Posted in

PEPE NAVARRO: LA ASQUEROSA PATERNIDAD QUE OCULTO LA TELEVISION ESPAÑOLA

En 1987  voló a Miami a presentar la noche con Pepe Navarro para toda la audiencia hispana americana. En 1993 saltó a Antena 3, líder de las mañanas  durante dos temporadas. Su programa Estamos todos locos llegó al 32%  de cuota, una cifra hoy imposible. Y aquí está la primera contradicción. Un hombre hecho a sí mismo desde abajo iba a tomar veintitantos años después la decisión más cobarde que un padre puede tomar frente a un hijo y la iba a sostener el resto de su vida.

El 18 de septiembre de 1995 en Telec estrenó. Esta noche cruzamos el Mississippi. La franja de madrugada no existía en España antes. Navarro  la inventó. con Florentino Fernández, Carlos Iglesias, Nuria González y con Cristina Laveneno, el personaje que se haría leyenda. Premio Ondas en 1996, cuatro temporadas arrasando.

Pepe Navarro era una de las cinco personas más reconocibles del país. Su programa llegaba al 40% de cuota de pantalla en madrugada. Para que te hagas una idea, el Telediario 1 hoy  en Prime Time pelea por estar en el 12. Esa era la dimensión real de aquel hombre en 1996 y aquí entra ella, Ivonne Reyes, venezolana, ganadora de Miss Venezuela en 1986.

En 1995  estaba colaborando en el gran juego de la oca presentado por  Pepe Navarro. Allí se conocieron. Ella tenía 23  años, él tenía 44 y estaba casado con Eva Zaldíbar con dos hijos pequeños. Lo que ocurrió entre ellos en 1996 lo conocen exactamente dos personas y una ha sostenido durante 25 años una versión que la justicia ha declarado falsa.

Y aquí hay algo que necesito que recuerdes. Existe un colegio en Alcovendas, un colegio privado al norte de Madrid, donde a finales de los 2002 niños  coincidieron en la misma promoción. Uno se llamaba  Marlo Navarro, el otro se llamaba Alejandro Reyes. Tenían  más o menos la misma edad.

Eran hijos los dos de personas famosas que se conocían. Y un día,  en el patio del recreo, esos dos niños empezaron a hacerse preguntas. Lo que pasó  allí cambió la vida de las dos familias para siempre. Vamos a llegar a eso. Recuérdalo. El 3 de abril de 2000  nació Alejandro Reyes Torres en Madrid, hijo de Ivón Reyes y según ella también de Pepe Navarro.

El presentador desde el primer día lo negó sin matices. No reconoció al niño en el Registro Civil y desde ese  día empezó una cronología de evitación que no tiene precedentes en la televisión española. Aquí entra un dato que conviene anclar. Cuando una mujer reclama judicialmente la paternidad y el presunto padre se niega a la prueba de ADN, el Código Civil español tiene un  mecanismo claro.

Se llama ficta confesio, confesión ficticia. Si el juez considera que existen  indicios razonables de relación entre madre y supuesto padre en la fecha de la concepción y el supuesto padre se niega reiteradamente  a la prueba, el juez puede declarar la paternidad por esa negativa.  La negativa cuenta como reconocimiento.

Pepe Navarro sabía esto. Sus abogados lo sabían perfectamente  y aún así eligió esa vía. eligió  perder el juicio antes que hacerse la prueba. Una prueba que en cualquier laboratorio español son 5 minutos te pasan un bastoncillo por el interior de la mejilla. Se acabó.

No hay agujas,  no hay sangre. Y sin embargo, Pepe Navarro estuvo dispuesto  a perder cuatro veces en tribunales antes que pasar por ese trámite. Cuatro. Sentencias notificadas, recursos perdidos, imagen pública destrozada, todo para evitar 5 minutos. ¿Qué razón tiene un hombre rico con prestigio profesional, con equipo legal de primer nivel para preferir una sentencia condenatoria antes que una prueba de saliva? Esa pregunta durante 25 años sigue sin respuesta pública y al final del vídeo  vas a entender por qué.

Mientras todo eso ocurría en lo personal, en lo profesional, Navarro entraba en una espiral. En julio de 1997,  Tele 5 no le renovó. fichó  por Antena 3 para hacer la sonrisa del Pelícano, una continuación  del Mississippi. El programa duró 3 meses. Lo retiraron el 1 de diciembre de 1997.

Navarro ha contado en distintas entrevistas que la cancelación tuvo motivaciones políticas. La guerra del fútbol  entre Polanco y Asensio. El gobierno de Aznar forzando salidas. Esa  puede ser la versión real, pero en los pasillos de las cadenas se decía otra cosa, que Pepe Navarro empezaba a ser un activo complicado de gestionar.

Demasiados conflictos, demasiados líos personales, demasiado ruido alrededor. Y a finales de 1997,  mientras él volaba alto en la pantalla, una mujer venezolana  estaba a punto de hacer pública la decisión que terminaría de definir su biografía. 25 años. Pepe Navarro lleva 25 años negándose, una cifra más larga que la mayoría de los matrimonios de  este país.

Y en todo ese tiempo, según los datos que el propio Navarro facilitó a Confilegal en  2021, ha pagado más de 96,000 € de manutención a un hijo al que dice no haber engendrado. Esa cifra también te dice algo. Reyes interpuso la demanda de paternidad alrededor de 2010, cuando Alejandro tenía 10 años. Hasta entonces el chico había crecido sin apellido paterno reconocido, sabiendo  lo que decía su madre, sabiendo lo que negaba el otro y viéndolo todo en televisión, porque su  madre nunca dejó de aparecer en

programas hablando del caso. Esa exposición pública  es algo que no se va a poder devolver a Alejandro nunca. El juzgado de primera instancia  número 37 de Madrid dictó sentencia el 28 de junio de 2010. Declaraba a José Navarro  padre biológico del menor Alejandro Reyes Torres.

La sentencia se basaba en dos hechos. Primero, que existían indicios suficientes de la relación entre madre y demandado en la fecha de la Concepción. Segundo, que el demandado se había negado tres veces consecutivas  a la prueba de ADN. Por ficta confesio era padre. Navarro recurrió. La Audiencia Provincial  de Madrid, en sentencia del 2 de febrero de 2012 no solo ratificó la paternidad, sino que elevó la manutención  a 850 € mensuales.

Era la cuarta  negativa de Pepe Navarro a la prueba. A esas alturas, su equipo legal había convertido  la negativa en estrategia: Aceptar la condena antes que la prueba. pagar  antes que entregar saliva. Aclaremos lo que esa estrategia significa en términos reales.

Significa que en cuatro vistas distintas,  en cuatro momentos distintos, Pepe Navarro recibió la oferta del juez de practicar la prueba de paternidad. Cuatro veces le pusieron el procedimiento delante. Cuatro veces  tenía a mano resolver el asunto en una mañana. Cuatro veces su equipo legal le aconsejó algo y él le hizo caso.

Read More