Posted in

El rey que resbaló de la gloria al olvido: La conmovedora historia de Mantequilla Nápoles, el campeonísimo del ring que lo perdió todo menos el cariño de su pueblo

La memoria colectiva del deporte suele conservar imágenes congeladas en el tiempo: el brazo alzado del vencedor, el brillo del cinturón dorado y el estruendo de miles de gargantas coreando un nombre al unísono. En la década de los setenta, no había un nombre que resonara con mayor fuerza, mística y devoción en el boxeo latinoamericano que el de José Ángel “Mantequilla” Nápoles. Dotado de una elegancia técnica tan natural que convertía el brutal intercambio de golpes en una coreografía estética, este pugilista se convirtió en un fenómeno de masas que trascendió las fronteras del cuadrilátero para instalarse de forma permanente en la cultura popular. Su impacto fue tal que incluso el entrañable personaje de Don Ramón, en la mítica serie de televisión El Chavo del Ocho, presumía con orgullo cómico su admiración por el peleador. Sin embargo, cuando las luces del set de televisión y de los grandes estadios se apagaron de forma definitiva, el monarca absoluto del peso welter tuvo que enfrentarse a sus rivales más implacables y silenciosos: la ludopatía, la ruina financiera y el inevitable ocaso biológico.

La historia de Mantequilla Nápoles es la crónica de un doble arraigo y de una lealtad inquebrantable. Nació el 13 de abril de 1940 en Santiago de Cuba, en un entorno humilde donde la supervivencia cotidiana se disputaba con los puños. Desde su temprana infancia en las calles cubanas, el joven José Ángel manifestó

Read More