En una de las confrontaciones más crudas y directas que se han registrado entre altos funcionarios del actual Gobierno, Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), ha respondido con vehemencia a los señalamientos de Angie Rodríguez, exdirectora administrativa de la Presidencia y actual gerente del Fondo de Adaptación. Lo que comenzó como una fricción interna ha escalado a una batalla pública donde se cruzan acusaciones de corrupción, espionaje y manipulación de pruebas, dejando en evidencia las profundas grietas y las pugnas de poder que sacuden los pasillos de la Casa de Nariño.
En una entrevista exclusiva con Julio Sánchez Cristo, Carrillo no escatimó en calificativos para descri
bir la situación de Rodríguez, quien recientemente protagonizó un colapso emocional en medios tras denunciar presuntos seguimientos y ataques por parte del director de la UNGRD. Según Carrillo, el relato de Rodríguez es un “desespero ante un entramado que se le va viniendo abajo” y comparó sus denuncias con un “castillo de naipes” que carece de sustento fáctico .
El director de la UNGRD fue enfático al señalar que si Rodríguez tuviera pruebas reales de la comisión de delitos, debería acudir a la Fiscalía en lugar de generar “tormentas mediáticas” a pocos días de procesos electorales clave. “Una persona que no tiene nada que ocultar no tiene por qué salir corriendo de una entrevista”, sentenció Carrillo, refiriéndose al abrupto final de la intervención de la funcionaria el día anterior .

Pruebas fabricadas y chats de WhatsApp bajo sospecha
Uno de los puntos más álgidos de la respuesta de Carrillo fue la descalificación total de las supuestas pruebas presentadas por Rodríguez, que incluyen pantallazos de conversaciones de WhatsApp donde presuntamente se orquestaban ataques en su contra. Carrillo aseguró que estos chats son burdas falsificaciones. “Cualquier investigador forense de la Fiscalía lo va a saber en un segundo. Manipular pruebas es un delito de fraude procesal”, advirtió .
Incluso reveló detalles curiosos sobre su propia forma de escribir para demostrar la falsedad de los mensajes, mencionando desde el uso correcto de los signos de exclamación hasta el color de los emojis de manos que utiliza habitualmente, los cuales no coinciden con los de las supuestas pruebas de Rodríguez .
Denuncias de derroche en el Fondo de Adaptación
Carrillo no se limitó a defenderse, sino que pasó a la ofensiva denunciando presuntas irregularidades en la gestión de Rodríguez al frente del Fondo de Adaptación. El director cuestionó un convenio con la UNP para una camioneta blindada —que calificó de “estrafalario”— y un contrato de 9.000 millones de pesos para un operador logístico en una entidad que, según él, no requiere tal magnitud de gasto .

Además, vinculó a colaboradores de Rodríguez con la organización de protestas pagadas en favor de Olmedo López, exdirector de la UNGRD hoy envuelto en graves escándalos de corrupción. “Lo que está pasando allá en el Fondo de Adaptación es muy grave”, afirmó Carrillo, sugiriendo que se están utilizando recursos públicos para fines políticos y personales .
¿Hacia dónde va la crisis interna?
La entrevista dejó una sensación de incertidumbre sobre la estabilidad del gabinete. Carrillo, quien se autodefine como una “voz rebelde” dentro del Gobierno que no adula al poder, sostiene que su permanencia en el cargo depende exclusivamente de la voluntad del presidente Gustavo Petro, a quien agradece la oportunidad de combatir la “vena rota de corrupción” que dejó la administración anterior .
Sin embargo, el espectáculo de mutuas acusaciones de delitos entre funcionarios que aún permanecen en sus cargos ha sido calificado como “vergonzoso” por diversos sectores de la opinión pública. Mientras la justicia determina quién tiene la razón, el país observa con asombro cómo la lucha contra la corrupción se convierte, en ocasiones, en un campo de batalla de egos y vendettas personales que distraen de los debates urgentes de la nación .