En principio esto no llamaba mucho la atención, simplemente era un grupo nuevo de amigos. Canika era una mujer sociable, sabía relacionarse y no tenía dificultad para hacer nuevos vínculos. Pero lo que llamó la atención un poco después fue la rapidez con la que este nuevo grupo pasó a ocupar un lugar importante en su rutina.
Y eso sí ya no era tan normal. Acuérdense Canika era una mujer que estaba acostumbrada a una rutina específica, tenía un trabajo sensible, no hablaba mucho, entonces sus amigos eran pocos y esa fue su vida por mucho tiempo, hasta ese verano del año 2008. Dentro de ese entorno conoció a una mujer y con esa mujer inició una relación sentimental.
Es importante aclarar que Kanika siempre fue abierta respecto a su orientación, pero al mismo tiempo mantenía su vida personal bastante reservada, no era de exponer sus relaciones, pero en este caso la relación avanzó tan rápido que en pocas semanas ya estaban haciendo planes juntas. Igual a mí no me sorprende porque no quiero lanzar estereotipos, pero se suele decir que las relaciones les lésbicas son las relaciones que avanzan más rápido.
Si hay alguna mujer lesbiana entre e entre los comentarios que pueda asegurar eso en los comentarios. Para finales de agosto del año 2008, tenía previsto viajar a Atlanta para asistir al festival Pride, o sea, a la marcha LGBT de esa ciudad. Y quiero decir algo, esto yo me di cuenta qué pasa acá en Estados Unidos.
Como Estados Unidos es muy grande, eh las marchas se suelen hacer en fechas distintas en diferentes ciudades. Entonces, de esa manera, eh, la gente de la comunidad puede disfrutar de estas marchas en diferentes locaciones y no siempre en la misma fecha como pasa en otros países. Entonces, para agosto del 2008 se estaba realizando la marcha en Atlanta, en Georgia.
Y esta no era una salida más, era un viaje organizado con anticipación que mostraba que la relación ya tenía cierto nivel de compromiso. Y es acá donde aparece otro elemento que con el tiempo empezó a generar dudas. Estamos hablando de la nueva pareja de Canik porque ella tenía un exnovio y según distintos testimonios que surgieron después, este hombre no había tomado bien la relación de Kanika con su exnovia.
Sin embargo, hay un detalle importante. Ni el nombre de esta mujer, la pareja de Canica, ni el del exnovio de la pareja de Canica, fueron revelados públicamente. Se sabe que la policía los investigó, que fueron entrevistados, pero sus identidades nunca se hicieron públicas. Ahora, lo que no está claro es cuánto de esta situación preocupaba realmente a Cana, porque según quienes la conocían, no era una persona fácil de intimidar.
Ella tenía formación militar, había servido en el extranjero y tenía una personalidad firme. No reaccionaba con miedo ante cualquier cosa. Pero algo pasó que hizo que no pareciera que todo estuviera bien. El viernes 22 de agosto del año 2008, Kanik asistió al cumpleaños de su mejor amiga. Era una reunión tranquila entre gente cercana y nada fuera de lo habitual.
En medio de la noche, en un momento específico, Kanik se acercó a Ayana y también a otra amiga. Pero no fue una conversación casual, sino que ella se había acercado lo suficiente como para que solo ellas dos escucharan lo que ella quería decir. Y ahí les dijo que necesitaba hablar con ellas, que tenía algo importante que contarles, que no era el momento indicado, pero que se los iba a decir al día siguiente.
No hay registro de qué era eso que quería contarles. No se sabe si estaba relacionado con su nueva relación, con ese grupo de amigos o con el exnovio de su actual pareja o con algo completamente distinto. Lo único claro es que consideró que era lo suficientemente importante como para decirlo en privado. Pero esa conversación nunca ocurrió porque al día siguiente, el sábado 23 de agosto del año 2008, alguien tocó la puerta de Canik Powell y desde ese momento todo empezó a cambiar.
Lo que les voy a contar ahora son los seis días más aterradores en la vida de Canika Powell. Seis días en los que alguien o varias personas la buscaron de forma sistemática hasta encontrarla. Era sábado, cerca de las 7 de la noche y Canica estaba sola en su departamento cuando alguien tocó a la puerta.
Cuando preguntó quién era, no recibió ninguna respuesta. Entonces se acercó a la mirilla y ahí vio a un hombre que no conocía. Ella volvió a preguntar y el tipo respondió y dijo que era del FBI, que estaba buscando a Canik Powell por una investigación de fraude. A pesar de estar sorprendida porque el hombre sabía su nombre completo, Kanik decidió no abrir la puerta.
le pidió que le mostrara una identificación con foto, que fue cuando el hombre levantó algo parecido a una placa, pero no tenía foto. Tampoco le dijo su nombre ni le mostró algún documento oficial que confirmara su presencia en el lugar. Según la descripción, era un hombre negro vestido de negro, tenía un sombrero, gafas y una chaqueta North Face.
Eso le llamó la atención porque en Maryland, en esa fecha, siendo verano, hace un calor increíble. Por ende, el tener una chaqueta gruesa como la que tenía este hombre no era normal para la época. Kaniká decidió no abrir, pero siguió viendo a través de la mirilla para luego ir hasta la ventana de su habitación, que fue cuando observó que este hombre se estaba dirigiendo al leasing office, que sería la oficina que se encarga de las rentas de departamentos del edificio.
Ella también habría escuchado otra voz, pero no vio a ninguna persona con este hombre y la voz había gritado lo siguiente: “¡Camina en dirección contraria!” También alcanzó a notar un auto rojo que salió rápidamente del complejo, pero no pudo confirmar si tenía relación con este hombre. Y esto lo sabemos porque Kanik reportó esta extraña situación al 911.
Es más, la policía llegó a ir hasta el lugar. Recorrieron el complejo completo y no encontraron a nadie. Después llamó a la oficina local del FBI donde le confirmaron que ese hombre no era un agente del FBI. Le explicaron algo básico, que los agentes reales no van solos y siempre dejan una tarjeta de contacto. Y esto es algo que yo no sabía, así que es una información que todos sabemos ahora.

Un agente del FBI jamás se va a ir solo, siempre va a ir acompañado y te va a dejar una tarjeta interesante. Ella dio la descripción a la policía local, avisó a la administración del complejo y dos días después, el lunes 25 de agosto, mandó un correo largo a sus amigos y familiares. En este correo ella describió todo lo que había sucedido ese sábado de noche.
sobre el hombre que tocó a su puerta y que todo le pareció muy raro. Dijo que no pudo dormir en todo el fin de semana y estuvo intentando instalar un sistema de alarma. Al final de este correo, ella aseguró que todo lo que estaba describiendo era real y que lo que ella vivió pasó de verdad, que no era un rumor.
Además, dijo que no conocía al hombre ni reconoció la segunda voz que había escuchado. Luego firmó el correo con la firma de su trabajo, que era Kanikati T. Powell Special Security. Ese mail y el detalle de su firma con su profesión después generaría muchas dudas. Algunos creen que lo hizo a propósito como una forma de dejar constancia por si algo le ocurría, pero eran puras especulaciones.
Nunca se supo realmente por qué lo había hecho, pero era lo más coherente en ese momento. Habían pasado 5 días y Canica seguía intranquila. El lunes había salido a almorzar con una compañera de trabajo y le contó todo lo que había pasado. Le dijo que estaba afectada por todo eso y que estaba intentando hacer que la policía tomara en serio lo que ella estaba viviendo y que obviamente le dijo que no se sentía segura.
El miércoles a las 7:30 de la noche volvieron a tocar su puerta y en esta ocasión se trataba de otra persona, de una persona distinta al primero hombre que habíamos que habíamos mencionado. El hombre le dijo que le traía un paquete, le preguntó directamente si era canik Powell y ella le dijo que sí.
Él le dijo que iba a buscar el paquete, al parecer del camión de delivery, pero este hombre nunca volvió. La descripción del hombre era similar a la del otro, un hombre negro alrededor de 1,83 de estatura con barba, pero esta vez llevaba una camiseta de la empresa FedEx con las mangas cortas, pantalones cortos, medias blancas y botas Timberland color canela.
Ahora, ella no vio el camión de FedEx ni tampoco un vehículo en la calle. Podría haber sido que estaba en otra zona del complejo, pero ella declaró no haber visto un vehículo. La prima de Canica, que vivía justo enfrente, también vio salir a este hombre y confirmó exactamente la misma descripción. Kanik hizo llamadas.
Primero llamó a FedEx, a la empresa de delivery de correo, después llamó a UPS y las dos empresas le dijeron lo mismo, que no había ninguna entrega programada para su dirección. Y hay algo más que ya venía notando desde días antes. Cada vez que volvía del trabajo encontraba colillas de cigarrillos en el pasillo, justo frente a su puerta y era siempre de la misma marca, Black and Mild.
No se veía como algo al azar. Parecía que alguien se quedaba ahí sentado fumando durante horas y esperándola. Al día siguiente, el jueves a las 7:30 de la mañana, volvieron a tocar a la puerta y otra vez la misma historia. Alguien diciendo que traía un paquete para Kanika Powell. De nuevo era otra persona, pero como Canika no esperaba ningún paquete y era demasiado temprano, decidió nuevamente no abrir la puerta.
Y acá podemos notar que Caniká estaba alerta desde el primer momento, porque si era yo, incluso si estaba recibiendo un paquete muy temprano, yo iba a abrir la puerta, pero Canica estaba sintiendo que algo no andaba bien. Y esto dice mucho sobre esta historia, pero dice algo que realmente no sabemos.
Canica sabía que estaban problemas, sabía sobre una situación, eso es lo que se notaba, pero no sabemos. Obviamente después de de ver todo este caso y saber que Canika ya no está con nosotros, no sabemos exactamente qué era lo que Canika sabía. El hombre se fue. Ella agarró el teléfono y llamó a su mamá. le dijo que alguien volvió a tocar a su puerta con la misma excusa, que eran las 7:30 de la mañana y que eso no tenía sentido.
Su mamá, llamada Judy la escuchó y describió que su hija ya no estaba solamente incómoda, sino que estaba teniendo mucho miedo ante lo que estaba ocurriendo. Ese jueves era un día laboral normal. Canik tenía que ir a su oficina como siempre, pero cambió el plan y decidió tomarse la mañana libre. Ella decidió tener ese día libre porque quería llevar su autoer y así dejar todo listo para el viaje que iba a ser con su pareja a Atlanta, que tenía planeado para el día siguiente.
Yo llegué a manejar desde DC a Georgia y son como 7 a 8 horas que cansan. Entonces, lo más coherente era dejar todo listo para poder llegar al destino lo antes posible. Y estos detalles son importantes porque eso significaba que alguien dentro de su entorno más reciente sabía exactamente dónde iba a estar Kanik ese día. O sea, iba a estar sola en su departamento.
Kaniká regresó a su edificio a las 11:30 del mediodía. Aproximadamente empezó a caminar hacia su departamento y se cruzó con alguien en el pasillo. Fue allí que esa persona desconocida disparó a Kika y huyó del lugar dejándola herida en el suelo. Los vecinos llamaron inmediatamente a la policía al escuchar los disparos.
Los paramédicos también llegaron a la cena y llevaron a Cancias al hospital, pero lastimosamente no pudieron salvarla. El caso quedó en manos de la policía del condado de Prince Georges y desde que los primeros oficiales llegaron al lugar entendieron que este no era un caso común. La escena hablaba por sí sola. El ataque ocurrió justo afuera de la puerta de Canik en el pasillo y al ser un espacio cerrado y angosto, el atacante no podía simplemente quedarse ahí parado esperando.
Tuvo que haberse ocultado en un punto ciego cercano como la zona de las escaleras para atacarla en el momento exacto. Esto les dejó claro a los investigadores que el asesino había estudiado el edificio para ejecutar el ataque rápidamente y dejarla sin posibilidad de reaccionar. La billetera de Can dinero y sus tarjetas estaban junto a ella, también sus llaves.
Tampoco había señales de entrada forzada. Nadie había tocado el interior del apartamento. Entonces, se descartó que pudiera haber sido un robo. Luego vino la parte técnica. Los forenses recuperaron casquillos y fragmentos entre cuatro y cinco disparos, todos concentrados en la parte superior del cuerpo y la cabeza, que si hubiera analizado que además fueron a corta distancia, decía que el atacante quería deshacerse de Canica.
La evidencia balística se cargó en el sistema nacional nibin y no hubo coincidencia. las balas o el arma, porque según lo que tenemos entendido esto, me me explicó también la productora que estuvo a cargo de de este caso y que investigó el caso. Ella me mencionó que hay ciertas evidencias que las balas dejan y que esto podría identificar qué tipo de arma era.
Lo que sí es que al final el arma no estaba registrada en ningún otro crimen y nunca apareció ni se vinculó a nadie. Pero quiero aclarar que el arma nunca se encontró en la escena. Sí, esto se sacó de la información balística. Varios de los vecinos escucharon los gritos y los disparos, pero nadie vio al sospechoso. Por ende, no había una descripción del atacante.
Y había algo que hacía que este caso fuera diferente. Kanik había documentado lo que le estaba pasando. Tenía correos, las llamadas al 911, las descripciones de las personas que tocaron a la puerta, los reportes previos y hasta comentarios que hizo a su familia y también a amigos. Esto hacía que este caso fuera único, porque no siempre se ve tanta documentación de parte de una víctima antes de que ocurriera el hecho fatal.
Además, con ese nivel de detalle. Básicamente era una línea de tiempo construida por Canaría después para armar el caso. De igual manera, muchas piezas seguían sin encajar. Los detectives y la familia comenzaron a mover la información en la zona con volantes, con difusión, incluso con una recompensa por información sobre el caso.
En sus declaraciones, los investigadores fueron claros. Dijeron que no se descartaba nada, excepto una cosa que no fue un hecho aleatorio y que además parecía algo personal. Al menos dos o tres personas habían visitado a Canika varias veces en pocos días, en extrañas circunstancias y también extrañas situaciones que llamaron la atención de la víctima.
Pero, ¿quiénes eran estas personas y por qué hicieron lo que hicieron? Antes de mencionar nombres, hay algo que quiero que sepan desde ya. En este caso no hubo culpables, nadie fue arrestado y tampoco hubo un juicio, lo que hace que este caso fuera aún más indignante. Lo que sí hay viene de las líneas de investigación con personas de interés y teorías basadas en lo que la policía revisó.
En julio del año 2009, casi un año después del asesinato, la policía arrestó a un hombre llamado Jason Thomas Scott. Él tenía 27 años, tenía estudios universitarios y a simple vista parecía una persona normal con una vida normal, pero había un detalle que lo conectaba directamente con el caso.
Él trabajaba a tiempo parcial en un centro de distribución de UPS en Maryland y eso importaba porque uno de los hombres que había tocado la puerta de Canica se presentó como repartidor. Scott tenía acceso a bases de datos con direcciones, nombres y patrones de entrega. Este no era un detalle menor, pero lo que realmente lo puso en el radar fue otra cosa, la cantidad de crímenes que tenía.
Scott Kesó más de 50 robos residenciales, nueve invasiones violentas a hogares, entre otros tantos crímenes incluso de índole íntimo ocurridos en el mismo condado entre los años 2008 y 2009. Los casos eran brutales. Por ejemplo, en junio del año 2008 atacó a una mujer y luego incendió la casa.
Enero del año 2009 mandó a otro plano a una madre y a su hija luego de haber entrado a la casa de estas víctimas. Y en marzo del año 2009 dos víctimas más aparecieron en un vehículo incendiado. Era un patrón claro, un depredador activo en la misma zona y en el mismo periodo y había más coincidencias. había ido al mismo colegio que Canik.
Usaba ropa y elementos similares a los descritos en el caso. Además, gracias a los casos anteriores, se pudo confirmar que Jason planeaba sus ataques y hacía un reconocimiento previo, así como ocurrió con Kanik. Lo que no cuadraba era que Jason siempre robaba en sus ataques, algo que no ocurrió en el caso de Kanik. Además, aunque era en el mismo condado, nunca había atacado en la zona exacta donde Kanik vivía.
Sin muchas evidencias, terminó siendo descartado como sospechoso. Jason llegó a recibir una condena muy larga que lo dejará en prisión por el resto de sus días, pero no referente al caso de Canica. Ahora hablemos del exnovio de su actual pareja. Esta hipótesis surgiría años después. En las semanas previas al hecho, Kaniká había empezado a salir con un grupo nuevo de personas y como mencionamos dentro de ese grupo inició una relación con una mujer y de ahí viene este ex, quien además era descrito como inestable, posesivo y bastante
molesto con esta relación. El detective, que años después seguía vinculado al caso, lo describió como una persona inestable y alguien que no disimulaba su descontento. Esta teoría tomó fuerza tras lo expuesto en el podcast de Unsolved Mysteries, publicado en el año 2023. Ahí hablaron la madre, la mejor amiga y también el investigador.
En este podcast, la madre dijo que todo había comenzado con este nuevo grupo, descartando así a cualquier persona de su entorno de siempre. Y hubo otro detalle que les llamó la atención luego del hecho, nadie de ese grupo volvió a aparecer, ni en el hospital, ni en el funeral, ni siquiera para hablar con la familia.
Prácticamente todos desaparecieron. La mejor amiga de Canik mencionó que podría haberse tratado de celos, que no había sido un crimen al azar, sino algo personal. El detective investigó esa línea, revisó Alex, revisó también a ese círculo, pero nunca se llegó a una detención. Las identidades nunca se hicieron públicas y hasta hoy esa parte sigue sin cerrarse completamente.
Al final, estas dos hipótesis tienen la misma idea. Posibles sospechosos, posibles motivaciones, pero ninguna respuesta definitiva. El caso no está congelado, sigue abierto, pero hasta la fecha no hay nuevos avances. Hay muchas hipótesis. Se cree que podría tratarse de un encargo para deshacerse de ella a ciertas cosas que encajan.
Por ejemplo, en otros casos de encargo, los atacantes suelen asegurarse primero de tener a la persona correcta. Y esto parecía haber pasado con Kanica, con todos estos hombres que iban hasta su casa y preguntaban por su nombre y preguntaban si ella era canica. Se llegó a mencionar también que pudo haber sido por el trabajo que ella tenía en un laboratorio donde manejaba información sensible.
Pero nunca se pudo llegar a algo concreto con esto. Incluso se llegó a hablar de una posible conexión con otro caso, el de un hombre llamado Shan Nicolas Green, quien había sido atacado mientras estaba en un semáforo. El atacante fue descrito como un hombre que llevaba una máscara y al igual que Kanika, Shan también manejaba información sensible, pero esta conexión nunca pudo comprobarse.
Hay muchas situaciones inconclusas en este caso. Si se acuerdan, se encontraron colillas de cigarrillos frente a la puerta de Canica. No sabemos si llegaron a analizar el ADN, pero si es que sí lo hicieron, quizás hasta la fecha no encontraron una coincidencia. No sabemos si existieron cámaras de seguridad ni si hubo otros sospechosos, porque es una investigación que sigue abierta, entonces muchos sigue siendo confidencial.
Nunca está de más decir que si alguien tiene información sobre este caso, puede llamar a la policía de Prince Georges County al 301 3521200 o a la línea anónima de Crime Solvers al 1866411 tips. También pueden enviar información a través de unsika tenía 28 años, era veterana del ejército de los Estados Unidos y trabajaba en seguridad nacional.

Era hija, hermana, amiga. Según los que la conocían, tenía una sonrisa que iluminaba cualquier lugar y su madre todavía está esperando. Hasta aquí el caso del día de hoy. Espero sus comentarios aquí abajo y de esta manera nosotros nos encontraremos en la próxima historia.