Posted in

¡23 puñaladas, un video del horror y una ley que llegó demasiado tarde! El crimen que conmocionó a Argentina da un giro inesperado: la madre de la principal acusada sigue presa, mientras dos de los jóvenes señalados por el brutal asesinato de Jeremías Monzón ya están en libertad. ¿Falló la justicia o falló todo el sistema?

Más de 20 puñaladas, tres chicos implicados y videos del ataque. Después de un mes de este cruel asesinato, la investigación dio un giro porque detuvieron a la mamá de la principal acusada. Le atribuyó a esta hora a la madre de la joven un rol clave de colaboradora. Sí. con lo cual entiende que pudo ser la autora intelectual de este asesinato.

5 meses, 23 puñaladas, tres asesinos y hoy dos de esos tres asesinos están en la calle, posiblemente, según denunció la propia familia de Jeremías en distintos medios, abriendo cuentas falsas en redes sociales con el nombre del chico que mataron, burlándose. Eso es lo que quedó del caso Jeremías Monzón 5 meses después de que lo encontraron tirado en un galpón frente a la cancha de Colón, semidesnudo, cubierto de cartones. Tenía 15.

 Salió de su casa en Santo Tomé un 18 de diciembre y nunca volvió. Lo habían torturado durante horas, según la fiscalía, mientras lo filmaban con sus propios celulares. Qué caso tan fuerte. Me acuerdo patente el momento cuando preparaba el primer video, lo fuerte que era analizar todo en ese momento, la angustia que me generó y a día de hoy me sigue doliendo.

Es mucha la crueldad innecesaria de pibes chicos. Estamos hablando de pibes de entre 13 a 16 años. ¿Cómo pudieron pensar que eso era normal? como no sé si fuera una cosa y no una persona. Le juro que no entiendo qué crianza normaliza eso en un chico. Ahora, la pregunta que todo el país se hace y que se la hace la familia de Jeremías cada vez que puede enfrente una cámara es, ¿cómo puede ser que esto pase? ¿Cómo puede ser que en mayo de 2026 la justicia argentina mande a dos asesinos materiales a sus casas mientras la madre de uno de ellos sigue

presa? ¿Cómo puede ser que se haya sancionado una ley con el nombre del chico asesinado y que esa misma ley no le sirva a la familia para nada? Hoy les voy a contar todo lo que pasó desde diciembre hasta hoy y al final mi opinión que les adelanto que no va a ser tibia. Susíanse si todavía no lo hicieron para seguir el avance de los casos actuales.

Para los que no vieron la primer parte, un repaso muy breve. Y digo breve porque lo importante de este video es lo que pasó después, no volver a contarles lo mismo. Jeremías Monzón de X, vecino de Santo Tomé, salió de su casa cerca de las 2:30 de la tarde, el jueves 18 de diciembre de 2025 en bicicleta. Lo habría citado un adolescente 16 identificada en el expediente como MBA.

La adolescente lo recibió en una vivienda de la zona del barrio Chalet en Santa Fe capital y de ahí lo llevó caminando a un galpón abandonado frente al estadio de Colón. Adentro lo esperaban otros dos jóvenes, ambos de 14. Locaron, lo torturaron, lo filmaron y le dieron 23 puñaladas según la autopsia confirmada por la fiscalía de homicidios.

 23, una atrás de la otra y la última fue mortal. Para que dimensionen el nivel de saña, los peritos hablaron de heridas distribuidas en distintas zonas del cuerpo, inflingidas con un cuchillo y un arma blanca de fabricación casera. El lenguaje jurídico, esto es ensañamiento, pero lo vamos a ver más adelante. 4 días después del 22 de diciembre, una llamada 911 alertó sobre un cuerpo en un galpón del barrio Chalet, frente al estadio del Club Atlético Colón.

 Encontraron el cuerpo de Jeremías semitapado con cartones en avanzado estado de descomposición. Y ahí empezó a salir todo. Salió que antes de matarlo los tres lo desnudaron. Tiraron la ropa de Jeremías en el parque del sur y como si la tortura no hubiera sido suficiente, agarraron una baldosa del parque y con liquid paper escribieron arriba, Jere, 18 de diciembre de 2025.

 Una lápida improvisada, una firma como burla. Ese detalle a mí todavía me cuesta procesarlo. ¿Qué necesidad había encima de eso? Ahora viene lo que muchos tampoco saben, o peor, lo que muchos se enteraron a medias por algún titular y no terminaron de entender. Del video que se viralizó. Ya este año, a mediados de enero, empezó a circular en redes sociales un video de aproximadamente 4 minutos.

 El video del asesinato filmado por los propios agresores con sus celulares, secuestrado por la fiscalía e incorporado el expediente como prueba. Y de repente apareció en WhatsApp, en Telegram y en grupos de Twitter. Según describieron los medios, la gente lo compartía, lo reenviaba, algunos rascando un par de views, otros con esa morbosidad rara que tiene a veces el humano cuando ve la muerte tan cruda.

 La familia Monzón terminó enterándose de la viralización antes de que la justicia pudiera contenerla. La mamá Romina tuvo que pedir públicamente que se dejara de difundir el material. ¿Entienden lo que significa eso? O sea, la madre de la víctima hablando por televisión, pidiéndole a la gente que dejara de compartir la tortura de su hijo.

A principios de febrero, la justicia de Santa Fe finalmente reaccionó, pero reaccionó tarde, como reaccionan casi siempre. La jueza Viviana Namera Marco del juzgado de primera instancia en lo civil y comercial ordenó a Meta X, a TikTok, a Telegram, a WhatsApp, a Instagram, a Lenacom y a los canales de televisión que removieran y desindexaran todo el material bajo apercibimiento de ley.

 La medida cautelar la había pedido la propia Romina Monzón a través de su abogado Bruno Rugna. Paralelamente, la Fiscalía de Violencia Institucional a cargo de Ezequiel Hernández abrió una causa para investigar de dónde salió la filtración. Y aquí hay un dato que la prensa subió y también bajaron rápido. Una de las hipótesis fuertes que maneja la fiscalía es que personal policial con acceso al legajo judicial filtró el video.

 No está confirmado, no hay una imputación oficial, pero esa es la línea de investigación. El problema es que cuando un video así sale es incontrolable. El daño ya está hecho, la familia y la gente ya lo vio. Si se quiere ver algo positivo de toda esta situación asquerosa y lamentable es que presionó un debate que venía encajonado hace muchísimo por los falsos derechos humanos que trababan todo, pero no daban ninguna solución a las víctimas de menores asesinos.

 Éramos el país más atrasado en legislación penal juvenil, pero querían seguir manteniéndolo así. El 30 de enero de 2026, Patricia Bullrich recibió a la familia de Jeremías en el Senado. Hubo fotos, abrazos y promesas políticas como siempre pasa con los políticos. A partir de ahí, el gobierno nacional puso el caso Monzón como punta de lanza de una vieja agenda que el oficialismo venía empujando y que era muy criticado, bajar la edad de imputabilidad.

 El 12 de febrero, diputados y Omega sanciona el proyecto de régimen penal juvenil. 149 votos a favor. 100 en contra y cero abstenciones. El 27 de febrero, el Senado convirtió el proyecto en ley. 44 a favor, 27 en contra, una abstención. Esa tarde Robina Monzón estaba en el palco del recinto acompañada por la senadora Carolina Lozar, llorando indignada esperando.

 El 9 de marzo, mediante el decreto 1382026 publicado en el Boletín Oficial, el poder ejecutivo promulgó la ley 27,801, el nuevo régimen penal juvenil de la Argentina. ¿Qué dice esta ley? La ley baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Los adolescentes que cometan delitos graves a partir de los 14 ya pueden ser juzgados penalmente.

Read More