Él en ese momento tenía 31 años y la comisión le quiso castigar hasta los 36 jodiéndole toda la carrera, quizás sus mejores años, por literalmente fumarse un porro un día random durante el año 2015. Marijuana. Y espérate porque gente de la propia comisión dijo en voz alta y en público porque está en YouTube.
Concretamente fue esta mujer mala como un demonio de aquí, quien dijo abiertamente que por ella lo que habría que hacer es sancionarle de por vida, hombre, pero porque se estaba riendo de la comisión. Era la tercera vez que le pillaban jugando un porro, era intornelable. Había que dejarle sin carrera a ese bastardo de Díaz.
Y ojo, ya no es que solo le multaran con $165,000 y 5 años sin poder competir, es que tampoco le dejaban estar en la esquina de su hermano pequeño Nate Díaz. Es decir, muchos recordaréis las dos increíbles y famosísimas peleas de Nate contra Cono McGregor y su hermano, su gran apoyo principal, no pudo ni siquiera estar en la esquina para ayudarle por literalmente fumarse un porro, hermano.
Marijuana. Y es que además tenemos el sangrante caso de que unos meses después Anderson Silva también dio positivo, pero en este caso por doping, digamos real, por sustancias que mejoran el rendimiento deportivo, restan cansancio, aceleran la recuperación, etcétera. Algo que sí que puede ser peligroso y atención porque Anderson Silva fue sancionado con un año solo.
has nothing to do with athletic competition. It’s only tested for political reasons. They say, “Oh, it’s only for your safety to keep you from hurting yourself because you’re out there. You know what? Then why don’t they test for all of the other things that could possibly hurt us that we could be under the influence of while we’re out there?” Nick is a really close and dear friend of mine, so of course I’m going to defend him.
It’s so unfair if one person tests for steroids that could actually really hurt a person and the other person smokes a plant that makes him happy and he gets suspended for 5 years. Whereas the guy that could have hurt someone so much he could have died in there gets a slap on the wrist. It’s not fair. It’s not fair at all.
I don’t think that that marijuana should be part of the conversation at all. Este mensaje de Ronda Rousy fue más importante de lo que creéis, ya que en ese momento Ronda era una de las peladoras más mediáticas en la historia del deporte y era una voz ultra autorizada y que todo el mundo escucharía tanto dentro como fuera de la MMA y esto ayudó a que el mensaje, a que la injusticia diera la vuelta al mundo y todos se enterasen de lo que estaban haciendo con la carrera del pobre Nick.
Díaz, de hecho, se convirtió en el primer peleador de todos los tiempos en denunciar penalmente a la comisión por abusar de su poder y atención. Entre esta apelación, la presión de los peladores, de los periodistas y sobre todo también de los fans hicieron que la comisión, por lo que fuera, se retractase y cambiase la sanción de 5 años a un año y medio.
Aunque aún así me parece ultra desproporcionado, pero bueno, al menos recogieron cable y se dieron cuenta de que hicieron una locura. Y por cierto, casi como anécdota muy poco tiempo después de todo este escándalo, el THC se declaró entonces una sustancia legal. De hecho, hemos visto muchas veces al propio Nate Díaz fumarse literalmente un porrillo en rollo prensa días antes de la pelea.
Es decir, en fin, es que sin comentarios. James Kraus. Algo extraño, muy extraño, ocurrió en la pelea entre, atención Derrick Minner y Sayilan Nuerdanque. El primero de estos, Derrick Minner, era un peleador que entrenaba en el gimnasio Glory MMA, cuyo dueño y entrenador principal era James Kraus, que aparte de ser entrenador, también se jactaba en muchas ocasiones en público de tener un canal de Discord donde la gente pagando $50 entraba para poder apostar igual que las peleas, ya que supuestamente era muy bueno y
acertaba mucho de los combates y la gente ganaba pasta con él. Pues bien, algo curioso pasó en esa pelea entre Minner y Nuerdambieque, lamento es un hombre muy complicado y lo y lo de mirar, donde a falta de poquitas horas para comenzar el combate entró muchisisísimo dinero de golpe a que Nuerdek iba a ganar por finalización en el primer asalto.
Esto empezó a extrañar a mucha gente, ya que no entendían por qué en una pelea random en el Apex entraba de golpe tanta peña apostando al mismo resultado. en el primer asalto para Nerdek contra Derck Minner. Y atención porque llegó el momento del combate y sí, Minner perdió por finalización en el primer asalto. Y aquí es donde todo explota, ya que se empieza a saber que Minner entró en ese octágono extremadamente lesionado.
Y claro, es aquí donde el nombre de James Kraus, entrenador, pero también conocido, apostador de peleas, entra en juego, ya que mucha gente empieza a sospechar de un tipo que admitió públicamente que apostaba incluso en las peleas donde sus pupilos competían. El FBI de una entró a investigar a James Kraus pensando que seguramente para ganar mucho dinero o hacer ganar mucha pasta a mucha peña fue el mismo quien dio el chibatazo rollo.
Oye, mi peleador a quien yo voy a estar en la esquina está muy lesionado, chavales. Os recomiendo apostar a que va a perder el primer asalto. Otra teoría era que el propio James Craus le dijo a su lesionado peleador, “Oye, estás muy mal. Déjate más o menos perder y con todo lo que se gane de la gente que va a poner pasta que pierdas, yo te doy un pequeño porcentaje.
Y aquí no ha pasado nada. El FBI comenzó a investigar y la UFC de una también días después de esa eh rara pelea dijo oficialmente que James Crus sería persona non grata en UFC y que no solo eso, cualquier peleador que estuviera entrenando en ese gimnasio no podría luego competir en la UFC. Y esto, por ejemplo, afectó a alguien como Brandon Moreno.
Y en una acción que mucha gente entendió como de autoinculpación, James Kraus vendió inmediatamente el gimnasio y no se supo más de él en lo que a MMA se refiere. Han pasado ya más de 3 años desde ese escandalazo y el FBI se supone que sigue investigando, así que no es descartable que pues bueno, tanto James Crow como otras personas acaben pagando consecuencias graves pues por haber hecho tal liada.
Ah, y por cierto, desde ese momento también la UFC prohibió tanto a peleadores, entrenadores o familiares apostar a su pupilo, a su familiar o a uno mismo. Desde ese momento quedó prohibido. Brock Lesnar y el lío del UFC 200. Vale, gente, aquí tenemos un 2 por un. La primera liada relacionada con Brock Lesnard y el UFC 200 fue, atención, la expulsión de por vida de la UFC al periodista más influyente importante de la historia de las MMA.
Estoy hablando, por supuesto, de Ariel Gelwaning, un periodista que parecía tener buena química con Dana White y se podrían encontrar unos cuantos clips de ellos siendo agradables el uno con el otro, pero todo cambió la noche, atención del UFC 199, cuando la compañía tenía previsto, una vez finalizado ese evento, anunciar de forma ultra sorpresiva que después de una pausa de 5 años, Brock Lesnar iba a volver a competir para ser uno de los peradores principales del histórico UFC 200.
Pues bien, ese mismo día, en ese mismo recinto UFC 199, Ariel Helwani se entera, recibe un chivatazo y lo que hace es filtrarlo, escribir un tweet y decir, “Atención que dentro de un rato la compañía va a anunciar la vuelta de Brock Lesnar.” Y en cuanto Dana White se enteró o alguien le chivó por la oreja que se había filtrado la noticia que ellos estaban a punto de dar dentro de unos minutos, se enfadó furioso y ordenó que se expulsase a Ariel Gelwani del recinto para siempre.
Esto Ariel Gelwani le dolió y mucho en su corazón, ya que él alegaba que simplemente estaba haciendo su trabajo y que era muy injusto lo que se había hecho con él. Ojo, finalmente ese Beto de por vida se levantó, pero la relación entre Dana y Ariel obviamente ya nunca más llegó a ser la misma. Atención, no tengo del todo claro si luego le volvieron a sancionar o no, pero el propio Argel Wani lleva ya años diciendo que hace un porrón de años que no va a ningún evento de UFC porque según él cree que no le dejarían pasar y por eso ni lo intenta.
Pero amigos, este no fue realmente el gran escándalo relacionado con el UFC 200. Esto no es nada comparado a lo que ocurrió con Brock Lesnar de cara a ese evento. A ver, como su propio nombre indica, el UFC 200 tenía que ser una cartelera pues absolutamente histórica y increíble, ya que pues era una celebración, una oda a las MMA y había que meter ahí de la forma que fuera todos los peladores mediáticos para que fuera una noche absolutamente increíble.
Pero las cosas les empezaron a salir mal a la UFC y, por ejemplo, el plan A se les fue al traste cuando Cono McGregor contra Nate Díaz finalmente se tuvo que aplazar unos meses después por unos problemas en las negociaciones. Tanto esa gran pelea como otros buenos combates que tenían pensados introducir se les fueron cayendo.
La UFC, a falta de literalmente un mes para el UFC 200 tuvo que ir a prisa corriendo a recurrir a su gran estrella del pasado como lo era Brock Lesnar y decirle, “Mi bro, ya sé que queda un mes, ya sé que tú estás ahí tranquilamente la WWE, pero te necesito para este evento o la gente se me va a echar encima.
¿Dónde está el problema?” Pues algunos seguramente ya habréis caído y es que atención, cuando vuelves de un retiro tienes que estar como mínimo entre cuatro y 6 meses dentro de un programa antidoping para que te vayan haciendo controles para ver que no estás hasta arriba de sustancias prohibidas.
Y claro, Brock Lesnar, quien llevaba sin competir 5 años y le llaman con solo un mes antes la acción, no había tiempo físico de que pasaran esos 4 meses, 6 meses, de estar dentro de un programa antidopin para ver que estaba limpio. Así que tuvieron que recurrir a una hortimania muy sucia, ya que la UFC encontró un vacío legal en la norma para aplicarla con Brock Lesnard.
Este vacío legal decía según la comisión que si la UFC determina que esta norma de los cuatro o 6 meses es injusta para un peleador, pueden hacer la excepción. Y dijo a la UFC, “Uy, uy, qué injusto es con el pobre Brock. Pobrecillo, pero 4 meses. ¿Por qué no, hombre? Pero pobrecillo. No, no, no. Excepción, excepción.
¿Y qué hace la UFC? pues lanzar un comunicado donde explica de forma muy torticera y tergiversada por qué Brog Leslesnar está siendo víctima de una injusticia al tener que estar curatro o se meses, ya que claro, cuando él competía 5 años atrás no había ningún tipo de programa antidoping. Claro, eso era injusto ahora para él, o sea, no hay por dónde pillarlo, pero bueno, era una excepción, era un vacío legal y lo usaron.
Total que sí que al final la compañía se salió con la suya y tuvimos ahí a Blocknes Lesnar sin ningún tipo de control previo para ver cómo estaba la cosa ni nada. Ahí está bien fuertecito contra un rival que además era pues mucho más pequeño que él. [ __ ] El día de la pelea llegó, Lesnar ganó el combate, pero solo un mes después del UFC 200 salta la luz que Brock dio positivo en el control antidoping y la pelea quedó declarada como sin resultado. Oye, qué sorpresa, de verdad.
Yo creo que que nadie se lo esperaba esto, ¿no? La sustancia que saltó como positivo en el control después del combate fue clomifeno, que si no me equivoco se usa para nivelar los niveles de testosterona después de haberte metido un ciclito. Vamos a ver esto. La UFC lo sabía. La UFC con todos sus huevos puso literalmente en peligro a su pobre peleador Marhan con tal de vender más entradas.
Es que es que es que es [ __ ] esto, ¿eh? Hm. Mark demandó legalmente a la UFC, a Brock Lesnar y a Dana White, de los cuales ninguno de estos tres juicios salió como ganador. Es más, tuvo él que pagar las costas. Y es que, amigo, en una lucha en los juzgados entre David y Goliat, la ver, es complicado que ganes, la verdad.
Vamos, que la demanda quedó en nada, la peña se olvidó. Oye, y ya es otra cosa, mariposa, aquí no ha pasado nada. John Jones. A ver, para que esta sección no dure 20 minutos, voy a comentar rápidamente, creo que todas las polémicas y escándalos en los que se ha visto envuelto John Jones, el mejor pelador de la historia dentro del octágono, pero quizás el peor tipo fuera de él, la verdad.
A ver, atención, repitan conmigo que lo tengo todo aquí apuntado en mi querida lista. Empecemos. En abril del 2012 choca el coche estando borrachísimo. En agosto del mismo año, Jones no acepta pelear con Charles Sonen como reemplazo de Dan Henderson y la UFC se vio obligada a cancelar literalmente todo el evento, el UFC 151. Esperemos, y entiendo que así fue, que la UFC devolviera la pasta a la peña que compró entradas para ir al evento, la peña que pilló un hotel, el vuelo, etcétera, etcétera, porque Jones dijo, “Oye, que no, a mí este retador nuevo
que me habéis puesto, paso, paso, paso, da igual, yo ese día no voy a ir a pelear.” Muy bien, John. Seguimos. En 2015, John Jones tuvo el careo más intenso de la historia, donde se empezó a dar de [ __ ] limpia contra Daniel Cormier, su gran enemigo. Ese mismo año da positivo por nieve. También en 2015 golpea con su coche a una mujer embarazada rompiéndole un brazo estando el borracho y en vez de ayudar a la pobre mujer, se va huyendo.
Este escándalo hizo que le quitaran el título de campeón semipesado, algo que nunca jamás había ocurrido hasta entonces dentro de la UFC. En 2016, el tipo estropea el main event del UFC 200, ya que dos días antes de la pelea se sabe que ha dado positivo por sustancias prohibidas y la pelea que todo el mundo esperaba se tiene que cancelar y por esa razón la UFC le vuelve a quitar el cinturón de campeón.
Pero tranquilos porque John vuelve un año después. UFC 214 prometiendo ser un hombre renovado. Gana su pelea contra Danel Cormier. Recupera su cinturón, pero oh sorpresa, vuelve a dar positivo por doping y le vuelven a quitar el cinturón por tercera vez. Jones fue sancionado con un año y medio sin pelear y cuando vuelve en 2018 para el UFC 232, a falta de 3 días, da positivo por supuestamente unos restos de sustancias prohibidas que tomó hace supuestamente mucho tiempo, pero que la Comisión Atlética de Nevada de Las Vegas no
perdona, dice, “No, no, no. Este UFC 232 en Las Vegas no se puede llevar a cabo porque este hombre ha dado positivo aunque fuera por restos de algo del pasado, no puede.” ¿Y qué hace la UFC? mover el UFC 232 y lo pasa del estado de Nevada en la ciudad de Las Vegas a California, jodiendo así a todos los peladores restantes de la cartelera que ya tenían pensado, obviamente, dentro de dos días enfrentarse a su rival en Las Vegas, su familia estaría en Las Vegas con todos los hoteles pagados, el equipo, en fin, una aliada que se
criticó y mucho a la UFC por [ __ ] a todo el mundo solo para que John Jones pudiera competir en otro estado sin ningún problema, aún teniendo restos de sustancias dentro del cuerpo. Pero amigos, tranquilos, sigamos con las cositas de John Jones. Año 2021, John entra en el salón de la fama de la UFC por su pelea histórica contra Alexander Gustavson y para celebrarlo acaba seguramente bastante bastante borracho.
Y atención porque por la noche fue detenido por hacer, ¿cómo lo digo? Para que no me sancione el vídeo, por hacer sparring con su mujer y por comportarse de manera incorrecta con la policía. I got the H tonight and then you going to put me on this a black man can’t drink elect the hall of fame and now this is what I got you amigos esto no para si es que atención a principios del 2025 mientras estaba con una amiga Él estampa el coche y huye de la escena.
Ojo, explicado esto por la propia amiga, quien se encontraba aún en el asiento de copiloto cuando la policía llegó a ella. Además, los agentes le preguntan, “Oiga, señorita, pero ¿dónde están sus pantalones? ¿Por qué ve usted sin pantalones?” Y dice, “Bueno, es que están en casa de John.” Un hombre casado, por cierto, si es que es que es que lo tiene todo, tío.
TRT. Víctor Belford, vacíos legales. Antes hemos visto como la UFC se aprovechaba de uno de ellos para meter con calzador a un pelador dentro de un evento y ahora el vacío legal fue aprovechado por algunos peladores muy espabilados para competir, literalmente estando en una terapia de reemplazo de testosterona.
TRT de forma legal y sin que nadie le pudiera decir ni pío. Y es que a mediados de los años 2000 las comisiones atléticas, no sé por qué razón, implantaron una regla que permitía a los peladores con bajos niveles de testosterona inyectarse texto siempre y cuando fuera bajo recomendación médica. Esto, por supuesto, fue aprovechado por unos cuantos peleadores que simplemente tenían que conseguir que un médico les aprobase el tratamiento y básicamente competir de esa forma dopados ante otros peladores sin ese en su cuerpo. Y el
caso que mejor ejemplifica este escándalo y este error por parte de las comisiones atléticas fue el de Víctor Belford, un peleador que de forma serpresiva a partir de los 35 años encontró la mejor forma física y deportiva de toda su carrera, convirtiéndose en un monstruo fibrado y además aplastando y noqueando a todos y cada uno de sus oponentes, luciendo mejor que nunca durante esa época de TRT.
Víctor, el tipo incluso acabó dejando ciego de un ojo al pobre de Michael Bispin con esa ya legendaria patada que le supuso al pelador inglés perder literalmente su ojo derecho. Es decir, que por culpa de la decisión irresponsable de las comisiones atléticas, se permitió que unos peleadores tuvieran una ventaja competitiva y física brutal de cara a otros pobres oponentes sin cuerpo, quienes acabarían sufriendo las consecuencias tantas como las de perder la vista para toda una vida.
Yo no sé qué tiene que pensar el pobre Michael Bispin cada vez que se quita y se pone el ojo ese postizo pensando que esto fue por todo una negligencia de las malditas comisiones. Ay, por supuesto, oye, gracias a esa gran racha de caos consecutivos que logró Víctor Bford, le dieron la oportunidad de competir por el cinturón de campeón del peso medio.
Pero atención, amigos míos, porque en un momento de lucidez, las comisiones atléticas recogieron cable y dijeron, “Uy, esto creo que no ha salido como esperábamos. Hay gente aprovechándose de este sistema, la hemos cagado, recogemos cable y aquí no ha pasado nada. A partir de ahora, prohibido el TRT, me da igual, con permiso o sin permiso del médico.
Y claro, cuando esos peladores y más concreto Víctor Bfortford se quedó sin sus poderes mágicos, pues pasó de lucir de una forma increíble, pues a otra bastante bastante más flácida y además luego del octágono también lo pagó caro, ya que perdió ese combate por el título y obviamente ya nunca volvió a ser el mismo.
El lío entre Jabib Norma Gomedov y Conor McGregor. escándalo más lucrativo en la historia del deporte, señoras y señores. Y es que dos hechos relacionados con esta rivalidad rebasaron claramente lo que es, digamos, pues la línea roja de el deporte y nos fuimos ya a unos rollos bastante jodidos, oscuros y tenebrosos.
Sí, el primer escándalo sin apenas consecuencias fue el gravísimo ataque de Kono McGregor a ese bus donde se encontraba Jabib Numedov dispuesto a ir junto aos peladores a una rueda de prensa previa al UFC 223. Para entender aquí todo el contexto de qué hacía y McGregor, por qué estampó una carretilla contra el bus, etcétera, etcétera, os recomiendo que veáis mi vídeo de las mayores rivalidades en la historia de la compañía, donde ahí me explayo y mucho explicando esta gran rivalidad. Pero bueno, ahí están las
imágenes que todos ya hemos visto mil veces de un Conor muy [ __ ] intentando provocar y atacar a Kabib, reventando un cristal de un autobús, dañando de por medio a unos cuantos peladores, los cuales ni siquiera pudieron competir ese fin de semana debido a las heridas, como por ejemplo esta del pobre Michael Kiesa que quedó así.
disgusting move se indignaba y se decepcionaba y con razón aquí Dana White, pero bueno, al final tampoco tuvo más consecuencias con McGregor y no recibió ningún castigo por parte de la UFC, aunque seríamos hipócritas si aquí dijéramos todos que nosotros sí hubiéramos castigado a Conor expulsando de la compañía, ¿eh? no es tu mayor estrella y si esto obviamente lo hace un pelador medio de me lo invento, eh, con disculpas, el número 13 del ranking de no sé qué categoría o uno que está fuera del ranking y empieza a
reventar un bus, hacer daño a otros peleadores, lo expulsan para siempre, obviamente de la UFC por loco, pero al Se cono McGregor pues había que hacer una excepción porque ese hombre te da mucho dinero y no culpo a Dana por no haber hecho nada, ya que yo y tú también hubieras hecho lo mismo, es decir, nada.
Por cierto, eh, sí, también tengo un vídeo hablando de peladores que fueron expulsados de la UFC por actos bastante menos graves, la verdad, de lo que hizo con McGregor en la previa de ese UFC 223. Quien sí quiso hacer justicia fue la policía, ya que ese mismo día Concregor se entrega a las autoridades, pasa la noche en prisión y nos dejó también al día siguiente cuando sale unas imágenes bastante curiosas de él, esposado en lo que parecía casi pues no sé, como si fuese aquí Nicolas Maduro en enero del 2026. McGregor tuvo su visita
con el juez, pudo obviamente pagar su fianza y salir tranquilamente sin aparentemente ninguna consecuencia. Ojo, se le imputaron al final cuatro delitos, tres de ellos por lesión y uno por desorden público, pero al final no entró a prisión ni nada, aunque se le pedían un par de años.
Finalmente creo que tuvo que hacer un curso de control de ira y servicios comunitarios. Este fue el primer escándalo, pero amigos, recuerden, no fue el último. Ya sabéis cuál viene ahora, ¿no? Bueno, pues una imagen vale más que 1000 palabras. Esto fue un auténtico escándalo mundial, ¿no? que además fue la primera vez que ocurrió algo así dentro de la UFC, una batalla de campal en toda regla que podría parecer que la UFC saliera perjudicada dando esta imagen de pues un deporte de salvajes, de gente que no puede vivir en sociedad, ya que son muy violentos y tal, pero

realmente al ser un combate tan y tan grande hubieron muchísimos millones de fans que ese día vieron una pelea por primera vez y desde entonces se engancharon cada vez más y más al deporte, como por ejemplo fue mi caso. Esa fue la primera pelea que vi en mi vida y desde ahí poco a poco pues me dice pues un friky de la UFC.
Es lo que hay. Esperemos, eso sí, a ver, pues que no se vuelva a repetir algo tan grave porque mira, por suerte la cosa se controló más o menos rápido. Se podía haber liado y mucho. Claramente da mala imagen a este bonito deporte. Pasó una vez y esperemos, eso sí, que no vuelva a pasar nunca más. M.
Disclaimer : This content may be created by AI for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.