Pero casi al mismo tiempo el hombre fue arrestado por posesión de drogas, así que no pudieron hablar con él. Las siguientes semanas, Ronnie y Deby meditaron sobre qué hacer con respecto a la ausencia de Shannon, hasta que en junio denunciaron su desaparición a la policía local. Relataron a los agentes que la joven había tenido problemas de adicción en el pasado y confesaron que no era poco habitual que pasara largos periodos sin comunicarse con ellos, pero también afirmaron que era la primera vez que parecía haberse borrado
de la faz de la Tierra. La policía lanzó un comunicado para que cualquier persona que tuviera información que pudiera llevarlos al paradero de Shannon se pusiera en contacto con ellos de inmediato. También revisaron cárceles y hospitales pensando que la joven podría haber terminado en un lugar así en caso de haber vuelto a consumir drogas, pero no hallaron rastros de ella.
Al ver que la búsqueda no avanzaba, la policía presentó una solicitud para obtener los registros telefónicos de Shannon. Además, decidieron interrogar al círculo más cercano de la joven. Todos señalaron que Arturo era la persona con más posibilidades de haber sido el último en verla con vida. Pero una vez que salió de prisión y fue entrevistado, les dijo a los agentes exactamente lo mismo que le había relatado a Ronnie.
Esto complicó en la investigación, ya que al no saber exactamente en qué fecha había desaparecido Shannon, tampoco había forma de comprobar si Arturo tenía una cohartada sólida. Lo único que los detectives sabían era que nada indicaba que Shannon tuviera un nuevo novio y eso volcó todas las sospechas en contra de alguna de sus exparejas.
Al enterarse de la existencia de otro exnovio de la joven llamado John, los detectives decidieron enfocarse en él. Tenía su propio negocio de techado, pero además contaba con antecedentes penales por tráfico de drogas. Al indagar más en la relación entre él y Shannon, los agentes supieron que la pareja había roto porque John había sido condenado a prisión.
Todos los allegados de la joven afirmaron que se había sentido decepcionada por el comportamiento de su expareja. Como si todo esto fuera poco, Jon había salido en libertad pocas semanas antes de que Shannon se le hubiera perdido todo rastro. El detective Mike Lambert del departamento de policía de Johnstown afirmó que John tenía tanto motivo como oportunidad para dañar a Shannon.
El joven fue interrogado por la policía, pero afirmó que no veía a Shannon desde febrero de ese año. Cuando ella le dijo que estaba intentando salvar su relación con Arturo, John incluso admitió que aún estaba enamorado de Shannon, pero aseguró que ella quería seguir con su novio. Este testimonio sumado al de su amiga que dijo que Shannon estaba pensando en cortar con Arturo y el prontuario policial de él permitía a los detectives descartar a John y poner foco nuevamente en Arturo.
Era por demás extraño que si la joven le había dicho a su expareja que quería continuar con su actual novio, hubiera ido a Cleveland con un hombre desconocido de un día para el otro. Paralelamente, el peritaje al celular de Shannon demostró que a finales de febrero había viajado a su trabajo como de costumbre, pero luego se había pagado y el número fue asignado a otra persona.
Cerca de esa misma fecha, la actividad de las tarjetas de crédito de Shannon también había cesado. Pero más allá de esos registros, los agentes no tenían nada que los llevar al paradero de la joven hasta que un llamado lo cambió todo. El 30 de julio, Kenet Senbao, un hombre que residía en la ciudad de Jon Soundown, se comunicó con la policía.
Había abierto un congelador que había dejado un amigo en su casa y se había topado con restos humanos metidos en varias bolsas de plástico. Las autoridades se apersonaron rápidamente en la casa donde Kenneth vivía con su esposa Jill, mientras algunos policías se ocupaban de inspeccionar los restos que estaban doblemente embolsados y parcialmente degradados por ácido.
La pareja fue llevada a la comisaría para un interrogatorio. Tanto Kenneth como Jill contaron la misma historia a los detectives. El congelador pertenecía a un amigo suyo que les había dicho que se había quedado sin electricidad y les había pedido guardarlo en su sótano. Les dijo que tenía demasiada carne y no quería que se echara a perder.
Su nombre era nada más y nada menos que Anthony González. Kenneth relató a la policía que había conocido Anthony 4 años atrás por un amigo en común y que conectaron rápidamente porque ambos tenían un gran interés por la música. De hecho, Anthony era dueño de un equipo de audio y mencionó que tenía intenciones de grabar algunas canciones de rap.

A partir de entonces comenzaron a verse más seguido. Aunque Kenneth jamás llegó a considerarlo un amigo cercano, esto se debía sobre todo a que en ocasiones Anthony se volvió inestable y violento. Kenneth también declaró que el refrigerador pesaba mucho más de lo que debería, pero no sospechó nada. Jill también relató que Anthony insistía en que nadie lo abriera por seguridad alimentaria.
Pero el 29 de julio, Jill quiso preparar espaguettis con albóndigas para la cena y pensó que podría tomar algo de carne del congelador y reponerla después. Fue entonces cuando advirtió que la comida estaba guardada bajo un candado. En un principio esto no le pareció sospechoso, ya que Anthony era bastante extraño.
Jill utilizó un destornillador para abrir el congelador y se topó con un olor nauseabundo. En el interior había bolsas negras y un cubo que prefirió no abrir hasta que su marido regresara a casa. Una vez que Kenneth llegó, abrieron las bolsas y encontraron un pie humano. Al haber sido interrogados, dieron la misma versión de los hechos, por lo que Kenneth y Jill fueron liberados en el instante.
Los investigadores supieron entonces que Anthony González era el alias de Arturo Noboa. Kenet no solo desconocía el verdadero nombre de su amigo, sino que tampoco estaba al tanto de que tenía antecedentes penales relacionados con las sustancias ilícitas. Nuevamente, el novio de Shannon quedó bajo el foco de la policía y todo parecía indicar que los restos pertenecían a ella.
Un primer examen forense reveló que uno de los pies hallados en la bolsa del congelador tenía tatuado un escorpión, al igual que el que tenía Shannon en uno de los suyos. En honor a que era del signo escorpión, la identidad del cuerpo se confirmó por completo a través de sus huellas dactilares. Pero había un problema.
Faltaba la cabeza que había sido separada del resto del cuerpo. Por ende, el médico forense no podía determinar la causa exacta del fallecimiento, aunque sí supo que la víctima había sido seccionada con instrumentos afilados y herramientas de corte. Sin embargo, el caso estaba lejos de cerrarse, ya que la policía aún debía reconstruir los hechos para acusar formalmente Arturo y antes los familiares de la víctima debían llorar su pérdida.
Ronnie, Devy y el resto de los allegados de Shannon hicieron una vigilia en un parque local. Los asistentes llevaron playeras con mensajes conmemorativos y encendieron velas en honor a la víctima. Ese mismo día, Ey habló con la prensa y dijo que el alma de su hermana estaba en un lugar mejor. Ronnie, por otro lado, optó por no hablar ante las cámaras, pero sí confesó que su dolor era indescriptible y que al igual que todos los presentes, quería justicia para su hija.
Luego, los restos de Shannon fueron enterrados en St. John Cementeri en Lowaville, Mahoning County, Ohio. Pero la investigación seguía su curso y arrojó datos aún más escabrosos que el hallazgo. Arturo parecía haber olvidado rápidamente a su novia desaparecida. Los agentes descubrieron que había comenzado una relación con una mujer llamada Katrina Layton de 36 años.
Lo único que sabían de la vida privada de ella era que trabajaba en un restaurante Arvis en Jonstown. No tenía antecedentes penales significativos, pero había algo sospechoso. Se había mudado a la casa de él dos semanas después de la última vez que Shannon había sido vista con vida. Tanto Arturo como Catrina fueron detenidos por la policía y se llevó a cabo un allanamiento del departamento donde la pareja vivía.
Allí los agentes encontraron manchas de sangre en las paredes, un cuchillo de carnicero y un manual del mismo modelo de congelador donde se encontraron los restos. También se toparon con restos de ácido sulfúrico y recipientes derretidos. Asimismo, un cerrucho compatible con las marcas de corte que presentaba el cuerpo de la víctima.
Durante el interrogatorio, Arturo se mostró bastante tranquilo y negó repetidamente tener algo que ver con el asesinato y la desaparición de Shannon. Además, se desligó por completo de haber comprado el congelador donde fueron hallados los restos. Katrina, por otro lado, repitió casi la misma historia que su pareja, pero durante el allanamiento, la policía encontró una llave entre sus pertenencias que encajaba con el candado del congelador al haber una conexión directa entre la pareja y el electrodoméstico, donde se habían encontrado los restos de
la víctima, ambos quedaron detenidos el primero de agosto de 2017 y fueron acusados por el cargo de abuso de cuerpos. Mientras la investigación avanzaba, los agentes descubrieron que Katrina había pasado los últimos meses haciéndose pasar por una persona que no era. Comenzó a usar el nombre de Shannon y ocupó su trabajo, presentándose deliberadamente a un turno laboral como si fuera ella.
Los vecinos de la víctima también confirmaron que Katrina había usado la tarjeta IVT beneficios de Shannon. para hacer pequeñas compras en el vecindario y su celular. En algún punto trasladó al perro a la casa en la que vivían Arturo y ella, como si esto fuera poco. También manejó el auto de la víctima durante semanas antes de que la familia lo encontrara estacionado.
Y todavía faltaba más por descubrir, porque Arturo y Katrina no habían actuado solos. John, el exnovio de Shannon, propuso colaborar con la policía en la investigación y habló con distintos conocidos de la joven. Así se enteró de que meses atrás un amigo de ella llamado Steve había organizado una hoguera a la que Arturo asistió.
Al ser entrevistado por la policía, Steve declaró que Arturo había usado el fuego para quemar lo que parecían ser objetos personales. Aseguró haber intentado saber que se traía Arturo entre manos, a lo que este le contestó que quería deshacerse de la ropa de Shannon porque supuestamente lo había engañado con otro.
Steve también declaró que esa misma noche apareció un amigo de Arturo llamado Andrew Herman. Ambos hombres se dedicaron el resto de la reunión a quemar aún más objetos que pertenecían a Shannon. Todos los presentes que hablaron con Arturo esa noche confirmaron que había dicho que quería deshacerse de los objetos de su novia por la presunta infidelidad.
La casa de Steve fue allanada y la policía encontró restos de una hoguera, entre los que pudieron recuperar cenizas y un brazalete que había pertenecido a la víctima. La investigación se abocó entonces en que parecía todas luces cómplice del asesinato. La policía comenzó a investigar más a fondo y contactó a una mujer llamada Jaie, quien mantenía una relación con Andrew y a su esposa Michelle Enev.
Jaie declaró a la policía que Arturo y Catrina habían asesinado a Shannon y que Andrew la había seccionado. También narró que la nueva novia del sospechoso estaba celosa de la relación de Shannon con él. Parecía querer a toda costa deshacerse de ella y era evidente que todo el grupo de amigos había colaborado para encubrir el asesinato, pero la verdad había salido a la luz y habría consecuencias.
La policía consiguió pruebas de que Michelle había amenazado a varios testigos con el fin de obstruir la investigación para encubrir el crimen, diciendo que si hablaban acabarían como Shannon. En septiembre de 2017, Endre y Michelle fueron arrestados y quedaron en prisión preventiva a la espera del juicio. Durante el tiempo que duró la investigación, el padre de la víctima, Ronnie, falleció repentinamente y Devy comenzó a acudir a un terapeuta para superar el trauma de haber perdido a su hermana y padre en tan poco tiempo.
También se ocupó de su hermano E y del perro de Shannon. Al cargo de abuso de cuerpos que se había levantado en contra de Arturo y Catrina, se sumó el de homicidio agravado. Antes de que comenzara el juicio, las autoridades pudieron llevar a cabo una reconstrucción del escabroso crimen que el cuarteto había llevado a cabo.
En abril de 2016, Arturo y Shannon comenzaron una relación que escaló rápido. al punto de mudarse juntos. Sin embargo, pronto tuvieron problemas y ella pensó seriamente en terminar con él en varias ocasiones. El 24 de febrero de 2017 se encontraba en la casa de Shannon en Mohanin Avenue. En algún punto le propinó varios golpes en la cabeza a su novia con un objeto metálico pesado y le quitó la vida.
Los investigadores creen que Katrina estaba presente en el momento de los hechos, pero no quedó claro si accionó en contra de la víctima. Luego Arturo llevó el cuerpo de Shanon a su casa y llamó a Andrew y a Michelle para que lo ayudaran a eliminar el cuerpo. Los dos hombres utilizaron ácido sulfúrico, pero al no contar con la cantidad suficiente, solo lograron deshacerse de la cabeza y el torso.
Las partes restantes las guardaron en bolsas con ayuda de Michelle y las trasladaron hacia un congelador. La mujer también ayudó a limpiar el lugar y a lavar las prendas de los implicados. El celular de Shannon fue apagado después del 28 de febrero y no hubo más actividad ni registros de antena. Su EVT card dejó de usarse hasta que Katrina la retomó semanas después haciéndose pasar por ella.
El primero de marzo de 2017, Arturo compró otro congelador en una tienda local. y trasladó los restos allí. Ese tenía la factura original dentro, lo que llevó a los agentes a rastrear la compra y confirmar las fechas que coincidían con la desaparición de Shannon. Poco después, a Arturo llevó el congelador a la casa de Kenneth, mintiendo sobre un corte de luz y la supuesta carne que no quería que se echara a perder.
Al mes siguiente, Arthur aprovechó la invitación a la hoguera para destruir junto a Endro. la ropa, los papeles y otros objetos de la víctima. El juicio en contra de Arturo Noboa comenzó el 22 de octubre de 2018. Un abogado de la fiscalía afirmó que el caso presentaba algunos de los detalles más horripilantes y espantosos del condado de Mahonin y quizás de la historia de Ohio.
El fiscal especial Dan Casaris describió a Arturo como un patético traficante de drogas que estaba celoso del dinero y las posesiones de Shannon. quería quedarse con sus tarjetas de crédito y con su auto. Respecto a la implicación de Katrina Casaris, recalcó que estaba celosa de la víctima y quería deshacerse de ella para estar con Arturo, reemplazándola en todo sentido.
El juicio contó con testimonios sellados por seguridad de los declarantes. Al ver la abrumadora evidencia en su contra, los cuatro acusados supieron que se enfrentaban a la pena capital. Por ese motivo, en medio del proceso judicial, aceptaron declararse culpables y así acceder a una pena más leve. El 14 de junio de 2019, Arturo Novoa fue sentenciado a 48 años y un mes hasta cadena perpetua por asesinato agravado, más cargos por manipulación de cuerpos.
El juez Anthony Dofrino declaró que sus acciones habían sido inhumanas. crueles, sádicas y bárbaras. Katrina Layton, por su parte, fue condenada por su papel en el encubrimiento a abuso de cuerpos y manipulación de pruebas, y recibió una pena de 18 años en prisión. Andrew Herman, por su parte, fue sentenciado el 11 de marzo de 2020 a 12 años de prisión por abuso y manipulación.
Michelle Henfeld fue sentenciada a dos años y medio tras las rejas por obstrucción y manipulación, seguidos de un programa de asesoramiento de 6 meses por abuso de sustancias. Al final del proceso judicial, Devi expresó a los medios estar agradecida de que un asesino hubiera salido de las calles y de que Arturo Novoa pagase por sus crímenes.
El abogado defensor Lu de Fabio, presentó una apelación ante el Tribunal de Apelaciones del Séptimo Drito. alegó que Arturo Noboa no debería haber sido sentenciado apenas de prisión separadas por condenas por manipulación de pruebas en relación con 24 delitos presuntamente cometidos durante la destrucción y ocultación del cuerpo de la víctima.
De Fabio también argumentó que la declaración de su cliente no había sido consciente, inteligente y voluntaria, porque el juez del tribunal de causas comunes del contado de Mahonin no le informó sobre la pena máxima que enfrentaba. Sin embargo, la Fiscalía General de Ohio declaró que el juez le había advertido claramente a Arturo Noboa que podría enfrentar hasta cadena perpetua a pesar de la disconformidad.
Finalmente, la sentencia fue ratificada. Luego de que culminó el proceso legal, Devy creó una página en redes sociales para mantener vivo el recuerdo de su hermana. Suele visitar su tumba en St. John Cementery e incluso tiene un ritual. Después de cortar el césped pinta con aerosol un gran corazón rosa junto a la lápida, ya que era el color favorito de Shannon.
El torso y la cabeza de la víctima nunca fueron recuperados. Debido a la disolución parcial con ácido y el descarte posterior, Devi y sus allegados jamás podrán darle a la joven la sepultura que merece. Shan fue asesinada de manera brutal cuando aún tenía una vida entera por delante. El ensañamiento con el que actuó el asesino y la impunidad con la que se manejaron sus secuaces nos deja en claro que hay personas que no son capaces de dimensionar el mal que pueden generar.

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Esto es El Criminalista nocturno. Hasta la próxima emisión.