Marina de 17 años se embarazó del patrón por un triste motivo
No lo hagas, mamá, por favor. Te lo suplico. Vas a embarazar a la sirvienta o de lo contrario te voy a soltar. No puedes obligarme. Ni siquiera sé si mi cuerpo pueda darte nieto que tanto deseas. He dado todo, todo lo que has necesitado, Adrián. Lo mínimo que merezco es que me des un heredero. Señora Graciela, lo haremos, pero déjelo, por favor.
Dios mío, Marina, esto está mal. Mamá, no puedes obligarnos a hacer esto. Mal, mal es que yo tenga un hijo paralítico. Mal es que mi linaje termine contigo. Abre la puerta, inútil. Abre la puerta. No vas a salir de aquí hasta que embaraces a la sirvienta. Tam. No, no te acerques. Dije que no te me acerques, joven Adrián. Perdón. Así que este era
tu plano meterte a mi casa, ganarte la confianza de mi madre y asegurar tu futuro con el dinero de mi familia. Eso es lo que eres, ¿verdad? No oportunista sin escrúpulos. No te atrevas a juzgarme. Tu madre me dejó sin salida. ¿De qué estás hablando? No culpes a mi mamá por tus ¿Crees que estoy aquí por gusto? ¿Crees que era mi sueño terminar encerrada, humillada y obligada a quedar embarazada? Estoy aquí porque tengo una deuda de vida y tu madre lo sabe, Marina.
Yo yo no no pienses que estoy aquí por ambición. Estoy aquí porque le debo la vida a alguien. Es una deuda que tú no podrías comprender unos días antes. Eres una buena empleada, Marina. Gracias, señora. Sería una lástima tener que despedirte. Despedirme, sí. ¿Te imaginas quedarte sin trabajo en la calle y sin un peso? Ay, pero yo no he hecho nada malo.
Cumplo todas sus demandas, llego temprano, todo lo hago bien. ¿Estás segura que no has hecho nada malo? ¿De dónde sacó esto? Medio millón de pesos. Es la deuda que tienes con el banco, una deuda que adquiriste para prestarle a tu novio Armando, pero sacaste el préstamo a tu nombre y luego Él desapareció. Yo no le he hecho nada malo a usted, señora. ¿Qué sucede?
Primer regla de vida. Nunca se le confía a un hombre. Yo lo amaba. Sí, cargo con la deuda, pero por eso estoy trabajando honradamente para poder pagarla. Ay, ¿es en serio, ternurita? ¿Tú crees que trabajando de sirvienta vas a poder pagar esa deuda trabajando de esto? Ay,
pero tengo una buena noticia. Eh, yo podría solventar esa deuda y salvarte. ¿Lo dices en serio? Sí, claro que pues hay una condición. Tú tendrías que embarazarte de mi hijo Adrián. ¿Qué? No. Ay, pues qué pena. Vas a tener que elegir, Marina, entre tu decencia o tu libertad. Lo siento mucho, Marina.
Eso es terrible. Yo jamás imaginé que Yo tampoco. Tu madre siempre fue buena patrona hasta ahora. Y esa deuda que mencionaste, ¿tiene algo que ver con ese hombre? Armando, yo estaba enamorada de él. Creía que nos íbamos a casar, que íbamos a vivir felices juntos, pero todo fue mentira. Me convenció de sacar préstamos a mi nombre.
dijo que era para su negocio, que era por el futuro juntos. El día de la boda desapareció, se fue con todo el dinero, dejándome sola. Me dejó con una deuda que no puedo pagar. Mi madre no tiene derecho a hacer esto. No permitiré que siga arruinando más vidas. Tal vez hay una forma de engañarla. ¿Cómo? Mentámosle. Hagámosle creer que hicimos lo que ella quiere, que tuvimos relaciones.
Así tú puedes cobrar el dinero, pagar tu deuda y diremos que estás embarazada. Fingir un embarazo podría descubrirnos. Confía en mí. Es la única forma de derrotar a mi madre. Está bien, pero si vamos a hacer esto, vamos a hacerlo bien. Esto es extraño, créeme, para mí también. Ya terminaron.
Esto es ridículo. Tu madre está de mente. Vean. Veo que sí surtió efecto. Al final entraste en razón, Adrián. Supongo que ahora cumplirá su parte del trato. El dinero. Ay, señorita, no es tan sencillo.
Ese fue el trato. No verás un solo centavo hasta que yo no compruebe que realmente estás embarazada. Esto se nos salió de las manos. Te lo dije. Tu madre nunca pierde. Ella no nos va a creer hasta que no haya un bebé de verdad. Jver Adrián, buenas tardes. Vengo a hacerle a su terapia. Eh, Sofía, no es un buen momento.
Me queda claro. Llevas mucho tiempo ahí afuera. desde antes que saliera la señora Graciela. Entonces, ¿lo escuchó todo? Así es. Le va a decir a la señora Graciela. No, no te preocupes. Estoy del lado de ustedes. ¿Entendido? Lo que está haciendo la señora es bastante cuestionable y mi trabajo aquí es ayudar, no perjudicar.
Pero, ¿por qué estás de nuestro lado? Hice un juramento médico. Además, en el poco tiempo que llevo aquí, he visto como la señora intenta controlar cada aspecto de tu vida, como si fueras una extensión de su propia voluntad. También he visto cómo trata las personas que ella cree inferiores. ¿Saben? Yo tenía una hermana que hace años estuvo trabajando como empleada doméstica.
Y así de la nada, un día injustamente la despidieron. La acusaron de cosas que no hizo. Desde entonces me prometí que si había otra persona en esa situación la ayudaría. Y hoy es ese día. ¿Estás diciendo que nos vas a ayudar? Con todo lo que está en mis manos. Ustedes no están solos. Tr meses después. No puedo creer que compramos una panza falsa de embarazada con tecnología de punta, según el vendedor, la más realista del mercado.
Si mi mamá descubre que compramos una panza falsa en una tienda de disfraces, nos mata. En tu mamá ya no se me haría raro. Gracias por confiar en mí. Y tú en mí. Me alegro de que seas tú y no otro. Dios mío, me siento ridícula. No te ves hermosa. Estoy seguro que serías una gran madre. De manera que ya empieza a notarse.
Quiero sentir a mi nieto. Ah, voy a abrir la puerta. Sofía, por favor, es muy importante que Adrián se tome dos pastillas todos los días. Está bien, señora. Me encargaré de que las tome. Escuchen, si vamos a seguir con esta mentira, es muy importante que seamos cuidadosos. Entendido. He traído a mi ginecólogo de confianza.
Mamá, ¿qué es todo esto? Él le va a hacer un ultrasonido a Marina. Quiero asegurarme de que el bebé viene sano y fuerte. No será necesario. Sí, mamá, no inventes. Marina ya tiene a su propio médico. Pues sí, pero aquí se hace lo que yo digo, pero quiero estar sola. ¿Qué, señora Graciela? En eso estoy de acuerdo.
Las pacientes necesitan su privacidad. Y usted haga un buen trabajo. Con permiso. Está incomódate. Vamos en eso. Ay. Oye, Adrián, aparte de paralítico, te estás volviendo mamá. No seas grosera.
Mejor ayúdame con un trapo. Yo eso lo tendría que estar haciendo Marina si no fuera porque está allí adentro. Ella tendría que estar limpiando tus porquerías. Oh, bueno, levántatelo un poquito nada más. El hecho es que podamos hacer a sus órdenes. Eh, se lo ofrece. Usted ignorará que no hay bebé y le dirá a la señora Graciela que el embarazo marcha a la perfección.
Créame, es lo mejor para todos. Ya, no te preocupes. El embarazo va excelente. Con permiso, profe. Todo va a estar bien, ¿de acuerdo? Vamos a ver cómo resolvemos esto. Tranquila. Y bien, todo está perfecto. El feto está en excelentes condiciones y va a tener un nieto muy fuerte. Lo sabía. Mi nieto va a ser muy fuerte.
Claro que sí. Bueno, me tengo que retirar. Eh, estamos en contacto y con lo que necesitan. Ahí estoy. ¿De acuerdo? Por favor, adelante. Buenas tardes. Por lo menos algo hizo bien. La inútil de Marina. ¿Qué quieres? Que cumpla su parte del trato. No verás un centavo hasta que nazca ese bebé. Señora, por favor, usted sabe que necesito el dinero.
No sé por qué no confío en ti. Así que el dinero hasta que esté terminado el trabajo. Señora, por favor, no te estreses, querida. le puede hacer daño a mi nieto. Lárgate, lárgate. Prepárense, familia. A partir de ahora habrá video nuevo todos los días a las 11 de la mañana de lunes a viernes. Suscríbete al canal y activa la campanita.
Estaremos entregando premios especiales a los suscriptores más activos. Ey, ¿a dónde? ¿A dónde vas, princesa? Por favor, por favor, págame la lana que me debes, morra. Ya casi tengo el dinero, por favor. Es una semana. Ah, una semana. Ya pasaron meses, no tienes para pagar, pero para preñarte sí. Por favor, una semana. No, esta vez si no pagas, detente.
No la toques. Ya llamé a la policía y viene para acá. Señor, ¿usted qué se mete? Esta muchacha debe mucho dinero y tiene que pagar. Ya te dijo que te va a pagar, está bien. Es más, yo pongo como garantía mi casa. a mis ahorros, lo que sea necesario, pero dale más tiempo. Está bien, esta vez me voy a retirar, pero porque no quiero darle explicaciones a la tira.

Así es que ya dijo, señora, y yo siempre hago que paguen y pagaremos. Sofía, ¿por qué hizo eso? Porque yo creo en ti y ya te dije, yo los voy a apoyar. No sé cómo voy a pagarle esto. Tranquila, mi niña, los favores no se pagan. Vamos a estar bien. Solo tienes que tener fe. Uh.
Marina, ¿cuánto tiempo más vamos a esperarte para desayunar? estúpida. Señora Graciela. Yo déjeme explicarle, por favor. Yo no le puedo explicar. Eres una estafadora, una mentirosa. Por favor, déjeme explicarle. ¿Hasta cuándo pensaba seguir viéndome la cara de estúpida? Por favor, déjeme explicarle. No, ahora mismo vas a la calle.
Espere, espere, por favor. Cállate. Por favor, eres una embustera. Te soportaba porque ibas a tener a mi nieto, pero esto se acabó. Señora Gratela, ¿qué está pasando los estúpid? No es contigo. Deje a cuidar a mi hijo. Sofía como la basura que eres. Por favor, no. Señora, no. Por favor, lárgate ahora mismo de mi casa. Mis cosas. Olvida que alguna vez diste un solo centavo de mi dinero.
Y no vuelvas jamás. Por favor, cállate. Toma, tete. Sofía, gracias. Yo no me di No, no, no te preocupes. Encontraremos alguna solución. Por lo pronto, vete a casa. Este trabajo es todo lo que tengo. Tranquila. Descubrí algo que podría cambiarlo todo. ¿De qué hablas? De algo que puede derrotar a la señora Graciela. Mamá.
¿Dónde está Marina? Se fue. La despedí porque es una estafadora. Tú nos obligaste a mentirte. Yo no. Yo solo les di una oportunidad. Una oportunidad. Tú humillaste a una mujer inocente. Quisiste hacerla cómplice de una de las de una de las peores cosas que has hecho. Ay, te parece una de las peores cosas que he hecho. ¿De qué estás hablando? Yo soy la que decido todo lo que sucede o no sucede en esta casa.
¿Por qué siempre quieres controlar todo en mi vida? Porque eres un estorbo, un error. Tú representas mi derrota. Tu padre se las ingenió para dejarme sin nada. Pero yo no iba a permitir que ese maldito viejo se saliera con la suya. Él se las ingenió para dejarte todo a ti. ¿De qué hablas? Quiso controlarme siempre.
controlar lo que yo pensaba, lo que yo hacía, lo que yo decía, lo que no decía, los pasos que daban, los que no daba. ¿Y sabes qué logró? Solo logró controlar los pasos que tú no dabas. Yo no me iba a quedar de brazos cruzados, pero sabía perfectamente que si a ti te pasaba algo, yo me iba a quedar sin nada y tuve que ingeniármelas también para limitar tus opciones.
Años atrás. Nada, ni un auto ni una propiedad. Qué maldicto. Bueno, Graciela, ya sabemos cómo era. Roberto siempre fue muy listo. No por nada hizo todo este imperio y no por nada hizo tanto dinero, pues también se empeñó en tenerte ahí atada, ¿no?, a ese niño, al menos hasta que cumpliera la mayoría de edad.
Y bueno, de los bienes él se encargaría después qué hacer. Tengo que ver cómo hago para que ese niño jamás se pueda separar de mí. Pero cada vez que lo veo le encuentro más parecido a Roberto. Lo detesto. Bueno, Graciela, también hay cláusulas en el testamento y estas dicen que si algo le llegara a pasar a él, pues todos sus bienes pasarían a manos de la caridad o de algún familiar de sangre directa.
familiar de sangre directa. Mira qué interesante. Bueno, yo no quisiera saber qué está pasando por tu cabeza en este momento. Todo este tiempo fuiste tú. Sí, debo encontrar a Marina. ¿A dónde crees que vas? Tú no vas a ninguna parte. Suéltame, mamá. Bata, tú ya no tienes tiempo. Tampoco marina ninguno de los dos.
No le pongas freno, maldito. No, mamá. No, no, por favor, no, mamá. Ah, no voy a permitir que te quedes con todo. Tú ya destruiste mi vida. Solo necesitaba un heredero directo, que me dieras un nieto. No quisiste por las buenas, tendrá que ser por las malas. Pero yo voy a obtener lo que quiero. Mamá, no. Mamá, mamá, mamá, mamá. No.
Adrián. Sofía, todo es culpa de mi madre. Marina, tengo que encontrarla. Sofía, por favor, ayúdame. Te pagaré lo que sea, pero tenemos que encontrar a Marina antes de que sea demasiado tarde. ¿Qué es esto? Tu madre me pidió que te diera dos cada día, pero no lo hice y me alegra tanto. Investigué el medicamento, es el que te impide caminar.
Tú no estás enfermo físicamente. Es el rencor de tu madre el que te ata esa silla de ruedas. ¿Crees que pueda? La pregunta es, ¿tú lo crees? Vamos, vamos, vamos, vamos. Sofía, lo logré. Lo logré. Sí, sí. A veces las cadenas mentales son más fuertes que la determinación, pero sabes, tú ya no estás atado, eres libre.
Gracias, Sofía. Sí, no hay tiempo para eso, joven. Vamos, tenemos que buscar a Marina. Sí, sí, tenemos razón. Sí, hasta que te encuentro, princesa. Por favor, te dije que conseguiría el dinero. Se te acabó el tiempo, me tienes harto. Si no me pagas el medio millón ahorita, vas a pagar tú con tu vida la deuda de tu ex.
Solo un poco. Suéltala. Tú no te metas. Escúchame bien. Si acabas con nosotros ahora mismo, no habrá manera que recuperes tu dinero. Pero si me das unos días, pagaré toda la deuda y una compensación más por los intereses. ¿Qué dices? Puedo asegurarlo? Me acabo de enterar que tengo una herencia esperando por mí.
En algo tienes razón. No me sirve para nada muerta. Les voy a dar una semana para que me paguen, pero si no me pagan, no vas a tener nadie que te defienda, princesa. Y te voy a llevar con gente que pagaría bien por ti. Eso no sucederá. Tienes mi palabra. Mamá, la policía ya lo sabe todo.
Sofía declaró lo del medicamento y ya que estoy en mis plenas facultades físicas, puedo ser acreedor total a la herencia de mi padre. Pasarás el resto de tu vida en la cárcel. Hijo, yo creo que lo puedes reconsiderar. No, mamá, pudiste ser una buena madre, criarme con amor, hacerme creer en mí. Yo jamás te hubiera dejado sin nada.
Pero tu miedo, tu rencor y tu avaricia te hicieron hacer lo peor y ahora te quedaste sin nada. Hijo, yo creo que no voy a perdonarte. Eres igual que tu padre. Seguramente hubieras dejado que me muriera de hambre porque tú nunca me quisiste. Oficial, llévesela. señora va a tener que acompañarme. Un año después. ¿Puedes

creer todo lo que pasó? A veces los milagros comienzan en el peor momento. Hola a los nuevos padres. Sofía, qué bueno que pudiste venir. En cuanto supimos del embarazo de Marina, no pensamos en nadie más que en ti para ayudarnos con los cuidados. Ay, muchas gracias por la consideración. Pero saben, de hecho vengo a despedirme, tengo que regresar a mi hogar.
Hay personas a las que tengo que ayudar, pero lo que más me gustó de todo esto fue haberlos conocido y haber aportado aunque sea un poquito. Comprendemos, Sofía. Muchas gracias por todo. De igual manera. Pero cuando el bebé nazca tiene que conocer a la tía Sofi. Sí. Por cierto, amor, hay que enseñarle el cuarto al bebé.

Sí, te va a encantar. Sí. Vamos. ¿Qué es esto? Una pluma blanca. Dicen que las plumas blancas son de ángeles. Creo que Sofía siempre fue como un ángel. ¿Te gustó este video, entonces suscríbete
ahora para no perderte de todas las sorpresas que tengo para ti. Me encantaría saber desde qué parte del mundo nos estás viendo, así que déjame tu comentario. Recuerda, cuando los ángeles caen, suscríbete ya. Cuando los ángeles caen.