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El NIÑO que le demostró a MÉXICO lo que es tener HUEV… | 🇲🇽Gilberto Mora La Historia

Este niño pinta para cosas serias. Esta es la historia de Gilberto Mora, el niño que desafía el tiempo. Mi nombre es Leo Salinas. Prepárate para ver una nueva historia del fútbol. Comenzamos. Gilberto Mora nació en Toxla Gutiérrez, Chiapas el 14 de octubre del 2008. Tuxla Gutiérrez es una ciudad mexicana que alguna vez tuvo los Jaguares de Chiapas.

en la primera división de México, equipo que actualmente ya no existe. Este equipo alguna vez se salvó del descenso en 2003 y el gol para la salvación lo marcó Gilberto Mora. Y no me refiero a este niño que viajó en el tiempo, me refiero a su padre, Gilberto Mora Olayo. Este gol lo marcó 5 años antes del nacimiento de su hijo.

Su padre fue medcampista en equipos como el Toluca, Jaguares y Puebla y posteriormente jugador y entrenador de las Juveniles del Cholos. Con un padre que vivía y respiraba fútbol, Gilberto no necesitó explicaciones para enamorarse del balón. Sus primeros pasos los dio en academias locales de Tuxla y luego se mudó a Tijuana junto a su familia, ya que su padre recién había fichado con Cholos como futbolista.

En este equipo se retiró su padre y comenzó a ser entrenador en la sub14 del Cholos. Moro ingresó a la academia del Cruz Azul de Tijuana, pero realmente no es una academia oficial de la máquina, más bien es amateur. En esta academia fue monitoreado por Cholos de Tijuana y desde ahí ingresó a su academia conocida como el centro de iniciación Cholos Quinkle.

Aquí comenzó a forjar su camino destacando en cada categoría, desde la sub 3 hasta la sub-19, marcó 36 goles en fuerzas básicas. En la sub tutela de su padre como entrenador, fue pieza clave para ganar campeonatos juveniles. Destacó tanto que increíblemente Mora debutó siendo tan solo niño. El 18 de agosto del 2024, Gilberto Mora debutó en la primera división.

Lo hizo en un encuentro de la Liga MX ante el Santos Laguna. Debutó con apenas 15 años, 10 meses y 4 días. Juan Carlos Osorio, entonces entrenador de los Cholos. y exentrenador de la selección mexicana, le dio la oportunidad de ingresar al minuto 72 reemplazando a Efíin Álvarez. Era el tercer jugador más joven de la historia en debutar en la liga, pero no solamente era eso, sino que también dejó su huella con una asistencia contribuyendo el triunfo de tres por uno de su equipo.

Tan solo 12 días después, Moro marcó su primer gol y se convirtió en el jugador más joven en hacerlo en la Liga MX. En un partido ante León, recibió un balón rechazado en el área, controló con elegancia y definió con calma, asegurando la victoria de 2 por un frente a la fiera. Tenía apenas 15 años y 320 días. Mora comenzó a ser una sensación del fútbol mexicano, una joya de la liga.

En el siguiente torneo marcó su segundo gol ante Rayados, aprovechando un rechace para definir con zurda al palo lejano, ganando el encuentro uno por dos. Así, en cuestión de pocos meses, pasó de promesa realidad, mostrando no solo habilidad técnica, sino también una impresionante madurez emocional. Debido a esto, Mora fue convocado con la selección mexicana.

El Vasco Aguerra lo llamó para algunos partidos amistosos. Si bien no fueron los titulares, muchos se quedaron en sus clubes, pero aún no era un logro ser llamado con esa edad. Debutó con México en un amistoso ante el Inter de Porto Alegre, un equipo de Brasil. Un debut bastante curioso. Ganaron el partido 2 por0 converténdose en el jugador más joven en vester la camiseta del Tri en un partido con la selección mayor con 16 años y 3 meses.

Si bien era demasiado joven, sin experiencia, pero aún así en el verano fue llamado para jugar la Copa Oro con la selección mayor de México. En principio solo sería parte del plantel sin ser titular y con suerte podría tener algunos minutos. Pero todo cambió después de la lesión de Luis Chávez. Una oportunidad se abrió.

Muchos pensaban que lo suyo era apenas una prueba, un vistazo al futuro. Pero Javier Aguerre lo tuvo claro, el futuro era ahora. México hizo una fase de grupos bastante normal, asegurando el primer puesto con empate puntos con Costa Rica, pero con un juego gris. El Vasco Guerre aseguró que estaba enojado con algunos jugadores y que habría cambios y uno de ellos sería muy atrevido.

Colocaría de titular a un adolescente. Ante Arabia Saudita en cuartos de final, Gilberto Mora saltó la cancha como titular. Su debut en partido oficial con México. Seguramente no podía creerlo. Sería titular en cuartos de final. Morici un gran partido, 89% de precisión en los pases y una calificación de 7.

0 fue importante en la victoria Arabia Saudita. Desde aquí no soltó más la titularidad. En semifinales ante Honduras mora de una gran asistencia Raúl Jiménez con 16 años y estaba dando una asistencia en la semifinal. Para algunos fue el mejor jugador de México ese día. Si alguien todavía tenía dudas de Gilberto Mora, la final fue su consagración ante Estados Unidos en un ambiente con toda la presión encima y aquí Mora jugó como un veterano.

Nunca perdió el balón, nunca se precipitó, cada toque suyo era una solución, cada pase un respiro para México. La manera en la que se giraba, como conducía era increíble. Al final el TR levantó la Copa Oro venciendo a Estados Unidos 2s por un y él con apenas 16 años y 265 días se convirtió en el jugador más joven en ganar un torneo FIFA con la selección mayor, superando la Minam mal con la Eurocopa con España.

Las imágenes de él levantando el trofeo recorrieron el mundo y las comparaciones con la Minamal, con Pedri, con otros prodigios se hicieron inevitables, principalmente por su edad, porque era noticia que alguien de su edad era titular con México y aquí muchos se preguntaron, ¿qué tiene de especial este chico? Gilberto Mora es la verdadera joya del fútbol mexicano.

Nunca antes se había visto un jugador tan joven jugar con la selección a ese nivel, algo sin precedentes. Evidentemente muchos dirán que ya se le está inflando como siempre, pero realmente es un mediocampista con una madurez táctica que sorprende. Aunque su físico aún está en desarrollo, su mente y sus pies parecen haber nacido para el fútbol de élite.

Moro se mueve con mucha inteligencia por el campo, ocupa espacios útiles y siempre se ofrece como una opción de pase. Juega como mediocampista, pero puede jugar también como media punta o en los extremos. Es un jugador bastante bajito, quizás también por la edad, pero eso también se convierte en una de sus ventajas, ya que su bajo centro de gravedad le permite hacer estos hiros ideales para escapar de la presión.

Su control de balón es impecable. El primer toque, esto es lo que más sorprende, si bien puede parecer algo normal, pero controlar sin apenas perder tiempo, esto es algo único a los mediocampistas de élite, es casi instintivo. No necesita recurrir a trucos innecesarios. Con un simple magia y un cambio de ritmo, suele dejar rivales atrás.

Sus pases son precisos y tiene la capacidad para ver espacios antes que los demás. sobresale por conectar líneas y generar oportunidades para sus compañeros. A los técnicos les sorprende su comprensión del juego. Sabe cuándo retener el balón, cuándo soltarlo y cómo distribuirlo sin arriesgar demasiado.

No busca el choque físico, sabe que es bajito y con poca fuerza, pero lee bien el partido. Anticipa los movimientos del rival, encuentra los caminos menos transitados. En algunos partidos logró una precisión de pases del 94%. Juan Carlos Osorio, el técnico que lo debutó, lo describió como alguien que sabe jugar con sin pelota, que entiende el juego y evita el choque cuando es innecesario.

Javier Aguirre valoró su temple y su profesionalismo. También Ignacio Robalcava, director de Juveniles de Cholos, destacó su habilidad con ambas piernas y su capacidad para decidir bajo presión. Entre los aficionados expertos extranjeros, las opiniones son igualmente entusiastas. Algunos ya lo ven en Europa, aunque no puede jugar en Europa hasta cumplir los 18.

Se dice que Rafa Márquez le está buscando un lugar a la Maia del Barça, pero aún nada se concreta. Su desafío más grande será no estancarse, que no le pase lo mismo que los demás jugadores mexicanos, que no se conforme con su nivel actual y que no se olvide de la disciplina. Necesita desarrollo físico, imprescindible para resistir las exigencias de la primera división y más adelante, ojalá que el fútbol europeo.

En México hemos visto demasiadas promesas que se encienden con fuerza, pero se apagan antes de tiempo. Generaciones llenas de talento que parecían destinadas a cambiar la historia, pero terminaron devoradas por la presión, la fiesta o la falta de apoyo. En un país donde los cracks son escasos y las ilusiones se desgastan rápido, Gilberto Mora es una pisca de esperanza.

A su corta edad ya ha demostrado que no solo tiene talento, sino también la mentalidad para sostenerlo, para no dejarse consumir por la fama ni por las expectativas. Se dice que tiene un gran entorno. Morita nos recuerda que todavía es posible soñar, que todavía hay jóvenes dispuestos a cargar con las ilusiones de millones. Quizás mañana lo veamos triunfar en Europa o levantar más títulos con la selección o quizás simplemente se queda aquí.

Eso nunca se sabe, pero lo importante es que el fútbol mexicano nos ha demostrado que todavía puede producir estrellas, que no todo está perdido, que simplemente hay que seguir buscando. Con un mundial a las puertas, Mora puede llegar como una de las figuras. Y sin más que decir, esta fue la historia de Gilberto Mora.

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