alito hace. Mexicanos contra la corrupción y la impunidad no es un medio menor, es la organización periodística que coordinó la investigación de la estafa maestra. El esquema de desvío de recursos que documentó como dependencias del gobierno de Peña Nieto transfirieron miles de millones de pesos a universidades públicas que a su vez contrataron empresas fantasma que nunca existieron para realizar trabajos que nunca se hicieron. Esa investigación tuvo
consecuencias reales. Rosario Robles, la funcionaria más visible del esquema, fue detenida en 2019 y condenada en 2024. EMTC y es también la organización que ha seguido con más rigor expediente de Alito Moreno. Sus periodistas han rastreado las propiedades no declaradas, han cruzado los contratos de Campeche con los registros de la UI y han publicado el análisis más detallado disponible del mapa patrimonial que la fiscalía está usando como base del proceso penal.
Esos son los periodistas que fueron retenidos en Tecamac el 14 de mayo. El momento bisagra que hace inevitable lo de hoy es el fallo eh de la SJN de abril. Cuando la Corte le dio carta blanca a la UIF para actuar sin orden judicial, la defensa de alito perdió su argumento más útil. Lo que quedó fue el expediente solo, sin cortinas.
Y el expediente, como ha dicho el propio equipo de la Fiscalía, está avanzando hacia la audiencia inicial con una solidez que los abogados de la defensa no han podido debilitar con ningún recurso legal disponible. Cada vez que el expediente da un paso adelante, Alito da un paso al frente en el espacio público con una declaración que reencuadra su figura.
Read More
Así fue con los viajes a Washington. Así fue con la carta a los tres departamentos del gobierno americano pidiendo que declaren a Morena organización terrorista. Y así es hoy con Tecamac. Aquí mi primera pausa. Si esto te está dando el mapa histórico completo que necesitas para entender por qué la declaración de Alito de hoy no es defensa de la libertad de prensa, sino la continuación de un patrón documentado, suscríbete, un clic en el botón rojo, activa la campanita y manda el video a quien quieras que entienda de
dónde viene la política mexicana de hoy. Gracias. Seguimos. El 14 de mayo de 2026, dos periodistas de mexicanos contra la corrupción y la impunidad fueron retenidos en el municipio de Tecamac, Estado de México. Sus nombres son Leonardo Núñez González y Eduardo Buenía. Llevaban equipos de grabación, estaban documentando una investigación sobre presuntos actos de corrupción relacionados con la senadora de Morena, Mariela Gutiérrez Escalante.
Fueron detenidos por elementos de seguridad municipal, no por la FGR, no por la Fiscalía del Estado de México, por seguridad municipal de Tecamac. Durante horas, sus colegas en la redacción de MCC y no tuvieron información sobre su paradero. La organización reportó la retención públicamente. El caso se viralizó y entonces, en ese momento exacto, cuando el trending topic era la retención de periodistas en Tecamac, apareció el tweet de Alito Moreno.
¿Quién dio la orden?, escribió. Morena persigue a quienes investigan la corrupción. Exijo una explicación inmediata. Detente un momento en el timing. No en el contenido, en el timing. El expediente de alto tiene audiencia inicial inminente. Sus abogados han agotado los recursos legales disponibles para frenar el proceso después del fallo de la SJN.
La UIF tiene bloqueadas sus cuentas y en ese momento aparece un caso de libertad de prensa que le permite a Lito publicar sobre corrupción del gobierno y persecución de periodistas sin que nadie le pregunte por sus 98 millones de diferencia patrimonial. Eso es lo que el expediente llama un movimiento de distracción.
No lo llama así oficialmente porque los expedientes judiciales no usan ese vocabulario, pero el patrón está documentado. Ocurrió con los viajes a Washington, ocurrió con la carta a los departamentos americanos y ocurre hoy, pero hay una capa adicional que ningún análisis de hoy está tocando. Alito no solo usó el caso de Teekamac para cambiar el ciclo noticioso.
Lito usó el caso de Tecamac para intentar posicionarse como defensor de la misma organización periodística que más daño le ha hecho a su expediente. M. Cheo es un medio al azar. Es el medio que documentó la estafa maestra con el nivel de rigor que llevó a la condena de Robles.
Es el medio que ha cruzado los contratos de Campeche con los registros de la UIF, con una precisión que la defensa de Alito no ha podido refutar públicamente. Que Alito salga a defender a MCC y tiene una sola lectura posible desde la lógica del expediente. Es un intento de neutralizar al enemigo más incómodo, posicionándose como su aliado en un momento de vulnerabilidad y el audio lo destruye.
La grabación fue obtenida y autenticada por Laida Sansores cuando era gobernadora de Campeche. Es parte del expediente activo de la FGR. En el audio, la voz identificada como Alejandro Moreno Cárdenas dice, “A los periodistas no hay que matar los abalazos, papá. Hay que matarlos de hambre. No es una declaración de política pública, es una instrucción.
es la descripción de una estrategia y esa estrategia tiene historia documentada en Campeche, donde durante el gobierno de Alito varios medios críticos al gobierno estatal perdieron publicidad oficial, perdieron acceso a fuentes gubernamentales y terminaron cerrando o reduciendo drásticamente su operación. La diferencia entre lo que dijo en el audio y lo que publicó hoy en X no es una evolución de pensamiento.
Es la misma lógica aplicada en dirección contraria cuando la correlación de fuerzas cambió. Cuando Alito tenía el poder, los periodistas incómodos se morían de hambre. Hoy que el expediente lo tiene contra la pared, los periodistas que investigan la corrupción de Morena son héroes que merecen protección.
El expediente dice exactamente lo contrario de lo que él afirma. Hay un elemento adicional que cierra el cuadro. La senadora Mariela Gutiérrez Escalante, cuya actuación en Tecamac es el objeto de la investigación de Mchi, es senadora de Morena. Su caso es real. La retención de los periodistas es un hecho que merece investigación y que múltiples voces del propio partido gobernante han condenado.
Shain Baum no defendió la retención. La Fiscalía del Estado de México abrió una investigación. El problema no es que Alito señale un hecho que merece atención. El problema es que Alito usa ese hecho para construir una narrativa de persecución generalizada que le permita presentar su propio proceso penal como parte del mismo patrón, como si los 98 millones de diferencia patrimonial fueran equivalentes a una retención municipal en Tecamac, como si las 23 propiedades no declaradas fueran el mismo tipo de persecución que
sufrieron Leonardo Núñez y Eduardo Buen día. No son lo mismo. El expediente tiene páginas. La retención de hoy tuvo horas. Aquí mi segunda pausa. Si esto te está dando la historia completa del patrón de distracción de Alito, ¿qué necesitas para entender por qué cada declaración suya desde que tiene orden de captura activa sigue la misma lógica? Suscríbete, activa la campanita y comparte con quien quieras que entienda la diferencia entre un hecho político real y una operación de rencuadre.
Gracias. Seguimos. Tres escenarios, lo que puede pasar en las próximas semanas con el proceso penal de alito, con el PRI y con la figura de alito como operador político. Escenario A, el más probable. El proceso sigue su curso. La audiencia inicial del proceso penal se celebra en las próximas semanas. La FG presenta los cargos formales.
La defensa presenta sus argumentos. El juez determina si hay mérito para continuar con el proceso. Si la FGR acredita los tres elementos del tipo penal con el expediente que la UIF ha construido, diferencia patrimonial documentada, propiedades no declaradas, contratos con irregularidades en Campeche, lo que sigue es un proceso que puede durar meses, pero que ya no tiene los obstáculos legales que la defensa usaba para frenarlo.
En ese escenario, las declaraciones públicas de alito se vuelven progresivamente más ruidosas y progresivamente menos relevantes para el proceso judicial. El caso de Tecamac será la primera de una serie de declaraciones que intentarán construir la narrativa de persecución política. Cada una de ellas aparecerá en los momentos donde el expediente de un paso significativo.
Para el PRI, ese escenario significa la continuación del proceso de vaciamiento que lleva años en marcha. Los cuadros que pueden emigrar a otras coaliciones ya lo están haciendo. Los que no pueden o no quieren emigrar están en silencio. El partido que gobernó México 71 años llega a su audiencia inicial con su presidente procesado, sin gobernadores, sin mayoría legislativa y sin el recurso que durante décadas le permitió construir lealtades.
Escenario B. El giro legal que ralentiza el proceso. La defensa encuentra un amparo que un tribunal concede, no para resolver el fondo del caso, sino para frenar temporalmente la audiencia inicial. Esto no es improbable. El sistema judicial mexicano tiene vericuetos que los abogados con experiencia conocen y que permiten comprar tiempo incluso cuando el expediente de fondo es sólido.
En ese escenario, Alito gana semanas o meses, no gana el caso. La diferencia patrimonial no desaparece con un amparo. Las 23 propiedades no declaradas siguen en el expediente. Los audios autenticados siguen siendo parte de la carpeta de investigación. Un amparo temporal cambia el calendario, no cambia el contenido y en ese tiempo Alito seguirá generando declaraciones públicas como la de hoy.
Seguirá buscando casos que le permitan presentarse como víctima o como defensor. El patrón no cambia, solo cambia el tiempo disponible para sostenerlo. Escenario C. El menos probable, pero el más discutido en los pasillos del Congreso, una negociación política que produzca una salida no judicial.
Alito abandona la presidencia del PRI a cambio de algún tipo de acuerdo que frene el proceso penal. Este escenario circula como rumor desde hace meses. Es improbable por una razón específica. El expediente está en manos de la FJR, que es una institución autónoma del poder ejecutivo. Y Shane Baum ha sido consistente en no intervenir públicamente en los procesos judiciales de figuras de oposición.
La estrategia del gobierno ha sido exactamente la opuesta, dejar que el proceso avance y no darle al lito el beneficio de una negociación que confirme su narrativa de persecución política. Ese cálculo político de Shane Baum es el que hace que el escenario C sea el menos viable. Porque si el proceso penal tiene la solidez que el expediente sugiere, una negociación que lo frene, le costaría al gobierno más políticamente de lo que le ganaría.
Lo que la declaración de Alito del 14 de mayo dice sobre México no es solo lo que dice sobre Alito. El PRI construyó durante décadas una relación con la prensa que se basaba en un principio simple. El periodismo es útil cuando trabaja para el sistema y peligroso cuando trabaja contra él. Los sobres del viernes eran la versión amable de ese principio.
El audio de matarlos de hambre es la versión sin filtro. Ambos son el mismo principio expresado en distintos registros. Lo que cambió no es el principio. Lo que cambió es quién tiene el poder de aplicarlo. Hay una imagen de esta semana que resume el estado real de las cosas mejor que cualquier análisis.
No es el tweet de Alito, es la fotografía de Leonardo Núñez y Eduardo Buenía siendo liberados horas después de su retención con sus equipos de grabación volviendo a trabajar. Los periodistas de MCCI fueron retenidos durante horas y liberados. Su investigación continúa. Su organización sigue publicando.
El expediente de Alito sigue en pie. El hombre que quería matarlos de hambre los defiende en público mientras el proceso penal avanza. Los sistemas que duran más de lo que merecen no terminan de un golpe, terminan exactamente así, con sus últimos operadores usando las herramientas del pasado en un contexto donde esas herramientas ya no producen los efectos que producían.
El sobre del viernes funcionó durante décadas porque quien lo entregaba tenía el poder de hacer que el periodista que lo rechazara perdiera su fuente, su acceso, su trabajo. Ese poder ya no existe y sin ese poder lo que queda es el tweet y el audio que lo contradice. Gracias por quedarte hasta el final. Dale like si esto te pareció el análisis más completo de lo que Alito está haciendo con el caso Tecamac y por qué el audio lo destruye que encontraste hoy.
Suscríbete si todavía no lo has hecho, activa la campanita y comparte con quien quieras que entienda por qué cada declaración pública de Alito, desde que tiene orden de captura, activa sigue la misma lógica y por qué el expediente siempre dice lo contrario de lo que él afirma. Nos vemos muy pronto.