Posted in

Repartidor Empapado por la Lluvia Entrega un Paquete en Sevilla y Su Propia Esposa FINGE No Conocerlo Frente a Sus Amigas VL

Repartidor Empapado por la Lluvia Entrega un Paquete en Sevilla y Su Propia Esposa FINGE No Conocerlo Frente a Sus Amigas

Parte 1

La lluvia caía sobre Sevilla con una violencia casi personal.

No era esa lluvia elegante de postal turística que deja las calles brillando bonito para las fotos de Instagram. No. Aquello era una tormenta furiosa, de las que hacen que las alcantarillas escupan agua como si la ciudad estuviera vomitando. El viento doblaba los paraguas baratos y lanzaba bolsas de plástico contra las motos aparcadas.

Y en medio de todo eso iba Dani.

Empapado.

Completamente empapado.

El casco de repartidor ya no protegía nada. El agua le corría por el cuello, por la espalda, por dentro de los guantes. Llevaba tres horas seguidas haciendo entregas porque, según la aplicación, “la alta demanda aumentaba las ganancias”.

Mentira.

La alta demanda solo aumentaba el dolor de riñones.

—Venga ya, hombre… —murmuró mientras la moto tosía al subir una calle estrecha del barrio de Los Remedios—. Como se me cale aquí, le pego fuego y cobro el seguro.

La moto respondió con un ruido horrible.

—Tú también me odias, perfecto.

El móvil vibró sujeto al manillar.

ENTREGA PRIORITARIA.

Ático de lujo.

Propina estimada: alta.

Dani soltó una risa seca.

—Sí, claro. Alta. Igual me dan un euro veinte en monedas pegajosas.

Read More