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Beatriz Gutiérrez Müller: Las Lágrimas Ocultas de AMLO… Mientras Rocío Agonizaba de LUPUS

Beatriz Gutiérrez Müller: Las Lágrimas Ocultas de AMLO… Mientras Rocío Agonizaba de LUPUS

Hay secretos que el poder guarda durante décadas. Hay mujeres que mueren en silencio mientras otra historia se escribe a unos kilómetros de distancia. Y hay momentos en que esa historia, la que todos callaron, finalmente sale a la luz. Esta es una de esas historias. Lo que estás a punto de escuchar cambia todo lo que creías saber sobre el hombre que gobernó México durante 6 años.

 El 12 de enero del año 2003, en la calle Odontología número 57, en la colonia Copilco de la Ciudad de México, una mujer de 46 años exhaló su último aliento en una recámara modesta. Se llamaba Rocío Beltrán Medina. Llevaba 6 años luchando contra el lupus eritematoso sistémico, una enfermedad que destruye el cuerpo desde adentro, sin avisar, sin piedad.

 Sus tres hijos varones estaban ahí, su marido también. Él la cargó en brazos hasta la ambulancia. Le pusieron oxígeno, la intentaron reanimar. No hubo nada que hacer. Su marido se llamaba Andrés Manuel López Obrador. Ese mismo hombre que 5 años después se convertiría en presidente de México. Pero nadie habló de lo que pasaba en el segundo piso.

Suscríbete a este canal ahora mismo, porque aquí contamos las historias que la televisión nunca se atrevería a mostrar. Lo que estás a punto de escuchar estuvo enterrado durante 20 años. Volvamos a Rocío. Ella nació el 21 de agosto de 1956 en Santiago de Teapa, Tabasco. Una niña de pueblo, hija de familia sencilla en una región donde las mujeres estudiaban si tenían mucha suerte.

 En 1976 entró a la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Tenía 19 años y en esa universidad, en la carrera de sociología, había un joven profesor de 23 años, recién llegado de la Ciudad de México. Se llamaba Andrés Manuel López Obrador. Era su maestro. Lo que ocurrió después es lo que ocurría en aquellas universidades de los años 70.

 El maestro se enamoró de la alumna. El 8 de abril de 1979 se casaron en Villahermosa. Ella tenía 22 años, él tenía 25. Rocío fue la mujer que hizo posible al político que fue López Obrador. Ella lo empujó cuando quería abandonar. Ella lo convenció de dejar el PRI y unirse al PRD en 1989. Ella cargó a los tres hijos por las plazas de Tabasco mientras él daba discursos.

 Lo esperaba a las 3 de la mañana cuando regresaba de las marchas. Fue la columna invisible de un proyecto político que hoy ocupa páginas enteras en los libros de historia. José Ramón nació en 1981. Andrés Manuel al que llamarían Andy en 1986. Gonzalo después, tres hijos tabasqueños criados entre comidas calientes, tarea revisada y una madre que nunca falló.

 En 1996, Rocío empezó a sentirse mal. Le dolían las articulaciones, le aparecían manchas en la piel. El diagnóstico llegó demoledor, lupus eritematoso sistémico, una enfermedad que ataca en oleadas, que destruye los riñones, los pulmones, el corazón, que cuando llega a los riñones es una sentencia. piénsalo un segundo.

Una mujer de 40 años que había parido tres peces, que había aguantado las giras y las ausencias y los plantones, viendo como su cuerpo se derrumbaba desde adentro. Los últimos meses de rocío fueron de reposo absoluto. Ya no salía de casa. el departamento de la calle odontología número 57 en Copilco. Era su mundo entero.

 Ahí esperaba a sus hijos, ahí esperaba a su marido que llegaba tarde, que siempre llegaba tarde, que ya era jefe de gobierno del Distrito Federal desde el año 2000 y tenía un edificio entero que dirigir, un edificio con muchos pisos, uno de ellos el segundo. Y aquí empieza lo que nadie quiso contar. Suscríbete antes de que sigamos porque lo que viene cambia completamente la historia oficial.

 Y si te gustan los secretos y escándalos de famosos, este canal es para ti. En el año 2001, mientras Rocío luchaba contra el lupus en Copilco, una mujer de 32 años llegó al gobierno capitalino recomendada por un diplomático llamado José María Pérez Gay. Su nombre era Beatriz Gutiérrez Müller, nacida el 13 de enero de 1969 en la Ciudad de México.

Hija de padre mexicano y madre chilena con ascendencia alemana, familia de clase media culta, con libros en casa, con piano en la sala. Comunicóloga con doctorado en teoría literaria por la WAM. mujer brillante, mujer ambiciosa, entró como asesora de difusión del gobierno capitalino. Su despacho quedó en el segundo piso del edificio del gobierno en Plaza de la Constitución, frente a la Catedral Metropolitana, el corazón del poder capitalino.

 Y aquí es donde todo cambia. Elena Chávez, durante casi 18 años, esposa de César Yáñez, el operador más cercano de López Obrador, publicó en 2022 un libro titulado El rey del cash, editado por Penguin Random House. En ese libro escribió algo que nadie en México se había atrevido a decir en voz alta.

 Beatriz Gutiérrez Müller mantenía furtivamente y en secreto una relación sentimental con López Obrador, simultánea al matrimonio de este con Rocío. Simultánea, esa es la palabra que lo cambia todo. Simultánea a la enfermedad, simultánea al lupus que se comía viva a Rocío, simultánea a los últimos meses de esa mujer encerrada en Copilco, esperando a su marido que llegaba tarde desde el segundo piso.

 Si esa afirmación fuera falsa, habrían demandado. No hubo demanda, no hubo desmentido formal, solo hubo silencio. Imagínate vivir algo así. Imagínate ser rocío con el cuerpo roto, con los riñones fallando, esperando a un marido que quizás ya no estaba del todo ahí. Eso era lo que pasaba mientras México hablaba de discursos y de esperanza y de cambio.

 Dos segundos pisos, dos mujeres, un mismo hombre y la enferma sin saberlo. El 12 de enero del año 2003, Rocío tuvo el paro respiratorio que le quitó la vida. 46 años, 24 años de matrimonio, tres hijos que la lloraron y tr días después se cumplía el cumpleaños número 34 de Beatriz Gutiérrez Müller. La muerte de Rocío cayó exactamente un día antes del cumpleaños de la otra.

 12 de enero fallece Rocío. 13 de enero cumple años Beatriz. Un día de diferencia. Hay coincidencias que duelen, hay coincidencias que parecen un gesto sucio del destino. Esta es una de ellas. Muy pocos conocen esta parte de la historia y lo que viene más adelante es todavía más fuerte. Pasaron 15 meses desde el entierro.

 El 16 de octubre de 2006, en una ceremonia privada discreta sin cámaras, López Obrador se casó con Beatriz Gutiérrez Müller, solo por lo civil, sin fiesta, sin invitados incómodos. La razón que él habría dado, según el testimonio de Elena Chávez, fue para obligar a sus hijos a convivir con la novia, para obligar, no para celebrar, no para unir, para obligar.

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