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El Buki Destrozó a 3 Mujeres. Su Primera Esposa Calló 36 Años y Acaba de Revelar TODO

El Buki Destrozó a 3 Mujeres. Su Primera Esposa Calló 36 Años y Acaba de Revelar TODO

Es domingo por la noche, año 1986. En millones de hogares de México y Latinoamérica, la televisión está encendida en el mismo canal, El canal de las estrellas. El programa es siempre en domingo y en el escenario frente a las cámaras hay dos personas que cantan tomadas de la mano. Él tiene 27 años. Se llama Marco Antonio Solís.

Es la voz de los buquis. Está casado desde 1983 con una de las cantantes más famosas de México. Ella tiene 20 años. Se llama Marisela. Es la cantante que él convirtió en estrella cuando ella tenía 14. La canción se llama La pareja ideal. La compuso él, la canta con ella. Y en el sillón de una casa en Ciudad de México, una mujer embarazada de 5 meses ve la pantalla en silencio.

Es Beatriz Adriana. Es la esposa del hombre que está cantando la pareja ideal con otra mujer en Cámara Nacional. Tú tal vez recuerdas esa noche porque tú estabas ahí frente a tu televisión, en tu casa, en tu pueblo, en tu ciudad. Todo México vio esa traición en vivo y nadie le puso nombre. Lo que tú no sabías esa noche era que esa canción tenía un origen oscuro, que la mujer rubia que cantaba al lado del buki había sido la novia secreta del cantante desde que tenía 14 años.

 que la esposa embarazada que veía desde su sala estaba a punto de descubrir lo que pasó realmente cuando se apagaban las cámaras y que 36 años después esa misma esposa iba a abrir su teléfono, escribir en Facebook y soltar la frase que pondría al cantante más famoso de la música latina en un escándalo del que todavía no se recupera.

La frase fue esta comillas. Busquen en mis notas periodísticas de hace años cómo dije que me puso una pistola en la cabeza. Beatriz Adriana Flores de Saracho. 29 de agosto de 2023. Una publicación pública en su cuenta de Facebook personal. Ninguna entrevista pagada. ningún libro de chismes. Fue ella misma sentada en su casa de corona, a California escribiendo lo que llevaba décadas guardándose.

Hoy vas a descubrir cuatro cosas que nunca te contaron. Primero, ¿quién era realmente la niña de 14 años a la que Marco Antonio Solís, productor de profono CBS, fue presentado en 1980 cuando él tenía 20? ¿Por qué la madre de Marisela protestaba a las 2 de la mañana cuando él llamaba a la casa de la pequeña? ¿Y por qué Marisela hoy defiende públicamente lo que pasó entre ellos? Segundo, la verdadera razón por la que Beatriz Adriana, una de las cantantes rancheras más famosas y más adineradas de México en los 80, terminó pidiendo justicia en

una corte de Riverside, California, dos décadas después, el día exacto en que descubrió la traición y la pistola. Tercero, cómo apareció Christian Salas, modelo cubana, en la vida del buk en 1991 en Nueva Jersey, cuando él todavía estaba legalmente casado con Beatriz Adriana en Estados Unidos y lo que pasó con siete propiedades, un estudio de grabación, un campo de golf y tres casas de 800 m² cada una.

Y cuarto, lo que pasó con Beatriz Solís, la hija que el Buqui tuvo con Beatriz Adriana, que creció en Tijuana sin padre, la que esperó 18 años para volver a tener a Marco Antonio cerca y la verdadera razón por la que su madre eligió hablar en el 2023 sin importarle las consecuencias. Te voy a avisar cuando llegue cada una, pero para que entiendas cómo fue posible que esto ocurriera delante de todos y nadie hiciera nada, necesitas conocer el mundo que construyó Aluki.

Porque esta historia no empieza el día que Beatriz Adriana publicó en Facebook. Empieza mucho antes. Empieza con algo que tú probablemente viste en tu propia televisión. Ario de Rosales, Michoacán, es un municipio pequeño en el centro occidente de México. Tiene calles de tierra, una plaza con árboles viejos y una iglesia colonial.

Allí, el 29 de diciembre de 1959, nació un niño que se llamaría Marco Antonio Solís Sosa. Era el quinto de siete hermanos, hijo de Elena Sosa y Antonio Solís, una familia de pueblo sin dinero, sin contactos en la industria del espectáculo, sin nada que prometiera lo que iba a venir. A los 11 años, el niño trabajaba ayudando en una despachadora de llantas.

A los 12 decidió irse a Ciudad de México. Allí encontró trabajo repartiendo medicinas en una farmacia. Imagínate al niño de 12 años que sale solo de Ario de Rosales, que aborda un autobús con una maleta de cartón, que llega a la Ciudad de México en los años 70, una ciudad que olía a humo de combi, a tortilla recién hecha, a flores de los puestos del centro.

Imagina a ese niño caminando entre el tráfico cargando cajas de medicamento más pesadas que él, llegando de noche a una pensión donde compartía cuarto con otros muchachos pobres. Y aún así, con todo eso, sacando tiempo para tocar la guitarra y soñar con cantar. Tú entiendes de dónde vino ese hombre, porque tú también viniste de abajo.

 Tú también migraste buscando una vida mejor. Tú también tuviste que inventarte quién ibas a ser porque nadie te lo regaló. Esto es importante porque la historia que vas a escuchar a continuación no es la historia de un monstruo nacido monstruo. Es la historia de un niño pobre que se hizo gigante y que en el proceso fue triturando a las mujeres que le abrieron las puertas.

Entender de dónde vino no lo justifica, hace la historia más cruel. Pero ese niño tenía algo, una voz y un primo Joel Solís, que también cantaba. En 1970 los dos formaron un dueto acústico al que llamaron primero los hermanitos Solís, después los soles Tarascos y finalmente en 1972, después de firmar con Discos Melody Los Bookis.

Buki significa niño. Es una palabra del idioma purépecha que se habla en Michoacán. Una palabra que los dos primos eligieron porque literalmente eran niños cuando empezaron. Marco Antonio tenía 13 años. Guarda esa palabra. Vas a necesitarla para entender el final. Los bukis se convirtieron en un fenómeno. En 1975 grabaron Casas de cartón.

En 1976, Falso Amor llegó al primer lugar de las listas de Centroamérica y Suramérica. Tú te acuerdas de esas canciones. Las bailaste en tus 15 años, las cantaste en el carro de tu papá. Las pusiste en la radio mientras lavabas los platos. Para 1980, Marco Antonio Solís ya era uno de los compositores más buscados del regional mexicano.

Tenía 20 años. Era guapo, cantaba como pocos. Además de ser el vocalista de los bookies, había empezado a trabajar como productor para otros artistas dentro de la disquera Profono CBS. Esto es lo importante, porque en la industria del disco de los 80 ser productor significaba ser dueño. Tú decidías quién grababa.

Tú decidías que grababa. Tú decidías cómo se vestía la cantante, cómo se peinaba, qué entrevistas daba, con quién aparecía en televisión. El productor tenía poder absoluto sobre la carrera de la artista. Y casi siempre el productor era hombre. Y casi siempre la artista era una muchacha joven que llegaba de algún pueblo de México sin saber leer un contrato.

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